
Si buscas un lugar auténtico para disfrutar de la cocina catalana, Can Rectoret es la opción ideal. Situado en una masía del siglo XVI en Santa Perpètua de Mogoda, a solo 20 km de Barcelona, este restaurante no solo te ofrece un entorno acogedor, sino también una amplia variedad de platos que te harán la boca agua. Desde deliciosas tapas y embutidos hasta suculentos guisos y arroces, aquí hay algo para todos. Y no olvides probar las carnes y verduras a la brasa, siempre acompañadas de sus irresistibles salsas allioli y romesco.
Los fines de semana y festivos, a partir de las 12h, puedes pasar un buen rato en la zona chill out disfrutando de tu vermut. Y si te animas a probar algo especial, no te pierdas sus menús de calçotada, tanto sencillo como completo, ¡que son una delicia! Además, para endulzar tu visita, déjate tentar por una generosa crema catalana o un tentador tiramisu. Sin duda, Can Rectoret es un pequeño rincón lleno de tradición y sabor que no querrás dejar de visitar.
Can Rectoret
Horarios Can Rectoret
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:30–11:30, 12:30–16:30 |
| martes | 8:30–11:30, 12:30–16:30 |
| miércoles | 8:30–11:30, 12:30–16:30 |
| jueves | 8:30–11:30, 12:30–16:30 |
| viernes | 8:00–11:30, 12:30–17:00, 20:00–23:00 |
| sábado | 8:00–11:30, 12:30–17:00, 20:00–23:00 |
| domingo | 8:00–11:30, 12:30–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Can Rectoret
Qué tipo de cocina ofrece Can Rectoret
¡Hola, grupo! Hoy quiero hablarles de Can Rectoret, un restaurante de cocina catalana que está en B-140, km. 4, 08130 Santa Perpètua de Mogoda, Barcelona. La verdad, si buscan un lugar donde disfrutar de buena comida y un ambiente acogedor, ¡este sitio es el indicado! Ya les cuento que tienen una valoración de 5 estrellas en comida y el servicio es genial, así que no hay manera de que se queden con hambre. Perfecto para una salida en familia o con amigos un domingo.
Hemos probado varios entrantes y platos principales, y tengo que decir que todo lo que comí estuvo delicioso. Desde la butifarra amb mongetes hasta el pan con tomate y allioli, todo se sentía muy auténtico. Eso sí, un pequeño pero: algunos postres podrían mejorar, aunque la crema catalana fue, sin duda, de lo mejor. ¡No se la pueden perder! En cuanto al servicio, es bastante rápido y eficiente, así que no tendrán que esperar mucho. El único problema es que a veces el restaurante se llena, así que es indispensable hacer reserva.
Además, este lugar es una masía típica catalana bien decorada. Tienen varias áreas para comer, ¡incluso un espacio exterior cubierto por carpas! El ambiente es súper agradable y es ideal para reuniones familiares o de grupos grandes. Los precios son accesibles, con un rango entre 20-40 € por persona. Para los que se preocupan por el coche, también hay parking gratuito que, aunque se llena rápido, siempre hay alguna opción.
Y bueno, respondiendo a la pregunta de ¿qué tipo de cocina ofrece Can Rectoret?: se especializan en cocina catalana con un enfoque especial en las carnes a la brasa y, por supuesto, tienen deliciosas opciones de platillos típicos. ¡Así que ya saben, si tienen antojo de algo típico y casero, dénse una vuelta por aquí!
Dónde se encuentra Can Rectoret
¡Ya te digo que en Can Rectoret la experiencia es simplemente espectacular! Imagínate llegando a este restaurante de cocina catalana, donde cada rincón refleja esa calidez y autenticidad tan propia. La comida es de primera calidad, te lo aseguro. Han demostrado que los ingredientes frescos y una preparación impecable son la combinación ganadora. Desde la carne a la brasa hasta esas increíbles alubias salteadas, ¡cada plato está lleno de sabor y bien presentado!
