
Cuando hablas de tapas en Vilanova i la Geltrú, no puedes dejar de mencionar a Genil, un lugar que ha sido un referente desde 1971. Este bar de tapas, ubicado en Carrer del Jardí, 77, se ha ganado corazones (y estómagos) con su increíble variedad de platillos, desde las clásicas patatas bravas hasta un excelente jamón ibérico. Si lo tuyo es el pescado y el marisco, aquí los preparan con un respeto absoluto por los sabores auténticos, así que cada bocado es pura delicia.
Además de las tapas tradicionales, Genil se la juega con propuestas innovadoras que siempre sorprenden. Y si te queda espacio para el postre, ¡no te vayas sin probar la tarta tatin o su famosa tarta de queso! Con una calificación de 4.3 sobre 5 basada en más de 2,400 opiniones, este lugar es un clásico que nunca decepciona. Así que, si estás por la zona, dale una oportunidad y disfruta de una experiencia de tapeo que seguro te dejará con ganas de regresar.
Horarios Genil
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–24:00 |
| jueves | 12:00–24:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 12:00–24:00 |
| domingo | 12:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Genil
Desde cuándo existe el bar de tapas Genil
¡Hey, amigos! Si están buscando un lugar para cenar en Vilanova i la Geltrú, Genil es sin duda una opción a tener en cuenta. Este bar de tapas en Carrer del Jardí, 77 se ha ganado sus 5 estrellas a pulso. Yo fui hace poco y puedo deciros que es uno de los mejores sitios en los que he cenado. La atmósfera es cálida y acogedora, y los sabores son simplemente espectaculares. Las cantidades son perfectas, así que salí de allí más que satisfecho. ¡Definitivamente repetiré 100%! Si van, no se olviden de probar el canelón de rabo de toro, el cordero y, por supuesto, las croquetas de setas que son de otro mundo.
Ahora, no todo es perfecto, eso lo sabemos. Un par de amigas y yo visitamos Genil y aunque pasamos un rato genial, algunos platos no estaban a la altura. Pedimos alcachofas y, aunque estaban bien presentadas, estaban un poco duras y viejas. El revoltillo de bacalao también nos dejó un poco frías, ya que estaba seco y un poco pasado de punto. Pero, ¡tranquis! Las bravas fueron un acierto y la ensalada de tomate estaba deliciosa, a pesar de que el atún no lucía en su mejor momento. Al final, el postre, un tartén con helado de turrón, hizo que nos marcháramos con una sonrisa.
De todas formas, debo admitir que tengo una opinión algo confusa sobre la experiencia. A veces, creo que el día que fui con mi familia no fue el mejor para ellos. Algunos platos que probamos estaban bien, pero otros dejaron bastante que desear. Esperamos un poco más de lo normal y, desafortunadamente, un par de platos no llegaron nunca. Lo que sí que estuvo bueno fue la tarta de queso, así que, ¡anoten eso! En general, la comida me dejó un sabor agridulce y no estoy seguro de si regresaré pronto, aunque el precio por persona ronda entre 40-50 €.
Por cierto, si te preguntas desde cuándo existe el bar de tapas Genil, la verdad es que no tengo la información exacta, pero parece que ha estado marcando la pauta en la zona desde hace un tiempo. Si quieres disfrutar de una buena comida en un ambiente acogedor, ¡vale la pena pasarse por ahí!
Dónde se encuentra ubicado Genil
Y bueno, si ya habéis escuchado hablar de Genil, no dejéis de ir. Hacedme caso, lo mejor es reservar antes porque, si no, te puedes llevar una sorpresa y acabar yendo a otro sitio. La cocina es de producto y está muy bien elaborada. La relación calidad-precio es genial, os podéis plantear gastar entre 30 y 40 € por persona, que por lo que ofrecen es un chollo. ¡No os olvidéis de consultar las sugerencias del día! Dependen del mercado y a veces encuentras platos que te dejan con la boca abierta.
¡Hablando de platos, tenéis que probar las tallarinas, el surtido de mariscos y los calamares a la andaluza! Son un espectáculo. Cada vez que voy, me sorprende la amplitud de la carta; hay opciones para todos los gustos y siempre hay algo rico para compartir. Y ya que estamos, si queréis un postre que os haga sonreír, la piña con crema catalana es un acierto total, especialmente para los amantes de la piña. A veces, el servicio se puede volver un poco lento, pero es que suele entrar mucha gente de golpe, aunque los camareros siempre son muy atentos.
