
Cal Lluís 1887 es una auténtica joya situada en Carrer de la Font, 34, en el encantador pueblo de Sant Martí Sarroca, Barcelona. Con una historia que comienza en 1887, este restaurante combina un estilo rústico y clásico que te atrapará desde el primer momento. Lo mejor de todo es su menú, donde podrás deleitarte con una espectacular selección de jamón y embutidos ibéricos, variados quesos, raclettes, fondues y un montón de opciones más, todo en un ambiente que respira autenticidad y tradición.
Si buscas una experiencia gastronómica única, Cal Lluís es tu lugar. Con una valoración de 4.5 sobre 5 en varias plataformas y más de 476 opiniones, no te decepcionará. Aquí, dan un giro a la cocina mediterránea sin necesidad de fogones, así que prepárate para disfrutar de platos ricos en sabor, acompañados de un delicioso pan con tomate. Y si te animas, no olvides reservar tu mesa; ¡no querrás perderte este lugar con tanto encanto!
Cal Lluís 1887
Horarios Cal Lluís 1887
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 21:00–23:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 21:00–0:30 |
| jueves | 21:00–0:30 |
| viernes | 21:00–0:30 |
| sábado | 21:00–0:30 |
| domingo | 21:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cal Lluís 1887
Dónde se encuentra Cal Lluís 1887
¡Hey, compañeros! Si estáis buscando un sitio chulo para disfrutar de una buena comida, tenéis que probar Cal Lluís 1887. Está en Carrer de la Font, 34, en Sant Martí Sarroca, un lugar acogedor donde pasé una velada increíble. Desde el momento en que entras, te envuelve un ambiente tranquilo y acogedor que te hace sentir como en casa. Además, el servicio es de 5 estrellas. La chica de sala es súper amable y atenta, siempre dispuesta a hacer muy buenas recomendaciones. Y no solo eso, el dueño también es un encanto, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable.
La comida, ¡madre mía! Empezamos con una tabla de embutidos ibéricos con pan con tomate que estaba de muerte. La calidad es excepcional y no escatiman en cantidad, así que salimos más que satisfechos. Luego, nos lanzamos a la fondue clásica, que estaba en su punto perfecto. Si sois amantes del queso, esto es un sueño hecho realidad. ¡No olvidéis dejar espacio para el postre! La tarta de queso casera fue de las mejores que he probado últimamente, en serio, no os la podéis perder. Y lo mejor es que el precio ronda entre 30-40 € por persona, ¡una auténtica ganga!
Aunque mi última visita fue hace un tiempo y me daba un poco de miedo que ya no estuvieran a la altura, debo decir que la comida sigue siendo una maravilla. Solo tuve un pequeño contratiempo al principio, ya que tardaron un poco en tomarnos nota, pero eso no arruinó nuestra experiencia. En general, todo lo demás fue rapidísimo y muy fluido. Por cierto, si queréis chupitos, probamos el limoncello y el orujo de hierbas, aunque ahí sí que tuve una sensación un poco rara. Aun así, no me impidió disfrutar de la velada.
Así que, si estáis planeando una cenita o una salidita con amigos, definitivamente tened en cuenta Cal Lluís 1887. Y recordar, que aunque el lugar es pequeño, ¡merece la pena reservar! En verano también tienen una terracita que debe ser genial. ¿Y dónde se encuentra? Pues justo en Carrer de la Font, 34, 08731 Sant Martí Sarroca, ¡no tiene pérdida!
Cuál es la historia del restaurante Cal Lluís
Y hablando de Cal Lluís 1887, ¡qué lugar más encantador para disfrutar de una cena! Si estás buscando el sitio perfecto para una salida en pareja o con amigos, este restaurante es una opción espectacular. Tienen una terraza preciosa que invita a relajarte mientras te deleitas con una fondue o raclette, acompañadas de unos embutidos de lujo. La verdad, ¡nos encantó la experiencia y sin duda volveremos por más!
La última vez que fuimos, nos quedamos impresionados con la carta, que realmente tiene de todo. Desde más de 300 vinos diferentes para elegir, hasta una variedad que incluye fondues, raclettes, tablas de quesos, foies y patés. Decidimos probar la tabla de foies y la de embutidos del Penedés, además de la fondue Cal Lluís, que nos sorprendió con su huevo batido y jamón de pato. ¡Todo estaba riquísimo! Y para cerrar la cena, nos recomendó un sorbete de melocotón de la viña que, sinceramente, ¡fue espectacular! El dueño nos guió durante toda la cena y, menos mal, porque teníamos ganas de pedir media carta.
