La Calma de Bellver

La Calma de Bellver

Imagina hospedarte en un encantador edificio medieval en el corazón del casco antiguo de Bellver de Cerdanya. Eso es exactamente lo que te ofrece La Calma, un hostal rural que ha sido cuidadosamente reformado para brindar comodidad moderna sin perder ese toque histórico. Con habitaciones que cuentan con calefacción, baño privado y TV, algunas incluso te regalan vistas impresionantes a la Sierra del Cadí. Además, su Wi-Fi gratuito y la opción de relajarte en su comedor o terraza hacen que tu estancia sea aún más agradable.

Si eres amante de las actividades al aire libre, estás de suerte. La Calma está situada en un valle espectacular del Pirineo catalán, lo que la convierte en el lugar ideal para senderismo, ciclismo y hasta esquí en invierno. Con opciones de habitaciones dobles, triples y cuádruples, hay espacio para todos, incluso para tus mascotas, ¡previa consulta! Y si quieres asegurarte el mejor precio, no dudes en buscar las ofertas exclusivas que tienen, porque aquí no solo se trata de disfrutar de la naturaleza, sino también de hacerlo sin hacer un agujero en tu bolsillo.

La Calma de Bellver

4,1
325Reseñas
Fotos
Plaça Major, 25720 Bellver de Cerdanya, Lleida
646 22 40 51

Horarios La Calma de Bellver

DíaHora
lunes12:00–22:00
martes12:00–22:00
miércoles12:00–22:00
jueves12:00–22:00
viernes12:00–22:00
sábado12:00–22:00
domingo12:00–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Calma de Bellver

Dónde se encuentra La Calma

¡Hey, grupo! Si están buscando un lugar chulísimo para comer en la Cerdanya, dejen que les hable de La Calma de Bellver. Aunque no hemos estado hospedados en el hotel, el restaurante es de lo más top. La relación calidad-precio es inmejorable. Si tienen antojo de comer algo rico, tienen que probar el trinxat; es brutal. Ah, y los nachos son espectaculares. La carta no es muy extensa, pero hay opciones para todos los gustos, así que no hay excusa para no ir.

Desde que llegas a La Calma, te sientes en un ambiente rústico y acogedor. La ubicación es perfecta, en el casco antiguo de Bellver, así que si les gusta la tranquilidad, este es su sitio. Las habitaciones son muy acogedoras, con esos detalles de madera que dan un toque especial. Y para los que son amantes de los animales, ¡buenas noticias! Dejan entrar perros, así que no se preocupen por dejar a sus peluditos en casa.

Y si decidieron ir a pasar la noche, no se pierdan el desayuno. Tienen un servicio con embutidos surtidos, quesos, zumo y algo de mermelada que les hará empezar el día con energía. Algo que me encanta es que el servicio es siempre amable y atento. Nunca decepcionan.

Entonces, si están pensando en dónde encontrar La Calma, solo tienen que dirigirse a Plaça Major, 25720 Bellver de Cerdanya, Lleida. En resumen, ¡es un lugar para repetir sin duda!

Qué tipo de edificio es La Calma

Recuerdo haber estado en La Calma de Bellver, y la verdad es que me dejó una impresión genial. Tuvimos la suerte de comer en su terraza interior, que es perfecta para esos días fríos, pero con mucho encanto. A pesar del clima, nos sentimos súper cómodos y cálidos porque está bien protegida. Y lo mejor de todo es que el sol le daba de lleno, así que esos rayos calientan el ambiente y te hacen sentir en la gloria. La comida, bueno, ¡ni hablar! El chef Roger se aseguró de que nos sintiéramos bien atendidos. Comimos un par de platos que estaban deliciosos, y seguro que repito si vuelvo.

Aunque no puntué las habitaciones porque solo fuimos a comer, no puedo dejar de mencionar lo acogedor que es todo. La ubicación es inmejorable, al lado de la muralla, justo en el corazón de la plaza. Te aseguro que es un lugar donde parece que el tiempo se detiene. En el siguiente viaje, probablemente me quedaría ahí un par de noches, ya que el ambiente es perfecto para relajarse. La atención al cliente es realmente top, y eso se nota. Me parece genial que tengan opciones veganas en su menú y que se preocupen por todos los detalles, especialmente si viajas con tu perro o con una bebé. ¡Eso es algo que no siempre encuentras!

Y, claro, lo que más me gustó fue el encanto del edificio. Es una casa milenaria que te hace sentir como en casa desde el primer momento. Las paredes tienen historias que contar, y la decoración refleja el espíritu acogedor del lugar. Definitivamente, La Calma de Bellver es un hostal que combina la tradición con un servicio excepcional en un entorno de ensueño. ¡100% recomendado!

