El Molí del Mallol

El Molí del Mallol

El Molí del Mallol en Montblanc, Tarragona, es el lugar perfecto si buscas una experiencia gastronómica que combine un ambiente acogedor con una cocina de calidad. Aquí, la carta es variada y cuenta con deliciosos platos que van desde entrantes y carnes hasta caracoles y calçots en temporada. Y lo mejor, todo esto con un servicio atento que hace que cada visita sea especial. Además, no te preocupes por el parking, ¡tienen espacio para que aparques sin complicaciones!

Situado junto a la muralla histórica de Montblanc, este restaurante es un verdadero oasis culinario. Con una calificación de 4.3 en Restaurant Guru y miles de reseñas positivas, se ha convertido en un favorito de los locales y visitantes. El precio por cabeza ronda los 55 euros, lo cual es bastante razonable por la calidad y la presentación de los platos. Si tienes la ocasión, ¡asegúrate de probar los postres exquisitos que todos comentan!

El Molí del Mallol

Restaurante
⭐4,4
3.721Reseñas
Fotos
Muralla de Santa Anna, 2, 43400 Montblanc, Tarragona
977 86 05 91

Horarios El Molí del Mallol

DíaHora
lunes13:00–16:00
martes13:00–16:00
miércoles13:00–16:00
jueves13:00–16:00
viernes13:00–16:00, 20:30–23:00
sábado13:00–16:00, 20:30–23:00
domingo13:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Molí del Mallol

Dónde se encuentra El Molí del Mallol

¡Hey, amigos! Si alguna vez están por Montblanc y no saben dónde comer, tengo que hablarles de El Molí del Mallol. Este restaurante es justo lo que necesitas cuando buscas una buena comida en un ambiente acogedor. La primera vez que fuimos, fue el 23 de abril, día de Sant Jordi, y, siendo sinceros, no tuvimos problemas en reservar un día antes. ¡Incluso fuimos con nuestro perrito y el bebé! No hay nada como disfrutar de una buena comida familiar, y aquí todo es muy accesible.

A pesar de que la mesa que nos tocó estuvo justo en la puerta y pasaba un poco de corriente cada vez que alguien entraba, la experiencia global fue genial. Es importante hacer reserva, sobre todo en fechas señaladas y fines de semana. La comida está a otro nivel, aunque hay que tener en cuenta que algunos platos están un poquito por encima de lo que esperarías. Por ejemplo, los caracoles a la llauna estaban buenos, pero los pasaron un poco crudos al principio. ¡Pero no se preocupen! Les pedimos que los cocinaran un poco más y lo hicieron sin problema. Las croquetas de calçot son un must, ¡de verdad que son espectaculares! Y no se pierdan el magret de pato o ese hojaldre con manitas de cerdo… ¡una delicia!

Y hablemos de los postres, porque son de cine. La crema catalana y el cheesecake con helado de leche merengada fueron el broche perfecto para nuestra comida. La cuenta para dos fue algo más de 100€, lo cual considero razonable para la calidad ofrecida. El servicio fue estupendo y, de verdad, nos gusta mucho cómo el chef innova en sus platos, ¡se nota que tiene pasión por lo que hace!

Por último, si se preguntan dónde se encuentra El Molí del Mallol, está en Muralla de Santa Anna, 2, 43400 Montblanc, Tarragona. Es fácil de acceder, incluso con sillas de ruedas, y cuenta con aparcamiento propio, aunque conseguir plaza puede ser un reto en épocas de mucha afluencia. Pero vale la pena, porque siempre salimos satisfechos y deseando volver. ¡Repetiremos sin duda!

Qué tipo de experiencia gastronómica ofrece este restaurante

Si estás buscando un lugar en Montblanc donde disfrutar de una buena comida, definitivamente deberías dar un vistazo al Molí del Mallol. Este restaurante tiene una valoración de 4 estrellas y es conocido por ofrecer buena calidad a un precio muy razonable. La sala es bastante grande y te hace sentir cómodo, perfecto para ir con amigos o familia. Además, el servicio es muy atento y rápido, así que no te encontrarás esperando mucho entre plato y plato.

Aunque tienen una buena variedad, si te gustan los caracoles, este es tu sitio. Te lo aseguro, ¡son una delicia! Yo probé las sensaciones de cocina y debo decir que todo estaba increíble, especialmente la crema catalana de postre; simplemente una maravilla. Si vuelves, no te olvides de probar la carne a la brasa, tenía una pinta espectacular que nos dejó a todos con ganas de más. Y lo mejor es que, al final, tocó a unos 33€ por cabeza, ¡perfecto para lo que comimos!

No solo eso, sino que también ofrecen una gran variedad de platos de cocina catalana y un ambiente que te hará sentir como en casa. Ya sea que estés buscando algo clásico como las judías blancas con longaniza o quieras probar algo más creativo, aquí lo encuentran todo. Y para colmo, hay estacionamiento gratuito, lo que siempre se agradece en estos días.

