La Fàbrica – Premià de Dalt

La Fàbrica - Premià de Dalt

La Fàbrica en Premià de Dalt es el lugar ideal si buscas un sitio con buena comida en un ambiente relajado. Ubicado en Plaça de la Fàbrica, 2, Local 7, este restaurante ha ganado puntos entre los locales, con una calificación de 4.1 de 5 en diversas plataformas como Restaurant Guru. Su carta es amplia, con opciones desde suculentas hamburguesas hasta sándwiches que seguramente te dejarán con ganas de más. Las reseñas hablan de una relación calidad-precio bastante aceptable, lo que siempre es un plus.

Si decides visitar, prepárate para sorprender a tu paladar con platos elaborados con ingredientes frescos y un toque casero que los hace únicos. Muchos destacan lo bien que se cocina aquí, y entre la buena onda del lugar y el trato cálido del personal, no es raro escuchar que la gente lo tiene como uno de sus favoritos. Así que si te encuentras en la zona, no dudes en pasar. ¡Te va a encantar!

La Fàbrica - Premià de Dalt

Restaurante
⭐4,1
768Reseñas
Fotos
Plaça de la Fàbrica, 2, Local 7, 08338 Premià de Dalt, Barcelona
937 52 35 20

Horarios La Fàbrica - Premià de Dalt

DíaHora
lunes7:30–16:00, 19:00–24:00
martes7:30–16:00, 19:00–24:00
miércoles7:30–16:00, 19:00–24:00
jueves7:30–16:00, 19:00–24:00
viernes7:30–16:00, 19:00–24:00
sábado8:30–1:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Fàbrica - Premià de Dalt

Dónde se encuentra La Fàbrica en Premià de Dalt

¡Hey, amigos! Si estáis buscando un sitio para comer o simplemente tomar algo en Premià de Dalt, tenéis que echar un vistazo a La Fàbrica. Este lugar está en Plaça de la Fàbrica, 2, Local 7 y es súper cómodo. Perfecto si tenéis peques, ya que hay un parque infantil justo enfrente. Podéis relajaros mientras ellos se divierten, y, para los que tenemos un paladar afilado, la verdad es que es un lugar bastante agradable. ¡Imaginaros tomándoos una cañita en su terraza los días de sol!

El ambiente es genial, casi siempre hay buen rollo, aunque a veces parece que se llena hasta el tope durante los fines de semana. La verdad, el servicio siempre suele ser muy amable, lo que se nota en la puntuación de 5 estrellas para el servicio. El problema es que, por algún motivo, parece que no todo el mundo ha tenido la misma experiencia. Looping a las críticas, hay quien no ha tenido tanta suerte y menciona experiencias algo menos agradables…

En cuanto a la comida, están bastante bien las hamburguesas, aunque hay quien se ha sentido un poco decepcionado por la carta, ya que solo ofrecen 4 opciones. Algunos incluso dicen que les recuerdan a las del Mercadona. Por otra parte, lo que no se puede negar es que las patatas bravas siempre son un buen plato que vale la pena probar. El precio está en torno a los 10-20 euros por persona, así que, para un picoteo rápido, no está mal. Aunque, eso sí, hay a quienes no les ha gustado nada la comida, como esos nachos rancios que han probado y dejado una mala experiencia. ¡Vaya lío!

Y si tenéis dudas de dónde encontrar este lugar, como ya os dije, La Fàbrica está en Plaça de la Fàbrica, 2, Local 7 en Premià de Dalt, así que no hay excusa para no pasar a ver qué tal. Además, al estar en una zona lúdica, puede ser una buena opción para combinar un rato de juego con una buena comida o simplemente relajaros en la terraza. ¡Nos vemos por allí!

Cuál es la calificación del restaurante en diferentes plataformas

Si te pasas por La Fàbrica en Premià de Dalt, no te vas a arrepentir. Ese lugar tiene una gran atención y comida. Te lo dice alguien que ha sido atendido por un cocinero que es un crack, sabe de todo y te deja la boca llena de sabor. La hamburguesa clásica con patatas fritas es simplemente el mejor plan para acompañar unas cervezas bien frías mientras discutes esos temas que a veces son complicados de abordar. ¡Todo de 10!