Lo genial de este lugar es el ambiente tan acogedor. La atención siempre es impecable, especialmente por parte de Katia, que nos ayudó a elegir los platos y acertó de pleno. También es bueno saber que ahora están ofreciendo servicio durante el mediodía, además de sus habituales cenas. Los platos como el confit de pato y el fricandó son altamente recomendados, así que no te los puedes perder. Y ni hablar de los postres, todos elaborados en el mismo restaurante, de una calidad excepcional.
En cuanto a la historia de Cal Lluís, nace en 1887 y ha ido evolucionando a lo largo de los años, enfocándose en ofrecer una experiencia gourmet con un toque especial en cada plato. Con un compromiso con los vinos ecológicos sin sulfitos añadidos, han conseguido crear un ambiente perfecto para disfrutar de la buena comida y compañía. Así que ya sabes, si estás en Sant Martí Sarroca, este es un lugar que no te puedes perder. ¡No dudes en visitarlo!
Qué tipo de decoración tiene Cal Lluís
Y después de tantos años visitando Cal Lluís, la última experiencia fue un verdadero bajón. El servicio dejó muchísimo que desear. Imagínate, tardamos una eternidad en recibir los platos, y el surtido de secos que pedimos fue un auténtico robo. Te cobran casi 18€ y te traen unas almendras pequeñas imposibles de pelar, ¡y ni te cuento la mojama! Para rematar, cuando intentamos pagar, tuvimos que pedir la cuenta cuatro veces. ¡Increíble! Ni siquiera el responsable nos hacía caso cuando estábamos de pie en la caja. Sinceramente, dudo que vuelva a pisar ese lugar.
Por otro lado, tengo que reconocer que hay quien ha tenido buenas experiencias allí. Los dueños son amables y el ambiente tiene su encanto. La comida suele estar buena, con platos originales que reflejan la esencia de la zona y a precios bastante correctos. Al menos eso dicen algunos. Pero, claro, todas esas cosas buenas se ven opacadas cuando la atención al cliente no es la adecuada. A veces es una pena, porque el local tiene mucho potencial, pero el trato deja mucho que desear.
De hecho, el mismo Lluis, que es el dueño y, para algunos, parece que tiene un carácter un poco complicado. Su actitud durante la cena fue otro punto negativo, ya que mientras nos atendía nos contaba sobre sus problemas con el Tenedor y se olvidó de nosotros como clientes. En lugar de darnos un buen servicio, parecía tener más interés en desahogarse. El aire acondicionado no funcionó en pleno agosto, así que imagínate lo incómodos que estuvimos. Aunque la comida era buena, creo que el trato se lleva más de la mitad de la experiencia.
Pero no todo es tan malo. El local tiene un encanto especial, ya que es el antiguo cine del pueblo y tiene bastante historia. La decoración combina lo rústico con toques cinematográficos, como un pequeño museo donde puedes ver un proyector antiguo en perfecto estado. Además, el jardín es precioso y la bodega es bastante curiosa, lo cual le da un toque único al lugar. Así que sí, aunque hay que tener cuidado con la experiencia, la atmósfera y la historia de Cal Lluís son definitivamente un plus. Seguramente me pensaría volver, pero tendría que asegurarme de que las cosas estén mejor.
Cuál es la valoración promedio de Cal Lluís en plataformas de reseñas
Así que después de nuestra visita al castillo de Surroca, decidimos bajar a Cal Lluís para comer y, la verdad, fue una experiencia curiosa. Te aviso: si vas, ¡no olvides hacer reserva! El restaurante es pequeño pero tiene un aire muy acogedor. Lo primero que notamos fue lo limpio y ordenado que estaba, siempre es bueno ver que cuidan esos detalles. Lo que sí noté es que, a pesar de ser un lugar ideal para ir en familia, no tienen un rincón para que los niños se entretengan. Así que, si llevas peques, prepárate para ser su entretenimiento.
La atención fue un fuerte punto a favor. Todos fueron muy amables y atentos, algo que siempre se agradece. Nos contaron un poco sobre la historia del lugar, que, por cierto, antes era un cine del pueblo. Eso le da un toque especial, ya que incluso conservan carteles y el proyector original. Todo el ambiente tiene un aire de pequeño museo, lo cual es genial para disfrutar mientras comes.
