
En Rupit, La Rectoría es un lugar que no te puedes perder, tanto si buscas una escapada como una experiencia gastronómica. Este acogedor alojamiento rural tiene mucha historia y se encuentra justo al lado de la impresionante iglesia de Sant Joan de Fàbregues, que data del siglo XI. Con su terraza que ofrece vistas espectaculares al parque natural y la famosa cascada Salt de Sallent a pocos pasos, es el sitio ideal para conectar con la naturaleza y disfrutar de la paz del entorno.
El restaurante aquí está especializado en cocina catalana tradicional, y las reseñas de los visitantes hablan maravillas de su ambiente acogedor y su servicio atento. Con una calificación de 4.6 sobre 5 en Restaurant Guru, es claro que lo que se sirve en la mesa deja huella. Así que ya sabes, si estás en la zona, ¡asegúrate de reservar tu mesa! La combinación de sabores auténticos, buena compañía y un entorno de ensueño lo convierten en un plan perfecto para disfrutar con toda la familia.
Restaurante La Rectoría y Alojamiento Sant Joan de Fabregues
Mapa Ubicación Restaurante La Rectoría y Alojamiento Sant Joan de Fabregues
Dónde se encuentra La Rectoría
¡Hola, grupo! Hoy os quiero contar sobre una joya escondida que encontramos en Rupit, después de un genial paseo por el pueblo. Fuimos a comer a La Rectoría, un restaurante que se encuentra a un paso del centro y que, la verdad, ¡vale la pena visitar! Puedes llegar dando un agradable paseo desde el aparcamiento de Rupit, o si prefieres la comodidad, hay espacio para aparcar directamente ahí. ☀️
Desde el momento que entramos, nos recibieron con una amabilidad excepcional. El servicio fue ***súper eficiente***, y eso siempre es un punto a favor. La comida… ¡Madre mía! Un menú de domingo por solo 29 € que incluye un entrante, un plato principal, postre, pan, vino y agua es una oferta inmejorable. ️ No os perdáis las habitas y guisantes con butifarra negra y cansalada, o la crema catalana que estaba de vicio. Y si sois de los que disfrutan de lo dulce, el pastís de formatge es un must.
La calidad de los platos fue sencillamente sorprendente, y el entorno es un auténtico ***oasis de tranquilidad y belleza***. Sin duda, la experiencia fue muy positiva. Y antes de que se me olvide, reservad con tiempo porque parece que este sitio se llena bastante.
Por si os interesa más, también tienen un alojamiento para ocho personas, así que podrías hacer una escapada completa. La atención del dueño, Andreu, fue sublime; hasta nos sorprendió con un postre de degustación gratis y unos chupitos. Así que, si queréis un lugar donde disfrutar de buena comida y un trato personal, no busquéis más.
Y para aquellos que se preguntan, ¿dónde se encuentra La Rectoría?, está exactamente en Carrer de Sant Joan de Fabregues, s/n, 08569 Rupit, Barcelona. Así que ya sabéis, ¡añadidlo a vuestra lista de lugares a visitar! ✨
Qué tipo de alojamiento ofrece La Rectoría
Si alguna vez decides visitar Rupit, no puedes dejar de pasar por el Restaurante La Rectoría. En serio, ¡reserva antes de ir! Solo hay unas pocas mesas y siempre están llenos porque la comida es espectacular. Recuerda que en algunos momentos se puede poner un poco caro, ya que no tienen menú del día fijo, pero vale la pena cada euro. Los canalones son una delicia, y si tienes la oportunidad, no te pierdas las habas y guisantes. Ah, y hazte un favor: deja espacio para la cuajada, ¡te prometo que no te arrepentirás!
El ambiente es increíble. Imagínate un lugar acogedor, con decoraciones rústicas donde la comida está hecha con amor y te hacen sentir como en casa. Además, la atención es de 5 estrellas. Los servidores son super amables. Aunque a veces el servicio puede ser un poco lento entre plato y plato, ¡quién tiene prisa cuando puedes disfrutar de esas vistas mientras comes! Y si decides dejar el coche en el parking del pueblo, solo te costará unos 5€ todo el día. Eso sí, revisa la hora de regreso, que no hay iluminación y puede ser un poco complicado volver al pueblo.