Aparte, si te gusta el buen rollo, tienes que disfrutar de su gran terraza. Las vistas son preciosas y se presta para charlar tranquilamente con los amigos. La verdad es que el ambiente es bastante agradable y es fácil sentirse a gusto con un servicio que, la mayoría de las veces, es rápido y amable. Eso sí, hay que tener en cuenta que no siempre es perfecto; algunos han tenido experiencias de atención más tirando a nulas, lo que ha dejado un mal sabor de boca. Pero, en general, ha llegado a hacerse un nombre por sus pizzas bien elaboradas y por unas empanadillas argentinas que son simplemente de otro nivel.

En cuanto a los precios, puedes comer bien sin arruinarte ni un céntimo, con platos que rondan entre los 10 y 20 € por persona. Algunas veces, la colocación de los clientes puede ser un poco confusa y ha habido quejas sobre la actitud de algunos camareros; pero, si te toca un buen servicio, ¡lo disfrutarás a lo grande! Además, parece que tienen una calificación bastante variada: por un lado, ha habido críticas con 4 y 5 estrellas gracias a la buena comida y ambiente, mientras que algunos han dejado sensaciones de 1 estrella por mal servicio. Así que, si te decides a visitarlo, ¡cruza los dedos por el buen trato!

Qué tipo de comida ofrece La Fàbrica

Entonces, si alguna vez pensaste en ir a La Fàbrica en Premià de Dalt, quizás quieras reconsiderarlo. Te cuento que fuimos un grupo de 10 personas a disfrutar de unas cervezas y patatas, y la experiencia fue todo menos agradable. Tardaron unos 30 minutos en servir las bebidas y lo peor es que ni siquiera había mucha gente. Al final, ¡tuvimos que servirnos nosotros mismos! Las patatas bravas fueron una decepción total: poquitas y, encima, ¡sin sal! Me parece que eran 6,5 euros tirados a la basura. Y para rematar, al pagar, nos cuestionaron de forma poco educada por cosas que no pedimos. En resumen: no lo recomiendo en absoluto.

La verdad es que el servicio es algo asombroso, pero no en el buen sentido. En otra ocasión, amigos del grupo me contaron que tardaron mucho en servir incluso en un local casi vacío. Las ensaladas eran bastante pobres y la hamburguesa de pulled pork, ¡todo un desastre aceitoso! El ambiente tampoco ayudó, así que sí, definitivamente no volveremos. Solo para que te hagas una idea, el precio por persona estaba entre los 10 y 20 euros, y pues no vale la pena.

Hemos tenido que admitir que, aunque la ubicación es buena, con el parque para los niños justo enfrente, el servicio deja mucho que desear. Recuerdo un día que pedí unos nachos y tras 45 minutos de espera, me dijeron que se habían acabado porque ¡tuve que preguntar yo! Es una lástima, realmente, porque la comida podría estar buena, pero lo que es esperar, se vuelve un horror.

Y si estás pensando en desayunar allí, ¡mira que lo intentamos! Llegamos un domingo a las 10:30 y el bar estaba vacío. El desayuno básico costó 14,10 euros, y ni hablar del bocadillo de jamón dulce y queso, que costaba 6,80 y, para mí, es un robo. La comida no estuvo mal, eso es cierto, pero viendo los precios exorbitantes, creo que ya sabes por qué estaba vacío.

Así que, para que te quede claro, ¿qué tipo de comida ofrece La Fàbrica? Según lo que hemos visto, probablemente intentan servir algunas tapas, hamburguesas, y desayunos, pero la calidad es bastante pésima a precios elevados. Creo que por el mismo precio, podrías disfrutar de una comida mucho mejor en cualquier otro sitio, así que piensa bien antes de darles una oportunidad.

