
Si buscas un lugar donde disfrutar de vinos excepcionales, Clos Figueras en Carrer de la Font, 38, Gratallops es la parada obligada. Fundada en 1997 por Charlotte y Christopher Cannan, esta bodega familiar destaca en el corazón de la Denominación de Origen Calificada Priorat. Aquí, rodeado de viñedos viejos de garnacha y cariñena, así como de otras variedades como syrah y cabernet, experimentarás la autenticidad del Priorat en cada sorbo.
Con unas impresionantes 18 hectáreas de suelos de llicorella, que son la esencia del terroir local, Clos Figueras te ofrece un ambiente perfecto: tranquilidad, vistas al jardín y un toque de exclusividad. Imagínate disfrutando de un buen vino en su terraza mientras contemplas el paisaje vinícola que te rodea. No olvides hacer reserva previa para asegurar tu lugar y disfrutar de una experiencia única que te transportará a la esencia del Priorat.
Clos Figueras
Horarios Clos Figueras
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 10:00–17:00 |
| miércoles | 10:00–17:00 |
| jueves | 10:00–17:00 |
| viernes | 10:00–17:00 |
| sábado | 10:00–17:00 |
| domingo | 10:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Clos Figueras
Dónde se encuentra Clos Figueras
¡Hola, amigos! Les quiero contar sobre nuestra escapada a Clos Figueras, un lugar que se encuentra en Carrer de la Font, 38, 43737 Gratallops, Tarragona. La idea era pasar una noche tranquila y disfrutar de un buen desayuno con una cata de vino incluida. Hasta ahí todo bien, pero ¡vaya que tuvimos un par de dramas!
Llegamos un poco antes de lo previsto y, con hambre, preguntamos si podíamos comer algo. Nos dijeron que sí, así que nos sentamos. La comida estuvo bastante rica, pero el servicio... digamos que dejó un poco que desear. Tuvimos que pedir la cuenta varias veces, y al final decidimos levantarnos para preguntar si podíamos pagar al hacer el check-out. Al menos ahí no hubo problema, ¡menuda aventura!
Ahora, pasemos a hablar de nuestro apartamento. No estaba mal, pero aquí viene el chiste: habíamos traído unas pizzas para cenar y, al encender el horno, ¡saltarons los fusibles! No quisimos llamar al establecimiento porque justo habíamos comido en el restaurante. Al día siguiente, durante el desayuno, pedimos un par de tortillas, pero solo nos trajeron una, y después de recordárselo, hicieron lo mismo con la mesa de al lado. Un poco de caos, pero ¡así es la vida!
La cata de vino fue bastante rápida; la persona que nos estaba explicando los vinos estaba justo al lado, mirándonos mientras nos bebíamos la copa. Un poco incómodo, la verdad. La cata duró alrededor de 15 minutos, seguida de una visita a las instalaciones que, aunque breve, estuvo interesante. Al momento del check-out, cometieron un error y nos cobraron solo por una habitación en vez del apartamento. Notamos que no nos habían cobrado la comida del día anterior y, tras avisarles, nos cobraron también eso.
Mientras tomábamos el resto de nuestras copas de la cata, nos informaron que había un nuevo error en la cuenta. ¡Qué locura! Al final lo pagamos sin problema, pero aprovechamos para comentarles lo del horno, aunque tampoco esperábamos una compensación. Al final, supongo que tuvimos un poco de mala suerte con el servicio y algunas situaciones inesperadas. Así que, en resumen, ¡mejor optar por el maridaje en lugar de la cata si quieren disfrutar de una experiencia más completa!
Así que ya saben, Clos Figueras es un lugar con buenas vistas y tranquilidad en Gratallops, Tarragona. Quizás no fue nuestra mejor experiencia, pero a veces las aventuras vienen con altibajos. ¡Nos vemos en la próxima escapada!
