
Cal Ramon es el lugar perfecto si buscas buena comida en un ambiente acogedor. Situado en Plaça de Sant Joan, 13, en Vilafranca del Penedès, este bar-restaurante cuenta con una increíble calificación de 4.5 sobre 5 y más de 1,200 opiniones. La ubicación es ideal, justo en los portales de la plaza, y su terraza amplia y tranquila es perfecta para disfrutar de una comida al aire libre. El menú es variado y está bien preparado, así que no te decepcionará. Además, el personal es super amable, lo que hace que la experiencia sea aún mejor.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que el espacio interior es un poco limitado; así que, si decides ir, probablemente te tocará sentarte en la terraza. Pero eso no es un gran problema, ¿verdad? Con un ambiente relajado y una decoración agradable, es un sitio donde realmente puedes disfrutar de una buena comida mediterránea. Desde esmorzars hasta sopars, hay opciones para todos. ¡Totalmente recomendado!
Cal Ramon
Horarios Cal Ramon
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–16:30, 20:00–24:00 |
| martes | 8:00–16:30, 20:00–24:00 |
| miércoles | 8:00–16:30, 20:00–24:00 |
| jueves | 8:00–16:30, 20:00–24:00 |
| viernes | 8:00–16:30, 20:00–24:00 |
| sábado | 8:00–14:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cal Ramon
Dónde está ubicado Cal Ramon
¡Hey, gente! Si están por Vilafranca del Penedès y buscan un lugar para cenar que combine buena atención, rapidez y un producto de calidad, Cal Ramon es su sitio sí o sí. Este bar en la Plaça de Sant Joan, 13, 08720 es lo que realmente necesitan después de un día explorando la ciudad. No importa si es día de semana o fin de semana, siempre tienen el local lleno de gente disfrutando de su ambiente acogedor. Eso sí, ¡mejor reserven con tiempo! Hay espacio dentro, aunque no para grupos muy grandes, pero la terraza siempre es tentadora.
Y no hablemos de la comida, porque se les hace agua la boca solo pensarlo. Tienen unas butifarras con setas que son el alma de la fiesta, y no pueden dejar de probar sus tostas, el pastel de queso (¡qué delicia!) y el bistec con guarnición. Ah, y los botifarrons amb salsa de bolets son el complemento perfecto para rematar cualquier comida. Y si están buscando algo para un almuerzo más ligero, pueden optar por el menú del día que sale por 14€, bebida y pan incluidos, ¡y es todo casero y bien abundante!
Otro punto a destacar es su atención al cliente, que es de 5 estrellas. El personal es súper amable y siempre está ahí para hacer que tu experiencia sea aún mejor. Además, si vienen con sus mascotas, ¡están de suerte! También son pet-friendly y no hay nada mejor que disfrutar de una buena comida con tu peludo al lado. Ah, y para que no se preocupen por el aparcamiento, hay bastantes plazas libres por la zona y un parking de pago muy cerquita. Así que no hay excusas, ¡den una vuelta por el centro y visiten Cal Ramon!
Cuál es la calificación general de Cal Ramon
Y bueno, si buscas un sitio para comer bien y no salir con hambre, Cal Ramon es tu lugar. Con su menú a buen precio y unas cantidades generosas, es difícil no enamorarse de este bar. En mi primera visita, caí rendido ante la ensalada generosa y, ¡madre mía!, el bacalao exquisito. No es solo que la comida sea buena, sino que se siente como en casa, con un servicio acogedor que te hace querer volver.
En mi segunda visita, me lancé con la fideuá, que estaba de muerte, y la entraña con salsa y setas es algo que debo recomendar. De verdad que no entiendo cómo logran mantener unos precios tan asequibles, entre 10 y 20 € por persona, pero lo hacen y de forma brillante. El ambiente siempre es acogedor, ya sea en el interior o disfrutando del aire libre, aunque hay que advertir que puede ser complicado aparcar por la zona.