Otra cosa que me encanta es el ambiente. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, todo está en su sitio. No olvidéis preguntar por los combinados, hay varias opciones para probar diferentes cositas sin quedarte con hambre. Los nidos de jamón ibérico, las croquetas de pages, y ese montadito genito... ¡es que son locura total! Y si pensáis hacer sobremesa, mejor optar por el segundo turno de comida para no ir con prisa.
Y para rematar, si os estáis preguntando, Genil está ubicado en Carrer del Jardí, 77, en Vilanova i la Geltrú, un lugar ideal para disfrutar de un buen tapeo. ¡No os lo perdáis!
Qué tipo de platillos se pueden encontrar en Genil
Y bueno, después de haber leído algunas reseñas, la verdad es que Genil tiene su encanto, pero no todo brilla como uno esperaría. En nuestra visita, nos encontramos con un personal que se merecía un 10, ¡son muy atentos y amables! Pero, ¡vaya decepción con la comida! Teníamos grandes expectativas con las bravas, pero resultaron ser de las peores que hemos probado, sin sabor y con unas papas que parecían un poco olvidadas en la cocina. La cajita de pescado y marisco frito tuvo un sabor a fritanga que hacía que todo supiera igual. Y hablando del pan de coca, lo único que recuerdo es que chorreaba aceite de oliva malo, como si hubieran reutilizado el usado para freír. Fue una pena, porque realmente íbamos con ganas de disfrutar ese plato que todos recomiendan.
Sin embargo, no todo es negativo. A pesar de la experiencia con la comida, hay que reconocer que Genil tiene su fama y es un lugar con mucha tradición en Vilanova. El local tiene un estilo encantador y, aunque el espacio entre mesas es un poco ajustado, la decoración está bien cuidada. Al parecer, tienen navajas fuera de carta que son realmente deliciosas y su carta ofrece buena variedad. Para aquellos que buscan opciones, aunque no tienen productos sin gluten, puedes encontrar platos que no llevan trigo. Así que si vas con niños, ¡no hay problema, porque son bienvenidos!
La verdad es que cuando fuimos un domingo, el lugar estaba petado de gente, así que asegúrate de hacer reserva. A pesar de eso, el servicio fue muy ágil y no sentimos la espera, lo que siempre es un plus. Comimos más rápido de lo que pensábamos y, aunque me decepcionaron algunas cosas, hay otros platillos que no probamos y que parecen ser la estrella del menú. Hablando de eso, en Genil puedes encontrar desde croquetas de roquefort hasta los mencionados platos combo que fueron muy bien valorados. Así que, si decides volver, definitivamente deberías explorar más su carta para no quedarte con esta primera impresión. ¡Bravo equipo, quizás la próxima vez tengamos mejor suerte!
Cuáles son algunas de las tapas más populares que se sirven
Y claro, después de tanta espera, la experiencia en Genil no defraudó. Empezando con esos pinchos que son un clásico del lugar; hay de todo, desde carne, pescado hasta verduras, y cada bocado es mejor que el anterior. Te lo digo porque al final no pudimos probar ni los postres porque estábamos tan llenos de tanto picar que nos quedamos con las ganas. Aunque nos aseguraron que son caseros y muy buenos, así que la próxima vez tendré que dejar un hueco para ellos. Ah, y si decides ir, no olvides reservar, especialmente si es en fin de semana, porque siempre está a tope.
El ambiente en Genil también es parte de la experiencia. Aunque puede que haya un poco de ruido y las mesas estén juntas, eso le da un toque dinámico al lugar. El servicio fue increíble; los camareros son tan amables y atentos, que te hacen sentir como en casa y se aseguran de que no te falte nada. Nos atendieron rapidísimo, y eso que íbamos con un tiempo limitado. Lo que me encanta es que no cierran al mediodía, así que puedes escaparte a cualquier hora a disfrutar de sus delicias.
Y hablando de delicias, no puedes dejar de probar las ostras, que están, literalmente, buenísimas. También son imprescindibles las bravas y los bucaneros; son un verdadero escándalo. Además, tienen una buena selección de vinos y productos fríos que complementan perfectamente cualquier tapa. Si eres de los que disfruta explorando nuevas combinaciones, en el local hay un cuadro con sugerencias que vale la pena chequear. Así que, la próxima vez que alguien te pregunte por ¿cuáles son algunas de las tapas más populares que se sirven? puedes responder con confianza: ¡las bravas, los pinchos variados y esas fantásticas ostras que te van a dejar alucinado!