Qué opciones de platos se destacan en el menú

Así que, les cuento que estuve en La Fàbrica de Premià de Dalt, y fue toda una experiencia… en varios sentidos. Primero, la terraza es agradable, ideal para disfrutar del buen clima, y el lugar tiene un ambiente bonito. Pero, ¡madre mía! Tardaron una eternidad en atendernos. Después de 20 minutos de espera, que ya es bastante en cualquier sitio, nos miraban como si estuviéramos pidiendo algo del otro mundo al acercarnos a la barra. Camareros sin muchas ganas, y eso que la terraza estaba casi vacía. Un desastre.

La comida también fue un tema. A pesar de que la carta es extensa y suena espectacular, cuando llega el plato, es otra historia. Las fotos en Google son engañosas, ¡totalmente! Pedí unos nachos que había probado antes, que estaban buenísimos, y ahora traían nachos de bolsa, fríos y con un montón de queso en lonchas encima. ¡Quiero mis nachos con carne y amor, no esto! Además, el ambiente es bastante pobre y no ayuda a la experiencia. Me fui decepcionada por lo que parecía una buena elección.

Sin embargo, he escuchado que algunas cosas son mejores en este lugar. Un par de amigos me comentaron que las hamburguesas estaban de rechupete, sabrosas y, además, acompañadas de unas patatas bravas que son un sueño. ¡Esto sí me habría emocionado! El menú infantil también parece atractivo, servido en cajitas de cartón, algo que siempre llama la atención a los peques. Ojalá tuviera esa experiencia en vez de la nuestra.

Así que si te preguntas qué platos se destacan, las hamburguesas definitivamente están en el top, y también las patatas que las acompañan. Pero ojo, que si decides probarlo, mejor vete con expectativas bajas sobre el servicio, porque puede que te lleves más de una sorpresa desagradable en cuanto a lo que te traen a la mesa. ¡Suerte si te animas!

Cómo es la relación calidad-precio en La Fàbrica

Y, para serte sincero, La Fàbrica en Premià de Dalt no es precisamente un lugar para celebrar. La última vez que fui, me llevé una decepción brutal. Empezamos pidiendo unas tapas que, además de ser súper pequeñas y carísimas, estaban bastante malitas. La atención, ni se diga... Lenta como una tortuga en un día de descanso. Pensamos: “venga, quizás con un buen bocadillo y algo de postre la cosa mejore”, pero, sorpresa, ¡no había ni bocadillos ni postres! Solo quedaban esas tapas malísimas. Fue como una broma.

Lo más triste es que con el cambio de dueños esperaba ver alguna mejora en el lugar, pero parece que las cosas han empeorado aún más. El suelo estaba sucio, las sillas eran un espectáculo y la higiene deja mucho que desear, especialmente con la situación del virus. La camarera de las tarde, en lugar de cubrirse bien, solo se ponía la mascarilla sobre la boca, ¡como si eso fuera suficiente! Por suerte, conocimos a Jimy, que era el único que sonreía y se esforzaba por ser amable, junto con una chica simpática de Argentina. ¡Pero lo demás, un desastre!

Pasando a la comida, ¡ni hablar! Recuerdo haber probado esas costillas de cordero que estaban más requemadas que El Cañón del Colca. Y el arroz con setas... ¡congelado! Era como para poner ladrillos. Todo se notaba que lo habían recalentado sin compasión. Y eso que íbamos con expectativas, pero al final solo logramos comer un plato de espaguetis y una croqueta que, sinceramente, me daría vergüenza servir. Una cena fatal, y aquí nada más que se la puede recomendar a alguien… una pena total.

Y respecto a la relación calidad-precio en La Fàbrica, la verdad es que deja bastante que desear. Por lo que pagas, esperas algo decente, y aquí es más lo que gastas que lo que disfrutas. Las tapas pequeñas, el servicio lento, la comida a medio cocer y mal preparada... La verdad, es difícil justificar lo que cuestan. Así que si piensas en ir, quizás sería mejor que lo reconsideres.

