
Masia Can Sala es ese lugar mágico que siempre sorprende y hace que cada visita sea única. Situada en Carrer de Mariana Pineda, 1, 08170 Montornès del Vallès, a tan solo 30 minutos de Barcelona, esta masía del siglo XIV ofrece un ambiente rodeado de grandes bosques y arboledas naturales. Con una capacidad para 20 personas repartidas en 8 habitaciones dobles y 4 individuales, es perfecta para disfrutar en familia o con amigos. ¡Y no te olvides de la granja! Aquí puedes conocer animales como avestruces, caballos y aves, además de disfrutar de actividades emocionantes como el toca-toca y paseos en poni.
Este lugar no solo es un alojamiento; es una experiencia que mejora la salud y fomenta valores en los visitantes. Si estás buscando una escapada en Barcelona que combine diversión y naturaleza, Masia Can Sala debería ser tu destino. No te pierdas la oportunidad de explorar su menú, consultar los horarios y disfrutar de su ambiente acogedor. ¡Anímate a descubrir la magia que tiene preparada para ti!
Masia Can Sala
Horarios Masia Can Sala
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | Cerrado |
| sábado | 10:00–18:30 |
| domingo | 10:00–18:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Masia Can Sala
Dónde se encuentra Masia Can Sala
¡Hey, amigos! Hoy quiero contarles sobre Masia Can Sala, ese lugar que está en Carrer de Mariana Pineda, 1, 08170 Montornès del Vallès, cerca de Barcelona. Parece un sitio ideal para pasar el día en familia, sobre todo si a los peques les gustan los animales. ¡La zona de la granja está bastante bien! Tienen un montón de animalitos que disfrutar, lo cual es genial para los niños. Pero hey, agárrense porque aquí viene lo menos divertido.
Cuando llega la hora de comer, la cosa se pone un poco rara. Solo ofrecen un menú por 30€, y la verdad es que no vale lo que cuesta. Nos encontramos con comidas que dejaban mucho que desear, como esos macarrones que parecían haber sido recalentados del día anterior. La ensalada de burrata, bueno, estaba escasa pero pasable, mientras que la parrillada de carne… ¡no, gracias! Cruda y mal cocinada, la verdad es que se notaba que todo había pasado por el microondas. Y el servicio, ¡uf! Con un humor dudoso, lo que nos hizo sentir un poco incómodos.
Aún así, la experiencia no fue del todo mala. En otra ocasión, fuimos a celebrar el cumpleaños de mi hijo, ¡y esa vez sí que nos lo pasamos en grande! El menú para los peques incluía dos sándwiches, zumo, patatas y un trozo de bizcocho. Para los adultos, prepararon una bandejita con algunas delicias que, aunque no era enorme, estaba perfecta para el grupo que éramos. El lugar es precioso y el personal muy amable. ¡Todos disfrutamos mucho en la fiesta! Así que, si alguna vez decidís ir, tal vez queráis pensar en celebrar algo en lugar de ir a comer.
Sobre la ubicación, Masia Can Sala está en Carrer de Mariana Pineda, 1, 08170 Montornès del Vallès, un sitio ideal para pasar la tarde si planeas hacer algo al aire libre o disfrutar de un día en familia. Así que, ya sabéis, ¡a disfrutar de la granja y a evitar el menú a la hora de la comida!
A qué distancia se halla de Barcelona
La verdad es que nuestra experiencia en Masia Can Sala no fue precisamente la más emocionante. Fuimos con ganas de disfrutar de un buen día en la granja y comer algo rico, pero la comida nos dejó un sabor agridulce. Lo de los calçots fue un poco decepcionante, estaban tan flacos que daban hasta penita. Por 30 euros te obligan a pedir un menú que no ofrecía muchas opciones, y terminamos con solo butifarra y chorizo. Y ni hablemos de las mongetes; estaban tan saladas que era casi un reto comerlas. El menú infantil también dejó mucho que desear, con 23 euros por edamames y macarrones. Aunque eso sí, tengo que admitir que los postres estaban bastante buenos.
Por otro lado, el tema de la granja tiene sus pros y sus contras. A los peques les encanta ver a los animales, y el lugar está limpio y bien cuidado. Sin embargo, la falta de supervisión me dejó un poco preocupado. Imagina a un grupo de niños gritando y corriendo sin que nadie les diga nada... ¡menudo estrés para los pobres animales! Supongo que deberían tener algún control para que los animales no se sientan agobiados por todo el jaleo.