En resumen, si te preguntas qué tipo de experiencia gastronómica puedes esperar en Molí del Mallol, puedo decirte que tendrás acceso a platos de alta calidad con ingredientes de proximidad y un servicio que no se queda atrás. La combinación de un ambiente acogedor y una cocina muy bien elaborada hacen que sea un lugar altamente recomendable. Así que, si te aventuras por Montblanc, ¡asegúrate de hacer una reserva!

Cuál es la característica principal del ambiente en El Molí del Mallol

Y, bueno, si alguna vez te dejas caer por Montblanc, El Molí del Mallol es tu parada obligatoria. La última vez que fuimos, fue durante la feria medieval y, a pesar de lo ajetreado que podía estar todo, ¡cumplieron con la hora de nuestra reserva! Y déjame decirte que el servicio fue rápido y eficiente. La comida llegó en su punto, y los caracoles... uff, estaban de rechupete. En total, el precio se movió entre 40-50 € por persona, pero créeme, ¡la calidad lo vale!

Aunque somos de Valencia, desde hace más de 25 años hacemos una parada obligada en este lugar cada vez que nos dirigimos a Andorra. Es uno de esos sitios que nunca decepcionan. Desde los canelones hasta el solomillo, pasando por las chuletitas y el foie, todo siempre está riquísimo. Cada plato refleja el cariño y la dedicación del chef, así que no dudes en dejarte recomendar por el personal, que son geniales. Servicio de 5 estrellas para un lugar que se siente como un segundo hogar.

Hablando del ambiente, absolutamente lo mejor es que el sitio está montado en un antiguo molino de yeso, lo que le da un toque especial. Tienes amplias salas bajo arcos que crean una atmósfera acogedora perfecta para cualquier ocasión. Ya sea que vayas a disfrutar de una comida tranquila o quieras celebrar algo especial, el ambiente es ideal. La variedad de platos también ayuda a que todos en la mesa encuentren algo que les encante, ya sean amantes de la carne o vegetarianos. Así que, si te animas a ir, la característica principal de su ambiente es sin duda ese aire acogedor y único, perfecto para desconectar y disfrutar de una gran comida. ¡No lo pienses más y ve a probarlo!

Qué tipo de platos se pueden encontrar en la carta del restaurante

Mira, sobre El Molí del Mallol, la experiencia fue un poco agridulce. Por un lado, el ambiente es más estruendoso de lo que esperábamos; parecía más un bar de pueblo que un restaurante tranquilo. Los camareros, pobres, iban a toda velocidad, y el que nos tocó no nos asesoró muy bien. Al final, acabamos pidiendo casi los mismos entrantes, ambos canelones, y hasta una de las tapas era otro canelón. O sea, el menú no tenía tanta variedad como pensábamos. Pero, Oye, ¡el postre fue un auténtico espectáculo! Esa parte sí que no decepcionó en absoluto.

Aunque, por otro lado, en otra visita el servicio fue impecable. La chica de recepción nos atendió muy bien, aunque al principio nos dieron largas porque no teníamos reserva. Pero al final nos anotaron en la lista de espera y, ¡voilà!, nos sentaron rapidísimo. El sitio, además, tiene un aire acogedor y bonito. El vermouth que nos ofrecen de entrante es de lo más rico; si te gusta el aperitivo, ¡no te lo puedes perder! Y, lo mejor de todo, la comida estaba para chuparse los dedos.

Para ser honestos, el tema de precios puede ser un poco chocante. La calidad es buena, pero había momentos en que pensábamos que más de 50€ por cabeza es un poco excesivo. Hay platos como el revuelto de setas que realmente merecen la pena, pero esos canelones de entrada nos tuvieron un poco intrigados. A ver, no somos muy de caracoles, que parece que es su plato estrella, así que no puedo opinar sobre eso, pero hay opciones interesantes en la carta, como la longaniza y la botifarra de Montblanc con judías blancas que suenan bastante bien.

Así que, en resumen, si te apetece un buen lugar con un menú diverso y un ambiente más animado, quizás El Molí del Mallol puede funcionar, pero asegúrate de ir con expectativas realistas y, si piensas en postres, ¡definitivamente déjate sorprender!

Ofrecen platos de temporada

Desde luego, si estás buscando un lugar con comida buenísima y atención excelente, no puedes dejar de visitar El Molí del Mallol. Te cuento que fuimos con un perro pequeño y nos acomodaron en un rinconcito muy lindo, así que todo fue fantástico. La verdad, tienen un ambiente muy acogedor y, lo mejor de todo, comida de 5 estrellas. ¡Para repetir sin duda!