Y no puedo dejar de mencionar el servicio. Alex, el encargado, es una joya. Siempre está ahí, asegurándose de que todo esté perfecto, con una actitud amable que te hace sentir como en casa. De verdad, el personal es excepcional; parecen entender lo que necesitas incluso antes de que se lo pidas. Si buscas un lugar donde cuidarte bien, aquí hay un ambiente acogedor y una atención cercana que marcan la diferencia.
Además, si el tiempo acompaña, no te puedes perder la terraza cubierta. Es un acierto total, porque puedes disfrutar del aire fresco sin preocuparte por si empieza a llover. La verdad, serve como un espacio ideal para relajarse con amigos o familia mientras saboreas uno de sus menús equilibrados (y no olvides preguntar por el de calçots, ¡delicioso!).
Así que ya sabes, si te preguntas dónde se encuentra Can Rectoret, solo tienes que dirigir tus pasos a B-140, km. 4, 08130 Santa Perpètua de Mogoda, Barcelona. ¡No te arrepentirás! Definitivamente es un sitio que vale la pena visitar y disfrutar. ¡Anímate y ve a probarlo!
Cuál es la historia de la masía donde está ubicado el restaurante
Oye, ya te digo que tenía unas ganas locas de probar Can Rectoret porque he oído maravillas de su cocina catalana. Pero, ¡menuda decepción me llevé! La verdad es que no quiero ser demasiado duro, pero el servicio fue un completo desastre. Tuve problemas desde el principio, como cuando a uno de mis amigos le sirvieron ternera en lugar de buey. Eso es un error que, sinceramente, no debería pasar en un sitio con la reputación de Can Rectoret. Y ya ni hablar de la espera, porque tardaron 50 minutos en servir unos canelones. ¡Es que no es normal!
Aparte de la comida que llegaba tarde, el tema de las cartas de precios con errores fue otro fallo. Nos pasaron las que tenían precios diferentes y al final nos cobraron la más cara. Para colmo, cuando pedimos los cafés, ¡nos los sirvieron al revés! Simplemente no entiendo cómo se puede fallar en tantas cosas. Es bastante frustrante, ¿no? Cada vez que algo así pasa, se te quita la ilusión de descubrir un sitio nuevo. Como grupo, éramos 13 personas descontentas, y puedo decirte que no volveremos.
Ahora, no todo fue horrible. Las galtas y el entrecot estaban buenos, aunque la esqueixada no había por dónde cogerla, insípida y escasa, ¿sabes? Y el ambiente estaba bien, eso sí. Pero a la sombra de esa experiencia, no se siente como un lugar al que adorar volver. Algo que me gusta mencionar es que, aunque la masía donde está ubicado el restaurante es típica catalana y tiene su encanto, siento que el enfoque debería estar en el servicio y no solo en llenar las mesas. No puedes simplemente tratar a los clientes como si fueran un número, ¿verdad?
Sobre la historia de la masía, ha sido parte de la región durante años y ha visto generaciones de comensales disfrutar de la cocina autóctona. Su espacio amplio y acogedor ha sido un refugio para los que buscan degustar platos típicos catalanes, pero no dudo de que con un servicio más cuidado, la experiencia podría ser mucho más que una simple comida; podría ser un recuerdo memorable. En fin, ojalá algún día le den la vuelta a esto, porque la cocina catalana bien vale la pena disfrutarla de la mejor manera.
A qué distancia se encuentra Can Rectoret de Barcelona
Ya te dije que Can Rectoret es de esos lugares que te dejan con ganas de más. Imagínate un día de calçotada en pareja en este restaurante tan bonito y rústico. La atmósfera de una típica masía catalana te envuelve desde que pones un pie en el lugar. La camarera, bien amable, siempre te hace sentir bienvenido, como si estuvieras en casa. ¡De verdad, el servicio es de 5 estrellas! Y la comida, la comida es otra historia. Aunque le doy un 4 en ese aspecto, hay platos que sorprenden, como el solomillo que se deshace en la boca, o las alcachofas, ¡están para llorar de felicidad!