Si planean ir, ¡ojo!, es un lugar muy popular y a veces hay que reservar con antelación. La última vez que fui, al llegar, todo estaba reservado y nos tocó sentarnos en la terraza. Pero francamente, comer con vistas a la plaza del ayuntamiento no está nada mal. Es genial para estar con amigos, y aunque el servicio puede ser rápido, siempre cuidan los detalles, incluso cuando están a tope. Tuve un pequeño inconveniente con una ensalada y no dudaron en cambiarla de inmediato. ¡Así da gusto!
En resumen, Cal Ramon merece con creces esas 5 estrellas. La combinación de comida casera deliciosa, un ambiente genial y un servicio excepcional realmente se ve reflejada en las calificaciones. Así que si pasas por Vilafranca del Penedès, no dudes en hacer una parada aquí. ¡No te arrepentirás!
Cuántas opiniones tiene Cal Ramon en total
Te cuento que, si estás en Cal Ramon, te espera una sorpresa muy rica. Decidimos parar allí porque, a veces, lo espontáneo es lo mejor, y la verdad, no nos decepcionó. El menú del día está a 15€ y, aunque el lugar es pequeñito, la comida casera que probamos estaba más que deliciosa. Pedimos varias cosas y todo lo que nos sirvieron estaba bien rico. Ah, y no olvidemos al personal, que fue súper amable y atento con nosotros, ¡un gran detalle que siempre se agradece!
Lo mejor es que, aunque tuvimos que comer en los soportales porque no había más espacio dentro, la verdad es que no se estuvo nada mal. Se siente un ambiente amigable y relajado, típico de esos bares que hacen sentir como en casa. Por si fuera poco, los precios son bastante accesibles; 10-20€ por persona es una ganga teniendo en cuenta lo que ofrecen. Si estás pensando en dónde comer, yo no dudaría ni un momento en recomendarlo. Saldrás rodando de allí con una sonrisa.
Si eres fan de las cocas, no te debes perder las de jamón y brie o la de escalivada con queso de cabra; ¡son una delicia! Mucha gente coincide en que son de las mejores de Vilafranca. Y hablando del menú, el arroz montañés y el pato confitado son imperdibles. ¿Y la sopa de galets? ¡Tienes que probarla, es otra maravilla! Así que, si en algún momento te encuentras cerca, apúntalo como uno de tus sitios imprescindibles.
Por cierto, para que veas lo bien que están haciendo las cosas en Cal Ramon, tienen unas 5 estrellas en opiniones, lo que lo convierte en un lugar muy popular y aclamado. ¡Solo queda pasarse y disfrutar!
Qué tipo de comida se ofrece en Cal Ramon
Y hablando de Cal Ramon, ¿te he mencionado lo increíble que fue nuestra experiencia allí? Fuimos un poco de casualidad, pero nos llevamos una grata sorpresa. La comida estaba espectacular, sobre todo el menú del día. La calidad de los platos fue simplemente impresionante y, honestamente, por solo 14€, ¿qué más se puede pedir? La atención súper rápida y el ambiente del lugar también lo hizo más especial. ¡Definitivamente hay que repetir!
Si te pasas por allí, no puedes dejar de probar los raviolis de salmón. Creo que esos son un must. Y si tienes un huequito para el postre, el pastel de queso es pura delicia. Me encanta cómo este lugar no se hace pretencioso pero, al mismo tiempo, ofrece una experiencia gastronómica de 5 estrellas. El servicio es muy amable, siempre con una sonrisa, así que te sentirás muy a gusto.
Y no te preocupes si vas de paso; el personal es súper eficiente. Aunque tal vez te tarden un poco en servir, como le pasó a algunos amigos, la paciencia vale la pena. Están en un entorno privilegiado, así que si decides comer fuera, ¡el ambiente es genial!
En resumen, Cal Ramon no solo es un bar sencillo en Plaça de Sant Joan, es un sitio donde encontrarás comida catalana casera que te hará volver una y otra vez. Desde patatas bravas hasta pinchos, todo está pensado para satisfacer paladares. ¡Así que no dudes en hacer una parada por allí!
