
A 1.246 metros de altitud, el Santuario de Bellmunt es una joya escondida en la Sierra de Bellmunt, justo en Sant Pere de Torelló. Este lugar, construido sobre la roca, no solo se destaca por su impresionante iglesia románica con una imagen gótica de la Madre de Dios, sino también por su hospitalidad y gastronomía KM0. Si eres amante del senderismo, la ruta que lleva hasta aquí es un paseo imperdible. A lo largo del itinerario del GR-151, te envolverás en la belleza de los bosques robledales y hayedos, especialmente radiante en otoño.
Imagina subir y ser recompensado con unas vistas espectaculares de la plana de Vic, los Pirineos y la Vall del Ges. Este santuario ha sido apodado como "la ermita suspendida en el cielo" por el poeta Jacint Verdaguer, y no es difícil ver por qué. Si te animas a explorar, puedes descargar el track GPS del sendero para no perderte nada. Además, Marina y Santi, los ermitaños que viven aquí, te dan la bienvenida a su hogar, convirtiendo este rincón en un lugar aún más especial. ¡No te lo pierdas!
Santuario de Bellmunt
Mapa Ubicación Santuario de Bellmunt
A qué altitud se encuentra el Santuario de Bellmunt
¡Hey, amigos! Si estáis buscando un lugar que combine naturaleza, buena comida y algo de historia, tenéis que ir al Santuario de Bellmunt en Santuari de Bellmunt, Camí de Carr. de Bellmunt, s/n, 08572 Sant Pere de Torelló, Barcelona. Aunque la caminata de cinco minutos desde el aparcamiento puede parecer un poco rollo, os prometo que vale la pena. Las vistas son simplemente espectaculares, y el entorno tiene ese aire de bosque japonés que te va a dejar sin palabras. ¡Es una joya!
Hablemos del restaurante, porque ahí es donde la experiencia puede tener sus altibajos. Le hice la reserva por WhatsApp con una semana de antelación, emocionado por disfrutar de una buena cena. Pero, ¡oh sorpresa! Al llegar, nos dijeron que teníamos que esperar, y después de 45 minutos a pie de barra, ¡nos dan la misma mesa donde estábamos haciendo el vermut! La jefa del lugar fue un poco desagradable, así que si no queréis arruinar la noche, cuidadito con las reservas. Tenedlo en cuenta: no dejaros colgar con una reserva anticipada.
A pesar de ese desliz, la comida es un punto fuerte. Los entrantes de mojama de atún y el surtido de quesos estaban de rechupete, y el arroz con conejo fue una auténtica maravilla. ¡Lo que sí os puedo asegurar es que el desayuno es un lujo! Imaginaros un plato de huevos revueltos y embutidos para comenzar la mañana. La chimenea en el comedor hace que todo sea aún más acogedor, sobre todo después de un día de senderismo.
Y si os estáis preguntando qué tal es el lugar para ir con los perros, ¡es perfecto! Un montón de espacio y vistas inmejorables, además el personal siempre es súper amable y atento. De hecho, se siente como estar en casa. Personalmente, estoy deseando volver.
Ah, y por si no lo sabías, el Santuario de Bellmunt está a una altitud de 1.246 metros, así que los panoramas son de otro mundo. Si buscáis una mezcla de historia, naturaleza y gastronomía, este es el sitio ideal. ¡No os lo perdáis!
Dónde está ubicado el Santuario de Bellmunt
Y hablando del Santuario de Bellmunt, ¿qué te puedo decir? Este lugar es verdaderamente un paraíso en la montaña. La hermita y la casa están construidas en un entorno de ensueño, rodeadas de naturaleza y vistas espectaculares que te dejarán sin aliento. Si bien la carretera puede ser un poco estrecha y hay que tener cuidado, vale la pena cada curva. Una vez que llegas, el parking está justo un poco más abajo, y se puede subir a pie, lo que le da un toque aventurero a la visita. Aunque si prefieres, puedes subir el coche solamente para dejar las maletas o a la gente y luego bajarlo de nuevo. ¡Así de fácil!
No te olvides de probar la comida, porque es algo realmente excepcional. La cocina está a cargo de Santi, quien se mueve como pez en el agua con el arroz y sus paellas son simplemente imperdibles. ¡Nada mejor que disfrutar de una buena comida después de una caminata! Además, el ambiente es tan acogedor, con gente súper amable que te hace sentir como en casa. En serio, ¡hay que cenar allí! Y si buscas un lugar para relajarte, este rincón es perfecto para ello.