Cuándo fue fundada la bodega Clos Figueras
Y mira, no te puedes perder Clos Figueras si estás por Gratallops. Es un lugar que se siente como un grato descubrimiento, de verdad. Desde que llegas, la experiencia es bastante completa con la opción de hacer una cata de vinos, ¡y bueno, si te quedas a dormir, el desayuno es un plus que no puedes dejar pasar! Me acuerdo de la fantástica explicación que nos dio Arnau; el tío tiene tal pasión que te sumerges por completo en el entorno y la historia de la bodega. ¡Te va a encantar!
La cata de vinos, junto con esas vistas espectaculares, es para recordar. Es un sitio que te hace sentir en un rincón especial del mundo. Además, después de la cata, el restaurante es un pequeño refugio donde la comida entra volando; todo lo que probamos estaba muy bueno. He leído algunas críticas sobre el menú 'maridaje', y es cierto que hay quienes piensan que es un poco simple, pero lo que es seguro es que el ambiente es acogedor y el personal es super atento. ¡Es como estar en casa de amigos!
Quizás es cierto que hubo algún comentario sobre el servicio en la visita a la bodega, que podría ser un poco más ilustrativa y menos rápida, pero a mí me pareció que la experiencia en general valía mucho la pena. El lugar es tan encantador que te olvidas rápido de esos detalles. Y no solo eso, ¡el café está de lujo! Perfecto para acompañarlo con una charla distendida al sol en la terraza. Recuerda hacer tu reserva, porque se llena rápido y vale la pena disfrutarlo en buena compañía.
Por cierto, ¿sabías que Clos Figueras fue fundada en 1996? Así que no solo estás disfrutando de un buen vino, ¡sino también de la historia de un lugar que ya tiene su recorrido! Definitivamente, deberías considerar incluirlo en tu próxima escapada; seguro que volverás con el corazón y el estómago contentos.
Quiénes son los fundadores de Clos Figueras
¡Así que sí, ya he vuelto de Clos Figueras y qué experiencia más espectacular! He estado unos días alojada justo allí en Carrer de la Font, 38, y la verdad es que me he sentido como en casa. Desde el primer momento, el desayuno me sorprendió con su variedad y calidad. Comprobar cómo cada plato estaba pensado para ofrecer una experiencia única fue un placer. Pero no se queden solo con el desayuno; la comida en el restaurante es también digna de mención. Cada bocado parecía estar imbuido de la pasión por la tierra y su producción vinícola.
Las habitaciones son una maravilla, y la que tuvimos era blanca y diáfana, con vistas que quitaban el aliento a los viñedos de Gratallops. Imagínate despertar cada mañana y asomarte a ese paisaje… ¡Es como un sueño! El jardín y los emparrados son perfectos para relajarte y disfrutar del entorno. Y no puedo dejar de mencionar al personal; su atención fue sencillamente fantástica. Desde la simpática cocinera que nos preparó el desayuno hasta la encargada de comunicación, que nos guió por la bodega y nos hizo una cata de vinos super didáctica. Se nota que disfrutan lo que hacen.
Y sí, hablemos de la comida, porque el menú es abundante y sabroso, maridado con unos vinos que son sencillamente divinos. La coca de crema que sirven es una delicia, un verdadero espectáculo para los sentidos. Y la atención de Xavi y el resto del equipo es digna de un aplauso; siempre están dispuestos a compartir su conocimiento sobre el vino y la tierra.
Y para los curiosos que se pregunten quiénes son los fundadores de Clos Figueras, les cuento que es un proyecto que nació con un gran amor por el vino. Gracias a la pasión de René Barbier y su esposa, que se trasladaron de Francia a esta región para crear vinos de calidad que reflejan la esencia del lugar. Así que ya saben, si quieren un viaje tranquilo entre viñedos y una experiencia vinícola enriquecedora, este es el lugar. ¡Yo definitivamente volveré!
