El Mar de la Tranquilitat 1969 (Sant Boi del Llobregat)

El Mar de la Tranquilitat 1969 (Sant Boi del Llobregat)

Si estás buscando un lugar donde disfrutar de tapas con un toque moderno en Carrer Miguel de Cervantes, 4, 08830 Sant Boi de Llobregat, entonces El Mar de la Tranquilitat 1969 es tu sitio. Este bar de tapas combina lo clásico y lo contemporáneo, creando un ambiente acogedor donde el vermut y las tapas son los protagonistas. Su recetario tradicional te hará recordar la buena época del vermut, mientras que sus creaciones innovadoras y de alta calidad te sorprenderán.

Déjate llevar por una experiencia gastronómica única que no solo se enfoca en lo sabroso, sino también en lo visual. Cada mes, ofrecen tapas sorprendentes y de temporada, como la deliciosa alcachofa que está en su carta ahora mismo. Con una calificación de 4.4 sobre 5 en Restaurant Guru, y un servicio impecable, este sitio se ha ganado el corazón (y el estómago) de muchos. Prepárate para disfrutar en un lugar que mezcla lo vintage con lo moderno, ideal para una cena con amigos o una cita especial.

El Mar de la Tranquilitat 1969 (Sant Boi del Llobregat)

Bar de tapas
4,4
731Reseñas
Fotos
Carrer Miguel de Cervantes, 4, 08830 Sant Boi de Llobregat, Barcelona
673 67 41 30

Horarios El Mar de la Tranquilitat 1969 (Sant Boi del Llobregat)

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–16:30, 20:00–24:00
miércoles13:00–16:30, 20:00–24:00
jueves13:00–16:30, 20:00–24:00
viernes13:00–16:30, 20:00–24:00
sábado13:00–16:30, 20:00–24:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Mar de la Tranquilitat 1969 (Sant Boi del Llobregat)

Dónde se encuentra El Mar de la Tranquilitat 1969

¡Hey, amigos! ¿Sabéis qué sitio he descubierto en Sant Boi de Llobregat que me ha dejado con ganas de volver? Se llama El Mar de la Tranquilitat 1969, y está en Carrer Miguel de Cervantes, 4. Si estáis buscando un lugar donde comer bien sin arruinaros, este es el sitio. ¡5 estrellas aseguradas!

La primera vez que fui a comer el menú de entre semana, fue todo un acierto. Desde el primer momento, la atención fue inmejorable, y eso siempre se agradece. Como estábamos tan a gusto, nos pedimos unos gyn tonic's, y no puedo dejar de mencionar los cubitos de hielo… ¡tendréis que ir para ver a qué me refiero! El precio, entre 20 y 30 € por persona, está más que bien para lo que ofrecen.

Además, el ambiente es súper tranquilo, así que si buscáis un lugar donde charlar sin interrupciones, este es perfecto. Y lo mejor es que aceptan carritos de bebé, ideal si vas con los más pequeños. Así que, para una comida de calidad, la inversión vale la pena, entre 40 y 50 € por persona. Platos como mini hamburguesas de rabo de toro y gyozas de pato Pekín son una delicia, ¡no os lo podéis perder!

Si eres fan de las tapas, tenéis que probar las bravas, ¡realmente son las más caseras que he probado! Y la tortilla de camarones… no tengo palabras. El pulpo frito en tempura es otro nivel, de verdad. Este lugar es ideal para conversar y disfrutar. Si buscáis calidad-precio, este restaurante es un ganador en Sant Boi. Además, la atención al cliente es siempre estupenda.

Ah, y si os preguntaréis dónde se encuentra El Mar de la Tranquilitat 1969, es bien fácil: lo encontraréis en Carrer Miguel de Cervantes, 4, 08830 Sant Boi de Llobregat, Barcelona. ¡No dudéis en ir y disfrutar de una experiencia gastronómica única!