Las habitaciones son lindísimas, siempre limpias y bien cuidadas; aunque los baños sean compartidos, están en perfectas condiciones. La atmósfera es romántica y tranquila, ideal para desconectar de la rutina. Si llevas niños, ¡también es un excelente lugar para ellos! La ubicación a 1200 metros de altura te da una sensación de paz y tranquilidad que a veces tanto necesitamos.
Por cierto, si te estás preguntando dónde está ubicado el Santuario de Bellmunt, se encuentra en Santuari de Bellmunt, Camí de Carr. de Bellmunt, s/n, 08572 Sant Pere de Torelló, Barcelona. Así que si tienes en mente un plan para escaparte de la ciudad y sumergirte en la naturaleza, este lugar es la respuesta que estabas buscando. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de arquitectura tiene la iglesia del Santuario de Bellmunt
¡No puedo dejar de hablar de lo increíble que es el Santuario de Bellmunt! La verdad es que la familia y el equipo que lo gestionan son, simplemente, unos cracks. Desde el momento en que llegas, te sientes como en casa. Las habitaciones están decoradas con mucho cariño y cada rincón tiene su encanto, además, ¡todas tienen vistas maravillosas! Imagínate despertarte y abrir la ventana para ver esas panorámicas... ¡espectacular! No sé a ti, pero a mí me encanta desconectar de la rutina y sumergirme en lugares así.
Y si pensabas que solo podías disfrutar de la naturaleza, ¡piénsalo de nuevo! El desayuno y la cena son otro nivel. Todo es artesanal y se nota el mimo que ponen en cada plato. Debes probar las cocas saladas, ¡te lo digo yo! Después de un día de caminar y explorar, no hay mejor recompensa que una buena comida con esas vistas. Además, si quieres algo divertido, no dudes en echar un vistazo a las salas comunes, tienen juegos de mesa actuales para pasar un buen rato en compañía. ¡Una combo perfecto!
El acceso al Santuario es fácil, aunque hay una pequeña inclinación al final. No te preocupes por el equipaje, puedes acercarte con el coche hasta el pie del hospedaje para dejar las maletas y luego dejarlo en el parking que está a 5 mins a pie. Un pequeño esfuerzo que vale toda la pena. Y si viajas con tu peludo, ¡también son pet friendly! Por solo 15€ puede acompañarte en la aventura.
Por último, en cuanto a la iglesia del Santuario, tiene una arquitectura rústica con un toque histórico que la hace aún más especial. Es un lugar cargado de historia y con una atmósfera tranquila. Al estar a 1246m de altitud, no solo es un lugar de culto, sino que también es un mirador natural que ofrece unas vistas impresionantes. Puedes ver toda la plana de Vic y los Pirineos, un espectáculo que no te dejará indiferente. Así que si tienes la oportunidad, ¡no dudes en visitarlo! Te prometo que no te arrepentirás.
Qué imagen gótica se destaca en el Santuario de Bellmunt
Siguiendo con nuestra charla, no puedo dejar de mencionar lo espectacular que es el Santuario de Bellmunt. La ubicación es realmente un sueño, rodeado de montañas y con vistas que son dignas de postcard. Si hay algo que destaca al llegar allí, son las impresionantes vistas que te hacen sentir que estás caminando por una pintura de paisajes de ensueño. La verdad es que el lugar tiene un aire de paz que no se encuentra en cualquier sitio, ideal para escapar del bullicio de la ciudad. Ideal para un viaje en grupo o una escapada romántica, el ambiente te envuelve de tal forma que, si no tienes cuidado, no querrás irte jamás.
Ah, y claro, no podemos olvidar la experiencia gastronómica que ofrecen. Aunque mencioné que hubo algunos tropiezos en el servicio, la calidad de la comida brilla por sí sola. Te sugiero que no te pierdas la tabla de quesos y embutidos; aunque podría haber sido más abundante para el precio que tiene, la presentación es de hacer tu foto para Instagram. Y cuidado con los tiempos de espera, que pueden jugarte una mala pasada si tienes mucha hambre. Pero bueno, al final del día, con un buen vino en la mano y esa compañía, el espectáculo del atardecer compensa cualquier inconveniente en la cena.
