El Mirador de Sant Just

El Mirador de Sant Just

El Mirador de Sant Just es un lugar que no te puedes perder si estás buscando una experiencia única para cenar. Situado a 105 metros de altura, el restaurante ofrece unas vistas espectaculares sobre Sant Just, el Baix Llobregat y, por supuesto, ¡la grandiosa Barcelona! Su salón principal circular, enroscado sobre el cilindro de la chimenea a 30 metros, crea un ambiente original y acogedor que seguro te va a sorprender. Cada rincón del restaurante está cuidado al detalle, desde la entrada hasta las escaleras y el comedor.

En cuanto a la comida, aquí la cocina catalana se lleva la palma, con un menú que abarca 28 platos deliciosos. Con precios entre 30 y 40 euros por persona, la calidad de la comida y el servicio es impecable, logrando una experiencia excepcional en todos los aspectos. Si te animas a visitarlo, puedes reservar online y prepararte para una noche que combina buena gastronomía con vistas insuperables. ¡Perfecto para una cita especial o una cena con amigos!

El Mirador de Sant Just

Restaurante de cocina catalana
⭐3,9
1.773Reseñas
Fotos
Av. de la Indústria, 12, 08960 Sant Just Desvern, Barcelona
934 99 03 42

Horarios El Mirador de Sant Just

DíaHora
lunes13:00–15:30, 20:30–23:00
martes13:00–15:30, 20:30–23:00
miércoles13:00–15:30, 20:30–23:00
jueves13:00–15:30, 20:30–23:00
viernes13:00–15:30, 20:30–23:00
sábado13:00–15:30, 20:30–23:00
domingo13:00–15:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Mirador de Sant Just

Dónde está ubicado el Mirador de Sant Just

¡Hey, amigos! Si alguna vez están buscando un lugar increíble para cenar en casa o celebrar algo especial, El Mirador de Sant Just es la elección perfecta. Fui a una cena de empresa hace poco y, sinceramente, disfruté muchísimo. El ambiente es muy acogedor y las vistas son realmente chulas. Ya sabes, esas panorámicas que simplemente te dejan sin palabras.

Lo mejor de todo fue el servicio. Desde que llegamos, el equipo estaba alegre y super servicial, lo que siempre se agradece. Además, los platos estaban tan bien presentados y eran igual de ricos. Claro, la cuenta podría parecer un poco más alta de lo que normalmente gastarías (entre 40 y 50 € por persona), pero ¡vale la pena! Las vistas que obtienes mientras comes hacen que cada euro cuente.

Y no solo es un lugar para ir a comer, sino que también nos dejaron subir al mirador después de cenar. La vista nocturna de Barcelona era simplemente espectacular. Un par de amigos fueron con sus parejas y pudieron disfrutar de una experiencia donde cada detalle estaba cuidado, incluso sus peticiones de reservas. Nos sorprendió la atención al cliente, especialmente con nuestro amigo celiaco, que también pudo disfrutar de su cena sin preocupaciones. ¡Todo un acierto!

Así que si te preguntas dónde está ubicado el Mirador de Sant Just, está en la Avenida de la Indústria, 12, 08960 Sant Just Desvern, Barcelona. Si alguna vez te encuentras por ahí, no dudes en visitar este lugar. ¡Te aseguro que no te vas a arrepentir!

A qué altura se encuentra el restaurante

Y hablando del Mirador de Sant Just, déjame decirte que ha sido una experiencia de 5 estrellas que no se olvida fácilmente. Desde que llegamos, la atención fue exquisita, algo que se valora muchísimo. Para empezar, probamos unas gambas al ajillo que estaban de rechupete, y ya para el plato fuerte, no podíamos resistirnos a ese solomillo y los medallones de pato que estaban muy buenos. ¡Recomendadísimo al 100%! ️ Además, hay que resaltar que las vistas son simplemente increíbles. Sí, ¡puedes subir al mirador por la noche! La verdad es que vale mucho la pena.

