
Casa Marino es ese restaurante mediterráneo que buscas cuando quieres disfrutar de un ambiente tranquilo y familiar. Situado en Carrer dels Pirineus, 39, en Barberà del Vallès, este lugar destaca por su comida casera y artesanal, cocinada con amor y la tradición de toda la vida. Su menú es completo y accesible para todos los bolsillos, así que no importa si solo quieres un café por la mañana o una cena genial con amigos; aquí hay opciones para todos.
Lo que realmente hace que Casa Marino brille son sus recetas que combinan lo tradicional con un toque moderno, además de sus deliciosos postres caseros que son el cierre perfecto tras una buena comida. La experiencia de comer aquí es todo menos rutinaria, y el servicio es amigable y atento, lo que hace que cada visita sea memorable. Si aún no lo has probado, ¿qué estás esperando? ¡Es hora de disfrutar de unas tapas deliciosas en un lugar que se siente como en casa!
Casa Marino
Horarios Casa Marino
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–24:00 |
| martes | 10:00–23:00 |
| miércoles | 9:00–24:00 |
| jueves | 9:00–24:00 |
| viernes | 9:00–24:00 |
| sábado | 9:00–24:00 |
| domingo | 9:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Marino
Cuál es el tipo de cocina que ofrece Casa Marino
¡Hey, amigos! ¿Han escuchado de Casa Marino? Si no lo han hecho, están a punto de descubrir un verdadero tesoro escondido en Carrer dels Pirineus, 39, Barberà del Vallès. Este restaurante mediterráneo es todo menos común; aquí se siente el cariño en cada plato, y es uno de esos lugares que te hacen sentir como en casa desde el primer momento. ¡Y qué decir de su comida casera! ¡Es deliciosa y absolutamente apetecible!
No sabría por dónde empezar. Los menús están a unos precios muy razonables, entre 10 y 30 euros por persona, y la calidad es nada menos que excepcional. ¡Ah! Y si van, no se pueden perder los flanes caseros que son simplemente un placer para los sentidos. El lagarto ibérico y la paella de los jueves también son un must. Todo lo que preparan tiene esa esencia de 'comida como la de mamá'. De verdad, esas albóndigas caseras y los callos son de otro nivel. No hay nada mejor que unas patatas fritas recién hechas en vez de las congeladas, ¿verdad?
Lo mejor de todo es que el ambiente es muy acogedor y rústico; te atrapará. En serio, parece que has pasado a un bar restaurante de toda la vida, donde el dueño, que es un encanto, te hará sentir como parte de su familia. Cuando vayas, hazte un favor y siéntate en su terracita, es ideal para los más pequeños o para disfrutar de unas tapas en la brisa de verano. No es solo una comida, es toda una experiencia de lo que debería ser salir a cenar: buen servicio y un ambiente familiar que simplemente te abraza.
Ya saben, si están buscando cocina mediterránea de la buena, Casa Marino es el lugar perfecto. Ellos ofrecen todo, desde guisos llenos de cariño hasta unas tapas que se deshacen en la boca. Así que, si aún no han visitado este rincón tan especial, no pierdan más tiempo. ¡Hasta la próxima, y ya saben, les va a encantar!
Dónde se encuentra ubicado Casa Marino
Así que veníamos de escuchar varias opiniones sobre Casa Marino, un restaurante que parece estar en un momento de cambios, ¡y vaya que sí! Al principio, cuando estábamos organizando la salida, algunas reseñas nos hacían dudar. No sé tú, pero leer que algunos clientes se quejaban de que los calçots estaban fríos y que, además, el lugar estaba tan ruidoso que no podías escucharte a ti mismo, no me animó mucho a ir. Ni hablar de esos problemas con las cuentas que mencionaban algunos. La verdad, me parecía más un sitio de 2 estrellas que otra cosa.
Pero lo curioso es cómo todo ha cambiado desde que cambiaron de propietarios. Hay quien incluso dice que ahora es un gran descubrimiento. Puede que yo no haya tenido la alegre experiencia del cambio, pero escuché que, con un aire renovado, los platos han mejorado mucho. Eso sí, un amigo fue y aseguró que el servicio estaba de diez, con una chica super simpática y un trato muy profesional. ¡Eso siempre suma! Cosas que pasaron de ser un menú limitado a tener una buena variedad ahora. Me di cuenta de que no todo es lo que parece.
