
Si tienes ganas de disfrutar de una buena comida en un lugar con historia, El Comerç del Mallol en Plaça Major, 15, Montblanc es el sitio ideal. Este bar-restaurante es el más antiguo de la plaza y sus paredes de piedra y decoración clásica te transportarán a otra época. Aquí, no solo saborearás platos deliciosos, sino que también sentirás el ambiente acogedor que atrae tanto a los locales como a los visitantes.
El menú del día es realmente un chollo: deliciosos platos caseros y a buen precio. No puedes perderte el puchero de legumbres, el pollo en salsa de pimienta y las tradicionales cremas catalanas de postre. ¡Todo está preparado con ese cariño que solo se encuentra en los lugares de toda la vida! Además, el servicio es súper amable, así que prepárate para sentirte como en casa mientras disfrutas en su terraza, viendo el ambiente vibrante de Montblanc.
El Comerç del Mallol Montblanc
Horarios El Comerç del Mallol Montblanc
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 7:30–24:00 |
| miércoles | 7:30–24:00 |
| jueves | 7:30–24:00 |
| viernes | 7:30–24:00 |
| sábado | 8:30–24:00 |
| domingo | 7:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Comerç del Mallol Montblanc
Dónde se encuentra El Comerç del Mallol
¡Hey, gente! Si alguna vez os encontráis en Montblanc, tenéis que hacer una parada en El Comerç del Mallol. Este bar restaurante, situado en Plaça Major, 15, es un lugar donde la buena vibra está garantizada. La atmósfera es increíble, y ni hablar del trato que reciben los clientes; los camareros son súper atentos y agradables, siempre listos para hacerte sentir como en casa.
La comida... bueno, la verdad es que está normal tirando a buena, pero las patatas bravas son todo un acierto con ese toque que las hace irresistibles. En general, el servicio y el ambiente se llevan la palma con una valoración de 5 estrellas, especialmente si visitas el lugar en un día ajetreado como la Semana Santa. Ahí, la camarera de barra se las arregló para atender a todos a la vez sin perder la sonrisa, y eso se aprecia mucho.
Claro, no todo son rosas. Hubo un par de comentarios no tan buenos; por ejemplo, un grupo que fue a ver el fútbol no tuvo una experiencia tan chula. Les ofrecieron copa de barro en lugar de cristal y se sintieron un poco menospreciados. Es una pena escuchar eso, ya que el lugar tiene tanto potencial y podría ser un sitio de encuentro perfecto para todos los amantes del fútbol.
Si buscáis un lugar donde sentir el latir del fútbol mientras degustáis unos platos como una pizza de cuatro quesos, un plato combinado o una tarta de queso, entonces El Comerç del Mallol es el sitio ideal. Así que ya sabéis, cuando estéis en Montblanc, este bar restaurante en la Plaça Major es el lugar al que tenéis que ir. ¡No os arrepentiréis!
Cuál es la historia detrás de El Comerç del Mallol
Y hablando de nuestros escapismos gastronómicos, no puedo dejar de mencionar El Comerç del Mallol, ese bar restaurante que encontramos en la Plaça Major, 15 en Montblanc. Nos salió el plan perfecto en medio de nuestro viaje a Madrid. Al salir de la autopista, decidimos parar a comer ahí y ¡vaya que fue un acierto! La atención fue rápida y amable, justo lo que necesitábamos con la prisa que llevábamos. Esos bocadillos son simplemente espectaculares, especialmente el de lomo con queso y el de tortilla. ¡El pan estaba tan crujiente que me quedé con ganas de más! Si te preocupa el precio, no te pongas stress; entre 10 y 20 euros por persona, es una ganga por tanta calidad.
Ahora, sobre el ambiente, ¡qué rico! Este lugar tiene una vibra que lo hace acogedor y amigable. La comida, el servicio y la atmosfera merecen esas 5 estrellas. Las patatas bravas eran de otro nivel, bien crujientes y llenas de sabor. Eso sí, un pequeño pero: puede ser un poco complicado aparcar cerca. Tienes opciones de aparcamientos gratuitos y también algunos de pago, pero si tienes paciencia, puede que encuentres un lugar a solo dos minutos andando del local.
Para los que buscan algo diferente, también tienen opciones en la carta y un menú del día que vale la pena probar. La hamburguesa, por ejemplo, es un must, y aunque el menú no incluye bebidas, ni pan, ¡la calidad lo compensa! Ojo, si vas en días de mucha afluencia, tal vez tendrás que esperar un poco más; pero créeme, la espera vale la pena. Aunque a veces el servicio puede ser un poco irregular, hay un par de camareros que son super amables y te hacen sentir como en casa.
Ahora, si te preguntas por la historia de El Comerç del Mallol, se dice que este local se ha ganado un lugar en el corazón de los viajeros y locales gracias a esa mezcla de tradición y buen comer. Un sitio que no solo alimenta, sino que también invita a conectar con el lugar a través del sabor y la calidez de su ambiente. Así que, si buscas un respiro gastronómico en Montblanc, este lugar tiene que estar en tu lista.