Qué comodidades modernas ofrece el hostal

Y hablando de La Calma de Bellver, no puedo dejar de mencionar la grata sorpresa que fue encontrarlo en la Plaza Mayor. Si alguna vez estás por allí, una parada es casi obligada. La terraza exterior ofrece una vista perfecta para relajarte con un café mientras disfrutas de la vida del pueblo. Y si prefieres algo más acogedor, la terraza interior tiene ese encanto rústico que te hace sentir como en casa. La comida es realmente exquisita y los precios son muy adecuados; no te puedes perder las trufas y el pastel de plátano. Ambos son caseros y te aseguro que te dejarán con ganas de más.

El personal, sin duda, es otro de los grandes atractivos. Siempre están con una sonrisa y son súper atentos. Es genial sentirte bienvenido cuando llegas a un lugar, y aquí lo hacen de maravilla. Y, aunque he visto algunas críticas sobre áreas que necesitan algo de atención, personalmente creo que el buen ambiente y la comida hacen que todo valga la pena. A veces es fácil dejarse llevar por los detalles negativos, pero aquí, lo que realmente destaca es ese trato tan cercano y amable. Así que si pasas por Bellver, no dudes en parar a comer aquí; ¡te lo agradecerás a ti mismo!

Por lo que respecta al alojamiento, se siente acogedor y rústico sin pretensiones. Las habitaciones pueden parecer un poco pequeñas, sobre todo los baños, pero eso se compensa con la comodidad de las camas y la temperatura perfecta del lugar. Aunque es verdad que hay detalles por pulir, como un poco de ruido entre habitaciones, el ambiente es muy tranquilo. Además, la ubicación es ideal; estás cerca del centro del pueblo, así que puedes disfrutar de la paz de la parte alta de Bellver sin estar demasiado lejos de la acción.

En cuanto a comodidades modernas, La Calma no se queda atrás. Aunque su estilo es más tradicional, tiene todo lo esencial para que tu estancia sea agradable. Tenemos conexión Wi-Fi, así que no te preocupes si necesitas estar en contacto con el mundo exterior (aunque, con el paisaje que hay allí, es difícil no querer desconectar un rato). Así que, si te animas a visitar, asegúrate de probar la comida y disfrutar de un ambiente auténtico donde la amabilidad del personal te hará sentir como en casa. ¡Seguro que no querrás irte!

Las habitaciones de La Calma tienen baño privado

La experiencia en La Calma de Bellver ha sido más de lo que esperaba. A pesar de que nos tocó una habitación en la planta baja que no aparecía en la web, es cierto que era un poco más pequeña y no tan acogedora como imaginaba. Pero, mira, la calidad-precio es insuperable, especialmente si decides compartir gastos con amigos. Al final, solo buscamos un lugar donde reposar después de un día de exploración por la Cerdanya, así que cumplía su función.

Despertarse cada mañana con esa ventana-balcón mirando a las montañas nevadas te hace olvidar cualquier pequeño detalle. Es de esas cosas que hacen que valga la pena. Y, aunque las luces de la cama parecían estar en huelga, no las necesitábamos mucho. Eso sí, prepárate para un poco de ruido, el aislamiento sonoro no es el mejor, así que si tienes el ventrículo activo, ¡modula la voz! Pero es lo que se espera en una casa antigua que ha sido renovada. El baño era un poco justo, pero suficiente si solo vas a pasar un par de noches.

La ubicación es otro punto a favor. Estás en una plaza encantadora con un campanario que le da un toque mágico al lugar. La buena noticia es que no se escucha mucho dentro, así que puedes dormir sin problemas. Bellver es un pueblito ideal para pasear, con sus tiendecitas y vistas que invitan a desconectar del ritmo frenético de la ciudad. La comida del hostal tiene muy buena pinta, aunque decidimos no probarla en nuestra estancia. Aparte de leer la carta, solo los platos servidos a otros nos dejaron con ganas de probar más. Eso sí, ¡no puedes dejar pasar el desayuno! Por 8 euros tienes un buen surtido de embutidos y ese pan de nueces que estaba para chuparse los dedos. Y esa mermelada casera... ¡un verdadero lujo!