Qué tipo de comida se ofrece en El Mar de la Tranquilitat

Ah, la última vez que pasamos por El Mar de la Tranquilitat fue toda una aventura. Ayer fuimos a probar la famosa carchotapa, y madre mía, vaya desilusión. A pesar de que el sitio estaba prácticamente vacío, la camarera muy amablemente nos explicó que no podíamos sentarnos porque, según ella, la tapa era "divertida". ¡Claro, porque comer en la calle de pie no tiene nada de divertido! ‍♂️ Hicimos una parada para apoyar los bolsos y sacarnos una foto, pero ya sabéis cómo es esto: le faltó tiempo para salir y poner orden. ¿Y la carchotapa? Ni fu ni fa, la verdad. Con un sabor bastante mediocre, nuestra experiencia se quedó un poco en el aire. Así que, después de todo, un 2 para la tapa y un espectacular -5 para la camarera. Definitivamente, este lugar ya no es parte de nuestra lista de favoritos.

Por otro lado, no todo es negativo, ya que en nuestras visitas anteriores siempre hemos disfrutado del menú del medio día. Hablando de eso, si alguna vez vais durante la semana, no os podéis perder el trato que dan. Su calidad-precio es la bomba, y si queréis algo más informal, sus croquetas César y zamburiñas son una experiencia que tenéis que probar. Los precios son de entre 20 y 30 € por persona, pero la experiencia bien vale la pena. ¡Y ni hablar de la buena selección de vinos! Vamos, que para un vermut o una cena, el sitio tiene mucho que ofrecer, siempre y cuando no os topéis con una camarera de esas.

En general, lo que ofrecen en El Mar de la Tranquilitat es una cocina de calidad, con un toque de tapas bien elaboradas. Desde gyozas de pato Pekín hasta hamburguesas de rabo de toro, la variedad es buena y lo mejor es que los plato siempre siempre generan buenos comentarios. Pero eso sí, recordad que la carchotapa es más bien para llevar, así que no os lo toméis a mal si os lo dicen. ¡Ah! Y aunque los fines de semana suelen estar más llenos y la comida puede demorar un poco, lo bueno es que son muy atentos y siempre te explican los platos. Así que, si alguna vez decidís darle otra oportunidad, ¡buenas vibras para el menú!

Cuál es la especialidad del bar en cuanto a bebidas

Y bueno, después de la mini odisea con la camarera, llegamos a sentarnos, aunque se me aclaró que la barra estaba prohibida para los comensales del festival. En un momento quería preguntarle si realmente estaban participando en el festival o si estaba más bien haciendo un cameo. La verdad es que nos sentimos bastante incómodos, como si no tuviéramos derecho a disfrutar del evento. No entiendo por qué tienen que decirte tres veces que te vayas, especialmente cuando solo estamos esperando a que nos cobren. En fin, además de eso, el ambiente tiene su encanto; es un local pequeño pero acogedor y elegante, y la decoración te hace sentir como en casa, aunque el servicio se dejó algo que desear.

Sin embargo, no todo fue malo. Cuando finalmente conseguimos nuestras tapas, puedo decir que el asunto de la comida compensó bastante la experiencia. Las mini burgers son para sacarles un 10, ¡estaban de muerte! Y esas croquetas que hacen ellos, cada una generosa y casera, son otra cosa que no te puedes perder. Las patatas están presentadas de una forma impresionante, como en forma de dedal. Quizás el precio es un pelín alto, pero vamos, lo vale, especialmente cuando ves el esfuerzo que han puesto en el plato. Definitivamente, la calidad de los ingredientes se nota y ahí es donde se diferencian.

En resumen, aunque el servicio podría mejorar, hay que destacar que la comida está a otro nivel. ah, y sobre las bebidas, la especialidad no está en cócteles extravagantes, sino más bien en los vinos que ofrecen, algunos de los cuales son producidos localmente. Estos maridan genial con las tapas y, si decides quedarte un rato, puedes disfrutar de un buen vino mientras conversas con amigos. Así que, si te decides a ir, no dudes en pedir una botella de vino para disfrutar mejor de esa experiencia culinaria.