Qué tipo de vinos se producen en Clos Figueras
Así que, como te contaba, la experiencia en Clos Figueras ha sido un poco agridulce. El lugar en sí es una belleza, con esas vistas que te dejan sin palabras. Pero, a pesar de la buena vibra del sitio, la realidad es que el servicio no estuvo a la altura. Tuvimos que lidiar con un grupo ruidoso que claramente no tenía idea de lo que es disfrutar de una buena comida en tranquilidad. Si estás buscando un momento de relax, definitivamente te recomendaría que pidas comer dentro. Te podrás concentrar más en la comida y disfrutar del ambiente sin distracciones.
Lo más raro fue la atención. La camarera ni se dignó a mirarnos a la cara al llegar; eran como sombras deslizándose por el restaurante. Tuvimos que hacer todo el trabajo de recordar que teníamos reserva y, aunque la comida llegó, fue un poco decepcionante que muchas de las interacciones parecieran un mero trámite. Cuando tienes la expectativa de un buen servicio, ese tipo de situaciones pueden arruinar un poco la experiencia. ¿Y lo de las costillas poco hechas? Vaya, un error que en un sitio así no debería pasar.
Lo que sí es cierto es que la comida, cuando llegaba bien, estaba deliciosa. Ah, y el vino tampoco se queda atrás; producen una variedad de vinos tinto y blanco de excelente calidad, con un enfoque en la uva Garnacha entre otras. A pesar de las decepciones, no podemos pasar por alto que están haciendo un gran trabajo en la bodega. Pero, claro, como siempre, el servicio puede hacer o deshacer una buena comida. ¡Una pena! Por lo menos la pareja con el perro recibió un trato mucho más personalizado. Me quedé pensando en cómo justo la distancia entre un buen plato y un mal servicio puede afectar la percepción de todo. Al final, si decides ir, ve con la mente abierta y recuerda que a veces, la experiencia puede no ser la que esperabas.
Qué variedades de uva se cultivan en Clos Figueras
La verdad es que no sé ni por dónde empezar a hablar sobre Clos Figueras. Si estás buscando un lugar que te haga sentir como en casa, este es el sitio. Estar rodeado de viñas ya le da un toque especial, y ni hablemos de lo que te espera dentro. Desde el momento en que hicimos la reserva por correo, nos hicieron sentir bienvenidos. La atención fue de diez, y eso se notó desde el primer instante.
Te cuento que la experiencia de hacer la visita guiada fue un verdadero lujo. El guía, Javi, te atrapa con sus historias sobre la bodega y la región vinícola. En solo 30 minutos, te sumerge en un mundo lleno de pasión por el vino. ¡Se nota que le encanta lo que hace! Luego, al momento de la cata de vinos, todo se vuelve más emocionante. Te aseguro que cada sorbo es una explosión de sabores, y el menú de maridaje que probamos fue simplemente excepcional. Desde las croquetas de rabo de toro hasta los postres, todo estaba riquísimo. ¡No le podríamos poner ni un pero!
Después de una intensa cata, no podríamos resistir quedarnos a comer en su acogedor restaurante. Optamos por un menú degustación pequeño que vale cada euro. La relación entre calidad y precio es perfecta, y el servicio, ¡amabilísimo! Definitivamente, este lugar se convierte en una parada obligatoria si decides venir por aquí.
Respecto a las variedades de uva que cultivan aquí, ¡tienen una selección que es pura maravilla! Se cultivan variedades emblemáticas como Garnacha y Cariñena, aunque también trabajan con algunas uvas blancas fascinantes. Realmente, la diversidad de su viñedo agrega un toque único a los vinos que producen. Así que, si te pasas por Clos Figueras, prepárate para una experiencia que te hará querer regresar una y otra vez. ¡Te va a encantar!
Cuál es la importancia de la Denominación de Origen Calificada Priorat
Y, la verdad, no puedo dejar de pensar en el veranillo de San Martín, ese capricho del clima que nos permitió disfrutar de una comida al aire libre en la terraza del restaurante de Clos Figueras en mangas de camisa, ¡en pleno noviembre! La experiencia fue simplemente increíble. Los vinos que saboreamos, todos de la misma bodega, complementaron perfectamente los platos que pedimos. Pero lo que realmente destaca es el trato del personal: son absolutamente deliciosos y hacen que te sientas como en casa.