A mí me entraron ganas de probar algo y, por lo que cuentan, el ambiente es genial para una tarde en familia. Un bar típico de barrio que, aunque escondido, parece tener un buen ambiente y unas camareras que están a la altura. Por 70 euros para cinco personas, ¡con menú, bebida y postre! Eso no suena nada mal. Y dicen que la comida casera está buenísima. ¿Me vendrán ganas de ir, verdad?
Y, hablando de ir, si tienes en mente visitar este lugar, ten en cuenta que se encuentra en Carrer dels Pirineus, 39, en Barberà del Vallès, cerca de Barcelona. ¡Así que ya sabes! Puede que tu experiencia sea diferente y que ellos hayan mejorado o simplemente quieras ir y darles la oportunidad de sorprenderte.
Qué características definen el ambiente de Casa Marino
Y hablando de Casa Marino, ¡qué experiencia la de Nochevieja 2024! La comida estuvo bastante bien, aunque hay que decir que el servicio dejó un poco que desear. Para ser un evento especial, podrían haber hecho más. Te reparten las uvas en cada mesa, pero el ambiente sentía más frío que festivo. Y ni pensar en el baile, que se convirtió en un sueño no cumplido. Si no van a ofrecer un servicio de calidad, mejor no vender expectativas que luego no se cumplen. Una vez y no más, como dice el dicho. Pero bueno, ¡Feliz Año 2025 para todos!
Sin embargo, no todo lo que he oído de Casa Marino es malo. Escuché que tienen una carta muy competitiva por menos de 18€, y la verdad es que esos comentarios positivos pueden ser un buen motivo para darle otra oportunidad. La paella, dicen, está riquísima y bien preparada. Y si vas con un grupo de amigos, seguro que pasarás un buen rato. Además, el servicio parece ser bastante mejor durante los días normales, lo que es un punto a favor.
Por otro lado, es cierto que algunos han salido decepcionados, especialmente con el menú. Una amiga fue y pidió cocido de la casa, y parece que la sopa no cumplió las expectativas. La calidad de la comida es un tema que se repite: a algunos les encanta, mientras que otros no están tan convencidos. Pero ya sabes cómo es esto, cada experiencia es única, y quizás un día te encuentres con una comida espectacular.
¿Y qué tal el ambiente de Casa Marino? Bueno, parece que hay un poco de todo. Desde lo que he oído, hay una variedad de platos caseros y sabores de la tierra, lo que le da un aire muy auténtico. El lugar tiene ese toque familiar, ideal si vas con niños. La atención al cliente suele ser buena, y si te toca una noche en la que todo fluye, puede convertirse en una experiencia memorable. Así que, si te animas a ir, quizás encuentres que tiene algo que ofrecer, ¡aunque nunca se sabe!
El menú de Casa Marino es accesible para diferentes presupuestos
Después de dar un vistazo a Casa Marino, está claro que es un sitio con opiniones bastante disparatadas. Por un lado, hay quienes afirman que la comida es espectacular y que el trato es de diez. ¡Imagínate poder disfrutar de una fideuá deliciosa o un filete de pollo al roquefort en un entorno tranquilo! Y no solo eso, la variedad de tapas parece que está a la orden del día, con un montón de cervezas para acompañar la comida. Su terraza también tiene buena fama, perfecta para desconectar un poco del bullicio. Pero, ¡ojo! Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias desagradables, como carne cruda y un postre que llegó calentado en el microondas. La verdad, no se puede quejar uno de que la comida hace la experiencia, pero un servicio lento o una falta de platos también pueden arruinar el día.
El ambiente parece ser otro de los puntos a revisar. A algunos les encanta la tranquilidad de la terraza, pero hay quienes han mencionado que el lugar se siente un poco descuidado, sin mantelitos ni esas cositas que hacen que un restaurante se sienta más acogedor. Y claro, eso cambia total tu experiencia. Uno no se quiere sentir de incómodo mientras disfruta de su tarta de queso, que por cierto, hay quien dice que está de vicio, pero hay otros que optaron por la tarta de whisky mal preparada. ¡Menuda mezcla de opiniones!
Y en cuanto al presupuesto, parece que hay un rango bastante amplio en las opciones, desde los 10-20 € hasta los 20-30 € por persona. Así que, si estás buscando un lugar para picar algo sin romper el banco, Casa Marino puede funcionar, pero también hay que tener en cuenta que puede que no todo el menú esté disponible, así que ¡prepárate para tener algo de paciencia! Al final, la elección dependerá de las ganas que tengas de arriesgarte a probar algo nuevo y cómo te sientas con la experiencia en general. ¿Te atreves?
Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú de Casa Marino
Ya te digo, parece que Casa Marino realmente no tiene un término medio. Por un lado, hay quien ha vivido experiencias horrorosas, con esperas de más de 45 minutos para recibir comida cruda y bebidas calientes, y hasta bien plantados en el restaurante no les dejaron sentarse porque 'no tenía mesas'. La actitud de algunos del personal ha dejado a más de uno con una mala impresión, y con razón, porque cuando uno va a comer, espera un mínimo de respeto y atención. La calificación de algunos comensales es contundente: 1 estrella para la comida, el servicio y el ambiente.
Pero por otro lado, ¡vaya que ha habido quienes salen encantados! Recuerdo cuando unos amigos fueron a celebrar el cumple de su mami y salió todo sobre ruedas. Servicio espectacular, comida rica y un menú económico que no te deja con el bolsillo vacío. Así que también hay quienes dicen que volverían sin dudarlo en el futuro. Es el lugar perfecto para pasar un buen rato en familia o con amigos, sobre todo si buscas un ambiente acogedor y casero. A fin de cuentas, 5 estrellas para ellos.
Y si hablamos del ambiente, esos que mencionan que es un sitio familiar, donde la gente se siente como en casa. La atención es rápida, y hay una terraza bastante agradable donde disfrutar los días soleados. La comida casera y variada ha dejado a muchos satisfechos; eso sí, si no buscas un “gran restaurante”, este es tu sitio. Además, parking no es un gran problema, así que no hay excusa para no probarlo, ¿verdad?
Para aquellos que se preguntan qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú de Casa Marino, aquí va la lista: puedes deleitarte con lomo en salsa, ensalada de queso de cabra, sepia, y clásicos como callos con garbanzos. Los domingos, ¡ojo! puedes encontrar una paella de marisco que dicen que no tiene comparación. También están el lagarto ibérico, calamares roman, y por supuesto, no olvides dejar espacio para su crema catalana casera. Con tal variedad es fácil ver por qué la gente sigue hablando de este sitio, a pesar de las críticas. ¿Te animarías a ir?
Casa Marino ofrece opciones para desayunos o meriendas
Y la verdad, me siento un poco dividido sobre Casa Marino. Por un lado, el lugar en sí es bastante agradable. Tienen una terraza con ventiladores que es ideal para esos días calurosos, y la decoración te hace sentir en un ambiente relajado. La carta del menú es amplia, aunque el truco es que casi todos los platos tienen un suplemento de 5€. Oye, una ensalada de queso de cabra y unos espárragos blancos no deberían costar tan caro, ¿no? En cuanto a los segundos, entiendo que, con opciones como solomillo y chuletón, el precio pueda tener sentido. Pero después de todo el hype, me sorprendí cuando vi lo que, supuestamente, son postres caseros. Al final, todo venía de fábricas y tenía más sabor a prefabricado que a casero.
Y ni hablar de mi experiencia con el postre. Pedí una tarta de arándanos y no sé si estaba congelada o qué, pero era prácticamente imposible cortarla con la cuchara. Un momento triste, de verdad. Lo que me dejó un poco molesto, además de que el pan estaba pasado y duro, fue lo decepcionante que resultó el final de la cena. Había oído recomendaciones y esperaba más. Es verdad que el sitio tiene potencial, pero esos detalles pueden hacer que dejes de volver. Esperemos que revisen un poco esas cosas y le den otra vuelta al asunto.
Sobre la celebración de cumpleaños, eso fue un fiasco total. Tenían un menú de 14 € que se sentía más como una broma: una fideuá que parecía un plato vacío. Y el hígado encebollado... ¡Dios mío! Mis abuelas se habrían horrorizado. Ya el vino y el cava de la casa... bueno, no es que esté siendo cruel, pero sinceramente, dudaba que fueran vino y cava, y eso es decirlo suave, ¿eh? Al momento de la cuenta, ¡puf! Sorprendentemente, salieron con un cargo mucho más alto de lo esperado. La mala atención sólo terminó de sellar un cabreo generalizado entre los que habían ido a celebrar. Todo esto me hace pensar que el boca a boca no va a ser muy favorable para ellos si no mejoran.