Si decides ir en grupo o con la familia, no serás el único que sale encantado. La comida es realmente buena, con platos como bacalao con xanfaina y ensalada de queso de cabra con frutos secos que harán que todos quieran repetir. Y de postre, la crema catalana es un must. ¡Y encima, el camarero te puede invitar a un chupito de licor de hierbas al finalizar la comida! Sin duda, un detalle que hace la experiencia aún más especial.
Hablando de comodidad, el alojamiento que ofrece La Rectoría también es un acierto. No es solo un restaurante. Puedes disfrutar de un lugar tranquilo y acogedor donde descansar después de una jornada explorando la naturaleza. Sin duda, es un sitio ideal para relajarte y disfrutar del entorno. Así que ya lo sabes, si buscas un sitio donde combinar buena comida y un ambiente acogedor, este lugar es imperdible.
Cuándo data la iglesia de Sant Joan de Fàbregues
Después de un buen día explorando Rupit, terminar en La Rectoría es simplemente el cierre perfecto. La experiencia que tendrás allí es un viaje para los sentidos. Hablando en serio, la comida es impresionante, y se nota que cada plato está preparado con amor y dedicación. ¡Te aseguro que no te vas a arrepentir! Prueba el bacalao con xanfaina o la ensalada de queso de cabra con frutos secos; son simplemente deliciosos. Y por si fuera poco, el ambiente es tan acogedor que vas a sentir que estás cenando en casa de un amigo.
¿Y el servicio? Eso es otro capítulo a parte. En La Rectoría, te van a tratar fenomenal. El personal es atento y amable, siempre listo para recomendarte algo si no sabes qué elegir. Eso sí, espacio hay de sobra. Hay muchas plazas de aparcamiento y es gratuito, así que no te preocupes por donde dejar el coche. Pero recuerda, si estás planeando ir en fin de semana, haz una reserva. El lugar suele llenarse bastante y no querrás quedarte esperando, porque la espera puede hacerse bastante larga. Hemos visto a gente que llegó después de nosotros comiendo postres mientras nosotros seguíamos esperando nuestros platos.
Y si el tiempo lo permite, no dudes en disfrutar de la terraza. Comiendo al aire libre con vistas de película, es un lujo que no te puedes perder. Las vistas y paisajes son simplemente de otro mundo. Te prometo que no solo vas a salir satisfecho con la barriga llena, sino también con imágenes inolvidables en la mente.
Ah, y si después de comer sientes la necesidad de hacer algo, ¡no te preocupes! Además de disfrutar de una comida de 5 estrellas, el área está llena de rutas de senderismo para seguir explorando. Es una manera ideal de quemar algunas calorías después de un buen festín.
Por cierto, para aquellos curiosos sobre un poco de historia local: la iglesia de Sant Joan de Fàbregues data del siglo XI. ¡Así que ya sabes! No solo te llevas una experiencia gastronómica, sino también un toque de cultura del lugar. La visita a La Rectoría es una parada obligatoria si pasas por Rupit, ¡te va a encantar!
Cuáles son las principales atracciones cercanas a La Rectoría
Ya te digo, La Rectoría y Alojamiento Sant Joan de Fabregues es un lugar que se lleva un 10 en todos los aspectos. Desde que llegamos nos recibieron con una sonrisa y un trato super amable, incluso cuando ya era un poco tarde para atendernos. La comida casera que sirven es una delicia, y además, ¡el precio es muy adecuado para la calidad que ofrecen! No hay nada como disfrutar de un buen plato después de un día de exploración. Salimos tan contentos que ya estamos planeando nuestra próxima visita.
Y hablando de la estancia, nos alojamos en un apartamento justo encima del restaurante, lo que fue una maravilla. Los dueños, unos auténticos cracks, nos aconsejaron sobre qué visitar en los alrededores y nos hicieron sentir como en casa. El último día, decidimos comer ahí, pues no podíamos resistirnos a probar esa famosa butifarra de 33 cm que nos habían estado recomendando. ¡Increíble! Y ni hablemos de los postres caseros, que fueron la guinda del pastel. Lo mejor de todo, la atención de Nuria y el camarero; siempre pendientes de que tuviéramos todo lo que necesitábamos. ¡Esas vistas desde el apartamento son simplemente espectaculares!