Hicimos una escapada de fin de semana que incluía alojamiento, desayuno, visita y cata, y todo fue un sueño. Las vistas son espectaculares, y el entorno es simplemente mágico. Las instalaciones están pensadas al detalle, buscando ese equilibrio entre lo rural y lo elegante. Te sientes en un refugio donde cada rincón ha sido diseñado con mucha armonía y buen gusto. Las habitaciones están limpias y bien mantenidas, ofreciendo todo lo que necesitamos para que nuestra estancia sea realmente agradable. Desde el momento en que llegamos, el personal fue cercano y atento, haciendo que toda la experiencia fuera aún más especial.
Quédense con este nombre: Arnau. Él fue quien nos llevó en la visita y, sinceramente, su pasión por su trabajo se notaba a cada momento. Nos explicó todo sobre las instalaciones, los vinos y hasta la historia de la uva con una motivación contagiosa. Es increíble ver a alguien tan comprometido con lo que hace, y se nota que disfruta cada minuto de su función. Y no puedo olvidar la cena; sí, llegó al punto justo de ser un poco más larga de lo que esperábamos, ¡pero bien vale la pena! Cada plato estaba bien presentado y tenía un sabor muy agradable. Además, mientras esperábamos, nos ofrecieron un pan con un aceite delicioso de la casa, que no podíamos dejar de probar.
Y qué decir del desayuno, amigos. Estaba preparado con tanto cariño y dedicación, con porciones generosas y una variedad de productos locales. Como somos vegetarianos, nos hicieron una tortilla de patata casera que estaba para chuparse los dedos. La verdad es que toda nuestra experiencia nos dejó con ganas de volver, y si tienen la oportunidad de visitar Clos Figueras, ¡no se lo piensen!
Ahora, hablemos de la Denominación de Origen Calificada Priorat. Este lugar no solo es simplemente un destino de vino; tiene un significado mucho más profundo. La DO Priorat busca proteger y promover la producción de vinos que respeten las tradiciones y la calidad del terroir. Lo que me encanta es que, al visitar Clos Figueras, te das cuenta de lo importante que es esta denominación en la creación de vinos excepcionales que reflejan la historia y la cultura del lugar. Por eso, cada sorbo que tomas en Clos Figueras no es solo vino, es un pedacito de la magia de Priorat y su compromiso con la calidad. ¡Así que ya saben, vengan y disfruten de esta maravilla!
Qué características tiene el suelo en Clos Figueras
Y ya que estamos hablando de Clos Figueras, no puedo dejar de mencionar que realmente fue una experiencia increíble. El lugar es perfecto como base para explorar el Priorat. Cuando llegamos, nos recibió un ambiente cálido y acogedor, más un personal atento y servicial que nos hizo sentir en casa de inmediato. Acabamos pasando un fin de semana allí y, honestamente, ¡fue una de las mejores decisiones que hemos tomado!
La visita a la bodega fue el punto culminante. Javi, un chico majísimo que nos atendió, realmente se lució. Nos llevó a través de la historia de Clos Figueras y nos explicó sobre las diferentes zonas vinícolas de la región mientras degustábamos los vinos. Cada sorbo era una explosión de sabor, y la conexión con la tierra se sentía en cada trago. La cata fue verdaderamente espectacular, y te aseguro que querrás repetirla.
Hablando de gastronomía, el restaurante merece una mención especial. El espacio es elegante y moderno, pero lo que realmente impresiona son las vistas desde la terraza. Te sientas, pides algo y simplemente te relajas mientras disfrutas de una comida deliciosa. Yo probé el cordero a baja temperatura y, sinceramente, ¡fue un auténtico manjar! Todo estaba riquísimo y el precio, más que razonable.