Si te gusta comer tranquilamente y disfrutar un buen rato, aquí no hay prisa. Hay días que hemos llegado a comer a las 16h y no solo no nos han mirado raro, sino que nos han recibido con una sonrisa. Tienen un chill out que es un auténtico lujo, sobre todo si hace buen tiempo. Eso sí, reservar mesa es lo mejor que puedes hacer; la masía suele llenarse, y no querrás perderte la experiencia.
La calidad de la comida ha ido mejorando con el tiempo, y la variedad es impresionante. No te quedes solo con los calçots; lo mejor de Can Rectoret son las brasas. Te prometo que si pruebas la butifarra amb mongetes o el coulant de xocolata amb gelat, no te vas a querer ir. Y hablando de postres, ¡todos son caseros! Así que dejar espacio para el flan de la casa es fundamental.
Por cierto, si estás en Barcelona, Can Rectoret está a unos 25 kilómetros. No está tan lejos y vale la pena hacer el viaje. Después de una buena comida o cena, te vas con la barriga llena y una sonrisa en la cara. Así que ya sabes, ¡es un planazo que no deberías dejar pasar!
Qué platos destacan en el menú de Can Rectoret
Después de todo lo que hemos oído sobre Can Rectoret, ¡hombre, qué sorpresas se pueden llevar! Por un lado, hay quienes se rinden ante la comida exquisita, como esos calçots en menú que son toda una tradición aquí. Pero, claro, hay experiencias que dejan un mal sabor de boca. Aquella vez que no tenían baberos ni servilletas de limón y acabaron atrapados entre coches. ¡Eso sí que es un fiasco! Es un poco surrealista que mientras tú pides algo tan básico, veas a otros clientes disfrutando de esos mismos detalles. Y cuando al final logras poner algo de orden y sirve un poco de sí al desastre… bueno, quizás no es el mejor sitio para volver en un tiempo.
Pero, espera, no todo es negativo. También hay quienes se llevan un 10 en todo. Por ejemplo, un grupo comentó que el trato magnífico y los precios estaban muy ajustados. Además, mencionaron que sus setas y alcachofas a la brasa son un espectáculo, y eso sin quitarle méritos a un codillo que deja huella. Cuando se encuentran esos platos estrella y un servicio 5 estrellas, ¡es como tocar el cielo!
Y por si no lo sabías, la historia de Can Rectoret también es parte del encanto. Esta posada catalana tiene un aire auténtico que te hace sentir en casa, y eso se refleja en cada rincón. Si decides pasarte por allí, asegúrate de reservar porque ni en un martes tranquilo se ve el lugar vacío. Entre sus delicias, no te puedes perder el pan con tomate y alioli, los pies de cerdo a la brasa y, si el estómago te deja, un pastel de tiramisú de esos que no se olvidan fácilmente. Así que, si decides ir, ve preparado para disfrutar, pero también para estar alerta con el servicio. ¡Eso sí, toma nota de dónde aparcas!
Ofrecen opciones vegetarianas en su menú
Y bueno, ¿qué te puedo decir sobre Can Rectoret? La gente tiene opiniones muy divididas, ¿eh? Por un lado, muchos han tenido experiencias decentes, disfrutando de la masía tradicional con encanto y el servicio de un personal bastante amable. Pero, por otro lado, hay quien ha tenido encuentas con platos fríos y servicio confuso que dejan mucho que desear. Y eso de que les traigan cucharas de café para el postre, ¡vaya tela! No sé tú, pero a mí eso me parece un detalle bastante feo si estamos hablando de un restaurante que se supone que tiene una buena reputación.
Las opiniones sobre la comida son bastante variadas. Algunos dicen que la verdura está increíble y los platos elaborados son un deleite, pero otros no tienen tanta suerte. Fíjate que hay quienes han mencionado que los calçots venían fríos y que la famosas parrilladas no estaban a la altura, dejando a muchos con ganas de más. Al final, terminas sintiendo que lo que pagas no se traduce en la calidad de la comida. Y eso que el menú ronda los 40-50€ por persona, que no es precisamente un chollo. Algunas cuentas vienen mal contabilizadas, ¡y eso ya es la guinda del pastel!
