El Celler de Aiguaviva

El Celler de Aiguaviva

El Celler de Aiguaviva es un auténtico hallazgo en el corazón del Baix Penedès, situado en un antiguo celler rodeado de viñas. Este lugar no solo ofrece cocina catalana típica y de montaña, sino que también es perfecto para grupos grandes, con opciones para reuniones familiares, calçotades y cenas de empresa. Con un ambiente acogedor y un servicio amigable, puedes disfrutar de un festín de carnes a la brasa y platos clásicos como canelones y escalivada.

La experiencia culinaria se complementa con un entorno impresionante, especialmente en otoño, cuando los viñedos se visten de rojo. Con una puntuación de 3.9 de 5 en Restaurant Guru y más de 880 reseñas, los visitantes destacan la relación calidad-precio y lo sabroso de cada plato, incluyendo su célebre arroz caldoso con bogavante. Si buscas un lugar donde disfrutar de una buena comida rodeado de naturaleza, El Celler de Aiguaviva es sin duda una parada obligatoria.

El Celler de Aiguaviva

Restaurante
4
826Reseñas
Fotos
Carrer Sant Pere, 2, 43714 Aiguaviva, Tarragona
977 63 92 59

Horarios El Celler de Aiguaviva

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles9:00–15:17
jueves9:00–15:17
viernes9:00–15:17
sábado9:00–15:16
domingo9:00–15:15

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Celler de Aiguaviva

Dónde se encuentra El Celler de Aiguaviva

¡Hola, moteros y amantes de la buena comida! Si aún no conocen El Celler de Aiguaviva, están perdiéndose de una joyita en el corazón de Aiguaviva, en Carrer Sant Pere, 2, 43714 Tarragona. Este sitio tiene todo lo que un grupo de moteros busca: un ambientazo, una comida espectacular y un trato humano que te hace sentir como en casa. Nosotros, un grupo de 22 moteros, llegamos sin nada planeado y, ¡vaya sorpresa!, nos entendimos con el famoso "esmorzar de forquilla" a la perfección por solo 13€. ¡Increíble!

La decoración del lugar es un viaje al pasado, con objetos de hace más de 60 años que te harán recordar historias de tus padres. La masía tiene un encanto rústico que ya quisieran muchos restaurantes modernos. Y no solo eso, el ambiente es supertranquilo y los ruidos son muy bajos, perfecto para disfrutar de una buena charla entre colegas tras un paseo en moto. La comida, para que lo sepas, merece un 10/10: botifarra blanca y negra amb seques, ¡no te lo puedes perder!

El aparcamiento es otro punto a favor. Si llevas tu moto, habrá espacio de sobra: hay 40 plazas y hasta un parking de tierra para aumentar la capacidad. Y claro, si reservas como nosotros, todo fluye como la brasa que utilizan para cocinar. El servicio fue muy agradable, aunque algo lento, pero eso se compensa con el buen rollo y la atención que te brindan. De verdad, ¡estamos deseando volver!

Para responder a la pregunta que todos se hacen: ¿Dónde se encuentra El Celler de Aiguaviva? Muy fácil. Te lo encuentras entre las carreteras de curvas que abrigan tu recorrido, justo en Carrer Sant Pere, 2, 43714 Aiguaviva, Tarragona. Así que ¡anímate y haz una parada en tu próxima ruta! No te arrepentirás.

Qué tipo de cocina ofrece El Celler de Aiguaviva

Siguiendo con lo que estaba diciendo, El Celler de Aiguaviva está en una ubicación cómoda en Carrer Sant Pere, 2, y es un lugar que, a pesar de algunas críticas, tiene su encanto. La carta es escueta pero suficiente, y la verdad, te deja con ganas de volver. La atención es realmente buena, el personal es amigable y siempre está dispuesto a hacerte sentir como en casa. ¡Eso siempre se agradece!

Hablando de la comida, el aperitivo de cortesía que nos dieron estaba muy bien, y aunque los caracoles "a la llauna" no estaban del todo a lo que uno esperaría (más hervidos y pasados por la sartén que a la llauna), no estaban mal. Pero, lo que realmente destaca en su menú es el entrecot a la brasa. ¡Madre mía! El tamaño y la calidad de la carne son EXCELENTES. Tienes que probarlo sí o sí. Ah, y aunque no haya una carta de vinos a la vista, el verdejo que nos ofrecieron estaba un poco caro, pero cumplió bien.