En cuanto al servicio, depende de a quién le toque. Algunos camareros son súper amables y están atentos, pero también nos encontramos con uno que parecía que no tenía mucha idea de lo que hacía. Tuvimos que esperar y terminar con un buen cabreo porque no nos dejaron comer a pesar de haber pagado por entrar. Es complicado, porque aunque había un camarero mayor que se disculpó, la experiencia fue bastante mala por esa falta de organización. Es una pena, porque el ambiente familiar siempre ha sido un punto a favor en otras visitas.
Ah, y si te preguntas a cuánta distancia queda de Barcelona, estás a solo unos 20-30 minutos en coche de la ciudad, que no está nada mal si quieres escaparte un rato del bullicio. Perfecto para una escapada con los peques en un día soleado, pero ten en cuenta que quizás no todo sea como lo esperas.
Qué tipo de construcción es Masia Can Sala
La verdad es que Masia Can Sala tiene su encanto. La granja es preciosa y los animales están en muy buen estado, lo que se nota gracias al personal, que son unos cracks. Te cuentan un montón de cosas sobre las criaturas que tienen allí y siempre tienen una sonrisa en la cara. Celebramos el 3er cumpleaños de nuestro hijo y los peques se lo pasaron de maravilla corriendo por el prado y observando a los animales. Pero claro, no todo puede ser perfecto…
El problema llegó cuando nos sentamos a comer. El menú era excesivamente caro para lo que ofrecían. Imagínate, los niños tenían un menú infantil que costaba 14,5€ + 9€ solo por la entrada a la granja. Era un plato de macarrones secos y unos nuggets congelados que dejaban mucho que desear. Para los adultos, el menú estaba a 29,5€, pero al final, sentí que pagamos más por la experiencia que por la calidad de la comida. La atención, aunque intentaron ser amables, dejó mucho que desear, sobre todo con ese altercado con uno de los camareros que nos hizo sentir incómodos.
Y ni hablar de cómo nos “persiguieron” por un par de olivas que compartimos, son solo 2,50€, ¡pero por favor! Después de gastar casi 500€ entre tres familias! Parecía que estaban más preocupados por sacar rentabilidad que por ofrecer una experiencia agradable. A pesar de que los niños se lo pasaron genial, y el lugar era muy bonito, la sensación de decepción se apoderó de nosotros. Sé que muchos comparten esta opinión y, aunque la granja es una buena opción para los peques, definitivamente no volveríamos a quedarnos a comer.
Por cierto, para quienes se preguntan qué tipo de construcción es Masia Can Sala, es una masía típica catalana. Esta construcción es rústica y tiene ese aire tradicional que la hace parecer sacada de un cuento. Sin embargo, una cosa es que el lugar sea bonito y otra que la atención y la comida estén a la altura. Así que, si decidís pasar el día, mejor disfrutar de la granja y buscar opciones para comer más adelante. ¡Es una pena que se queden en lo superficial y no cuiden lo esencial!
Cuántas personas pueden alojarse en Masia Can Sala
Si estás buscando un lugar para pasar el día en familia, Masia Can Sala es una opción que no querrás dejar pasar. Ubicada en Carrer de Mariana Pineda, 1, en Montornès del Vallès, esta granja ofrece una experiencia agradable, especialmente para los más pequeños. La ubicación es bastante accesible y, lo mejor, ¡hay espacio para aparcar! Aunque el recorrido por la granja no es muy extenso, realmente es perfecto para los niños. En una mañana puedes disfrutar de los animales, y seguro que ellos lo pasarán genial interactuando con ellos.
Una de las cosas que más me gustó fue la diversidad de animales que puedes encontrar. Desde caballos hasta ovejas, todos son amigables y los peques se lo pasan bomba acariciándolos y dándoles de comer. El personal, además, es súper amable, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Y si te preocupa la comida, el restaurante tiene un menú muy bueno. Aunque eso sí, ¡un consejo! Recuerda que es mejor ir sin prisas. A veces, los tiempos entre platos son bastante cortos, y uno quiere relajarse, no salir rodando del lugar, ¿verdad?