La última vez que fui a comer, tampoco me decepcioné. El aperitivo de buñuelos y pulpo fue un bombón y, por supuesto, el arroz caldoso con gambas fue espectacular. Y ni hablar de ese postre que pusieron para poner la guinda a la comida. Eso sí, hay que ser sincero, el ambiente se podría mejorar un poco, ya que la decoración está algo anticuada. Unos cambios en las sillas y cortinas le harían un gran favor. Aunque hubo un pequeño inconveniente con el ascensor que no funcionó, disfrutamos muchísimo de la comida y la compañía.

Lo que más me encanta de este lugar es su panorámica. Desde el restaurante, las vistas son simplemente de otro mundo y, si subes al piso superior, tienes una vista de 360 grados que te deja sin aliento. Imagínate, con 28 años de historia, tienen una mezcla de platos tradicionales y otros con sabores más lejanos. ¡Y esas patatas rellenas de brandada de bacalao son una delicia! Ah, y también hay un buen surtido de productos de proximidad, incluidos los vinos y cavas que son un must.

Para que te hagas una idea, el restaurante está a unos 73 metros de altura, así que las vistas de los alrededores son sencillamente espectaculares. Un sitio donde puedes disfrutar de buena comida en un ambiente agradable y con un servicio espectacular. No sé tú, pero después de leer esto, me dan ganas de volver ya mismo.

Qué tipo de vistas ofrece el Mirador de Sant Just

Y hablando del Mirador de Sant Just, no puedo dejar de mencionar esa torre circular tan curiosa donde se encuentra el restaurante. La verdad es que es un sitio que llama la atención nada más llegar, ¡y las vistas son espectaculares! Al final de la comida, tienes la oportunidad de subir al mirador y disfrutar de panorámicas que te dejan sin aliento. Eso sí, si decides ir, asegúrate de estar preparado para gastar un poco, porque los precios son un poco elevados para lo que ofrecen, aunque los platos suelen llegar muy bien presentados.

Sobre la comida, el menú de tapas que probamos por 38 euros estaba bien, pero no esperarás descubrir ningún plato revolucionario, ¿sabes? La calidad está ahí, pero algunos platos, como la ensalada que pedimos, podrían dar la sensación de ser un poco simples. El servicio, al principio, fue un poco seco; nos dijeron que apuráramos la orden porque cerraban la cocina en 20 minutos. Un poco de tacto no habría estado mal, especialmente cuando hicimos la reserva sin ninguna advertencia. Sin embargo, la cosa mejoró y al final nos sentimos bien atendidos.

A pesar de que el local y el ascensor tienen un aire algo desgastado y, sí, un poco de herrumbre aquí y allá, el ambiente es acogedor. Cuando está lleno, puede ponerse un poco ruidoso, pero la zona de jardín es un gran escape en los días soleados. Eso sí, aparcar puede ser un reto, así que mejor que vayas con tiempo porque los fines de semana puede ser un caos.

Ahora, en cuanto a las vistas que ofrece el Mirador de Sant Just, esas son realmente el plato fuerte. Desde el mirador puedes apreciar la zona de Sant Just Desvern y, si el día acompaña, verás hasta dónde se extienden las montañas y el paisaje urbano de Barcelona. Un plan perfecto, sobre todo para una cita romántica o una salida especial con amigos. Así que, si tienes la oportunidad, ¡no dudes en visitarlo!

Cuál es el ambiente del salón principal del restaurante

No sé si os he contado ya lo mucho que me gusta El Mirador de Sant Just. Es la segunda vez que vengo y esta vez he aprovechado un descuento de 19’90€ de la wonderbox. La comida estaba esquisita; es cierto que los precios pueden ser un poco altos, pero la calidad es indiscutible. Mi pareja y yo pedimos 5 tapas y, madre mía, acabamos super llenos. Tenía la impresión de que hace 6 años, cuando vine por primera vez, las raciones eran más pequeñas, pero esta vez ¡menudas cantidades!