Y hablando de mejoras, seguro que te estás preguntando si Casa Marino ofrece opciones para desayunos o meriendas. A lo que estuve expuesto, no parece que haya un enfoque en ese horario. Pero ya sabes, si estás por la zona y decides darle otra oportunidad, ¡nunca se sabe! Puede que encuentres alguna joyita oculta en el desayuno. ¡Cuéntame si lo intentas!
Qué hace que las recetas de Casa Marino sean únicas
Volver a Casa Marino después de tanto tiempo ha sido como reencontrarme con un viejo amigo. Recuerdo el matrimonio que antes llevaba el lugar y lo bien que se cuidaba todo, pero después de su partida, la verdad es que no me había quedado muy convencido. Sin embargo, esta última visita ¡me dejó sorprendido! La comida estaba de 10; los sabores eran espectaculares y las porciones... ¡no escatiman en nada! Eso se agradece mucho cuando se va con hambre, ¿verdad?
El ambiente del local también ha mejorado. La terraza exterior es perfecta para disfrutar de una comida tranquila, especialmente con estos días calurosos. Encontrarte con un lugar fresquito al aire libre se vuelve un lujo. Y debo decir, fue genial ver que en la carta aún hay un espacio para una foto del matrimonio de Marino; creo que eso muestra un bonito gesto de respeto hacia aquellos que construyeron este sitio. La amabilidad del personal siempre ha sido un sello de Casa Marino y en esta ocasión no fue la excepción. Te atienden con una sonrisa que te hace sentir como en casa.
Por otra parte, también escuché algunas críticas negativas que me hicieron dudar antes de ir. Pero la comida lo compensó todo, incluso si hay detalles que pueden mejorar, como las bebidas. La cuenta se puede subir si pides sangrías, ya que nos cobraron 30€ por las dos que pedimos. Pero bueno, buscando algo negativo, eso fue lo único que me dejó un sabor agridulce en la boca. Aún así, la calidad de los platos y el servicio nos convence a mí y a mi grupo para seguir volviendo. ¡Las tapas son una delicia!
Y qué decir sobre qué hace que las recetas de Casa Marino sean únicas: es esa mezcla de tradición y buen hacer que se siente al probar cada bocado. La variedad de primeros y segundos platos, en su mayoría inspirados en la cocina mediterránea, es una fiesta para los sentidos. Ese toque casero, el amor por la gastronomía y el compromiso de mantener la esencia del lugar lo convierten en un sitio especial al que todos querríamos regresar.
Hay opciones vegetarianas o veganas en el menú de Casa Marino
Y luego está Casa Marino, que de verdad, es un sitio que vale la pena visitar. Este restaurante mediterráneo en Carrer dels Pirineus, 39, 08210 Barberà del Vallès, Barcelona tiene todo lo que necesitas para disfrutar de una comida increíble. La atención de David González en la caja es un plus. Te hace sentir como en casa desde el momento en que llegas. La verdad, no es de extrañar que tengan 5 estrellas; la comida está brutal, y el servicio es de 10.
Lo mejor es que, incluso si llegas con más gente de la prevista, el equipo de Casa Marino se las arregla para acomodarte sin problemas. Hay veces que el local está lleno, pero ellos siempre tienen una sonrisa y te hacen sentir bienvenido. Y si buscas recomendaciones, no puedes dejar de probar los canelones caseros, que son simplemente deliciosos. Y si vas con niños, no te preocupes, tienen un patio donde los peques pueden estar a gusto mientras tú disfrutas de una buena sangría. La relación calidad-precio es fantástica, incluso te redondean las bebidas a la baja.
Por cierto, si estás buscando un lugar especial para celebrar algo, te cuento que el pasado 14 de octubre celebramos el cumpleaños de mi pareja allí y la experiencia fue inmejorable. Éramos nueve y todos salimos muy contentos. La comida fue abundante y exquisita, y el trato del personal fue fabuloso. No faltó de nada, y los orujos de hierbas que nos sirvieron, ¡vaya que estaban repletos! Todo el mundo en casa siempre ha coincidido en que el ambiente es acogedor, y el cariño con el que te atienden es inigualable. ¡Todo un 10!
