Can Solà Restaurant

Can Solà Restaurant

Ubicado en una masía del siglo XI al pie de Sant Llorenç del Munt, el restaurante Can Solà ha renovado su propuesta gastronómica para ofrecerte una experiencia inolvidable. Aquí podrás disfrutar de platos elaborados con productos de proximidad y un enfoque en la brasa lenta, todo en un ambiente fresco y contemporáneo. Su propuesta no solo es ideal para comidas familiares y celebraciones, sino también para esas comidas de negocios que buscan un toque especial.

En Can Solà, la carta destaca especialmente por los pescados a la brasa, siempre jugosos y cocinados al punto. Además, cuentan con sugerencias fuera de carta y platos de temporada que te harán querer volver una y otra vez. Con una calificación de 4.5 sobre 5 en Restaurant Guru y un espacio elegante y cuidadosamente decorado, este lugar es perfecto para disfrutar de una buena comida en un entorno que combina tradición y modernidad. ¡No te lo puedes perder!

Can Solà Restaurant

Restaurante
4,5
1.085Reseñas
Fotos
Carrer de Can Solà del Pla, 7, 08230 Matadepera, Barcelona
934 88 66 35

Horarios Can Solà Restaurant

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles13:00–17:00, 20:00–0:30
jueves13:00–17:00, 20:00–0:30
viernes13:00–17:00, 20:00–0:30
sábado13:00–17:00, 20:00–0:30
domingo13:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Can Solà Restaurant

Dónde se encuentra ubicado el restaurante Can Solà

¡Hola, amigos! Si estáis buscando un lugar encantador para disfrutar de una buena comida, Can Solà Restaurant es sin duda una opción que tenéis que considerar. Este restaurante se encuentra en Carrer de Can Solà del Pla, 7, 08230 Matadepera, Barcelona. Desde el momento que cruzáis la puerta, os adentráis en un ambiente mágico que es simplemente precioso y muy acogedor.

Es ideal para disfrutar en pareja o con un grupo de amigos, sobre todo a la hora de la cena. El único detalle que mejoraría sería la temperatura de los platos cuando llegan a la mesa; algunos han llegado un poquitín fríos, pero bueno, ¡eso no puede arruinar una velada en este sitio! La carta es buena, con sabores que os encantarán, y el precio por persona ronda entre 60-70 €, un precio que puede parecer un poco elevado, pero la experiencia lo vale.

Hablando del ambiente, se siente una vibra tranquila y relajada. La combinación entre lo rústico y una atención impecable hace que sea muy especial. Mónica, quien nos atendió, fue un verdadero encanto; siempre atenta, haciendo que nos sintiéramos como en casa. En suma, la comida está bien, aunque la carta podría tener un poco más de variedad. ¡Y qué decir del aparcamiento! Hay muchas plazas libres y hasta opciones de aparcar gratis en la calle, lo cual es genial, sobre todo si decidís llevar a los peques. Y no os preocupéis, que tienen acceso para sillas de ruedas también.

En resumen, si queréis un lugar precioso, con buena comida y mejor servicio, Can Solà Restaurant es una elección que no os decepcionará. ¡Ya sabéis dónde lo encontráis! Perfecto para celebraciones, cenas románticas o simplemente para disfrutar de una gastronomía de alto nivel en un entorno único. ¡Definitivamente volveremos!

Qué tipo de edificio alberga el restaurante Can Solà

Ya te he dicho que Can Solà es uno de esos lugares que enamoran. La elegancia y el ambiente de la masía son simplemente encantadores, y cada rincón está decorado con gusto. Cuando llegas, sientes que has entrado en un lugar diferente, donde el confort y la calidad son la norma. Es un sitio perfecto para reuniones familiares o cenas íntimas, donde cada detalle cuenta. Además, el servicio es de diez: camareros vestidos con un uniforme elegante que te hacen sentir como en casa, pero con ese toque de clase que se agradece.

Y hablemos de la comida porque, ¡madre mía! La cocina en Can Solà es una experiencia en sí misma. No puedes dejar de probar las lágrimas de atún, son una auténtica delicia, y si te gustan los postres, la tarta de queso aquí es de otro mundo, con una textura sedosa y un sabor equilibrado que no olvidarás fácilmente. Los huevos con trufa también son un must: simplemente espectaculares. Además, esos canelones y las costillas de cordero nunca decepcionan. Prepárate para disfrutar, porque la comida y el servicio son siempre de 5 estrellas.