Qué hace que los platos de La Fàbrica sean únicos

Si te suena La Fàbrica en Premià de Dalt, ya sabes que la idea de un buen restaurante aquí puede ser un poco confusa. Hay opiniones para todos los gustos, pero la verdad es que la lentitud en el servicio es un tema recurrente. Algunos amigos dicen que si no vas con prisa, puedes acabar allí cinco días sin que te atiendan. ¡Vaya drama! Es una pena, porque el sitio tiene potencial, pero parece que necesitan un empujón en cuanto a personal. Diego y Marina son los que le ponen un poco de vida, aunque hay que tener más actitud en la cocina, porque si no será muy complicado disfrutar de la experiencia.

Lo curioso es que, a pesar de todos los comentarios sobre la tardanza y el mal servicio, hay quienes han encontrado verdaderos tesoros en su menú. Por ejemplo, las patatas bravas y la salsa especial son un must, y hay amigos que no se cansan de recomendarlas. La calidad de la comida, cuando finalmente llega, suele estar muy bien valorada. Aunque hay que tener cuidado, porque algunas malas experiencias han sido más que notorias, con precios que parecen exagerados por lo que ofrecen. ¿6,50€ por unas bravas que parecen más bien unas migajas? ¡Vaya tela!

Y hey, no puedo dejar de mencionar lo que muchos se quejan sobre el ambiente, que a veces parece un poco frío o poco acogedor. Pero tienes que darle una oportunidad, porque también hay reseñas que dicen que, aunque el pan puede llegar frías y haya que pedir que lo calienten, el camarero servicial siempre hace su trabajo con una sonrisa. Esto muestra que dentro de todo el caos, hay destellos de buen servicio.

Así que, ¿qué hace que los platos de La Fàbrica sean únicos? Pues la combinación de ingredientes frescos y un par de estrellas en su equipo. La salsa especial de las patatas es algo que no vas a querer perderte, y aunque la experiencia pueda ser impredecible, vale la pena correr el riesgo. A veces los sitios con más altibajos son los que nos dejan las mejores historias para contar, ¿no?

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el restaurante

Así que, ¡hablemos un poco más de La Fàbrica! Ya sé que no todas las experiencias han sido brillantes, como esa vez que te llegó una pizza quemada y el servicio se tomó su tiempo. La verdad es que eso puede ser bastante frustrante. Y lo de la tarta de cumpleaños, ¡vaya faena! Que te digan que no puedes disfrutar de un dulce porque necesitan el tiquet de compra, eso es algo que seguramente a nadie le gusta. Pero bueno, hay que tener en cuenta que hay opiniones para todos los gustos.

Pero no todo es negativo, ¿verdad? He oído que el lugar tiene su encanto, especialmente si vas con niños. La plaza donde está situado tiene juegos y todo, lo que lo hace genial para que los pequeños se diviertan mientras tú disfrutas de tu comida. Aunque, claro, no es el sitio más económico de la zona, lo compensan con una atención que muchos describen como excelente. Así que si llegas ahí y te atienden con una sonrisa, al menos eso ayuda a que la experiencia sea más agradable.

Por otro lado, si eres fanático de las pizzas, hay quienes aseguran que se sirven ricas y que, sorprendentemente, el servicio puede ser bastante bueno. Es interesante saber que, a pesar de las quejas, numerosos comensales han destacado que la atención es de 10. Y en cuanto a la carta de bocadillos, se menciona que es bastante variada y de buen gusto. Definitivamente, un gran atractivo.

Respecto al ambiente que se puede esperar en La Fàbrica, parece que te puedes encontrar con un lugar que es ideal para familias. La atmósfera es bastante amena, con esa plaza frente al restaurante que invita a relajarse y disfrutar de una buena comida. Es el tipo de sitio donde puedes sentirte cómodo, ya sea para compartir con amigos o pasar un rato chill en familia, ¡con los peques jugando al lado! Así que, si te decides a visitarlo, ¡no olvides que siempre hay una segunda oportunidad!

Fotografías La Fàbrica - Premià de Dalt

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