Lo mejor de todo fue que tuvimos suerte y no había prácticamente nadie más en el restaurante, así que pudimos disfrutar del mirador de arriba sin prisa. La camarera nos atendió de maravilla, es un sol de persona. De verdad, el servicio fue un 10, y eso siempre se agradece. El ambiente era tranquilo y relajado, ideal para disfrutar de una buena cena.

Un día decidimos ir a cenar para celebrar el cumpleaños de uno de nuestros amigos y pedimos el menú de tapas. ¡Vaya delicia! Los platos están bien elaborados y con un sabor que te deja sin palabras. Además, si vas en verano, el lugar es perfecto para ver el atardecer mientras cenas. Para llegar, hay un ascensor y luego unas escaleras que te llevan al mirador del restaurante. Solo le pondría un 4 estrellas porque creo que el interior podría necesitar un pequeño cambio, pero, por lo demás, todo fue correcto.

Y hablando de cumpleaños, una vez reservé aquí para sorprender a mi marido. Desde el primer momento, el trato por teléfono fue excelente, incluso nos aconsejaron sobre el aparcamiento gratuito que hay por la zona. Nos lanzamos por el menú degustación y fue todo un acierto. 8 platos deliciosos y un postre espectacular. Después de los cafés, subimos al mirador y, la verdad, ¡las vistas eran maravillosas! Fue una noche redonda, perfecta para celebrar.

Sobre el ambiente del salón principal, puedo decir que es curioso y tiene un toque distintivo. Se encuentra en un primer nivel de una torre con mirador, así que, aunque podría estar más arriba y ofrecer mejores vistas, la verdad es que la intimidad que se siente es muy agradable, especialmente si tienes suerte y no hay mucha gente. Nos tocó un día con solo 3 mesas ocupadas y eso le dio un aire bastante exclusivo. Aunque quizás le falta un poco de frescura en la decoración, la comida y el servicio compensan cualquier detalle. ¡Ideal para una velada especial!

Cuántos platos incluye el menú del Mirador de Sant Just

Hablando del Mirador de Sant Just, ¡tienes que probarlo! Fui con mi pareja y la experiencia fue maravillosa. El lugar tiene un ambiente muy bonito, perfecto para una cena romántica. Reservamos a través de la app El Tenedor y, gracias a ello, nos hicimos con un 30% de descuento. ¡Una ganga! La comida... ¡no te imaginas lo buena que estaba! Probamos el meloso de ternera y el queso brie con mermelada de tomate, un combo que te va a dejar sin palabras. Además, el servicio fue super agradable y atento, realmente hicieron que nos sintiéramos como en casa.

El mirador es un punto fuerte, aunque debo admitir que da un poco de vértigo. Las vistas son espectaculares, pero el frío y el aire pueden jugarte una mala pasada. Aun así, subir allá arriba vale mucho la pena por la panorámica que te regala de 360 grados sobre la ciudad. Y para quienes son un poco más intrépidos, ¡es un momento perfecto para sacar unas fotos chulas! En resumen, le pongo un 10 a toda la experiencia.

Lo cierto es que este sitio es elegante y tranquilo, ideal para disfrutar sin estrés. Aunque hay que decir que el parking puede ser un poco complicado. A veces las indicaciones son un poco escasas y puedes pasarte de largo. Lo mejor es que hay aparcamiento gratuito en la calle, así que si te organizas bien, no tendrás problema.

En cuanto al menú del día, te cuento que tiene varios platos, pero no tengo el número exacto. Sin embargo, lo que sí puedo decir es que los comensales que fueron me comentaron que la comida era exquisita y perfecta para cualquier tamaño de grupo. Así que, si decides darle una oportunidad al Mirador de Sant Just, seguro que no te vas a arrepentir. ¡Repetiremos en cuanto podamos!

Qué tipo de cocina se sirve en el restaurante

Y bueno, si estás buscando un lugar donde disfrutar de una cena memorable, el Mirador de Sant Just es una opción que no puedes pasar por alto. Te lo digo de verdad, este restaurante tiene una calificación de 5 estrellas por una razón. Las vistas son simplemente espectaculares, y la atención del personal es fabulosa. Cuando fui, nos decidimos por el menú de tapas y fue, sin duda, una de las mejores elecciones que pudimos hacer. La variedad de platos, todos de alta calidad, realmente te dejan con ganas de más.