Qué hace que El Mar de la Tranquilitat sea un lugar único para disfrutar de tapas

¿Te han hablado ya del Mar de la Tranquilitat en Carrer Miguel de Cervantes, 4, Sant Boi del Llobregat? Si no, agárrate que te cuento. Fuimos por primera vez y ¡menuda experiencia! Nos quedó clarísimo que, ¡hay que repetir! Tienen una mezcla de tapas clásicas y originales que son de calidad exquisita. Nuestro plato favorito, sin duda, fue la hamburguesa de rabo de toro. Te prometo que es una delicia que no te puedes perder. Y como si eso fuera poco, la atención fue excelente, siempre recomendando y explicando cada plato con una sonrisa. Ya estamos pensando cuándo volver, y no es para menos.

Y claro, no me puedo olvidar de las alcachofas. Yo quería comer alcachofas y, de repente, descubrí este lugar. Las alcachofas rebozadas estaban buenísimas, tanto con salsa como sin ella. Además, las bravas son un tema a parte; están hechas en su punto perfecto, con una salsa abundante que te dejará buscando más. El pulpo frito fue otra joya que nos impresionó, a tal punto que se nos hacía raro irnos sin probar las mini hamburguesas. ¡Y claro que teníamos que probarlas! Fueron la guinda del pastel, y aunque la cuenta subió a 56€, con un refresco y tres vermuts, se nota que le ponen mucha pasión a cada plato.

De hecho, me atrevo a decir que el ambiente es otro de los puntos fuertes. La atención al cliente fue de lo mejor. Aunque una vez tuvimos un malentendido por las alcachofas que queríamos, la realidad es que eso fue solo un tropiezo en nuestra aventura culinaria. A veces, te encuentras con esos lugares que pueden ser algo imprevisibles, pero en general, el servicio fue estupendo. Un poco de paciencia y entender que a veces las situaciones se pueden salir de control es parte de la experiencia.

Entonces, ¿qué hace que El Mar de la Tranquilitat sea un lugar único para disfrutar de tapas? La combinación perfecta de calidad en cada plato, atención al cliente de primera, y un ambiente acogedor. Tienen una oferta de tapas que mezcla lo clásico con un toque original y, lo mejor de todo, tienen en cuenta las necesidades de los vegetarianos. ¡Así que en cada visita hay algo nuevo por descubrir! Si no has ido, te está faltando una joya en tu lista de lugares por conocer. ¡A no pensarlo mucho y a programar esa próxima visita!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el bar

Y bueno, hablando del Mar de la Tranquilidad, qué decirte… la comida está espectacular, de verdad que merece un 10. Desde que llegamos, el camarero nos explicó cada plato con una pasión que casi me dan ganas de hacerle un monumento. Pero, a pesar de lo increíble que estaba todo, no voy a pasar por alto que, a las 15:30, ya éramos la única mesa y, de repente, una de las camareras decidió empezar a fregar el suelo. Y claro, ahí estás, disfrutando de tu postre y te llega un tufo a lejía que ni por asomo hace bien a la experiencia. Un detalle que podrían evitar, la verdad.

Ahora, en otra visita, encontramos un gastrobar de tapas que subió de nivel. El servicio fue simpático y amable, eso siempre suma puntos. La variedad de tapas es brutal, ideales para compartir y agregar a ese mood de quedarte un buen rato con los colegas. A Edu, el dueño, le encanta sorprendernos con platos nuevos cada vez. ¡La pata de calamar es un must! Ni te cuento lo que fue cenar allí y luego ver que lo típico de menú no tiene nada que ver. Fue un lujo disfrutar de un menú espectacular por tan solo 10-20 €.

Sin embargo, no todo ha sido un milagro. La última vez, un pan de coca con tomate que más bien estaba para el dentista y un calamar que parecía un rompecabezas. Y qué tal una copa de Ribera del Duero servida a apenas 5 grados. Las expectativas no se cumplieron y si las alcachofas eran de lata… pues ahí lo dejo. Pero al final, al menos nos reímos de la situación. Siempre hay algo de risas en lo malo, ¿verdad?

¿Y el ambiente? Pues imagínate, un lugar acogedor, pero también con su toque de informalidad. Si buscas algo bien ambientado para pasar un rato agradable, ten en cuenta que tendrás esa mezcla de gente disfrutando, pero hay momentos en que la tranquilidad se rompe con el sonido de un fregado excesivo. Es un mix raro, pero al final, lo que importa es la compañía, las risas y, claro, la comida. ¡Así que, anímate a repetir, puede que encuentres más sorpresas agradables!