Genil ofrece opciones para los amantes del marisco
Siguiendo con la movida de la semana pasada, ¿ya habéis escuchado hablar de Genil, ese bar de tapas en Carrer del Jardí, 77? Si no, ¡deberíais! Este lugar tiene una cantidad de estrellas que ya las quisiera cualquier restaurante: 5 estrellas en calidad, y es que lo merece. La verdad es que el precio por persona ronda entre 30 y 40 €, pero la calidad está tan por encima de la media que ni os lo vais a pensar. Y no preocupéis, si sois un par, hay bastante probabilidad de que os den mesa sin mucha espera, aunque es recomendable reservar, especialmente si vais en grupo.
El ambiente es un rollo muy chill, ideal para una cena tranquila. Al entrar, te envuelve una decoración que invita a quedarte, y el nivel de ruido es súper bajo, lo que se agradece cuando quieres tener una conversación sin gritar. Además, el servicio es bastante ágil y amable, lo que siempre es un plus. Así que no solo se trata de buena comida, también es un sitio donde el trato está bien cuidada. Y lo que me encantaría destacar es que la carta tiene todo un poco, algo que siempre sorprende, y tienen opciones fuera de menú que son un acierto seguro.
Ahora, sobre los postres: pueden ser la parte débil en comparación con todo lo demás. Algunos comentan que son un poco insípidos, pero eso no debería frenar el buen rato que se pasa allí. Lo que me fascina es que te enseñan los postres en una bandeja, así que puedes elegir, evitando esa incertidumbre de "¿acertaré o no?". Un movimiento muy inteligente que seguro encanta a todos los golosos.
Y pensando en los amantes del marisco: sí, Genil tiene opciones frescas y bien elaboradas. Los platos de pescado son un must, y si eres de los que disfrutan del sabor del mar, no te decepcionarán. Sin duda, es un lugar que vale la pena visitar, y la combinación de un ambiente agradable con una carta variada lo hace irresistible. ¡Así que ya sabéis, la próxima salida a Vilanova i la Geltrú debe incluir una parada en Genil! ️
Qué hace que la experiencia gastronómica en Genil sea especial
Ya os dije que Genil es un lugar que no se puede pasar por alto en Carrer del Jardí, 77 de Vilanova i la Geltrú. La última vez que fui, tras un largo tiempo sin visitarlo, me quedé alucinado con el cambio radical que ha tenido. La decoración es moderna, fresca y el ambiente invita a disfrutar de una buena comida en buena compañía. La presentación de los platos es diferente e innovadora, lo que hace que hasta el tapeo de toda la vida parezca algo nuevo y emocionante.
Sobre la comida, todo lo que pedimos estaba delicioso. Desde los clásicos de siempre hasta alguna que otra sorpresa. Las raciones son un poco justas para mi gusto, pero compensa la alta calidad de los productos que utilizan. Un detalle que me encantó fue que los fritos no estaban grasientos, lo que es todo un acierto. Y espera a ver cómo te presentan los postres: traen una bandeja con todos ellos, lo que hace que no puedas resistirte a pedir uno. ¡Todo entra por los ojos!
Los camareros son un verdadero encanto, siempre atentos y amables. Ten cuidado, porque el local no es muy grande y se suele llenar bastante, así que reservar es casi obligatorio si no quieres quedarte sin mesa. En cuanto a los precios, por persona puedes estar entre 20 y 40 €, lo que no está mal considerando la calidad que ofrecen.
Lo que convierte a Genil en un lugar especial es esa combinación perfecta de ambiente, servicio excelente y una comida que no solo sirve para llenar el estómago, sino que también deleita el paladar. Todo está bien presentado y hay variedad para todos los gustos, lo que convierte una simple cena en una experiencia gastronómica inolvidable. Si pasáis por Vilanova, no lo dudéis; ¡Genil debe estar en vuestros planes!
El bar Genil tiene alguna propuesta de tapas innovadoras
Y hablando de lo que se cuece en Genil, no puedo dejar de mencionar lo acogedor y agradable que es el ambiente. Aunque el local no es muy grande, las pocas mesas crean un espacio íntimo perfecto para disfrutar de una buena comida en familia o con tu pareja. La barra también es una opción genial si buscas algo más informal. Y la atención del personal, ¡uff! Es de lo mejor que encontrarás en Vilanova; son super atentos y siempre están dispuestos a hacerte sentir como en casa.
La comida aquí es un auténtico festín, especialmente si eres amante del marisco y pescado. Me fliparon las patatas bravas y la cajita variada que pedimos, donde nos zampamos unos boquerones fritos, calamares y mejillones rebozados que estaban de escándalo. Y ni hablar de los postres caseros, ¡qué locura! Un buen café y un café con hielo completaron nuestra experiencia, todo por unos 35 euros que, la verdad, es un precio increíble para la calidad que ofrecen. La relación calidad-precio es insuperable, sin duda alguna.