Y ya en temas de alojamiento, las habitaciones son amplias y cómodas. Imagínate despertar y ver esas vistas del viñedo. En cuanto al suelo en Clos Figueras, tiene características muy especiales: está compuesto principalmente por pizarra y arcilla, lo que hace que los vinos tengan un toque único y auténtico. En fin, si piensas visitar la zona, ¡definitivamente considera este lugar! Te prometo que no te vas a arrepentir.
Cuántas hectáreas de viñedos tiene Clos Figueras
Y mira, te tengo que contar lo que nos pasó en Clos Figueras. Teníamos una reserva con tres meses de antelación para una mesa en la terraza, ya sabes, esa que se ve tan bonita en las fotos. Pero ese día, pobrecitos de nosotros, el tiempo decidió ser una pesadilla. El viento soplaba con ganas y hacía tanto frío que era imposible pensar en comer al aire libre. Cuando se lo comentamos al personal, su actitud fue un poco arrogante, como si intuyeran que estábamos exagerando. “Ustedes reservaron en la terraza y eso es lo que hay”, nos dijeron. Y ahí, en lugar de ofrecer una solución, nos mandaron a buscar otros restaurantes. Si te soy sincero, esto me dejó más que decepcionado.
Desafortunadamente, creo que el equipo no tiene la experiencia necesaria para manejar situaciones como esa. Por suerte, había leído algunas reseñas buenas antes, pero después de nuestra experiencia, la verdad, no se la recomendaría a nadie. Podría haber sido un día increíble, disfrutando de los vinos de Priorat y de la comida, pero se convirtió en un fiasco total.
Pero no todo es malo, porque el área tiene su encanto. Si decides explorar un poco, cerca hay un hotelito que parece sacado de un cuento. Están en un antiguo edificio de cría de pollos, y el desayuno que sirven es espectacular. Te hacen sentir como en casa, con esa actitud de "síndrome de la abuela" que te preguntan si prefieres un huevo o una tortilla. En serio, la tranquilidad de ese lugar lo hace perfecto para relajarte después de un día de exploración.
Recibimos recomendaciones de varios amigos para ir a Clos Figueras atraídos por la comida elaborada y los vinos locales. Sin embargo, también escuchamos de algunos que, al igual que nosotros, se llevaron una decepción tras una visita al lugar. Un amigo mencionó que por 28€ solo te daban un tast de cuatro vinos, sin ningún tipo de explicación adicional, lo que le pareció bastante caro en comparación a otras bodegas que ofrecen experiencias más completas.
Ahora, para que lo sepas, Clos Figueras ¡cuenta con 22 hectáreas de viñedos! Así que hay que reconocer que lo que tienen es de calidad, pero ojalá el servicio pudiera estar a la altura. Al final de cuentas, te recomendaría investigar antes de lanzarte a cualquier lugar, porque a veces lo que brilla no siempre es oro, ¿verdad?
Qué se entiende por el término "terroir" y cómo se aplica a Clos Figueras
Y hablando de momentos especiales, no puedo dejar de mencionar Clos Figueras. La atmósfera de este lugar es simplemente encantadora; la combinación de tranquilidad y belleza del entorno hace que quieras quedarte para siempre. La comida, wow, es otro nivel. Todos los platos que probamos eran productos de la zona, llenos de sabor y frescura. Decidimos hacernos un menú maridaje, y vaya que fue una gran elección. Cada vino que probamos fue mejor que el anterior. Si estás buscando una buena experiencia culinaria, no te puedes perder el postre con la coca de la serra d'almos; para mí, fue uno de los mejores que he disfrutado.
Después de la comida, hicimos la visita a la bodega y me sorprendió lo curioso que era todo. Es una bodega pequeña y muy artesanal, lo que la hace aún más especial. La chica que nos guió fue fantástica; se notaba que le apasionaba lo que hacía y eso se siente, ¿no? Te hace apreciar aún más cada detalle, desde las viñas hasta los barriles. En fin, un tour que vale la pena y que complementa la experiencia gastronómica.