Es cierto que, aunque el ambiente es muy agradable, todo depende de tu paciencia. Mis amigos que fueron antes mencionaron que el servicio puede ser un poco lento. Puede que te toque esperar un poquito más de lo habitual, así que es mejor ir un día en que no tengas prisa. Pero créeme, una vez que lleguen los platos, te olvidarás de la espera. La comida está bien cocinada y hecha con buenos productos. Justo después de comer, tuvieron la amabilidad de dejarnos subir a la planta superior, donde las vistas nocturnas son aún más impresionantes. ¡Una experiencia que no querrás perderte!

Si decides ir con un grupo, no dudes en elegir ese sitio acogedor para una cena tranquila. El ambiente es muy bonito y el nivel de ruido es bastante bajo, lo que lo hace ideal para charlar. A veces, la lentitud del servicio puede arruinar un poco la experiencia, pero si vas sin prisa y te enfocas en disfrutar el momento, te aseguro que lo pasas genial. Además, te repusieron el pan sin coste adicional mientras esperábamos, así que, ¡buen detalle!

Ahora, en cuanto al tipo de cocina, te diré que aquí sirven cocina catalana. Así que, si tienes antojo de probar tapas típicas y disfrutar de una buena cena en un ambiente relajado con vistas, este es el lugar indicado. Recomendado al 100% para ocasiones especiales o simplemente para relajarte y disfrutar de una buena comida.

Cuáles son los precios aproximados por persona en el Mirador de Sant Just

La verdad es que después de lo que vivimos en el Mirador de Sant Just, tengo sentimientos encontrados. Reservamos para 8 a las 21:30, y cuando llegamos, nos dicen que no habíamos confirmado la reserva. ¡Menuda sorpresa! Pero al ver que era un error suyo, al final nos pusieron una mesa rápidamente, lo cual se agradece, aunque el resto de la noche fue un tanto caótico. A las 22:00, por fin, empezamos a pedir la comida, y fue esperar... 45 minutos después empezamos a cenar. No voy a entrar en más detalles, pero el servicio brilló por su ausencia esa noche. Parecía que había un cumple en la planta baja y no les daba el tiempo. Así que, aunque comimos bien, el mal servicio lo empañó todo.

El ambiente del lugar es, efectivamente, muy bonito y romántico, perfecto para una cena especial. Pero, ¡ay!, hay que contar con que los precios son un poco elevados. Por ejemplo, 14 euros por unas bravas puede parecer excesivo, ¿no? Si te gusta comer a buen precio y en cantidad, este no es tu lugar. El precio medio por persona ronda entre 40 y 45 euros, pero eso sin vinos ni postres, así que hay que tenerlo en cuenta. El servicio, aunque amable, no acompaña el nivel del menú. Por otro lado, los segundos de carne nos llegaron fríos, y yo soy de las que disfrutan de la comida caliente. Así que si buscas una explosión de sabores, quizás no sea el sitio ideal.

Sin embargo, no todo fue negativo. La comida, en general, estaba rica. Probamos el arroz de mar y montaña y un entrecot que estaba realmente delicioso. Los postres, como la milhoja con crema catalana y frutos rojos, son sin duda la joya de la corona. Si decides ir, te recomiendo pedir algún menú porque te saldrá más a cuenta. Al final, la noche fue una mezcla de sabores geniales y un servicio que dejaba mucho que desear. Así que, si te decides por el Mirador de Sant Just, prepárate para una cena que, aunque puede que no sea perfecta, tiene su encanto.

Y en cuanto a los precios, si te preguntas cuánto gastarte por persona, en el Mirador de Sant Just puedes esperar desembolsar entre 20 y 100 euros dependiendo del menú que elijas y esas pequeñas sorpresas como el cubierto de 2 euros por persona que no todo el mundo ve venir. ¡Así que ojo con eso!