Qué hace que El Comerç del Mallol sea especial en comparación con otros restaurantes
Y si hablamos de El Comerç del Mallol, la cosa se pone seria porque ¡vaya sitio! Estuvimos en la Plaza Mayor de Montblanc, y desde el momento en que llegamos, el ambiente ya te atrapa. Con el local hasta arriba, tuvimos la suerte de conseguir mesa en la terraza. Si ves que la terraza está ocupada, no te preocupes, que el servicio es tan rápido y amable que en un abrir y cerrar de ojos, ya tienes tu comida en la mesa. El camarero, que sinceramente no recordamos su nombre (¡lo sentimos!), fue un crack. Estaba a mil por hora pero, aun así, siempre tenía una sonrisa en la cara y era súper atento.
Ahora, hablemos de la comida. ¡Todo buenísimo! Opté por el menú de lunes a viernes por solo 8,85€, que incluye un rico plato de canelones, un salmón al horno con verduras que estaba delicioso y, para cerrar con broche de oro, un pastel de queso que se deshace en la boca. Además, las patatas bravas eran una auténtica locura, con una cantidad generosa y una salsa brava que estaba justo en su punto. La comida fue un 10, y el precio, ¡ni te cuento! Raro es encontrar calidad y un menú así por menos de 10 euros. Sin duda, vamos a volver.
Por no mencionar el ambiente que hay allí. Todo el mundo parece disfrutar, y te hace sentir en casa. Y aunque hubo un par de comentarios sobre algunas cosas que no estaban perfectas, como unas patatas bravas que estaban un poco crudas, en general, la experiencia fue muy satisfactoria. Hay un montón de opciones, desde bocadillos originales hasta pizzas de calidad. Perfecto cuando quieres algo sencillo pero bien hecho.
Lo que realmente hace a El Comerç del Mallol especial en comparación con otros restaurantes es esa mezcla de atención al cliente espectacular, un ambiente acogedor y una comida sabrosa y bien preparada que no te deja con hambre. No es solo un bar más; es un lugar donde ves que cada detalle cuenta, y eso, amigos, deja huella. ¡Tienes que probarlo!
Qué tipo de decoración tiene El Comerç del Mallol
Y después de todo lo que hemos recorrido por Montblanc, seguro que te apetece hacer una parada en El Comerç del Mallol. La verdad es que no hay mejor sitio para reponer fuerzas. Este bar restaurante en la Plaça Major, 15 es un auténtico hallazgo si buscas un lugar donde comer o cenar en plan tapas o bocadillos, y lo mejor es que los precios son súper asequibles. Eso sí, ten en cuenta que suele llenarse, así que si puedes, ¡reserva tu mesa! Nosotros tuvimos suerte: fue domingo y no tuvimos que esperar mucho, pero no me atrevería a decir lo mismo si vas a horas punta.
Y hablando de la comida, ni te cuento lo rico que estaba todo. Los bocatas son enormes, y con uno puedes compartir fácilmente entre dos. La hamburguesa de queso de cabra que pido siempre es deliciosa; viene en un pan de semillas que le da un toque único, ¡es para chuparse los dedos! Además, siempre que pasamos por allí, no podemos resistirnos a probar el secreto con manzana y aceite de trufa. El sabor es espectacular, y si te pides un vermut, te ponen de regalo una bolsa de patatas y una ración de aceitunas. ¿A quién le amarga un vermut en una buena tarde?
El ambiente es genial y los camareros son súper atentos y rápidos. A veces creo que el único motivo por el que no le doy las cinco estrellas es porque hay platos combinados que me parecen un poco más caros de lo esperado, pero aún así, la calidad y la cantidad lo compensan. En una ocasión pedimos dos pizzas, patatas bravas y una ensalada para cuatro, y no pudimos terminar unas; el hecho de que te empaqueten lo que sobra es un gran detalle, ¡así que no tienes que dejar nada en el plato!
Y si te preguntas cómo es la decoración de El Comerç del Mallol, es bastante acogedora y rústica, perfecta para disfrutar de una comida relajada. No es nada pretenciosa, con ese encanto que solo los lugares tradicionales pueden ofrecer. Así que si aún no lo has hecho, ¡te recomiendo que vayas y lo descubras tú mismo! Sin duda, será un punto perfecto para disfrutar de todo lo que Montblanc tiene para ofrecer. ¡Nos vemos allí!
Cuál es el ambiente del bar-restaurante
Hablando del Comerç del Mallol, tengo que decir que es el lugar perfecto si buscas relajarte. Su terraza encantadora y tranquila es ideal para disfrutar de un buen café o un refresco en un día soleado. De hecho, cuando fui, me atendieron tan bien que casi me sentí como en casa. El ambiente es muy acogedor y se nota que les importa que te sientas a gusto.