Hay opciones de tapas que cambian cada mes

Y cuando llegamos, ¡vaya sorpresa! El Mar de la Tranquilitat nos recibió con unos 5 estrellas en todos los aspectos. Lo descubrimos gracias a una recomendación de un amigo que no deja de hablar maravillas de este sitio. Decidimos arriesgar y, la verdad, no nos arrepentimos en absoluto. La comida estaba buenísima y muy bien presentada. Desde el primer bocado hasta el último, ¡fue un verdadero festín! Además, el servicio fue increíble, super agradable y atento. Con un precio por persona de unos 20-30 €, ¡es un chollo!

El ambiente del lugar nos conquistó. Situado en un barrio muy familiar y tranquilo, la decoración tiene un toque acogedor, con una mezcla de elementos que no resulta cargante. Desde el momento en que entras, te sientes como en casa. No vas a encontrar ese agobio de otros restaurantes; aquí hay un espacio respetable entre las mesas que te permite disfrutar de tu rato en paz. Ah, y ni te olvides de la terraza, que es perfecta para esos días soleados. Por cierto, reservar mesa es casi una obligación para asegurarte un buen sitio.

Si todavía no has probado el torrezno de Soria y la mini hamburguesa wagyu, ¡estás tardando! En este lugar, las tapas son originales y generosas, perfectas para compartir entre amigos. Además, que bien combina los sabores… Una delicia. Y para hacer las cosas aún mejor, me enteré que puedes comprar una botella del vermut que te acabas de tomar y llevártelo a casa. ¡Eso es un puntazo!

En cuanto a la variedad de tapas, no hay de qué preocuparse. Por lo que he oído, el menú cambia cada mes. Así que siempre podrás encontrar algo nuevo y sorprendente en su oferta. Un sitio que no solo se preocupa por ofrecer buena comida, sino también por renovarse y ser original. En definitiva, El Mar de la Tranquilitat se ha ganado un lugar en nuestra lista de lugares favoritos, y estoy seguro de que tú también te enamorarás de él. ¡Animémonos a visitarlo pronto!

Cómo calificarían los clientes a El Mar de la Tranquilitat en Restaurant Guru

Y bueno, después de lo que hemos probado en El Mar de la Tranquilitat, hay que comentar que la comida es realmente buena. Los platillos y minibocadillos son perfectos para compartir y te ofrecen una experiencia de tapeo diferente a lo que puedes encontrar en otros locales. Es todo un acierto, sin duda. Pero, amigo, hay que hablar del elefante en la habitación: el servicio. ¡Menuda odisea! Desde que llegamos, nos avisaron que iban a tardar mucho en servir. A las 21:30 ya comenzaban a decir que algunos platos se iban a demorar, y eso realmente nos arruinó un poco la noche.

Lo peor es que la comida es tan buena que te quedas con ganas de pedir más, pero cada vez que un grupo al lado pedía algo extra, les decían lo mismo. Eso crea una especie de ambiente de desánimo, y la verdad, es una pena. Sabemos que los platos son elaborados al momento, pero sinceramente, no es muy agradable empezar la cena sabiendo que ya de entrada estás desbordado. Yo creo que o deberían ajustar la cantidad de mesas que pueden atender o bien ampliar el equipo para que el servicio no se convierta en un suplicio. Aparte, el postre, esa tarta y la torrija que pedimos, tardaron casi media hora... Es un buen broche, pero no puede ser que te quedes esperando tanto tiempo.

Así que, si hablamos de cómo calificarían los clientes a El Mar de la Tranquilitat en Restaurant Guru, seguramente muchos estarían pensando en esas 3 estrellas. La experiencia culinaria no es mala, pero el lento servicio deja mucho que desear. No puedes tener un grado de satisfacción alto cuando tu estómago empieza a quejarse antes de que pueda disfrutar el bocado. En fin, yo sinceramente espero que mejoren, porque merece la pena volver a disfrutar de esos platillos, pero la próxima vez, ¡tienen que revisar el reloj!

Fotografías El Mar de la Tranquilitat 1969 (Sant Boi del Llobregat)

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