Qué hace que la experiencia gastronómica en el Mirador de Sant Just sea excepcional

Y hablando del Mirador de Sant Just, tengo que decir que el sitio tiene un potencial increíble. Las vistas son realmente algo a destacar. Desde ahí puedes ver gran parte de Sant Just Desvern y el ambiente es bastante agradable, aunque hay algo en la decoración que grita 'necesitamos una manita de pintura'. El resto del ambiente podría mejorar un poco, pero, oye, lo importante es lo que hay en el plato, ¿verdad? Y, aunque no todo es perfecto, hay buenos puntos a favor, como el servicio. La atención siempre fue amable y correcta, a pesar de los “despistes” que a veces ocurren en la cocina.

Recuerdo que cuando probé la paella de mar y montaña, quedé completamente enganchada. ¡Vaya locura de sabor! Le podría dar un 100 sin dudar. Otro plato que me sorprendió fue el entrecot de vaca gallega; estaba tan tierno que se deshacía en la boca. No me voy a olvidar de esa sangría de cava que me dejaba con ganas de más, la mejor que he tomado. Aunque el resto de los platos puede que no sean para volverse loco, hay un par de opciones que destacan y hacen que valga la pena la visita.

Ahora bien, si hablamos de las cosas que hay que mejorar, hay que ser sinceros. La cocina tiene margen para crecer y podría convertirse en un referente de la zona con una actualización adecuada. Imagínate que le metan mano al lugar, una reforma que le dé un toque fresco y renovado. Las sillas y ese aspecto un poco desgastado pueden hacer que la experiencia pierda puntos cuando realmente la comida puede brillar de otra forma. La sensación de estar en un local un poco descuidado no acompaña la calidad que hay en la cocina.

Entonces, ¿qué hace que la experiencia gastronómica en el Mirador de Sant Just sea excepcional? Aparte de las vistas impresionantes y la buena atención, es esa mezcla de la buena comida, las tapas que te sorprenden y un entorno que, aunque necesite una reforma, logra transmitir algo especial. La idea de disfrutar de una buena cena y, además, tener la oportunidad de un pequeño tour por el mirador después, lo convierte en algo memorable. ¡Eso sí que es aprovechar la noche!

Es necesario reservar con anticipación para comer en el Mirador de Sant Just

La verdad es que si te pasas por el Mirador de Sant Just, ¡prepárate para una experiencia de cinco estrellas! Es el lugar perfecto para una cena romántica o una celebración especial. Las vistas espectaculares hacen que cada bocado sea aún más delicioso. Imagínate disfrutando de unas zamburiñas tiernas, con esa atención cuidada y amable del servicio. No te preocupes por esperar, porque el servicio es tan rápido que ni te darás cuenta. Y lo mejor, es que aquí puedes cenar con un costo aproximado de 50-60 € por persona, totalmente justificable por la calidad de la comida y el ambiente.

Hablando de celebraciones, el otro día compartí con mi pareja un menú de San Valentín y fue todo un acierto. Cada plato estaba delicioso y se notaba el esfuerzo en cada detalle. La amabilidad del personal simplemente realzó la experiencia. En este lugar idílico, no hay nada que objetar; realmente te hacen sentir especial. Ten en cuenta que las plazas de aparcamiento son muchas y, lo mejor de todo, ¡la mayoría son gratuitas! Así que llegar y dejar el coche no será un problema.

Ahora, en un día de comida familiar, me acordé de otra experiencia de hace un tiempo. Habíamos reservado para 10 personas y todo parecía ir bien. Aunque hubo un pequeño percance con los entrantes, la camarera fue genial, siempre buscando lo mejor para nosotros. Al final, aunque hubo un malentendido con algunos platos, se notó que la comida era de alta calidad. Los niños se pusieron las botas con el entrecot y no quisieron dejar nada en el plato. Así que, aunque hubo algún bache en la comunicación, la comida estuvo a la altura.