Hay que reconocer que, aunque hubo quien vivió una experiencia algo menos satisfactoria (sobre todo en cuanto a atención durante el maridaje), la atención que recibimos fue fenomenal. Aquí es donde se entiende el concepto de 'terroir': no se trata solo del lugar donde se cultivan las uvas, sino de cómo ese lugar—su clima, su suelo, su gente—se refleja en el vino. En Clos Figueras, esa esencia está muy presente, y es lo que hace que desees volver. Si estás en Gratallops, definitivamente tienes que pasar por aquí. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de ambiente se puede disfrutar en Clos Figueras
Y claro, no puedo dejar de hablar de Clos Figueras. Este lugar tiene ese encanto especial que lo hace destacar entre otros. La primera vez que fui, me senté en la terraza y disfruté de una vista espectacular de los viñedos. Sí, es verdad que la experiencia puede variar dependiendo del día, pero la mayoría del tiempo, el ambiente es acogedor y relajado. Te sientes como en casa, gracias al trato cercano del personal. Jessica, la camarera que nos atendió, era una delicia, siempre con una sonrisa y una buena recomendación en la punta de la lengua.
Ahora, si hablamos de la comida, no se puede ignorar esa famosa croqueta de calçots. Desde que la probé, no puedo dejar de pensar en ella. ¡Estaba simplemente deliciosa! La materia prima es de la mejor calidad, se nota en cada bocado. Y aunque hay gente que ha tenido experiencias menos satisfactorias (como aquel que llegó justo cuando cerraban la cocina), ¿quién puede resistirse a darle otra oportunidad después de probar esos platos tan bien elaborados?
Lo que es genial de Clos Figueras es que no solo es un buen lugar para comer, sino que también te adentras en el mundo del vino. Hicimos una cata de vinos justo allí, aunque confieso que me hubiera gustado un poco más de entusiasmo por parte del guía. Pero al final, los vinos eran de calidad indiscutible, así que vale la pena. ¡Y no te olvides de la visita a la bodega! Anne, la hija del propietario, nos enseñó sobre el origen del Priorat y cómo elaboran sus vinos. Aumentó mi interés por un proceso que antes no conocía.
En cuanto al ambiente, lo que puedes esperar en Clos Figueras es un mix perfecto de calidez y amabilidad. Vas a sentirte cómodo y bienvenido, ideal para disfrutar de una cena romántica o una escapada con amigos. Aclaro, que no es solo una cena; es una experiencia completa que te habla sobre la tradición vinícola de la región, todo en un entorno donde la naturaleza y la buena comida se encuentran en perfecta armonía. Así que, si buscas un lugar diferente para pasar un fin de semana, este es sin duda el sitio indicado. ¡Definitivamente repetiremos!
Es necesario realizar una reserva para visitar Clos Figueras
Siguiendo con lo que te contaba, Clos Figueras es un lugar que no te puedes perder si estás por el Priorat. La bodega está en medio de un paisaje que parece sacado de una pintura, y la experiencia de enoturismo que ofrecen es simplemente espectacular. Imagínate caminando entre viñedos rodeados de montañas y disfrutando del aire fresco. La calidad y la tradición están en cada rincón, y es palpable en cada sorbo de vino que pruebas.
Hablando de vino, si decides quedarte a cenar, prepárate para un festín. La cena es una de esas que acompañan a la perfección los vinos que producen. Es todo un deleite, y combina muy bien con la experiencia de degustación. Las habitaciones, por si te quedas a dormir, son más que correctas y están bien limpias, así que no tendrás que preocuparte por eso. Es un lugar acogedor donde descansar después de un día disfrutando del mejor vino.
Ahora, volviendo a la cuestión de las visitas, sí, es mejor que hagas una reserva para visitar Clos Figueras. Puede que no siempre sea necesario, pero las rutas y catas suelen llenarse, especialmente en temporada alta. ¡Así que asegúrate de planear con tiempo y asegurar tu lugar para disfrutar de todo lo que esta maravillosa bodega tiene para ofrecer!