En cuanto a la comida, el menú era elaborado y tenía buena presencia, pero debo ser honesto: nosotros pedimos varios platos para compartir y la relación calidad-precio no nos pareció del todo adecuada. Las croquetas que pedimos eran más bien del tipo que puedes encontrar en el supermercado, y aunque el pâté de higos estaba rico, la porción era un poco ridícula. El surtido ibérico sí valía la pena, pero tampoco era abundante. La fondue de queso fue sin duda lo más destacado, aunque pagar casi 13€ por persona es un poco subido, así que lo mejor es pedirla para compartir. Ah, y cada ración de pan se cobra aparte, lo que puede sumar a la cuenta.
Para que te hagas una idea, cenar cuatro personas con un par de platos, una botella de vino y algo de pan nos salió en 98€. O sea, unos 24,50€ por persona, lo que puede parecer un poco excesivo para la cantidad que recibimos. El templo del sabor no es, pero el encanto del lugar y la buena gestión del dueño hacen que la experiencia no sea tan mala.
Así que, después de todo lo que vivimos, diría que en general la valoración promedio de Cal Lluís en plataformas de reseñas es de unas 3 estrellas. Tiene su magia y encanto, pero si hubieran sido un poco más generosos con los platos y ajustado precios, ¿quién sabe? ¡Podría ser un lugar de regreso habitual!
Qué especialidades gastronómicas ofrece el menú de Cal Lluís
Ay, ¡no puedo dejar de hablar de Cal Lluís 1887! Si todavía no has estado, ¿qué estás esperando? Este restaurante en Carrer de la Font, 34, 08731 Sant Martí Sarroca es una maravilla, de verdad. Te encontrarás en un ambiente muy acogedor y tranquilo, perfecto para disfrutar de una buena velada con amigos o en pareja. La vez que fui, me enamoré de su fondue; tanto las torradas como los platos de picoteo estaban simplemente de muerte. ¡El tal Lluís es un personaje! Te hace sentir como en casa y su carisma añade un toque especial sin llegar a ser agobiante.
Y si hablamos de la comida, la carta selecta no te dejará indiferente. Desde patés y quesos hasta embutidos de la región, hay opciones para todos los gustos. No te olvides de probar la tabla de salmón: ¡viene en varias variedades y es deliciosa! Y lo mejor es que todo esto lo puedes disfrutar a un precio más que aceptable. Más de una vez he pensado que es un lugar con encanto, ideal para volver una y otra vez. Cada vez que llevo a alguien nuevo, salimos con una sonrisa, ¡y eso que ya he ido tres veces solo al mediodía!
Si realmente quieres disfrutar de una experiencia completa, deja que el Sr. Lluís te recomiende un buen vino o cava. ¡Sabe mucho! A veces, también comparte sus recomendaciones sobre algunas de las mejores bodegas para completar un día perfecto. La fondue, los embutidos de la zona, y ni hablar de los bombones de chocolate que probé; sin duda, ¡los mejores que he probado en mi vida! Este sitio es simplemente imperdible.
En cuanto al menú, las especialidades de Cal Lluís destacan sin duda por su amplia selección. Ofrecen desde bacalao y confit de pato, hasta una variedad de quesos, embutidos y, por supuesto, la famosa fondue. Si te gusta picar, aquí tienes opciones como las croquetas caseras que son simplemente irresistibles. Así que ya sabes, si buscas buena comida, un ambiente espectacular y un trato inmejorable, ¡tienes que hacer una parada en Cal Lluís!
Qué tipos de embutidos ibéricos se pueden degustar en Cal Lluís
Y ya que estamos hablando de Cal Lluís, ¿sabías que tiene una fondue de trufa que es absolutamente espectacular? No sé tú, pero cada vez que llego de Argentina, es una de esas cosas que no puedo dejar de pedir. La calidad es excelente y siempre ha sido así. Es como una tradición: al llegar, me siento como en casa gracias a la atención que brindan los dueños, que son una parte fundamental del encanto del lugar. Y para acompañar, nada mejor que un buen vino del Penedés. La combinación es un viaje directo a casa. Para nosotros, los argentinos, los precios son más que razonables; ¡es como ir de Buenos Aires a Luján para almorzar!
Además, el lugar tiene un aire nostálgico, pues está ubicado en un antiguo cine y sala de baile del siglo pasado, lo que le da un estilo único. La decoración está cuidada, así que por dentro es un deleite. Y no es solo la comida lo que brilla; también el servicio es muy agradable. Te tratan bien, aunque a veces puede haber un poco de ruido. Lo entiendo, el ambiente es muy animado, pero, si puedes ignorarlo, vale la pena.