Recuerdo que cuando fuimos, había un montón de plazas de aparcamiento gratis cerca, lo cual siempre es un plus. Además, el ambiente es tranquilo y acogedor, perfecto para disfrutar de una buena rodaja de carne después de un paseo en moto. A veces, cuando pruebas un lugar, te quedas con una sensación agridulce, pero en este caso, la atención y la calidad de la comida hacen que merezca la pena. Totalmente recomendable.

Y ya para responder a tu pregunta, El Celler de Aiguaviva ofrece una mezcla de cocina tradicional con un toque moderno. Tienen propuestas que van desde brasas y guisos hasta opciones de tortilla y pescado, lo que hace que la experiencia sea variada y sabrosa para diferentes paladares. Además, si te animas a ir en grupo, están bastante acostumbrados a manejar reservaciones grandes. ¡Así que ya sabes, vale la pena darle una oportunidad!

Es El Celler de Aiguaviva adecuado para grupos grandes

La verdad es que, cuando llegas a El Celler de Aiguaviva, te sorprende lo acogedora que es la decoración. Desde fuera parece un bar común, pero en cuanto cruzas la puerta, ¡vaya cambio! Un gran salón que invita a quedarse y disfrutar. Aquí la comida es de la tierra, con productos de calidad y bien elaborados; aunque, eso sí, asegúrate de pedir la escalibada, el jamón y las bravas para compartir, porque son un auténtico acierto. A la hora de los segundos, los platos como el conejo, la butifarra negra, las sardinas y el salmón con salsa de setas no se quedan atrás.

Por otro lado, tuvimos un pequeño percance. Éramos seis y, aunque hicimos la reserva con dos semanas de antelación, al llegar nos dijeron que no teníamos mesa y nos mandaron a la terraza. Eso sí, nos invitaron a un vermut mientras esperábamos, lo cual estuvo bien. Pero, ¡ay!, la camarera tuvo un momento poco afortunado. Intentó ser amable, pero ocasiones como llegar y darle un beso a mi madre sin previo aviso no son las mejores. Se le olvida que la amabilidad también tiene sus límites, ¿no crees?

Sin embargo, la experiencia no se arruinó por ese pequeño incidente. La comida estuvo deliciosa y, a pesar del servicio, está claro que quiero repetir. Si la comida te ha ganado, hay que regresar. En cuanto a si El Celler de Aiguaviva es un sitio adecuado para grupos grandes, creo que puede serlo, pero quizás deberías asegurarte de que haya suficiente personal trabajando para que todo fluya con más agilidad. La comida vale totalmente la pena, y seguro que lo pasan bien. ¡Anímense y vayan a probarlo!

Qué eventos o celebraciones se pueden organizar en El Celler de Aiguaviva

Y así, tras la última vez que disfrutamos de una comida en El Celler de Aiguaviva, puedo contarles que el sitio tiene su encanto a pesar de algunas cosas que podrían mejorar. La primera impresión que tuvimos fue de un ambiente rústico, casi como estar en una masía acogedora y rodeados de viñas. Aunque el servicio no fue igual de encantador, ya que una de las camareras, con pelo corto, parecía un poco desagradable y dejaba los platos como si le molestara atendernos. Afortunadamente, las demás camareras fueron mucho más amables y atentas, así que no todo fue tan mal. ¡Menos mal que la comida es buena!

Hablando de la comida, nos mandamos unos platos que estaban para morirse. Recomendadísimo el botifarra blanca i negra amb seques, ¡una delicia! Eso sí, no se olviden de reservar un huequito para el pastel de queso, que está espectacular, sobre todo si te lo recomienda la camarera. En cuanto al precio, se puede comer bien por unos 10-30 € por persona, dependiendo de si eliges el menú diario o la carta.

En general, parece que hay opiniones encontradas. Algunos han tenido malas experiencias con el servicio, mencionando cosas como explotación laboral y falta de simpatía, lo que suena bastante preocupante y podría arruinar la experiencia. Pero en días más tranquilos, parece que el ambiente es agradable y se puede disfrutar de una buena comida. Así que, para una comida en grupo o alguna celebración, sería un lugar a considerar, siempre que se tome en cuenta que, a veces, el personal no tiene la mejor actitud.