Si no has ido todavía, no te puedes perder la oportunidad de hacer vermut. Yo fui ayer por la tarde y también cené allí, y te prometo que la relación calidad/precio es excelente. Pedimos unas bravas para picar, unos platos combinados, y unos calamares a la romana que estaban de vicio. Además, los camareros son súper amables y rápidos, así que no tendrás que esperar mucho. Definitivamente es un lugar para volver, y te recomendaría reservar, porque normalmente está bastante concurrido.
Por otro lado, me encantó el desayuno que tomé allí. Tienen un bocadillo de roastbeef y otro de secreto ibérico que son simplemente excepcionales. Es raro encontrar sitios que se arriesguen con un menú tan variado. La mayoría de los lugares suelen ofrecer los mismos bocadillos de siempre y ahí es donde Comerç del Mallol brilla. Por menos de 20 euros, salí más que satisfecho.
Ahora, sobre el ambiente, te diré que, aunque hubo un pequeño inconveniente con el ruido de la cocina cuando estuve, el lugar sigue siendo muy amigable y acogedor. La atención es muy personalizada; el servicio es rápido y eficaz, lo cual hace que te sientas cómodo. Así que, si estás buscando un sitio donde comer bien, con buena onda y sabor, el Comerç del Mallol en la Plaça Major es sin duda el lugar al que quieres ir. ¡Te va a encantar!
Qué platos se ofrecen en el menú del día
Ya te digo, El Comerç del Mallol es ese sitio que deberías tener en tu lista si buscas un rincón especial en Montblanc. Ubicado justo en la Plaça Major, este lugar tiene un ambiente que simplemente te invita a relajarte y disfrutar, ya sea que vayas con amigos o en pareja. La comida es de cinco estrellas y la atención no se queda atrás, siempre con una sonrisa y a tiempo. Si te decides a ir, no te puedes perder la hamburguesa Angus con foie fresco, que es simplemente de otro nivel. ¡Y no olvides reservar espacio para la tarta de queso al final!
Por otro lado, ahí no todo es perfecto. He escuchado que alguien tuvo un malentendido con los calamares, que parecían más bien recalentados y quemados. Si bien es cierto que pueden haber días complicados en la cocina, la calidad no siempre refleja el precio, así que quizás hay ocasiones que el servicio se siente más como una discoteca que como un buen restaurante. Pero bueno, eso no pasa todo el tiempo. A veces el ambiente puede estar un poco movido, especialmente en fin de semana.
La última vez que fui, el grupo de amigos y yo pedimos de todo y la comida estaba riquísima. Las patatas bravas estaban crujientes, y muy sabrosas. Si eres de los que disfrutan de los entrepans, definitivamente tienes que probar el de lomo con cebolla y brie. Todo al medio, así que está muy bien si vas en grupo. Y no me hagas empezar con el jamón ibérico, ¡una delicia! En cuanto a precios, puedes comer bien entre 10-20 € por persona, lo que siempre se agradece en estos tiempos.
Ah, y si te preguntas sobre el menú del día, generalmente ofrecen una variedad de platos como crema catalana, cocas rellenas y los infaltables platos combinados. Así que, ya lo sabes, si pasas por la ciudad amurallada, El Comerç del Mallol es casi una parada obligatoria. La próxima vez que tengas un antojo de buena comida en un lugar hermoso, no dudes en ir. ¡Te va a encantar!
Cuáles son algunos de los platos destacados que no debo perderme
Y, claro, no puedo dejar de hablarte de El Comerç del Mallol. Si alguna vez te pasas por Montblanc, este lugar es una auténtica joya en plena Plaça Major. La atmósfera es buenísima: siempre hay un ambiente animado, con ese toque de pueblo que hace que te sientas como en casa. Imagínate disfrutando de una buena cerveza bajo el cielo azul, rodeado de risas y charlas. ¿Te puedo decir algo? Sus terrazas son perfectas para charlar con amigos mientras disfrutas del buen tiempo.
Hablando de la comida, la oferta culinaria es de primera. Tienen de todo un poco, desde tapas tradicionales que no puedes dejar pasar hasta platos más elaborados. Sin embargo, algo que realmente brilla es la paella que preparan. Tiene ese sabor a mar que te hace querer volver por más. Y si lo tuyo son las tapas, las patatas bravas son un clásico que nunca decepciona; están crujientes y con la salsa justo en el punto. ¡El combo perfecto!
Y si andas buscando algo dulce, no te olvides de preguntar por los postres caseros. Siempre tienen alguna sorpresa, pero el flan de huevo suele estar en la lista, y créeme, está para chuparse los dedos. Oye, si decides ir en un grupo, ¡mejor! Así puedes pedir varios platos y compartir. Eso sí, ten en cuenta que la gente suele llenarse, así que reserva si puedes.
Ahora, si te estás preguntando qué no deberías perderte en tu visita, pues aquí va: la paella, las patatas bravas y, por supuesto, el flan de huevo. Con eso vas a dejar a tu paladar más que satisfecho. ¡No te olvides de pasar por ahí y disfruta de todo lo que tiene para ofrecerte!