Ah, y si piensas en ir, recuerda llamar para hacer una reserva. Se llena bastante rápido, especialmente en esos días de buen clima o durante eventos. Para cenar en Genil, no hay que pensarlo demasiado. La comida se lleva un 5 estrellitas junto con su servicio y ambiente. Pero, ojo, no todo es perfecto, como en cualquier lugar. Hubo un par de reseñas donde mencionan un servicio que no fue del todo agradable, especialmente por ciertas actitudes que no deberían estar en ningún establecimiento. Es una pena, porque eso puede ensombrecer la experiencia, pero, por lo general, la mayoría tiene cosas positivas que contar.
En cuanto a propuestas de tapas innovadoras, aunque se especializan en clásicos y sabrosos platos, como el Xató o unos mejillones a la marinera para mojar pan, parece que su encanto está más en la calidad de lo tradicional bien hecho. Aunque no hay tantas innovaciones, siempre puedes confiar en que lo que pidas será fresco y sabroso. Así que, si buscas algo diferente, es posible que necesites explorarlo un poco más, pero estoy seguro de que te llevarás una buena sorpresa con lo que ofrecen. ¡Seguro que volverás por más!
Qué postres se recomiendan en Genil
Y así llegamos a Genil, ese bar de tapas en el corazón de Vilanova i la Geltrú que es, sin duda, una joyita que no te puedes perder. El ambiente es simplemente genial, perfecto para disfrutar con amigos o en pareja. Si buscas un lugar donde la comida y el trato sean de 10, aquí lo tienes. La última vez que fui, me quedé impresionado con su menú variado, cada plato es una obra de arte tanto en presentations como en sabor. Estoy deseando regresar pronto y seguir probando todo lo que ofrecen, ¡de verdad que lo recomiendo!
Lo que más me gusta es la relación calidad-precio que tienen. Por unos 20-30 € puedes disfrutar de una experiencia increíble, y no olvides reservar con antelación. Se pone a tope, y si no quieres quedarte sin probar esas bombas o sus patatas bravas, vale la pena hacer la reserva. ¡A veces es complicado encontrar parking por la zona azul, así que prepárate! Pero créeme, cada bocado vale la pena ese pequeño esfuerzo.
Si decides ir, debes probar los chipirones a la plancha y el jamón de bellota. Ah, y no te olvides de los postres. Tienen una tarta de queso que, según las recomendaciones que he escuchado, es sencillamente increíble. También hay opciones como croquetas de calamares que, por lo que dicen, son un auténtico manjar. Así que, ¿qué postres se recomiendan en Genil? La tarta de queso está en la lista de "imperdibles", pero si te gustan los sabores más atrevidos, ¡pregunta por lo que tienen del día! Sin duda, saldrás encantado.
Cuál es la calificación general de Genil según las opiniones de los clientes
Y entonces, después de dar una vuelta por Vilanova, decidimos parar en Genil, el bar de tapas que se encuentra en Carrer del Jardí, 77. La verdad, no se nos ocurrió un mejor lugar para hacer una pausa. Nada más entrar, el olor a fritura y a esos guisos caseros que solo las abuelas saben hacer te atrapa. La decoración es súper acogedora, con una mezcla de elementos rústicos y un toque moderno que le da un aire muy chulo.
Y, por supuesto, no podemos olvidar la comida. Pedimos una ronda de tapas para compartir, y déjame decirte que la brasa que tienen en la cocina es una auténtica maravilla. Si decides ir, no puedes dejar de probar sus mejillones al vapor y esas croquetas que están crujientes por fuera y cremosas por dentro. La salsa de alioli es de las que quitan el sentido. La forma en la que cada plato llega a la mesa es casi como una pequeña celebración; cada bocado es una explosión de sabor.
El trato del personal también se siente como en casa. Realmente saben cómo hacerte sentir bienvenido, siempre listos para recomendarte la mejor opción o hacerte una sugerencia según tus gustos. Esa atención al detalle, junto a la buena onda que hay en el ambiente, hace que quieras quedarte un rato más. Ah, y por si te lo preguntas, también tienen una selección de vinos bastante buena, perfecta para acompañar tus tapas y disfrutar de una buena conversación.
Por cierto, si estás curioso sobre lo que dicen los demás de Genil, leí que la mayoría de los clientes le ponen una calificación de 4.5 estrellas. Así que, si quieres disfrutar de un buen rato y probar unas tapas espectaculares en un ambiente super relajado, ya tienes el plan ideal. ¡No os lo perdáis!