Sin embargo, es cierto que la organización a veces deja que desear, y hay detalles que podrían mejorar. Por ejemplo, la entrada a la granja tiene un coste de 9 euros, lo que en algunos casos puede parecer un poco elevado. Hay que tener en cuenta que algunos animales podrían necesitar más atención y que las instalaciones podrían optimizarse un poco. Pero eso no quita que es un lugar con mucho potencial para pasar un buen rato. Y, si decides llevar a los peques, asegúrate de que los adultos supervisen lo que hacen con los animales, ya que hay que ser cuidadosos con la alimentación.
En cuanto a las opciones de alojamiento, Masia Can Sala tiene varias habitaciones disponibles, lo que hace que sea un buen lugar para grupos de familias o amigos. Así que, ¿cuántas personas pueden alojarse ahí? Generalmente, ¡puede acomodar a un buen número de visitantes! Así que si estás pensando en un viaje en grupo, definitivamente te lo recomiendo. ¡Seguro que repetirás la experiencia!
Cuántas habitaciones tiene la masía y cuáles son sus características
La verdad es que Masia Can Sala en Montornès del Vallès se presenta como un lugar ideal para pasar una tarde con los peques, ¿no crees? Sin embargo, hay que saber a lo que uno se enfrenta. El espacio es bonito y los niños se lo pasan genial viendo a los animales, que son varios: ponys, alpacas, conejos, y hasta un cerdo. Pero, la comida, ah, esa comida me dejó un poco decepcionado. Pedí una ensalada de queso de cabra y, sinceramente, era como la que compra uno en el Mercadona; ¡sin chiste! Las verduras a la parrilla no se salvaron, venían empapadas en aceite, y los pobres macarrones de los niños estaban tan mal preparados que no sé cómo a veces nos atrevemos a servírselo a los chavales.
Aunque la entrada te costó 9 euros, que está bien, el trato del personal es lo que realmente habría que resaltar. La familia que me acompañaba se sintió a gusto con el equipo que está al tanto de los animales, y eso siempre suma, ¿verdad? Sin embargo, no puedo dejar de mencionar un momento complicado que vimos. Una mamá con su niño con autismo pidió pasar primero porque el pequeño estaba nervioso, y claro, todos en la fila entendimos la situación y la apoyamos. Pero la monitora que estaba a cargo de los ponis no dejó pasar a la mama, lo que nos pareció muy poco empático. Esas cosas definitivamente perjudican la experiencia, debemos ser más comprensivos.
Sobre las instalaciones, la masía cuenta con habitaciones cómodas y bien cuidadas, aunque no tengo el número exacto, suelen ser amplias y con buena atención al cliente. En general, creo que vale la pena la visita si tienes en cuenta lo que te he contado. Siempre hay un espacio para mejorar, pero los niños lo disfrutan al máximo, y eso es lo que más importa. Así que, si decides ir, ¡disfruta de los animales y lleva tú propia comida!
Qué tipo de actividades se pueden realizar en Masia Can Sala
Y ya que estamos, no puedo dejar de hablarte sobre Masia Can Sala, un lugar alucinante en Carrer de Mariana Pineda, 1, 08170 Montornès del Vallès, donde cada rincón te invita a disfrutar a fondo. La verdad es que llegamos un poco tarde, pero la persona encargada de ubicarnos fue super eficaz y resolvió el pequeño problemilla con mucha amabilidad. ¡Qué alivio! Además, al lado está la granja, que es una auténtica pasada. Imagínate dar de comer a los animalitos y ver cómo los peques se emocionan; es un plan ideal para pasar tiempo en familia.
Y el restaurante, bueno, simplemente espectacular. El servicio fue inmejorable y la comida casera estaba de rechupete. Desde que llegamos hasta que nos marchamos, el personal estuvo atento a cada detalle. Total, sólo me queda felicitarlos por el gran servicio que brindan. ¡Palabra de que volveremos! Es el sitio perfecto para una excursión con niños, ya que pueden interactuar directamente con los animales y aprender sobre la vida en el campo. Los monitores tienen un gran conocimiento y hacen que cada visita sea educativa y divertida.