Y hablando de lo gótico, cuando estás frente al santuario, te das cuenta de que hay una arquitectura que respira historia y misticismo. Los arcos y las columnas te cuentan mil historias. Esa imagen gótica que se destaca es la de las austeras formas de la edificación, con esos detalles que te llevan a épocas pasadas. Es como si el lugar estuviera hablando, ¿no crees? Cada rincón tiene su propia magia, desde el altar hasta los ventanales. Definitivamente, es un sitio que invita a la contemplación y a dejar volar la imaginación. En fin, un rincón donde cada visita se siente única.
Qué tipo de gastronomía se ofrece en el Santuario de Bellmunt
Y así, hablando del Santuario de Bellmunt, no puedo evitar recordar lo maravillosa que fue nuestra experiencia. Un lugar de paz total, ideal para pasar un fin de semana en familia. La comida en el restaurante fue deliciosa, y esos desayunos... ¡uff! Puedes contar con platos que te harán empezar el día con una sonrisa. La atención por parte de la pareja que lo dirige es, sin exagerar, un 10. Te hacen sentir como si estuvieras en casa desde el momento en que llegas, y eso es algo que se agradece un montón.
Nos pasamos todo el día explorando el entorno. Hay varios senderos para pasear y a cada paso, te puedes encontrar con vistas impresionantes que parecen sacadas de un sueño. Es como si estuvieras en el cielo, de verdad. La naturaleza te rodea y es el antídoto perfecto para desconectar de la rutina diaria. Sin duda, volveremos. Nos quedamos tan a gusto que nos dio pena irnos. Si quieres un lugar para relajarte y disfrutar de la tranquilidad, este sí que es el sitio.
Aunque he leído alguna que otra reseña no tan buena sobre la comida, mi experiencia fue bastante positiva. A veces hay críticas sobre el trato y las cantidades, pero puedo decirte que, en nuestro caso, los arroces y primeros platos que probamos estaban bastante buenos. Eso sí, lo más rescatable del lugar es sin duda la maravillosa atención que reciben los huéspedes. Si bien algunos mencionan que la rapidez puede no ser lo suyo, nosotros no pasamos hambre, y el vino de la casa acompañó muy bien la comida.
Y si te preguntas qué tipo de gastronomía ofrecen en el santuario, te cuento que se centran en la comida casera, con un toque de montañés que hace honor a la zona. Platos ricos y tradicionales que destacan por su frescura. Sin duda, es un lugar en el que comer bien y disfrutar de un ambiente acogedor. ¡Así que prepárate para comer como se debe!
Cuál es la ruta de senderismo recomendada para llegar al Santuario de Bellmunt
¡De verdad que no puedo dejar de hablar de este lugar! El Santuario de Bellmunt es simplemente espectacular. Desde que llegamos, nos recibió Marina con su mejor sonrisa, y Santi, que siempre está dispuesto a ayudar, hizo que nos sintiéramos como en casa. La atención de todo el staff es de lo mejor, se nota que cuidan cada detalle. Y hablando de detalles, la limpieza es impecable, y la habitación que nos dieron, ¡wow! Era cómoda y hermosa, perfecta para descansar después de un día de aventuras.
La comida también es un punto fuerte. Nos deleitaron con platos de proximidad que nos dejaron con ganas de más, y tienen un tiramisú que, les juro, marcó un antes y un después en mi vida. Nunca había probado algo así: cada bocado era pura felicidad. Si a esto le sumas que el lugar es tranquilo y está rodeado de naturaleza, tienes la receta perfecta para desconectar del estrés diario. La decoración del estudio, además de simple, era encantadora y acogedora.
Ahora, sobre cómo llegar al Santuario, si son de los que les gusta un buen desafío, les recomiendo subir a pie desde Sant Quirze. La ruta toma alrededor de seis horas y es de dificultad media, pero se los prometo, cada minuto vale la pena. A lo largo del camino, se pueden encontrar vistas maravillosas que quitan el aliento, y no se olviden de hacer una parada en el Salt de Mir; ¡es una joya! Solo un tip: asegúrense de seguir las indicaciones correctas. Ir por Sant Pere de Torelló es lo más adecuado; evitar la ruta por Santa Maria Besora, a menos que tengan un 4x4. La subida puede ser muy empinada y requiere un poco de esfuerzo, pero las vistas que se ganan hacen que valga la pena.
Así que ya saben, si buscan un lugar para recargar energías y comer bien, Bellmunt tiene todo eso y más. ¡Definitivamente hay que volver!