Y si te preguntas ¿qué eventos o celebraciones se pueden organizar en El Celler de Aiguaviva?, pues, aunque el ambiente puede ser un poco irregular, el espacio es amplio y podría funcionar bien para reuniones familiares o celebraciones más pequeñas. Tienen capacidad para grupos y, como hay parking disponible, puede ser bastante conveniente para tus invitados. Solo asegúrate de ir preparado para lo que puede ser un servicio un poco variable. ¡Pero la comida definitivamente vale la pena!

Cuál es la atmósfera del lugar

Y bueno, si hablamos de El Celler de Aiguaviva, no puedo dejar de mencionar lo acogedor que es. Está situado en un entorno rodeado de montañas, lo que ya le da un toque especial. La decoración es muy bonita, con manteles y servilletas de tela que hacen que la experiencia sea un poco más elegante sin caer en lo pretencioso. Así que, si vas buscando un lugar donde comer sin agobios y tranquilo, ¡este es el sitio!

La comida es otro tema, porque la verdad es que estamos hablando de platos buenísimos. Si no has probado todavía las patatas bravas, ¡no sabes lo que te estás perdiendo! Vienen hechas a la brasa y tienen una salsa especiada que, francamente, te deja con ganas de más. La tapa de jamón de bellota también es un must; ¡se deshace en la boca! Además, el personal es genial, siempre están atentos y te hacen sentir como en casa. Aunque, ojo, me contaron que hubo un par de malas experiencias con la calidad en algunas ocasiones. Así que, si te decides a ir, mejor pregunta un poco antes por los platos del día.

Sin embargo, hay un detalle que me choca un poco y es el cambiador de bebés. En una visita, la manta que lo cubría estaba sucia y no olía bien, lo cual es una pena, porque eso le quita un poco de puntos a un lugar que por lo demás es muy agradable. La atmósfera es, en general, muy hogareña, pero esos pequeños detalles son los que marcan la diferencia. Así que, si tienes peques, mejor que te lleves un kit de limpieza por si las moscas.

En resumen, El Celler de Aiguaviva es un lugar con un ambiente muy cálido, ideal para disfrutar de una buena comida en buena compañía. Claro, siempre cabe la posibilidad de que un plato no salga como esperabas, pero el lugar tiene tanto encanto que lo perdonas. Aquí, la mezcla de buena comida, un entorno íntimo y un servicio atento hace que sea un sitio al que querrás volver. ¡Ya me cuentas qué opinas si decides ir!

Qué tipo de platos son destacados en el menú

Y hablando de El Celler de Aiguaviva, ¡qué experiencia! Me encanta cómo el local tiene ese aire bonito y acogedor. Las camareras son realmente simpáticas y atentas, lo que hace que te sientas a gusto desde que entras. Pero, lamentablemente, la comida... bueno, ahí es donde la cosa se complica. Al final, con un ambiente y un servicio tan buenos, es una pena que la comida no tuviera más sabor. Me quedé con ganas de algo más, ya que, en este caso, la comida recibió un 2, no por falta de esfuerzo, sino porque, sinceramente, ¡sabía a nada!

Recuerdo que fuimos a celebrar después de San Esteban, y qué decepción. Tuvimos que lidiar con un servicio complicado. Coincidimos con un grupo de amigos y, tras encargar la mesa, llegamos solo 10 minutos tarde. Ya en el sitio, nos dice la camarera que el restaurante estaba vacío y que solo tenían tres platos disponibles. Cuando pedimos entrecots, acabaron sirviéndonos unos que estaban crudos, y después de pedir que los cocinaran un poco más, nos trajeron nuevamente lo mismo. Para colmo, cada cosa que pedías te la cobraban a precio de oro, especialmente las cervezas y los postres. Eso sí, si buscas un lugar para disfrutar de una buena calçotada, hay que tener en cuenta que no son el sitio más barato si te apetece algo fuera de agua o vino. Es como que se aprovechan de ser el único en la zona... ¡una faena!