El sitio es preciosísimo, rodeado de naturaleza y con un ambiente tranquilo que se presta a desconectar totalmente. Además, estás a un paso de ese Salt de Sallent, que puedes visitar caminando. La comida típica catalana aquí es abundante y de calidad, y de verdad que el trato de su personal, como Pavel y sus amigos, te hace sentir como parte de la familia. ¡No te olvides de probar el secreto y las patatas de Olot, que son algo de otro mundo!
Y en cuanto a las atracciones cercanas a La Rectoría, tienes un montón de opciones. Además del Salt de Sallent, que es un must, puedes disfrutar del precioso camino que une Rupit con este lugar. La belleza del paisaje te dejará sin aliento, ya sea que decidas caminar los 50 minutos o ir en coche. El entorno es perfecto para ir en familia, ya que hay muchas actividades al aire libre y los niños pueden jugar tranquilamente. ¡De verdad que es un lugar que lo tiene todo!
Qué vistas se pueden disfrutar desde la terraza de La Rectoría
Después de nuestra última visita a La Rectoría, quiero contarte que la experiencia fue bastante dispar, la verdad. Por un lado, el lugar tiene un encanto especial. La decoracioncita rústica y esa mezcla de tradición con modernidad crean un ambiente acogedor, y la terraza tiene vistas espectaculares que te dejan sin aliento. Pero, ay, el servicio... llegamos a comer a las 14:30 y salimos a las 17:00. ¡Casi tres horas para un menú que, aunque estaba pasable, nos pareció caro para lo que ofrece! Cuando llegamos, tardaron casi media hora en decirnos algo. Solo había tres mesas ocupadas, así que no nos explicamos la espera.
Por otro lado, cuando nos reciben, nos encanta saber que podemos comer algo como butifarra amb patates y alucinar con esos sabores tradicionales de la cocina catalana. Pero el precio por persona —30-40€— se siente un poco elevado para lo que recibimos. Me da pena porque el sitio tiene tanto potencial, pero de seguir así no creo que volvamos. La comida puede ser buena, pero no vamos a sacrificar tanto tiempo y dinero cuando hay otras opciones.
Dicho esto, he escuchado que, si vas en un grupo grande, la experiencia puede ser completamente diferente. Algunos amigos fueron a un encuentro familiar y parece que se lo pasaron de maravilla. La comida que probaron, con platos como la ensalada de queso de cabra y la crema catalana, les encantó. Por lo visto, el servicio fue impecable también. Imagínate que podían disfrutar de un ambiente en el que todos estaban contentos y sin tantas esperas. Eso sí, lo que también me cuentan es que el precio puede ser un poco más elevado, entre 20-30€, pero al parecer vale la pena.
Así que, si decides ir, asegúrate de probar esos platos recomendados, como las deliciosas croquetas de calçots y el bacalao amb samfaina. Y hablando de las vistas desde la terraza, imagínate disfrutar de un paisaje de montañas y campos verdes que parecen de postal mientras te relajas con un buen vino. Es un espectáculo digno de Instagram. Eso sí, si el servicio no mejora, no creo que valga la pena arriesgarse a una segunda vez, ¿no crees?
Qué especialidad culinaria ofrece el restaurante de La Rectoría
Aloha, ¿qué tal? Te cuento, la última vez que estuve en La Rectoría fue toda una aventura. ☔ Nos sorprendió la lluvia en medio de la ruta y, al llegar, estábamos empapados como perritos. Pero, claro, el dueño tuvo un detallazo y nos ofreció mantas para secarnos y hasta una estufita para el perro que iba chorreando. ¡Eso es atención al cliente, lo demás son cuentos! Además, la comida estaba para chuparse los dedos. Recomendable cien por cien y el trato, espectacular. Salimos de ahí con una sonrisa y un corazón contento. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Mil gracias a ellos por hacerlo tan especial.