Qué belleza natural se puede disfrutar en el recorrido hacia el Santuario de Bellmunt
Si te estás planteando una escapada para recargar energías y conectar con la naturaleza, el Santuario de Bellmunt es simplemente perfecto. En cuanto llegas, sientes que te envuelve un ambiente de tranquilidad que te abraza. La familia que lo regenta, Marina y Santi, son ideales, te reciben con tal amabilidad que de inmediato te sientes como en casa. Y no solo eso: su atención al detalle y el cuidado que ponen en cada aspecto de tu estancia es algo que de verdad se nota. ¡Nosotros ya hemos vuelto varias veces y te aseguro que repetiremos!
La cocina es otro de esos puntos altos. Si eres fan de la comida rica, aquí te van a tratar de maravilla. Cocinan con productos de temporada y, en su mayoría, locales, lo que les da un toque muy especial a cada plato. El desayuno es increíble, lleno de cosas ricas, y la cena… ¡ni te cuento! Todo cocinado a la brasa y a un precio que te sorprenderá para lo bien que se come. Y aunque el baño esté fuera de la habitación, no te preocupes, ¡tienes uno solo para ti!
Un fin de semana aquí se pasa volando. Las vistas desde las habitaciones son algo que no puedes perderte, con panorámicas de 360° que te dejarán sin aliento. Además, si te animas a salir a dar una caminata, la carretera hasta el párquing tiene sus curvas, pero es totalmente transitable. La pequeña caminata que hay después hace que el viaje hacia el santuario sea aún más especial. Si vas con un niño pequeño como nosotros, no hay problema, el recorrido es accesible y vale cada paso.
Y, claro, en el camino hacia el Santuario de Bellmunt, la belleza natural es impresionante. Te vas encontrando con vistas de la vall de Torelló, Santa María de Bessora y Vidra, que parecen sacadas de una película. Te deslumbra esa mezcla de verde y azul que te recuerda lo pequeño que eres en el gran esquema de la naturaleza. Así que sí, es un lugar maravillosamente `desconectante` que no querrás perderte. ¡Apúntalo en tu lista, que aquí las buenas experiencias son siempre para repetir!
Cómo se describe el paisaje que se puede observar desde el Santuario de Bellmunt
Y si hablamos del Santuario de Bellmunt, ¡qué lugar más espectacular! De verdad, cada vez que lo visito, me siento como si estuviera en un sueño. El alojamiento es tan acogedor que hasta te da pena irte. Todo está limpio y cuidado, lo que siempre se agradece. La pareja que lo regenta es de esas personas que te hacen sentir como en casa nada más cruzar la puerta; son superencantadores y cuidando cada detalle. Y la comida... ¡madre mía! Comida casera de proximidad y de gran calidad. Han conseguido hacer de cada comida una verdadera experiencia, sin duda, repetiré.
Además, las vistas son un espectáculo por sí solas. Desde el Santuario, puedes disfrutar de un paisaje que te dejará sin aliento. Se puede ver la Plana de Vic y todos esos maravillosos rincones de la provincia de Barcelona. Y si vas con los peques, ¡pues mejor aún! Es un sitio perfecto para dar un paseo en familia, disfrutar de un buen rato en el restaurante o explorar los alrededores. Y claro, si quieres algo romántico, también es ideal para las parejas. ¡La tranquilidad del lugar lo hace todo!
Aunque yo no alquilé habitación en esta ocasión, solo fue una parada en el camino, pero eso no le quita valor. Es uno de esos lugares que no te esperas encontrar en la cima de una montaña y que, créeme, merece la pena visitar. El restaurante es de 5 estrellas. Es súper acogedor, con un trato muy cercano, aunque es cierto que tardan un poco en servirte. Pero una vez que lleguen los platos, ¡la calidad de los productos lo compensa todo! Te recomiendo probar el surtido de quesos y, por supuesto, la paella de verduras de temporada. Eso sí, si eres fan del mató, quizás prefieras un poquito más cuajado, pero en general, todo es perfecto.
Y creo que lo mejor es levantarse temprano y disfrutar del magnífico amanecer que te regala este lugar. El personal es simplemente inmejorable y seguro que te recibirán con una sonrisa. En resumen, si estás buscando un lugar donde celebrar la belleza y escapar del bullicio, el Santuario de Bellmunt es, sin duda, tu destino. Así que ya sabes, ¡ponte la alarma y no te lo pierdas!