En cuanto a opciones vegetarianas, no tengo claro si ofrecen una variedad interesante. Algunos pocos han dicho que hay algo de verdura en la carta, pero también he leído que la calidad puede ser irregular. Si eres vegetariano, quizás deberías tener eso en cuenta antes de hacer una visita. Al final del día, si te decides a ir, ¡espero que tu experiencia sea mejor que la de muchos!
Cuáles son las salsas típicas que se sirven en Can Rectoret
Y bueno, si estás buscando un lugar donde disfrutar de cocina catalana auténtica, Can Rectoret es una parada obligada. No te dejo en la duda: aquí la comida es simplemente espectacular. Desde que entras, el ambiente es acogedor y la decoración rústica te hace sentir como en casa. Y es que de verdad, este restaurante tiene 4 estrellas por una razón. Te lo digo porque he ido varias veces y nunca me ha decepcionado. ¡Siempre hay una gran variedad de entrantes y platos calientes! Y si eres fan de la parrilla, tienes que pedir el chuletón de 1 kg del País Vasco. ¡Te va a volar la cabeza!
Además, el servicio es otro punto a destacar. El personal es siempre amable y atento. Te hacen sentir como que están ahí para ti, sin ser pesados. Eso sí, una recomendación: ¡reserva! A menudo está a tope, especialmente los fines de semana. Si no, puede que tengas que esperar un rato, y eso no es lo que queremos, ¿verdad? También hay muchas plazas libres para aparcar, y el parking es gratuito, así que no hay excusas para no visitarlo.
Y ya que estamos hablando de comida, no puedes dejar de probar algunas joyas como la butifarra amb mongetes, la crema catalana o las croquetas. La variedad es impresionante, así que hay opción para todos los gustos. Y hablando de gustos, si te animas a ir, asegúrate de quitarte el antojo con el coulant de chocolate amb gelat de postre; es el cierre perfecto para una buena comida.
En cuanto a las salsas típicas que suelen servir, además del clásico alioli que no puede faltar en cualquier mesa catalana, en Can Rectoret también podrás disfrutar de pan con tomate, que es un acompañante esencial para muchas de sus tapas y platos principales. ¡Es la combinación ideal para cualquier amante de la buena comida! En resumen, si lo que buscas es disfrutar de buena comida a buen precio, aquí realmente no te vas a arrepentir. ¡Te animo a que lo pruebes!
Hay una zona de chill out en el restaurante
Y bueno, si vas al Can Rectoret, te cuento que la experiencia puede ser un poco de altibajos. Por un lado, está genial que ofrezcan una calçotada, todo un clásico de la cocina catalana. Pero ojo, porque te puede tocar un día en que el salón esté hasta los topes de gente, lo que puede hacer que la comida no se disfrute tanto. A mí me pasó: estábamos tan apiñados que había más gente en la cola para entrar que espacio para moverse una vez dentro. Además, solo te dan dos horas para comer el menú de 45 euros, y ya te digo que te sientes un poco presionado con tanto ir y venir.
Por otro lado, hay que reconocer que el sitio tiene su encanto, sobre todo si te gusta el ambiente rural. Se trata de una masía catalana con historia, y siempre es agradable comer a la brasa en un entorno así. Los platos que pedimos estaban buenos, como esos canelones caseros que, ¡madre mía, qué delicia! Y para los que son fans de la brasa, tienen pollo y butifarra preparados al fuego que son de dictar. El servicio fue muy amable, lo que siempre ayuda a suavizar cualquier mal rato.
Y si planeas un cumpleaños o una celebración familiar, este lugar no está nada mal. Tienen un montón de opciones para grupos y el menú se adapta a los más variados gustos. Aunque, eso sí, ten en cuenta que puede haber un poco de prisa con el servicio, especialmente si hay mucho movimiento. Lo bueno es que cuentan con parking gratuito, así que eso le suma muchos puntos, ¿no?