La granja es realmente bonita y bien cuidada, lo que nos dejó a todos muy contentos. Los niños definitivamente se lo pasaron genial. Las instalaciones son adecuadas para ellos, y hay mucho que hacer para que no se aburran. Aparte, la ubicación es tranquilísima; es como una escapada al aire libre del bullicio de la ciudad. Si te preguntas qué tipo de actividades se pueden realizar en Masia Can Sala, te aseguro que hay muchas: desde visitar la granja y dar de comer a los animales, hasta montar en poni y disfrutar de un buen rato en el parque. Y, claro, no hay que olvidar la deliciosa comida que ofrecen en su acogedor restaurante. ¡En serio, es un lugar que no te puedes perder!
Qué animales se pueden conocer en la granja de Masia Can Sala
Y mira, Masía Can Sala siempre tiene un encanto especial, ¿verdad? Es un lugar perfecto para desconectar y disfrutar con los niños. La última vez que fuimos, fuimos a una calçotada, y tengo que decir que el trato del personal fue excelente y la comida, en su mayoría, también estuvo a la altura, aunque he notado que los precios han pegado un subidón en los últimos años. ¡18 euros por un menú infantil que básicamente es una mini butifarra, macarrones y un puñado de patatas! Eso sí, los peques estaban encantados. El arenero con palas y cubos siempre es un éxito asegurado.
Sin embargo, no todo es perfecto. Dentro de la granja, echo un poco de menos más información para los niños sobre lo que están viendo. Me gustaría ver carteles que expliquen más sobre la alimentación y procedencia de los animales, porque ya sabes lo importante que es educarles mientras juegan. Lo que me preocupa es que parece que no hay tanto personal vigilando, y a veces, no queda claro a qué zonas se puede acceder. Recuerdo que algunas jaulas estaban abiertas, pero los niños no sabían si podían entrar o no, lo que puede crear confusión.
Y en cuanto a los animales, las instalaciones son grandes, pero me ha dado la sensación de que no estaban en el mejor estado. Los caballos no se veían por ninguna parte, y el famoso "ordeño" es una vaca falsa. Los conejos estaban bien, pero no había suficientes explicaciones. La verdad es que es un poco decepcionante para los que llevamos a los peques a aprender y disfrutar. Como para que reconozcan qué animales hay en la granja: puedes ver algunos conejos, cabras por doquier, un cerdo al que ni siquiera podías acercarte y, bueno, alguna oveja… pero muy lejos, como si tuviesen su propio club exclusivo.
A pesar de todo, creo que a los peques les encanta esa conexión con la naturaleza, y siempre hay algo que les hace sonreír. Pero, sinceramente, sería genial que mejoraran un poco la calidad del servicio y la comida en el restaurante. ¡A ver si se animan y lo hacen!
Qué es el "toca-toca" mencionado en la introducción
La verdad es que la Masia Can Sala en Montornès del Vallès es un lugar que tiene su encanto, pero también algunas cosas que podrían mejorar. En general, la experiencia es muy bonita y completa, ¡especialmente para los peques! El espacio es agradable y la comida está bien; el personal del restaurante se esfuerza por atenderte lo mejor y más rápido posible. Pero aquí viene lo complicado: la zona de los animales no brilla tanto. Los chicos que están allí parecen un poco desmotivados y no son muy proactivos. Eso puede generar un par de malentendidos, y más cuando hay que estar pendiente de las normas y horarios. La señalización, sinceramente, debería mejorar.
Imagínate estar esperando para muñir a la vaca más de una hora y media... ¡Con los niños ya a punto de estallar de emoción! Y cuando por fin ves que se abre la puerta y va un chico a vaciar a la vaca, ya te imaginas la ilusión de tus peques. Pero nada, él se va y deja a todos mirando cómo la leche desaparece sin haber tenido la oportunidad de interactuar. Al preguntar qué había pasado, la respuesta fue “ya he vaciado la vaca y cerrado la actividad, lo siento”. Te juro que los niños se quedaron decepcionadísimos. Así que, la próxima vez, quizás busquemos otras granjas donde las expectativas de los pequeños se cumplan.