He estado yendo a este restaurante desde hace más de 30 años y, sinceramente, nunca me ha fallado. Cada año, sorprenden con algo nuevo y delicioso. Es de esos sitios que, aunque esté lleno, siempre te dejan con ganas de volver. Y si alguna vez te preguntas qué pedir, definitivamente prueba los caracoles a la llauna; son brutales, al igual que el solomillo. ¡Te prometo que quedas satisfecho!

En cuanto al espacio, es excelente y muy bonito. Tienen un comedor grande y limpio, con mesas separadas que dan mucha intimidad. Y por si te lo estabas preguntando, aunque puede que los precios estén un poco por encima de la media, la calidad de la comida lo vale por completo. Entre mis recomendaciones están la crema catalana y el cocinillo. Te aseguro que las presentaciones son de 10, así que no dejes que los precios te desanimen.

Ah, y no te preocupes por el aparcamiento; hay muchas plazas libres y es gratuito. Solo un consejo: mejor reserva, porque suele llenarse. Y para tu pregunta sobre si ofrecen platos de temporada, sí, lo hacen. Siempre tienen opciones de temporada que varían, así que siempre hay algo nuevo y delicioso para probar. En fin, ¡dale una oportunidad a El Molí del Mallol en tu próxima salida!

cuáles

Así que, volviendo a lo que decíamos sobre El Molí del Mallol, has acertado de pleno. Este lugar tiene 4 estrellas y es muy recomendable. Aunque hay alguna que otra cosilla que mejorar, como la salsa de los calçots que no nos convenció del todo, la experiencia general fue todo un acierto. Además, las croquetas de calçots son simplemente unas delicias y la carne estaba en su punto, perfecta para los amantes de la buena gastronomía.

Te cuento que la esqueixada de bacalao con la esquerola es otro plato que no puedes dejar pasar. Si te gustan los sabores bien combinados, la mezcla de los huevos de corral con jamón —y esa cebollita pochada que llevan— te va a dejar viviendo un momento de felicidad absoluta. Eso sí, asegúrate de que cuando pidas la piedra caliente para la carne, el tema de la ventilación no te afecte, porque puede sentarse algo incómodo el olorcillo que se genera. Pero en su mayoría, el servicio es genial y puedes contar con un servicio rápido y amable.

Sería un pecado no mencionar que, dependiendo de a qué hora vayas, el aparcar puede ser una tarea sencilla o más complicada. Si logras llegar al primer turno, seguramente encontrarás sitio justo enfrente del restaurante, ¡más fácil imposible! Es verdad que hay mucha gente, pero eso solo habla de lo popular que es y de lo bien que se come. Por cierto, ¡no olvides reservar! Suelen tener turnos y puede llenarse rápido, así que te recomiendo que no te la juegues.

Y ya para terminar, si te preguntas cuáles son esos platos que te van a dejar con ganas de volver, definitivamente apúntate los timbals de huevos de corral, caracoles a la llauna, y las patatas bravas. Con ese aire acogedor y familiar, ni te darás cuenta de que el lugar está lleno. En resumen, El Molí del Mallol es un lugar en el que disfrutar de buena comida en un ambiente relajado, ¡así que anímate a ir!

Cómo es el servicio en El Molí del Mallol

Después de un paseo por la hermosa Muralla de Santa Anna, nada como sentarse en El Molí del Mallol para reponer fuerzas. La verdad es que comimos muy bien; cada bocado fue una delicia. Fuimos especialmente para la calsotada, y wow, todo estaba increíble. Desde la longaniza hasta la botifarra de Montblanc con judías blancas, los platos están super bien preparados y no te quedas con hambre. Eso sí, ven preparado para disfrutar, porque la calidad de la comida vale cada céntimo de los 50-60 € que gastas por persona.

Y no solo hablo de la comida; el servicio fue de 10. El equipo es muy amable y atentos a todo lo que necesitas. Siempre con una sonrisa y listos para hacer que tu experiencia sea aún mejor. De verdad, parece que se esfuerzan por hacerte sentir como en casa. Aparte, si buscas dónde dejar el coche, hay varias plazas de aparcamiento gratuitas a la vuelta. Eso sí, si te presentas sin previo aviso, puede que te cueste encontrar un sitio, pero por lo general hay bastante espacio.

De hecho, me quedé tan impresionada con el restaurante que no solo repetiría, sino que también me atrevería a pedir el postre dos veces. Es de esos lugares que simplemente tienes que recomendar. En un entorno tan acogedor, con un ambiente que mezcla lo medieval y lo moderno, definitivamente hay que volver. Imagina disfrutar de una buena comida con un vino servido en porro... ¡una auténtica experiencia catalana!

Para responder a cómo es el servicio en El Molí del Mallol, te diré que es realmente excepcional. La atención es muy profesional y cálida, lo que le da un extra a tu visita. Sin duda, el personal no solo se preocupa por servirte, sino que también se esfuerzan por hacer de cada visita algo memorable. Así que, si estás pensando en ir, no lo dudes, ¡te va a encantar!

Fotografías El Molí del Mallol

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