Por cierto, no dejes de probar las tablas de embutidos, especialmente porque hay una buena relación calidad/cantidad/precio. Puedes disfrutar de una buena selección, que incluye esos clásicos ibéricos como jamón, chorizo y salchichón. Las porciones son generosas y te aseguro que, aunque el servicio a veces sea un pelín lento, la experiencia es tan satisfactoria que no te importa esperar un poco más. Y si el clima lo permite, la terraza es un lugar ideal para disfrutar una buena cena bajo las estrellas, con una carta de relaciones de vinos para maridar a tu gusto.
Así que, en resumen, si estás en Barcelona y buscas un lugar acogedor donde comer bien, Cal Lluís es una apuesta segura. Te vas a llevar más que un buen plato, te vas a llevar una experiencia cálida y auténtica. ¡No te lo pierdas!
Ofrecen opciones vegetarianas o sin gluten en su menú
La verdad es que Cal Lluís 1887 es un sitio que te deja con ganas de más. La terracita interior es simplemente un encanto; ideal para pasar una buena tarde o una cena tranquila. Y ya ni hablemos de la comida... Yo probé la fondue de cabrales y fue una maravilla, ¡me quedé con ganas de pedir más! La atención que recibí fue de primera, todos super amables y atentos, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Con esa buena vibra que tienen, te sientes como en casa.
Si eres amante del queso, este es tu lugar. Tienen una selección de quesos, tapas y vinos que te dejarán sin palabras. Todo en un ambiente acogedor y muy limpio. A veces, el dueño te puede dar algunos consejos sobre qué pedir, y créeme, lo mejor es dejarse llevar por su recomendación para disfrutar al máximo. Aunque a mí me dio un poco de pena que la carta estuviera solo en catalán, ¡pero eso no impidió que disfrutara de la cena!
Hablando de la comida, aquí todo es espléndido. Desde los callos que son riquísimos hasta la tarrina de alcachofa que te recomiendo al 100%. Si buscas un sitio con calidad-precio excelente, este es el indicado. Además, el toque que le da el humor del dueño hace que cada visita sea especial. ¡Te aseguro que es uno de esos lugares en los que te sientes bienvenido desde el primer momento!
Ahora, si te preguntas si tienen opciones para vegetarianos o sin gluten, la verdad es que ofrecen una variedad bastante amplia. Así que no hay problema en que encuentres algo rico y adaptado a tus necesidades. En definitiva, un sitio que vale la pena visitar, ya sea que quieras disfrutar de un buen vino o simplemente pasar un rato agradable con amigos. ¡No te lo pierdas!
Cal Lluís tiene algún plato destacado que se debe probar
Y hablando de Cal Lluís 1887, la verdad es que no hay razón para no darle una oportunidad. Su trato exquisito nos hizo sentir como en casa desde el momento en que entramos. La comida, ¡madre mía! Todo lo que probamos estaba delicioso, pero lo que realmente robó el show fue la fondue de queso, ¡simplicidad y pura delicia! Y si pensabas que eso era suficiente, no dejes de probar la fondue de trufa; se lo digo, ¡espectacular!
Además, el ambiente es ideal para una cena acogedora con amigos o familia, un lugar que se aleja un poco de lo típico en el Penedès. Si lo tuyo es degustar la cocina tradicional, este es el sitio perfecto. Lo que me encanta es que aunque la calidad es premium, los precios son bastante razonables; ronda entre 30-40 € por persona, lo que está muy bien por la experiencia que ofrecen. Sin duda, después de la cena, estoy seguro de que tendrás ganas de volver a repetir.
Aunque, claro, siempre hay opiniones variadas. Hubo un compañero que no quedó tan convencido, y aunque un par de cosas no le gustaron, nosotros disfrutamos de una grata experiencia y nos llevamos un recuerdo genial de la velada. Cantidad, calidad y precio van de la mano aquí, así que es perfecto para disfrutar sin preocuparse demasiado por la cartera.
Así que, ¿Cal Lluís tiene algún plato destacado que se debe probar? Sin duda, la fondue de queso es un must, pero no subestimes la fondue de trufa; con seguridad, ¡te quedará grabada en el paladar! Si decides ir, estoy seguro de que no te arrepentirás y que saldrás con una sonrisa y ganas de volver. ¡Ya nos contarás!