Y aunque el menú tiene una amplia variedad, los platos recomendados son un verdadero festín: el Steak Tartare, los calamares a la andaluza y ese chucho con helado de vainilla que promete dejarte con ganas de más. Ah, y si te preocupa dónde aparcar, no te preocupes, hay muchas plazas libres y el aparcamiento es gratuito. Así que, ¡sin estrés!

En cuanto a la pregunta que me hiciste, Can Solà se ubica en una masía muy bonita y elegante en Carrer de Can Solà del Pla, 7, 08230 Matadepera, un entorno perfecto para disfrutar de esta fantástica experiencia gastronómica. Sin dudarlo, es uno de esos clásicos de Barcelona a los que siempre vale la pena volver.

Qué enfoque gastronómico tiene Can Solà

La última vez que estuve en Can Solà, me quedé impresionado con lo bonito que es el lugar. La comida, ni hablemos, ¡espectacular! Tienen una carta muy variada y cada plato que pedimos estaba delicioso y muy bien presentado. Sabes que estás en un sitio top cuando el servicio es excelente y los camareros son súper atentos. Entre lo que probamos, el Pop Amb Patata y los Calamares A la Andaluza nos dejaron a todos sin palabras. Así que, si buscas un sitio para una cena romántica, este es el lugar ideal, especialmente porque el entorno es tranquilo y acogedor.

Por otro lado, tengo que mencionar que aunque la experiencia fue de lo más agradable, se siente un poco el costo. Si vas, prepárate para gastar entre 40 y 60 euros por persona, pero, siendo sincero, vale cada céntimo por la calidad de los ingredientes. Lo que más me gustó fue el solomillo de ternera, ¡siempre jugoso y espectacular! Aunque, debo admitir, el xuixo me pareció un poco ridículo de pequeño y las bravas, un poco sosas. Pero, ¡no todo puede ser perfecto, no?

Una de las cosas que más me encanta es la zona exterior. En verano, imagínate esas cenas bajo las estrellas o ese solecito de primavera. Hay varias opciones de salas, desde las que tienen vistas al jardín hasta estancias más reservadas, perfectas para un evento especial, si te animas. En total, creo que es un sitio totalmente recomendable porque, a fin de cuentas, la experiencia es genial y la comida es de primera calidad. Con sus precios un poco elevados, claro, pero narrativa culinaria no se compra con monedas de a euro.

Entonces, ¿qué enfoque gastronómico tiene Can Solà? Pues definitivamente traducido a una cocina bien hecha con un toque elaborado. Ellos se centran en ofrecer productos de calidad, buscando resaltar los sabores en cada uno de sus platos, con una variedad que te deja con ganas de probar más. La conexión entre el ambiente, el servicio y la comida se nota, creando una experiencia única que te hace querer volver. ¡Así que ya sabes, si te animas, podrías quedar enamorado de este lugar!

Qué tipo de platos se pueden disfrutar en Can Solà

La verdad es que Can Solà en Matadepera es un sitio que tiene todo para triunfar. Imagínate un lugar con mesas grandes, donde puedes celebrar con tus amigos o familia sin sentirte apretado. La decoración es preciosa y el ambiente te atrapa desde el primer momento. Hasta en los días nublados, como el que nos tocó, el comedor se siente acogedor y calido. Y si lo tuyo es disfrutar del aire libre en verano, ¡espera a ver esos jardines! Definitivamente un sitio donde uno puede relajarse y disfrutar.

En cuanto a la comida, lo que más me gustó fue la pluma ibérica, que simplemente te vuela la cabeza con su sabor. La brasa y el horno tienen un toque especial que se nota en cada plato. Y no te olvides del postre: la crema catalana es un must, ¡te juro que no quiero comer otra cosa después de probarla! El servicio fue impecable, desde la atención hasta la rapidez, así que te vas con una sonrisa en la cara y con ganas de volver. Lo mejor de todo es que, aunque la comida es de calidad, los precios son bastante razonables, con unos 40 euros de media por comensal.

En general, este lugar es un 10 de 10. Si buscas un sitio para comer, compartir y disfrutar, no busques más. Claramente, la relación calidad-precio es muy buena y con la atención que te brindan, lo hace aún más especial. Sin duda, lo recomendaría a cualquiera que quiera pasar un rato agradable, ya sea con la familia o con amigos. ¡Yo definitivamente volveré!