Es necesario hacer una reserva para comer en Cal Ramon
Hablando de Cal Ramon, la verdad es que ha sido un gran descubrimiento. Este bar, situado en la Plaça de Sant Joan, 13, 08720 Vilafranca del Penedès, es pura joya. El menú es súper equilibrado y de calidad; si te decides a ir, no puedes dejar pasar la butifarra con setas y el bacalao. La cocina es un 10, así que ¡prepárate para disfrutar! Y el personal, wow, son super amables y siempre están listos para recomendarte algo. Te aconsejo que, si quieres asegurarte de tener mesa, reserves.
Y si eres fan de las tapas, aquí tienes que probarlas. Las tapas son buenísimas y, además, hay un camarero que es muy atento y agradable, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. El ambiente es ideal para pasar una noche genial con amigos. Todo esto lo encuentras a un buen precio que va de 10 a 20 € por persona, así que no hay excusas para no ir.
En diciembre, tuve la oportunidad de comer aquí y me encantó. Sin duda, fue un buen sitio al que volver cuando estemos por Vilafranca de nuevo. La comida, el servicio y el ambiente merecen un 5 en todo. La verdad es que te sentirás como en casa con esos platos deliciosos y el trato tan familiar. Y hablando del menú, no puedes dejar de probar esos pasteles caseros de queso que son un verdadero manjar.
Claro, no todo es perfecto; hay opiniones que mencionan que la atención puede ser un poco irregular a veces, especialmente cuando el lugar se llena. Algunos dicen que las mesas son más de las que pueden atender y que la carta está en catalán, así que si no tienes un buen nivel, ¡puede ser un reto! Pero vamos, el público es joven y parece que esas cosas no les desaniman.
Ahora, volviendo a la pregunta del millón: ¿Es necesario hacer una reserva para comer en Cal Ramon? La verdad, si quieres asegurar tu mesa y disfrutar de esa maravillosa comida, sí, te recomiendo reservar. El sitio es muy popular, y con razón, así que mejor prevenir que curar. ¡Así que no lo dudes y anímate a probarlo!
La terraza de Cal Ramon es adecuada para comer al aire libre
Entonces, como te decía, Cal Ramon parece un lugar que va de menos a más. Ayer, con esa ola de calor que no daba tregua y con 36 grados, pensamos que sería buena idea comer allí. Las mesas afuera, bajo los arcos, parecían perfectas para escapar del sol. Al llegar, un señor que parecía ser el propietario nos dio la bienvenida. Lo más curioso fue que, a pesar de tener la mayoría de las mesas libres, nos dejó elegir donde quisiéramos sentarnos. Pero justo cuando pensábamos que todo iba a ser genial, vino una camarera y nos hizo un feo: nos dijo de manera bastante antipática que no podíamos quedarnos en la mesa para cuatro, y que tendríamos que ir a una mesa pequeña expuesta al sol. Vaya, ¿no?
Imagina la escena: con cuatro sobres de compras y las mochilas, nos quedamos sin espacio ni una silla para dejar nuestras cosas. Como no íbamos a poner nada en el suelo, con un poco de decepción, nos levantamos y buscamos otro sitio más acogedor. Siempre es triste cuando un lugar tiene mucho potencial, pero el servicio no acompaña. Habíamos oído cosas buenas de Cal Ramon por una amiga que había ido antes, pero después de esa experiencia, ya no pisaremos más. En Vilafranca parece que hay una ligera falta de buen trato al cliente, especialmente si no hablas catalán. Comida y servicio, un 1 de 5.
Pero en fin, no todo fue negativo en el centro de Vilafranca. Cuando encontramos otro restaurante, la diferencia fue gigante. Excelente relación calidad-precio, un servicio amable y, de hecho, comimos muy bien. Las tostadas estaban riquísimas, ¡y el vino también! El servicio era atento, aunque si había muchas mesas, podía tardar un pelín. Pero como el ambiente era tan agradable, la espera se hacía llevadera. Ideal para un grupo, y por unos 10-20 € por persona, ¡la verdad es que quería hacer una campaña para volver!