Y hablando de animales, hay algo que tampoco me gustó: los pájaros en las jaulas pequeñas. Me parece que no tienen el espacio adecuado para volar y están un poco amontonados. Además, con tantos niños descontrolados por allí, como que se hace difícil disfrutar de la experiencia sin pensar en la seguridad y el bienestar de los animales. Ya te digo, si decides ir, la entrada de adulto cuesta 9€ sin visita guiada, pero si no tienes coche, puedes tomar el tren de Barcelona a Montmeló y luego un bus, o hacer una caminata de aproximadamente 40 minutos.
Y sobre el dichoso 'toca-toca', que igual te has preguntado qué es, viene siendo una actividad donde los niños pueden interactuar con algunos de los animales de la granja. Es todo un reclamo para ellos, pero como has visto, si la organización no está del todo clara, puede resultar en frustraciones y lágrimas. Así que, ya sabes, si decides lanzarte a la aventura, ¡prepárate para todo!
Es Masia Can Sala un lugar adecuado para familias
Y, la verdad, Masia Can Sala es un sitio que vale mucho la pena visitar, sobre todo si vas con peques. El otro día estuvimos allí y, aunque llegamos tarde a la actividad de buscar al caga tío, la gente fue super amable y nos añadieron otra sesión a las 12:00h. Los niños se lo pasaron bomba; la actividad fue muy entretenida y el monitor, que la lleva, es de lo más divertido y profesional. ¡De verdad que supo mantener a todos enganchados! Además, los animales de la granja están bien cuidados y son bastante amigables, así que no te preocupes por los peques.
Otro punto a destacar son las instalaciones, que son limpias y cómodas. Perfectas para ir con carro o simplemente pasear a pie. Tienen varias zonas de juego que están rodeadas de animales, lo que hace que la experiencia sea aún más divertida. En cuanto a la comida, me quedé sorprendido con el menú del restaurante; por 27€ tienes un menú completo para adultos, y también hay opciones para los más pequeños. El personal en el restaurante fue muy amable, siempre dispuestos a ayudar y a hacer que nuestra experiencia fuera aún mejor.
Aprovechamos también para organizar la comunión de mi hija allí, y puedo decirte que el trato fue excepcional. Miguel y Jenny se encargaron de todo, y los camareros, ni hablar, podían repetir de todo. La comida estaba ¡de rechupete! La verdad es que celebraciones familiares son una gran idea en este sitio.
Eso sí, he de mencionar que, aunque la mayoría de la visita fue genial, hubo un pequeño inconveniente con una de las actividades. Un chico en la entrada nos dio información sobre un paseo en poni, pero después, cuando se lo quisimos pedir a la chica que los cuidaba, nos dijeron que estaba mal informado. Fue un poco frustrante para los peques, pero aun así, el resto de la experiencia tuvo sus puntos muy positivos.
Entonces, para responder a la pregunta, sí, Masia Can Sala es definitivamente un lugar adecuado para familias. Altamente recomendable para pasar un día lleno de diversión y buenos momentos. Con actividades, buena comida y un ambiente agradable, seguro que querrás volver.
Qué beneficios ofrece Masia Can Sala en términos de salud y bienestar
Y así fue como descubrimos Masia Can Sala, un lugar que se siente como un hogar alejado del ajetreo de la ciudad. Situado en Carrer de Mariana Pineda, 1, en Montornès del Vallès, es fácil llegar y, sinceramente, vale la pena. La granja está super bien cuidada, lo que se nota en cada rincón, y la amabilidad del personal, como Lluís, quien es un chico encantador, hace que la experiencia sea aún más placentera. Si vas con la familia, los peques seguro disfrutarán de la gran variedad de animales, desde conejos hasta ponis. Podrían pasar horas observando a las gallinas y otros animales, ¡es como un mini zoológico!
Eso sí, es cierto que el precio puede resultar un poco elevado si no se afina bien con la comida. El menú de calçotada es delicioso y perfecto para los adultos, pero la cuenta puede sorprenderte. Los 24€ por un plato de macarrones y una butifarra para cada niño son, sinceramente, un poco excesivos. Además, el extra por monitorización para los peques suma y se suma. Aunque el servicio es amable y atento, es una pena que la comida no siempre esté a la altura del precio, y que no incluyan cosas básicas como el pan tostado o guarnición. Así que ojo con eso si decides ir, porque la experiencia es buena, pero vale la pena ir con los ojos abiertos en cuanto a los costos.