¿Y qué tipo de platos se pueden disfrutar en Can Solà? Bueno, la variedad es bastante interesante. Desde esas carnes a la brasa que son la bomba hasta platos que destacan por su sencillez y sabor, como la famosa pluma ibérica. La comida es fresca y bien presentada, y aunque las raciones pueden ser un poco justas, cada bocado definitivamente compensará la experiencia. La carta es un equilibrio entre tradición y creatividad, perfecto para sorprender a tus invitados.

Qué significa "productos de proximidad" en el contexto de este restaurante

Y hablando de Can Solà, no puedo dejar de mencionar lo genial que fue celebrar nuestra boda allí. De verdad, gracias a Can Solà por hacer que todo fuera aún mejor. Desde el momento en que llegamos, el trato fue de 10 tanto para nosotros como para nuestros invitados, que se fueron súper contentos. La comida, sin duda, fue el punto fuerte. Si estáis pensando en hacer un evento, este es el lugar ideal, tienen salas apartadas que son preciosas y que incluso puedes decorar a tu gusto. ¿Lo mejor? El precio, a unos 40-50 € por persona, te aseguro que es una inversión que vale la pena.

La experiencia de comer en el restaurante también fue increíble. Aunque hacía frío y nos sentamos dentro, la terraza es simplemente irresistible. La comida era espectacular, con una calidad que se notaba en cada plato. Esos buñuelos de bacalao eran sublimes. Es cierto que faltaban camareros y el servicio estaba algo a tope, pero con buena compañía y un buen vino, ¡la espera hasta se agradece! Por unos 53 € por persona, disfrutamos de un festín que incluyó primero, segundo, postre, café y carajillo. ¡Todo un chollazo! Definitivamente necesito volver y sentarme en esa terraza con unos amigos.

Y aunque el rodaballo que probé estaba a 50 € (ración perfecta para dos), era realmente impresionante. El pulpo con crema parmentier estaba delicioso, y aunque me habría gustado ver más variedad en los postres, la comida en general fue de un nivel altísimo. Lo único que me dejó un poco frío fueron los mejillones a la brasa, que no estaban tan frescos. Pero, en términos generales, el servicio fue excelente y el ambiente muy acogedor. Si te gusta el steak tartare, ¡los camareros te lo recomiendan, y tienen razón!

Ahora, ¿qué significa exactamente eso de "productos de proximidad" en el contexto de Can Solà? Pues es sencillo: utilizan ingredientes frescos y locales, contribuyendo a una experiencia gastronómica rica y auténtica. Esto significa que te estás comiendo lo mejor de la huerta y del mar de la zona, lo que no solo apoya a los productores locales, sino que también eleva la calidad de lo que comes. ¡Una razón más para amar este lugar!

Cuál es la especialidad que destaca en la carta de Can Solà

Y después de un rato disfrutando de ese ambiente, que es simplemente espectacular, te das cuenta de que has tomado una de las mejores decisiones de tu vida al elegir Can Solà Restaurant. Desde el principio, la experiencia es de 10/10. Si estás buscando un lugar para relajarte con amigos y disfrutar de buena comida, este restaurante te ofrece todo eso y más. Imagina estar en una hermosa masía con un jardín encantador y una zona chill out donde puedes disfrutar de un aperitivo mientras esperas tu mesa. Perfecto para charlar y ponerte al día, ¿no crees?

La comida es realmente excepcional. Hablando de platos, las croquetas son algo que no te puedes perder; están entre las mejores que he probado. Y la ensaladilla rusa, con ese toque especial que la hace única, ¡guau! No olvides probar los calamares con salsa Japo, que son una delicia. Y si te inclinas más hacia los platos de carne, el librito es una joya que no tiene nada que envidiar a un buen cachopo. La variedad es genial, y cada bocado te deja con ganas de más. Y, para los amantes de los dulces, los postres son una auténtica bomba, probamos varios y cada uno estaba mejor que el anterior. Tu bolsillo lo agradecerá, porque todo esto sale por menos de 30€ por persona.