El trato del personal fue increíblemente cercano y amable, como si fuera la casa de un amigo. Se nota que están bien preparados para familias, así que si viajas con peques, no te preocupes, están en buenas manos. Y para responder a la pregunta que seguramente te ronda: sí, las habitaciones de La Calma tienen baño privado. Así que puedes tener tu momento de relajación sin compartir. Resumiendo, si preguntas si volvería, sin dudarlo. Me sentí cómoda y, lo mejor, bien calentita en pleno enero.

Hay opciones de habitaciones para grupos grandes en La Calma

Y mira, hablando de La Calma de Bellver, la verdad es que la experiencia de estar allí es como estar en casa. La atención que recibes es de 10, y si tienes hambre, ¡no te pierdas el desayuno! Por solo 8€/persona, es una opción que no puedes dejar pasar. Te sirven unas delicias que te animan para enfrentar un día de rutas y exploraciones por la maravillosa Cerdanya. Y sí, la ubicación es brutal, justo en la Plaça Major, así que puedes moverte fácil y disfrutar del ambiente local sin problemas.

Ahora, hay que mencionar algunas cosas. Al llegar, te asignan una habitación y nosotros estábamos en la de abajo, en la habitación 2. La verdad es que un poco incómoda porque el comedor está justo al lado y se escucha todo: lo que la gente dice, lo que comen, vamos, que si quieres un poco de paz, eso puede ser un problema. El lugar tiene un toque rural mezclado con estilo moderno, pero… bueno, digamos que parece que han hecho las cosas un poco a la rápida. Pero, oye, por el precio que pagas, no está tan mal… Aunque lo que de verdad debería ser una prioridad son los colchones. ¡Vaya tela! Parecen tener más historia que el pueblo mismo. Así que, si planeas descansar bien después de un día de paseos, ¡prepárate para una batalla con el colchón!

En cuanto a la terraza, te animo a que la disfrutes, especialmente si hay sol. Es el sitio ideal para disfrutar de un vermouth y relajarte un poco. Sin embargo, no todo es perfecto, las habitaciones no están insonorizadas en absoluto, lo que puede resultar un poco incómodo cuando intentas dormir. La limpieza, por otro lado, dejó algo que desear. Un par de incidencias con el personal, así que no dudes en ser directo si necesitas algo; el trato puede ser mucho mejor si lo pides en el momento adecuado.

Sobre si hay opciones de habitaciones para grupos grandes, en La Calma de Bellver solo tienen cinco habitaciones en total, así que no es un lugar enorme. Podrían no tener suficiente espacio para grupos grandes. Aún así, podrías planificar llevándote varias habitaciones, pero para grupos muy numerosos, tal vez tendrías que buscar algo más grande. Así que ya sabes, si decides ir, ¡prepárate para una mezcla de descansar y vivir un poco el ambiente local!

Cuál es la relación de La Calma con la naturaleza y las actividades al aire libre

Y hablando de ese fin de semana, ¡no puedo dejar de contarte lo bien que nos trataron en La Calma de Bellver! Nos alojamos allí porque llevábamos a nuestros perros y, créeme, aquí son más que bienvenidos. Estuvimos solo una noche, pero la pasamos divino. El ambiente es tan acogedor que te hace sentir como en casa. La Plaza Mayor, donde se encuentra el hostal, es un lugar ideal para tomar un café y observar la vida del pueblo. Eso sí, si llegas en coche, recuerda que no hay parking, pero puedes dejarlo en las cercanías sin problemas.

Sobre el hostal, aunque algunos críticos mencionaron que la limpieza y calidad de la habitación podrían mejorarse un poco, lo cierto es que la ubicación es inmejorable. Estar en pleno centro del pueblo te permite disfrutar de todo lo que ofrece este pintoresco lugar. Y cuando cenamos, ¡vaya que fue un festín! La dueña, que es un amor, nos trató de maravilla y la comida fue para chuparse los dedos, especialmente el churrasco. Si me preguntas, la relación calidad-precio es insuperable.

La verdad es que me quedé con ganas de seguir explorando. Me dijeron que incluso hay opciones para realizar actividades al aire libre, además del hermoso entorno natural que rodea Bellver. Así que, si quieres desconectar y disfrutar de la naturaleza, La Calma podría ser tu base perfecta. Piensa en paseos por los bosques, senderismo y, por supuesto, disfrutar de un ambiente familiar y acogedor donde tú y tus amigos (o en mi caso, mi perra) sean bienvenidos. Es un lugar ideal tanto para escapadas en pareja como para salir en grupo. ¡La próxima visita no me la pierdo!