Así que, ¿qué destacar del menú? Se habla bien de la calçotada, pero de resto, parece que hay que pensarlo dos veces antes de arriesgarse. Es un restaurante que debería cambiar al cocinero/a para dejar atrás la mala racha culinaria. Si piensas ir, ¡mejor ve con la mente abierta y preparado para comer algo que quizás no sea el festín que imaginas! Al menos, podrás disfrutar de un ambiente agradable y de un servicio que destaca, aunque la comida no lo haga tanto.

El Celler de Aiguaviva tiene algún plato emblemático

Además de lo que ya te he contado, hay que resaltar que El Celler de Aiguaviva es un restaurante de brasa que te deja muy satisfecho, especialmente si te encanta la comida a la parrilla. El lugar es bastante tranquilo, lo que lo hace ideal para disfrutar de un buen almuerzo sin prisa. Por ejemplo, la butifarra y la cansalada son un clásico que no te puedes perder. A menudo, puedes disfrutar de estos deliciosos platos a un precio muy accesible, ya que ronda entre los 10 y 20 € por persona.

Eso sí, aunque el servicio es generalmente bueno, hay que tener en cuenta que a veces puede haber líos. Una vez, nos pasó que pedimos el tiket detallado y no nos lo dieron, lo que fue un poco desconcertante, ya que no sabíamos cuánto costaba la botella de vino. ¡Así que ojo con la factura! A la gente parece gustarle el lugar, porque hay momentos en los que se llena mucho, como la vez que Laia, la camarera, estaba haciendo malabares entre las mesas. Ella siempre lo intenta dar todo y lo hace genial, pero es fácil que se le escape algo en ese ajetreo.

El ambiente es bastante agradable, aunque en ocasiones puede hacer un poco de frío, sobre todo en invierno. Sin embargo, muchos dicen que es un sitio perfecto para desayunar, especialmente si estás en ruta. En mi última visita, todo estaba espectacular, y no había problema en encontrar aparcamiento gratuito por allí. Definitivamente, es un buen lugar para arrancar el día con energía.

Ahora, ¿tienen algún plato emblemático? Lo que más destaca es sin duda su cordero a la brasa. Este plato es el que se lleva los aplausos, aunque hay más opciones como los caracoles, alcachofas o calçots que también son muy recomendables. En fin, si decides pasar por allí, ¡ya sabes qué buscar!

Cuál es la puntuación de El Celler de Aiguaviva en Restaurant Guru

Ya te digo, si decides dar una vuelta por El Celler de Aiguaviva, lo que vivas va a depender bastante de tu suerte. Recuerdo que fui la primera vez y me quedé sorprendido con la comida, ¡esos deliciosos platos de carne a la brasa y la ensalada de cabra eran algo para volver a gritar! Pero claro, en mi segunda visita, la cosa no fue igual. Primero, pedí un café y, para mi sorpresa, no tenían sacarina. Eso ya fue una señal, pero bueno, uno se adapta. Luego, la verdadera sorpresa fue cuando pedimos albóndigas con calamares y nos trajeron albóndigas con garbanzos. ¡Vaya lío! La camarera decía que eran así, pero un aviso no habría estado mal. Y ni hablar de los cafés, eran como purgas, de verdad, y los carajillos ni se diga. Te juro que, después de hacer 70 km para llegar, estoy pensando que tal vez no vale la pena volver.

Pero no todo es negativo, hay quien ha tenido buenas experiencias allí. Por ejemplo, el ambiente puede ser bastante acogedor y el trato familiar hace que muchos se sientan bienvenidos. También he escuchado de un buen almuerzo con un servicio cercano que deja satisfecho a más de uno. Si te enamoras de esos platos bien elaborados y variados que ofrecen, es fácil que quieras volver. Y bueno, si llevas mascota, ¡buenas noticias!, porque dejan entrar a los peludos. Eso siempre suma.

Y en cuanto a la puntuación en Restaurant Guru, si hacemos un balance, se puede decir que El Celler de Aiguaviva se mueve entre 1 y 5 estrellas. Tienes días donde las estrellas brillan y otros en que parecen perdidas entre las nubes. En general, la variabilidad es notable, así que, si quieres arriesgarte, ¡adelante! Pero ve con una mente abierta.

Fotografías El Celler de Aiguaviva

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