Y la atención, no te puedo dejar de mencionar lo EXCELENTE que fue. Mar y Montse realmente brillaron, hicieron que nos sintiéramos como en casa. A pesar de que Montse llevaba solo unos días, su amabilidad y cercanía eran notables. ¿Te imaginas tener a alguien así cuidando de ti durante toda tu comida? Es un detalle que realmente se aprecia. Además, el espacio es amplio y moderno, así que aunque estaba lleno, nunca te sientes agobiado.

En cuanto a la especialidad de la carta de Can Solà, lo que realmente destaca son las croquetas. Pero ya te digo, aquí todo es tan bueno que es difícil elegir solo un favorito. ¡Definitivamente es un sitio para repetir y añadir a las agendas! Si planeas una celebración o simplemente una buena comida en familia o con amigos, este es el lugar ideal. ¡No os lo perdáis!

Los pescados a la brasa en Can Solà son jugosos y se cocinan al punto

Y hablando de ese Can Solà, ¿qué descubrimiento, ¿verdad? La combinación de masía antigua con un comedor moderno es de lo más atractivo. A veces es complicado encontrar un lugar que tenga tanto encanto y espacio para disfrutar de la comida sin sentirte apretado. Y esa cocina a la vista, donde puedes ver cómo preparan la comida a la brasa, ¡genial! El humo no te molesta para nada y la experiencia se vuelve aún más auténtica.

¿Y esos platos? Son una auténtica delicia. Empezando por las croquetas de gambas, ¡madre mía!, ¡qué sabor! Y no puedo dejar de mencionar los buñuelos de bacalao; tienen ese rebozado finísimo que se deshace en la boca. Luego está el atún y la lubina, que simplemente están sabrosas. Ahora bien, el vino no fue lo mejor, pero bueno, a veces pasa, ¿no?

Ahora, los postres... ¡Ay, los postres! Ese tarta de queso con la cobertura un poco tostada le daba un toque especial que no se olvida. Y el de chocolate, ¡uff!, simplemente orgásmico. Aunque no lo creas, nos queda un poco lejos de Barcelona, pero estoy segura de que volveremos sin dudarlo. Nos llovió y no pudimos disfrutar del jardín hermoso, pero la experiencia, aun así, fue realmente enriquecedora.

En cuanto a la comida, todo excelente. Y el servicio, sobre todo en la terraza, hizo la comida aún más memorable. Ese trato amable y simpático de los camareros es algo que se agradece, aunque tuvimos un pequeño percance con la mujer rubia que controla las reservas. Pero oye, lo demás fue tan bueno que se compensa, ¿verdad?

Y para quienes se preguntan si los pescados a la brasa en Can Solà son jugosos y se cocinan al punto, puedo decir que sí. El punto de cocción es perfecto, y el sabor es simplemente extraordinario. Sin duda, no se van a arrepentir. ¡Qué ganas de volver a repetir todo esto!

Ofrecen opciones que no están en la carta regular en Can Solà

Y cuando hablo de Can Solà Restaurant, no puedo dejar de mencionar el ambiente tan acogedor que se respira ahí. Si te das una vuelta por Carrer de Can Solà del Pla, 7 en Matadepera, te va a encantar la decoración y la calidez del lugar. Es esa clase de sitio donde te sientes como en casa, con un toque especial que lo hace único. ¡Perfecto para una cena con amigos no?

La comida, ¡madre mía! Deberías probar su paella, que es un plato que siempre sorprende a los que lo piden. Tienen este truco especial con el caldo que hace que cada bocado sea una explosión de sabor. Y si eres fan del marisco, no te puedes perder la fideuà que, aunque es algo menos conocida, aquí la preparan de una manera que te hará querer repetir. Y, claro, el camarero siempre te va a recomendar un buen vino para acompañar, así que prepárate para una experiencia culinaria que va más allá del simple “comer”.

Y no solo es el menú regular lo que hace a Can Solà tan especial, también tienen unos platos del día que siempre están de lujo. Cada jornada, el chef se siente creativo y te sorprende con algo fresco. Se trata de sacar lo mejor de la temporada y, créeme, el resultado siempre es increíble. Así que, si un día te decides a visitarlos, mantente al tanto porque puede que te encuentres con alguna delicia que no está en su carta habitual.

Así que, respondiendo a la gran pregunta: sí, Can Solà definitivamente ofrece opciones que no están en la carta regular. Es parte de su encanto, así que nunca se sabe lo que te vas a encontrar. ¡Eso sí que es un aliciente para volver una y otra vez!

Fotografías Can Solà Restaurant

Artículos relacionados