Entonces, para responder a tu pregunta sobre si la terraza de Cal Ramon es adecuada para comer al aire libre... desde luego hay mesas afuera, pero primero asegúrate de que no te toque un camarero malhumorado. Con el ambiente agradable, aunque la comida tiene buenas referencias, el servicio puede arruinar la experiencia. Así que si decides ir, mejor ve con una gran sonrisa y a ver si tienes más suerte que nosotros.
Cómo es el ambiente en Cal Ramon
Y hablando de Cal Ramon, déjame decirte que es un lugar totalmente recomendable si buscas buen ambiente y comida rica. La primera vez que fui, quedé impresionado con el trato superagradable del personal. Desde el primer saludo, te sientes como en casa. Además, el servicio es rapidísimo, lo cual es un gran punto a favor cuando tienes hambre. Y lo mejor de todo, ¡los precios! Puedes comer un buen menú por solo 10-20 €. Eso sí, si quieres disfrutar de todo este buen rollo, ¡mejor haz una reserva! Siempre está lleno, especialmente durante los sábados que hay mercadillo.
Las tapas que hacen son de otro nivel, las bravas son imperdibles. No olvides pedir para compartir, porque aquí todo está de fábula. Personalmente, me encantan las Las Tostas, pero tampoco puedes dejar pasar el pincho de pollo a la mostaza o el confit de pato. Realmente, cualquier cosa que pidas es un acierto garantizado. Te prometo que vas a salir con una sonrisa y la tripa llena.
Ahora, hablemos del ambiente. En Cal Ramon, el ambiente es genial. La terraza es bastante amplia y tiene un aire tranquilo, ¡perfecto para disfrutar de un buen vermut! Aunque a veces puede estar algo abarrotado, lo que realmente destaca es el buen rollo entre la gente. El dueño, que parece un cohete, se pasa las horas atendiendo a todos con una sonrisa y siempre tiene una palabra amable para cada cliente. Es un lugar lleno de gente del pueblo que lo frecuenta, lo que crea una atmósfera cálida y acogedora. Sin duda, un lugar que tienes que probar si estás por Vilafranca del Penedès.
Hay opciones de comida para el desayuno en Cal Ramon
Así que, ya te hablé de mis experiencias en Cal Ramon, y la verdad, es un mix de sensaciones. Por un lado, de vez en cuando, la comida puede ser espectacular, y de hecho, su pastel de queso es todo un clásico, ¡el mejor postre que puedas probar! Pero no puedes ignorar esas situaciones de servicio que te dejan con mal sabor de boca. La última que fui, el garbancito que nos atendió parecía que estaba molesto con el mundo, y eso a pesar de que la chica asiática fue la única que nos sonrió. Los demás, como si no estuvieran ahí para agradarte, ni un 'hola' decente.
La decoración de Cal Ramon tampoco es lo que se dice impresionante; el ambiente se siente un poco descuidado a veces, con esas palomas merodeando por las mesas, como si estuvieran allí para invitarte a irte. El baño, sin entrar en muchos detalles, es más bien un desastre y un poco cutre. No entiendo cómo pueden dejarlo así, sobre todo con el potencial que tiene el lugar. Y lo peor de todo es que, cuando intenté mostrar mi desconformidad, me dijeron que 'de cada 100 clientes, solo uno se queja'. ¿Qué pasa, que soy el raro por querer un servicio decente?
Y luego, para colmo, al final ni disculpa, ni disculpa, así que ya sabes, a mí no me verán más por ahí. Aunque, claro, hay quienes son unos fans porque el menú es buenísimo y nunca decepcionan; debe ser una cuestión de suerte o de establecimiento de expectativas... Pero sí, el precio es justo, entre 10 y 20 € por persona, así que quizás ciertos días sea una buena opción si decides ignorar el servicio.
En cuanto a si hay opciones de comida para el desayuno en Cal Ramon, la verdad, es algo que nunca he comprobado. Pero si el desayuno es como cualquier otra comida ahí, lo mejor sería ir preparado para todo, desde lo bueno hasta lo menos agraciado. Puede que algún día me anime a probarlo, pero mientras tanto, mejor voy a buscar otro lugar. ¡A ver si la próxima experiencia es mejor!