En cuanto a esa zona de chill out que podrías estar buscando, la verdad es que el lugar no está diseñado para eso. La vibe es más de restaurante con ambiente acogedor y familiar, y no encontré ningún espacio particularmente relajante o apartado para hacerlo. Pero hey, si lo que quieres es disfrutar de buena comida al aire libre, la terraza exterior que tienen puede ser una buena alternativa para no sentirte tan agobiado con todo el ajetreo interno. Eso sí, asegúrate de ir con ganas de pasar un buen rato, aunque quizás con un poco de paciencia por toda la gente.
Cuándo se pueden disfrutar de los vermuts en Can Rectoret
Y hablando de Can Rectoret, no puedo dejar de mencionar lo espectacular que es el servicio. En mi experiencia, han sido rápidos y atentos, lo que siempre se agradece, ¿no? La comida también está a otro nivel. Si te animas a ir, definitivamente tienes que probar el pan con tomate y allioli, las patates braves y, por supuesto, la ensalada catalana. Todo está separado en la carta, así que si eres vegetariano, no tendrás problemas para encontrar opciones. ¡Vale la pena!
El precio es bastante razonable para la calidad; cuenta que puedes gastar entre 20 y 30 euros por persona. ¡Una ganga para lo que ofrecen! Hay opciones de aparcamiento gratuito, aunque quiero ser honesto contigo, aparcar puede ser un poco complicado porque el parking es bastante pequeño. Pero tranquilos, siempre hay alguna plaza libre si tienes paciencia.
El ambiente del restaurante es acogedor y familiar, así que si vas con niños, ¡adelante! Les encantará, y también hay acceso para sillas de ruedas, aunque solo en la planta baja. De verdad, me encanta cómo han conseguido crear un espacio que es cómodo para todos.
Ahora, te preguntarás, ¿cuándo puedes disfrutar de esos vermuts en Can Rectoret? La cosa es que el pago en efectivo no está aceptado en la zona de vermut, lo cual resulta algo incómodo y no debería ser así. Así que asegúrate de ir preparado. Pero vale la pena, porque disfrutar de un vermut en una terracita es un planazo, ¡sobre todo cuando el tiempo acompaña!
Qué es el menú de calçotada ofrecido en el restaurante
Como te contaba, la última vez que fui a Can Rectoret me dejó con un sabor agridulce. Normalmente, este lugar es una joya de la cocina catalana, pero esta vez fue algo diferente. Al llegar, nos sentamos en una mesa que claramente no estaba lista para recibirnos. La vajilla estaba mal colocada y faltaba un par de cosas, así que tuvimos que avisar a la camarera. La verdad, es un poco raro porque he estado aquí muchas veces y nunca había tenido un problema así.
Y vaya que la comida… Para los que nos gusta disfrutar de una buena experiencia culinaria, la cosa se tornó un poco caótica. Al pedir, la camarera fue interrumpida constantemente, lo que hizo que la situación se sintiera desorganizada. Pedimos un par de platos que solían ser maravillas, como el famoso Pan con Tomate y Allioli, las Costillas de Cordero y un Surtido de Verduras a la Brasa, pero esta vez la comida fue muy justa, no alcanzó las expectativas que tenía. El precio por persona ronda entre 30-40 €, y sinceramente, no creo que el servicio lo haya justificado esta vez.
Por último, hablemos del famoso menú de calçotada que tantos mencionan. Es una experiencia que no te puedes perder si eres amante de la buena comida catalana. Este menú generalmente incluye calçots (que son unas cebollas tiernas a la brasa), acompañados de su deliciosa salsa romesco. Así que si te decides a probarlo, ¡a prepararte para untar esos calçots en la salsa y disfrutar de un festín increíble! Pero asegúrate de ir en un momento donde todo funcione mejor de lo que me pasó en esta ocasión, porque lo que es la tradición en Can Rectoret es realmente digna de recordar.