Qué actividades se pueden realizar en los alrededores de La Calma

Y si te digo que La Calma de Bellver es uno de esos lugares que tienes que conocer, ¿me creerías? Este pequeño hostal familiar no solo está en el corazón del casco antiguo de Bellver, sino que también te ofrece una experiencia súper acogedora. Los propietarios son unos encantos; siempre están dispuestos a ayudarte y a hacer que te sientas como en casa. Y no me puedo resistir a mencionar los desayunos, ¡son realmente completos! Si puedes, no dejes pasar la oportunidad de comer o cenar allí. Aunque no estés alojado, Roger, el cocinero, nos deleitará con platos sencillos pero riquísimos. Vamos, ¡esas patatas son un pecado!

La ubicación es un lujazo. Imagina estar en la Plaza Mayor de Bellver, con vistas espectaculares y a solo 15 minutos de la frontera con Francia. Perfecto para un día de excursiones, ¿verdad? Aunque hay que mencionar que las almohadas son un poco... poco cómodas. Ya sabes, esas que te dejan con un dolor de espalda que no se olvida fácil. Pero bueno, la vista desde la habitación compensa y, al final del día, lo que cuenta es que estás en un rincón de montaña muy original.

Tengo un recuerdo muy bonito de una experiencia especial que vivimos allí. Nos sorprendió el temporal Gloria, y aunque el hostal estaba cerrado, nos abrieron las puertas sin dudarlo. Eso es algo que dice mucho de ellos. Ah, y si vas con niños o mascotas, ¡no hay problema! Aceptan a los peluditos y, por lo visto, el trato es imbatible, tanto que ya dices que si vuelves por la zona, tu próximo destino será La Calma.

Y en cuanto a actividades, ¡hay mucho por hacer en los alrededores! Estás a solo 30 minutos de varias pistas de esquí, tanto del lado catalán como del francés. Pero eso no es todo; también puedes disfrutar de senderismo, paseos en bicicleta, o simplemente explorar el encantador pueblo con sus calles empedradas. Así que prepara tu mochila, ¡Bellver te espera con los brazos abiertos!

La Calma ofrece Wi-Fi gratuito a sus huéspedes

Ya te digo que La Calma de Bellver es un sitio que encanta. Imagina una terracita increíble donde puedes relajarte mientras disfrutas de un ambiente muy chido, con música de DJ en vivo. La comida, ni te cuento, es todo un festival para el paladar. Si me preguntas, el churrasco, los canelones y la butifarra son un must. Además, el vermut que sirven es infalible, así que no te lo pierdas. Es un lugar perfecto para pasar la tarde, ya lo verás, y el servicio siempre es de 10.

Y no solo eso, es que el sitio tiene un encanto especial. La gente que trabaja allí, especialmente Maribel, es súper cercana, te hace sentir como en casa. Roger también le pone mucha pasión a la cocina local, así que te aseguro que no te vas a querer ir. La ubicación es ideal, en una plaza cerrada al tráfico, así que puedes disfrutar de la tranquilidad y el aire fresco. Y si lo tuyo son las actividades al aire libre, estás en el lugar correcto, hay un montón de opciones para entretenerte.

Aunque, claro, no todo es perfecto. Escuché de alguien que tuvo una experiencia bastante decepcionante en cuanto al alojamiento. Parece ser que las habitaciones no estaban a la altura de lo que uno podría esperar, con baños un tanto extraños y un ruido incesante por la noche. Así que si decides quedarte allí, tal vez valga la pena preguntar bien antes o asegurarte de que te den una buena habitación.

Y hablando de comodidades, si te estás preguntando si La Calma ofrece Wi-Fi gratuito a sus huéspedes, la verdad es que no tengo esa info específica. Pero con todo lo que ofrecen en cuanto a comida, ambiente y servicio, quizás te dé igual un momentito desconectado de internet. ¡Pero ya sabes que siempre es bueno preguntar al llegar!

Se permiten mascotas en el hostal

Bueno, la experiencia en La Calma de Bellver fue un poco diferente a lo que esperábamos, la verdad. Éramos un grupo que habíamos reservado cuatro habitaciones directamente con Maribel (que es un encanto, por cierto) porque por Booking no podíamos hacer la reserva completa. Asegurate de llamar y hablar con ella si decides ir, ¡es muy atenta! Pero el día que llegamos, nos llamaron por la mañana para decirnos que no estarían ahí. Nos pasaron un código para una caja fuerte donde estaba la llave. Así que sí, ¡así empezamos!