Ahora, no todo es de color de rosa. Tuve un amigo que, en cambio, tuvo una experiencia muy mala en La Rectoría. Después de una buena caminata, se sentaron en la terraza mirador y aparentemente no les prestaron atención. Solo eran ellos dos, pero después de media hora sin ser atendidos, se levantaron más decepcionados que otra cosa. Vamos, que no entiendo cómo pueden tener tan mala actitud en un lugar que promete ser tan acogedor. Para mí, es un claro indicativo de poca profesionalidad en el servicio, especialmente en un sitio tan bonito.
Por otro lado, he escuchado de otros comensales que lo consideran uno de los mejores restaurantes a los que han ido. La atención es, según ellos, excepcional, y parece que el equipo, compuesto incluso por unos ucranianos talentosos, realmente pone su corazón y alma en cada plato que preparan. Desde las entradas hasta los postres, todo es de calidad premium. Algunos de los platos recomendados incluyen una deliciosa Ensalada de Queso de Cabra con Frutos Secos, Butifarra amb Patatas Casolanas y, cómo no, una crema catalana que es para levantarse y aplaudir.
En cuanto a la especialidad culinaria de La Rectoría, no hay duda: se centran en ofrecer comida catalana de calidad, combinando tradición y creatividad en cada bocado. Así que ya sabes, este sitio es un must si buscas una experiencia auténtica en medio de la naturaleza. ¡Que no se te olvide!
Cuál es la calificación del restaurante en Restaurant Guru
Y si hablamos de La Rectoría, la verdad es que es un sitio que te deja con ganas de volver. Desde que llegas, notas que es un lugar precioso en medio de la naturaleza, ideal para desconectar del bullicio de la ciudad. El ambiente es tan acogedor que, aunque haya solo un par de personas en la cocina, tú sientes que estás comiendo en casa. Sí, puede que en ocasiones se tarden un poco en salir los platos porque tienen poco personal, pero vale la pena esperar. Lo importante es que todo sale con ese toque de amor y cariño.
Hablando de la comida, ¡madre mía! La galta de cerdo es de otro mundo. Te cuento que estaba tan suave que se deshacía en la boca, y la combinación con la salsa y el puré de manzana es sencillamente divina. Si solo por eso tienes que recorrer 100 km, no dudes en hacerlo. Y ni hablar de les patates de Olot y los canelones: ¡todo estaba buenísimo! Al final, el menú rondaba los 30€ por persona, lo cual está más que justificado por la calidad y el sabor.
El trato del personal es para destacar también. El camarero que nos atendió fue súper cercano y amable, se notaba que estaba allí porque realmente le gusta lo que hace. Todo ello contribuye a crear un ambiente tan cálido y acogedor que, sinceramente, no es de extrañar que tengamos la intención de volver. Es una experiencia que te deja una sonrisa en la cara y la certeza de que has comido algo realmente especial.
Por cierto, hablando de calificaciones, en Restaurant Guru el lugar tiene un 5 estrellas. Así que ya sabes, si te apetece un restaurante donde la comida es casolana, el servicio es excepcional y el ambiente es simplemente encantador, ¡tienes que hacer una visita a La Rectoría!
Por qué es recomendable reservar mesa en el restaurante de La Rectoría
Y si hablamos de La Rectoría, ¡vaya sitio más increíble! La comida es un auténtico espectáculo. El menú está lleno de opciones caseras, y esa 'galta de porc' a baja temperatura es de otro nivel. Te lo digo en serio, no hay nada como disfrutar de un buen plato después de una caminata. Los postres son otro capítulo; he probado el mousse de limón, el brownie de chocolate, el flan de la casa y la crema catalana… ¡es tan difícil elegir uno solo! El ambiente es muy acogedor y, a pesar de que hoy el camarero no pudo dar lo mejor de sí, el ritmo del servicio fue impecable y con un toque muy profesional. Es una excelente relación calidad/precio, ideal para cualquier escapada.
Aparte de la food experience, el espacio en sí es simplemente precioso. La terraza es perfecta para disfrutar de unas vistas que quitan el aliento. He estado en lugares que tienen buena comida, pero que no logran la magia de un entorno bonito, y aquí tienes las dos cosas. El aparcamiento es gratuito y hay muchas plazas disponibles, así que no hay estrés al llegar. Sin mencionar que puedes relajarte en un amplio apartamento con terraza, donde puedes disfrutar del paisaje después de una buena comida.