Y en cuanto a tu pregunta sobre la necesidad de reservar, te diría que sería inteligente hacerlo con anticipación. Dado lo popular que se ha vuelto el Mirador de Sant Just por sus menús y vistas, es mejor asegurarte tu mesa, especialmente en fechas especiales o fines de semana. ¡No querrás quedarte fuera de este increíble lugar!

Cómo puedo realizar una reserva online para el restaurante

Cuando llegamos al Mirador de Sant Just, la verdad es que fue como entrar en casa de un amigo. Desde que pusimos un pie dentro, la atención fue excelente. Jacqueline y su equipo nos hicieron sentir cómodos y bienvenidos, ¡y eso siempre se agradece! La comida no se quedó atrás, porque estaba riquísima. Elegimos unas tapas para compartir y fueron un verdadero festín. Si buscas una cena de calidad, aquí rondas los 50-60 € por persona, pero no se siente como un gasto, más bien como una inversión en una buena experiencia.

Sin embargo, no todas las visitas son perfectas. Una conocida mía fue hace poco con la esperanza de repetir una experiencia sorpresiva, y se llevó una gran decepción. Pidió un entrecot de ternera que, en lugar de ser una delicia, era todo lo contrario: una carne dura como un zapato, ¡casi necesitaba una motosierra! A veces, los buenos restaurantes pueden tener altibajos, pero es una tristeza cuando lo que esperas no se cumple. Al final, se quedó con las ganas de disfrutar realmente la experiencia, y eso no es lo que uno busca al ir a un lugar por el que ha pagado 140 €.

Por otro lado, hay quienes han tenido instantes increíbles, como ese grupo que llegó y en menos de 10 minutos ya estaban saboreando su comida sin esperas molestas. El ambiente era tranquilo, casi silencioso, lo que los hizo disfrutar aún más la ocasión. Sin duda, la combinación de un servicio rápido y una buena atmósfera puede hacer que una cena sea memorable, así que si puedes, ¡no dudes en reservar!

Y hablando de reservas, si te preguntas cómo hacer para reservar online, la verdad es que sería mejor que llames directamente o revises su página web, ya que esas cosas a veces cambian. A veces tienes suerte y te atienden al instante, ¡y otras vale la pena asegurarte de tener tu mesa lista! Así, te evitas sorpresas y disfrutas completamente desde el primer momento. ¡Espero que tu visita sea increíble!

El Mirador de Sant Just es un buen lugar para una cita especial

Y hablando del Mirador de Sant Just, no podía dejar de comentar lo acogedor que es. Este restaurante ha conseguido ser un lugar emblemático en Sant Just Desvern, y no es para menos. La verdad es que estuvimos allí un poco después de las 20:30h y el servicio fue espectacular durante toda la cena. El personal fue amable y atento, lo que siempre se agradece cuando cenas fuera y buscas una experiencia agradable.

Optamos por unas cinco tapas para compartir, y he de decir que todas estaban muy bien presentadas. La comida estaba riquísima, aunque creo que podrían ser un pelín más generosos con las raciones. Te diría que si puedes, aproveches alguna oferta o descuento que tengan, porque en caso contrario el precio puede parecer un poco elevado para las cantidades que sirven. Pero bueno, ¡quién no se va a dejar llevar por el ambiente y las buenas tapas de vez en cuando!

Y ya que mencionamos el ambiente, si eres amante del vino, la carta de vinos y cervezas artesanas no defrauda. Además, es un planazo disfrutar de una bebida viendo la puesta de sol; tienen un sitio ideal para eso. Después de comer, no te pierdas la oportunidad de subir a la parte de arriba de la chimenea; las vistas son realmente sorprendentes y valen la pena.

Ahora bien, te estarás preguntando si el Mirador de Sant Just es un buen lugar para una cita especial. Mi respuesta sería un rotundo sí. Con esas vistas impresionantes, el ambiente acogedor y la atención del personal, todo se alinea para hacer de tu cena un momento inolvidable. Si quieres impresionar a esa persona especial, este es el sitio. ¡No te arrepentirás!

Fotografías El Mirador de Sant Just

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