Cuando llegamos, nos aventuramos a entrar al restaurante. Al preguntar por las habitaciones, el chico que estaba ahí nos indicó una puerta dentro del bar y, para colmo, nos advirtió que la llave parecía tener un mal día y que había que moverla un poco para que funcionara. En serio, en ese momento pensé que nos íbamos a quedar a dormir en el almacén del bar, pero bueno, al final logramos entrar. La habitación era pequeña, pero para pasar una noche lo arreglaba. Aunque la insonorización... eso fue un tema. Escuchábamos todo: la gente entrando y saliendo, la máquina del café, ¡un caos!

La parte más graciosa fue que cuando regresamos de un concierto a las 12 de la noche, tuvimos que abrir otra vez la puerta del bar y luego, al intentar entrar a nuestra habitación, nos quedamos como 10 minutos "jugando" con la llave. Se hizo lo que se pudo, pero vaya, ¡no lo repetiría otra vez! Agradecemos al chico del bar por su atención, porque lo hizo todo más llevadero, sin duda.

Por otro lado, si estás pensando en llevar a tu mascota, te cuento que, por lo que se dice, no se permiten mascotas en el hostal. Así que tenlo en cuenta si quieres llevar a tu compañero peludo contigo. Pero si decides darles una oportunidad, quizás te sorprendan y todo salga mejor que a nosotros. ¡Suerte!

Cuáles son los horarios de check-in y check-out en La Calma

Y hablando de la Calma de Bellver, no puedo dejar de mencionar lo amables y educados que son todos allí. Desde el momento en que llegas, te sientes como en casa. La cocina es de esas que te hace querer quedarte a comer todos los días, y el ambiente es tan acogedor e íntimo que es fácil perder la noción del tiempo. Eso sí, si eres de los que tienen el sueño ligero, prepárate: las campanas de la Iglesia tocan cada hora. Sí, cada hora. Así que no olvides esos taponcitos para los oídos, a menos que quieras una serenata de campanas para dormir.

La ubicación es otra de las maravillas de este lugar. Estás justo en el centro de la plaza del pueblo, y la plaza es realmente bonita. Si te decides a comer allí, prueba las tostas; están deliciosas. Y esas aceitunas… ¡madre mía! Son otro nivel. El servicio es genial, te hacen sentir súper bien y siempre dispuestos a ayudarte, como Maribel, que nos trató de maravilla. El cariño con el que te reciben hace una gran diferencia en la experiencia.

La Calma es una casa histórica con mil años de antigüedad, así que ya te imaginas el encanto que tiene. A pesar de ser un lugar sencillo, es acogedor y tiene ese aire especial que te hace sentir completamente relajado. Y ni hablar del espacio común: ¡el patio es enorme! Es perfecto para disfrutar de unas vistas espectaculares desde la terraza de arriba. Personalmente, ya estoy deseando volver.

Y ya que hablamos de detalles prácticos, para los que se están preguntando, el check-in en La Calma es desde las 15:00 horas y el check-out es a las 11:00 horas. Así que ya sabes, planifica bien tu llegada y salida para disfrutar al máximo de tu estancia. ¡Te va a encantar este rincón de la Cerdanya!

La Calma tiene comedor o zonas comunes para relajarse

Ya te digo que La Calma de Bellver es un sitio que no te puedes perder. Ubicada en Plaça Major, 25720 Bellver de Cerdanya, esta joya te atrapa por la tranquilidad que se respira. ¿Te imaginas poder tomar un café en una terraza mientras disfrutas de vistas a los pirineos? Aquí, el tiempo parece detenerse y cada rincón tiene su encanto. Es el tipo de lugar que invita a quedarse, a disfrutar de las pequeñas cosas, ya sea leyendo un libro o simplemente charlando con los amigos.

Y si hablamos de la decoración, ¡wow! La mezcla de lo rústico con toques modernos es perfecta. Te sientes como en casa, pero con ese aire de escapada de fin de semana. Las paredes de piedra y las maderas cálidas crean un ambiente acogedor. Por si fuera poco, el trato del personal es excepcional, siempre con una sonrisa y listos para recomendarte los mejores platos del día. No quieres irte sin probar el tarta de manzana; de verdad, es una bomba de sabor.

Ahora, te estarás preguntando qué tal si quieres relajarte o disfrutar un rato de ocio. La buena noticia es que sí, La Calma cuenta con comedor y zonas comunes. Así que, si prefieres algo de privacidad, siempre puedes optar por quedarte en una de las zonas más tranquilas, con un buen libro en la mano y disfrutando de una buena bebida. La mezcla perfecta de compañía y relax que a todos nos gusta. Déjame decirte, este sitio se convierte en el plan ideal, ¡no querrás marcharte!

Fotografías La Calma de Bellver

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