Eso sí, si quieres asegurarte una mesa, es mejor que hagas una reserva, sobre todo los fines de semana. Al ser un lugar tan popular y acogedor, no tienen muchas mesas en el interior, y es fácil que se llenen. Pero créeme, vale la pena esperar. La combinación de buena comida, excelente atención y ese ambiente acogedor hacen que cada momento allí sea especial. ¡Nos vemos en La Rectoría!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el restaurante
Si estáis pensando en hacer un alto en el camino durante vuestra visita a Rupit, el Restaurante La Rectoría es una parada que no os querréis perder. No solo tiene un buen menú, sino que la comida es de calidad y todo está acorde con el precio. Imagina una comida bien elaborada, donde cada bocado es un homenaje a la cocina casera. Además, el entorno es de 10. La vista desde la terraza es espectacular, perfecta para disfrutar de un buen día de sol, y el servicio es súper rápido incluso si hay mesas grandes. Aunque, eso sí, sería genial que tuvieran una carta un poco más extensa para sorprendernos aún más.
Hablando de la comida, ¡no te puedes perder la galta! Se deshace en la boca y no es exageración, ¡te lo prometo! Y si eres amante de los postres, tenéis que probar la mousse de limón casero, que está para chuparse los dedos. En términos de precios, se manejan entre 20 y 40 euros por persona, dependiendo de lo que pidas. Pero con la cantidad y calidad de los platos, os aseguro que saldréis muy satisfechos.
Si reserváis con tiempo, podéis disfrutar de las vistas panorámicas sobre los Cingles de Tavertet. Este lugar es ideal para unas fotos que dejarán a todos vuestros amigos con la boca abierta. Y hablando de reservar, mejor hacerlo, especialmente en temporada alta, porque el sitio puede llenarse rápido. Las plazas de aparcamiento suponen otro punto a favor: hay muchas disponibles y son gratuitas. Así que no tendréis que preocuparos de donde dejar el coche mientras disfrutáis de una buena comida y un buen rato.
Y para contestar la pregunta que todos se hacen: ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en el restaurante? Pues bien, la atmósfera es rústica y acogedora, con un toque casero, todo envuelto en un paisaje natural de lo más atractivo. La atención es cálida; Nuria y su esposo Gabriel son de esos anfitriones que hacen que te sientas como en casa. En cada rincón hay un aire familiar que invita a la conversación y a disfrutar del momento, ya sea dentro o en la terraza, donde el aire fresco lo hace aún más especial. Así que, si buscáis un lugar donde comer bien y disfrutar de buenas vistas, ¡La Rectoría es el sitio ideal para vosotros!
Es un lugar adecuado para visitar en familia
Y bueno, si te animas a pasar por el Restaurante La Rectoría en Rupit, te vas a encontrar con un lugar con un mucho encanto. La verdad es que tiene un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa, y eso siempre suma puntos, ¿no crees? La comida es más bien normalita, aunque hay algunos detalles que podrían pulirse. Por ejemplo, la ensalada, que parecía estar un poco olvidada en ingredientes. Esperaba un poco más de sabor en los productos que ofrecían, la verdad.
En cuanto a la carne en salsa que pedí, me decepcionó un poco. Tan solo le faltaba reducir un poco la salsa, porque estaba un poco sosa y, para colmo, ¡no venía acompañada con las patatas que prometían! Aún así, hay que reconocer que la crema catalana estaba absolutamente deliciosa. Imagínate, esos sabores dulces por la tarde, ¡una gozada! Por otra parte, el servicio fue muy familiar, casi como si estuvieras comiendo en casa de tu abuela, y hasta me ~arreglaron el precio del menú~ debido al olvido que tuvieron. Eso siempre suma puntos.
Si te estás preguntando si es un lugar adecuado para visitar en familia, yo diría que sí. Aunque la comida podría mejorar un pelín en cuanto a sabor, la atención y el ambiente hacen que sea una experiencia agradable. Además, las vistas son increíbles, algo que seguro encantará a grandes y pequeños. Así que, ¿por qué no? Un pequeño escapada a La Rectoría puede ser justo lo que necesitas para desconectar y disfrutar un rato agradable en compañía.