Pero, a pesar de estos contras, la experiencia general es la bomba, porque Masia Can Sala es un sitio ideal para disfrutar de un día en familia, especialmente al aire libre. Los niños pueden interactuar con los animales y aprender sobre ellos, lo que no solo es divertido, sino que también les enseña a valorar la naturaleza. Este enfoque en la educación y el disfrute al aire libre promueve el bienestar físico y mental, algo esencial hoy en día. Así que, sin duda, sería un buen lugar para desconectar de la rutina, respirar aire fresco y compartir momentos especiales con los que más quieres. ¿Qué mejor manera de cuidar nuestra salud que pasar tiempo en un entorno natural y agradable?
Se pueden realizar escapadas o retiros en Masia Can Sala
La verdad es que Masia Can Sala se ha convertido en nuestro lugar favorito para pasar el día en familia. La última vez celebramos el cumpleaños de nuestro pequeño, y no puedo dejar de repetir lo bien que nos trataron. Ellos se mostraron super flexibles cuando tuvimos que hacer algunos cambios en el plan, y ni siquiera nos pusieron pegas cuando llegamos tarde por un problema con el coche. La experiencia fue de 10, ¡y los peques no pararon de reír y jugar! La granja es fantástica, con un montón de animales que los niños pueden conocer de cerca, y el parque infantil es un plus que nos dejó a todos contentos.
Además, si eres de los que disfrutan de la buena comida, este lugar no decepciona. El restaurante ofrece platos riquísimos, y aunque siempre hay buena opción de macarrones, ojalá tuvieran un menú un poco más variado. Pero, en general, la atención de Miguel y Adriana fue increíble. Se nota que están ahí para cuidar a sus visitantes y que les importa que todos tengan una buena experiencia. Eso sumado a las instalaciones limpias y bien pensadas para los niños, hace de este un sitio 100% recomendable.
Por cierto, si te lo preguntas, definitivamente puedes hacer escapadas o retiros en Masia Can Sala. Aunque la mayoría de nosotros hemos ido solo para pasar el día, el ambiente relajado y la conexión con la naturaleza hacen que sea un sitio idóneo para desconectar y disfrutar de un tiempo en grupo, ¡ya sea con amigos o familia! Así que si estás pensando en una escapada, no dudes en darle una oportunidad. ¡Vas a querer volver!
Cómo se puede explorar el menú de Masia Can Sala
Así que, si estás pensando en escaparte a Masia Can Sala, en Montornès del Vallès, ¡te va a encantar! El entorno es preciosísimo, rodeado de naturaleza, lo que lo hace perfecto para desconectar un poco del bullicio de la ciudad. Ideal para un fin de semana con amigos o en familia, ¿no crees? Aunque, para ser sinceros, la comida es un poco justa. Recuerdo que hicimos una calçotada y nos dejaron con ganas de más, especialmente considerando que los calçots no sobraban, jeje.
Dicho esto, hay un punto muy fuerte a favor y es que los niños se lo pasan pipa. Las instalaciones están muy bien tratadas, y es genial ver a los peques disfrutando con todos los animales que tienen allí. En nuestra experiencia, incluso organizaron actividades para los niños durante la comida. Así que, pagas un poquito más, pero la opción de que los peques estén entretenidos vale mucho la pena, ¡sobre todo si buscas una alternativa al zoo!
Por otro lado, este es un lugar que invita a relajarse. Las habitaciones son amplias y acogedoras, y es súper bonito despertarse con vistas a la granja. La atención del personal también merece una mención especial, porque son un encanto y se aseguran de que te sientas cómodo en todo momento. Sin embargo, el servicio puede ser un poco decepcionante en ocasiones, casi llegando a la imprudencia. Así que, no te esperes un servicio de lujo.
Ahora, si quieres saber cómo explorar el menú de Masia Can Sala, lo que te aconsejo es que vayas con ganas de disfrutar lo que ofrecen, aunque no te esperes una comida espectacular. Para ser justos, tienen opciones variadas, pero suele ser más bien correcta y abundante en calidad que en cantidad. Siempre puedes preguntar si hay menús especiales o actividades para los niños mientras tú saboreas lo que preparan; puede terminar siendo una experiencia agradable. ¡Así que, prepárate para un buen plan en la naturaleza!