Y para los que se preguntan si hay opciones vegetarianas o veganas en el menú, eso también lo tienen cubierto. Casa Marino ofrece una excelente carta de diferentes platos que incluye varias opciones para vegetarianos, así que no tienes excusa para no visitarlos. Créeme, una vez que pruebes sus platos, no querrás que te lo cuenten; ¡tienes que vivirlo tú mismo! ️
Cuáles son algunos de los postres más destacados que se sirven en Casa Marino
Siempre que hablo de Casa Marino, siento que hay tanto bueno como malo por contar. Por un lado, el personal es súper atento y amable. Siempre tienen una sonrisa, lo cual se agradece, pero, la verdad, la calidad de la comida ha bajado un poquito. He estado escuchando muchas reseñas que se quejan de que ya no es lo que solía ser, sobre todo con los postres. Por ejemplo, ¡el mousse de chocolate que antes estaba riquísimo ahora sabe más a requesón lleno de azúcar! Para mí, eso no es mousse, ¿no creen? Es como si se esforzaran más en hacer que parezca dulce que en hacerlo sabroso.
Ya les he contado que fui una vez y llamé para pedir unos canelones de espinacas veganos que me prometieron, pero cuando llegué ahí, me trae la sorpresa de que venían con queso. Al final, tras un par de malentendidos, opté por pedir unas patatas y pimientos porque ya no sabía qué esperar. No está mal que no puedan hacer unos canelones veganos, pero que me digan que sí y luego no, ¡eso sí que me molesta! La confusión entre vegetariano y vegano es un tema serio, chicos. Al final, la comida estaba bien, pero también me di cuenta de que los precios no justificaban la calidad. He visto menús que costaban 15 euros clasificados en una pizarra en la entrada y, cuando llegas a la mesa, te dicen que hoy todo se ha encarecido a 30. No lo entiendo.
Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias completamente opuestas. Algunos dicen que han probado cosas como las lentejas y la crema de calabaza, y que están de muerte, ¡hasta te preparas para comer las ramas de las olivas porque están tan buenas! Pero yo también he visto comentarios de personas diciendo que el servicio es lento y que hay muy poca variedad de platos. Seis meses atrás, escuché sobre un cliente que tuvo una experiencia lamentable, con platos recalentados y escasos. ¡Y no quieren ni hablar de los postres!
Y hablando de postres, creo que los más destacados en Casa Marino son un tanto decepcionantes en este momento. Muchos ya han comentado que no son lo que solían ser, con opciones más que limitadas y, honestamente, no valen la pena si han dejado de impresionar. Actualmente, entiendo que el mousse de chocolate es un tema bastante candente, pero la tarta de queso es otra cosa que suena prometedora, aunque también ha recibido críticas mixtas. En general, parece que la cosa está cambiando, y yo me quedaría con una pena al ver cómo han disminuido los estándares. Eso sí, siempre es recomendable probar, porque a veces uno se lleva sorpresas.
Qué tipo de servicio se puede esperar al visitar Casa Marino
Como te contaba, Casa Marino ha sido un auténtico hallazgo. Celebramos ayer mi cumpleaños y el de mi mujer allí y, la verdad, todo estuvo perfecto. La comida casera es una maravilla, de esas que te hacen sentir como en casa. Por solo 14,90 € puedes disfrutar de un menú los sábados, que incluye bebida y postre, ¡un chollo! Además, el ambiente es tan tranquilo que se te pasa la tarde volando mientras charlas y disfrutas de los platos. Y no puedo dejar de mencionar a su personal, que fue súper atento y agradable en todo momento. Sin duda, volveremos.
Por otro lado, estuve hoy con un grupo de amigos y, bueno, la experiencia fue un poco distinta. Cuando sales a cenar con ellos, buscas pasar un rato divertido y que el restaurante no sea el centro de atención, ¿verdad? El primer plato, la fideuá, estaba sabroso y bien preparado. Luego pedí el pollo con salsa roquefort, que también estaba bueno, aunque un poco pobre en cuanto a la ración. Pero lo que se notó fue que hubo una pausa un poco larga entre los primeros y los postres, lo que hizo que la conversación se centrara más en el servicio que en nosotros. Ya sabéis cómo es eso: si hay que esperar un poco para los cafés y los postres, al final la gente empieza a animarse a marcharse más que a disfrutar de esas copas extras.
Así que, para quien se lo pregunte, el tipo de servicio que se puede esperar en Casa Marino puede variar. Si vas en un día especial, el ambiente y la atención pueden ser fantásticos, lo que transforma toda la experiencia en algo memorable. Pero si decides ir en un grupo y en un día más tranquilo, el servicio puede que no sea tan ágil, y puede que termines hablando más del restaurante que disfrutando del rato con tus amigos. Al final, parece ser que siempre hay que esperar un poco de todo, ¿no?








