La Esquinica

La Esquinica

La Esquinica es el bar de tapas que deberías tener en tu lista si estás en Barcelona. Ubicado en el Pg. de Fabra i Puig, 296, este local no solo es acogedor, sino que también cuenta con una magnífica terraza donde puedes disfrutar del aire fresco. Aquí, la tradición aragonesa se siente en cada rincón, ¡y todo suena más bonito en diminutivos! Imagina pedir unas pataticas bravas, un morrico fritico o unos chipironicos con amigos mientras te sumerjes en un ambiente animado y familiar.

Lo mejor de La Esquinica es su extenso menú, con más de 50 tapas que van desde los clásicos como las croquetas de varias variedades hasta delicias como los tigres (mejillones rebozados) o los pimientos del Padrón. Este es sin duda un lugar donde cada visita promete algo nuevo por probar. Y si eres de los que no quieren esperar mucho, ¡corre a entrar y asegúrate una mesa! Con precios que rondan entre 20-30 euros por persona, disfrutar de una experiencia de tapas inolvidable aquí es más que asequible.

La Esquinica

Bar de tapas
4,3
13.104Reseñas
Fotos
Pg. de Fabra i Puig, 296, Nou Barris, 08031 Barcelona
933 58 25 19

Horarios La Esquinica

DíaHora
lunesCerrado
martes8:00–24:00
miércoles8:00–24:00
jueves8:00–24:00
viernes8:00–24:00
sábado8:00–24:00
domingo8:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Esquinica

Dónde se encuentra La Esquinica en Barcelona

¡Ey, amigos! Si están en Barcelona y buscan un buen plan para salir a comer, tienen que hacer una parada en La Esquinica. Este bar de tapas está en Pg. de Fabra i Puig, 296, Nou Barris, 08031 Barcelona, y me atrevo a decir que es un lugar que nunca decepciona. Ya les advierto, se llena rápido, así que si quieren asegurarse un buen sitio, mejor vayan temprano o prepárense para esperar un poco. Pero no se preocupen, la comida llega en un abrir y cerrar de ojos.

Les cuento que la experiencia gastronómica tiene sus altos y bajos, pero en general, es bastante buena. Probamos varias tapas, desde los calamares a la andaluza hasta la crema catalana, y todo estaba delicioso. Bueno, salvo la tortilla que, la verdad, podría mejorar un poco... pero todo lo demás compensó. Si son fanáticos de las cervezas, como yo, tampoco se queden sin probar un tinto de verano para acompañar las tapas. A poner la billeteada, aquí el precio por persona ronda entre los 10-20 €. ¡Un chollo!

Me encanta el ambiente de este lugar, es auténtico y rústico, como estar en un pueblito. La atención es inmejorable, los mozos son súper amables y están siempre dispuestos a ayudar. El lugar está pensado para grupos de unas 3-4 personas, y aunque el nivel de ruido es alto, puedes charlar fácil entre amigos. Si lo tuyo es un plan relajado y familiar, la verdad que la Esquinica es ideal.

Así que ya lo tienen, si están buscando un bar de tapas en un barrio agradable de Barcelona, La Esquinica es el sitio perfecto. No se olviden, está en Pg. de Fabra i Puig, 296, y vale la pena la visita. ¡No se lo pierdan!

Cuál es la especialidad de La Esquinica

Y bueno, si estás pensando en dónde ir a cenar una noche cualquiera, La Esquinica en Pg. de Fabra i Puig, 296, es un lugar que no te puedes perder. Te cuento que fuimos un sábado a eso de las 22:00 y, aunque había algo de cola, como queríamos sentarnos en la terraza, nos atendieron rapidísimo. ¡Eso se agradece cuando tienes hambre! Los platos llegaron casi de inmediato, y eso siempre se apunta como un plus.

La comida es de las buenas, de aquella que te deja un buen sabor de boca. Las bravas son un clásico que no falla y, ¡vaya que picaban! Así tiene que ser, ¿no? Además, el alioli que las acompaña es simplemente delicioso. La ensaladilla rusa está muy bien, perfecta para compartir, y esos calamares fritos son otra de las delicias que deberías probar. La verdad es que tienen una variedad bastante buena; todo por un precio que se mueve entre los 10 y 20 € por persona.

Si te gustan las tapas caseras, no puedes pasar de largo la bomba de patatas. Es un bocado que siempre me saca una sonrisa. Las croquetas de pollo estaban bien, pero la estrella fue el pescadito frito y los chocos. Y si de postre quieres algo dulce, la tarta de queso y la crema catalana son un must. Eso sí, el servicio a veces puede ser un poco seco, como nos pasó con uno de los camareros, que parecía que le molestaba cualquier cosa que le pidieras. Pero lo compensan con la rapidez en la cocina, así que tampoco es un gran problema.

En resumen, lo mejor de La Esquinica es que aquí encuentras las tapas tradicionales más auténticas de Barcelona. Desde los calamares hasta las navajas a la plancha, pasando por las gambas saladas, todo está pensado para disfrutar de una buena experiencia. Así que si la especialidad de La Esquinica se tuviera que definir, serían sus tapas clásicas con ese toque casero y el ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. ¡Ve y descubre todo lo que tienen para ofrecer!

Qué tipo de ambiente ofrece el bar

Si estás buscando un lugar que realmente se sienta como en casa, La Esquinica es tu sitio. Con más de 45 años de historia, este bar de tapas en el Pg. de Fabra i Puig ha logrado convertirse en un mítico del barrio de Nou Barris. Al entrar, ya sientes la buena vibra: un ambiente acogedor donde parece que todos son parte de una gran familia. Además, hay algo especial en la atención; Ramón, el camarero, siempre está pendiente de todo, y eso hace que tu experiencia sea aún más agradable.

Y hablemos de la comida... ¡ay, la comida! Todo tiene ese toque que solo un buen bar de tapas debería tener. Los caracoles con su puntito picantón son un must; si no los pruebas, la visita no está completa. También puedes deleitarte con unos mejillones tigre con sustancia que son una explosión de sabor. Y no se puede olvidar el jamón ibérico, que se deshace en la boca. Si te gustan los choquicos, ¡prepárate para sorprenderte con lo tiernísimos que son! Y, por favor, deja espacio para los postres; la tarta de queso y la crema catalana son de otro nivel.

¿Y el precio? Es bastante razonable, entre 20-30 € por persona para una experiencia tan rica, es una ganga. Puedes pasar un buen rato disfrutando de unas patatas bravas con un alioli que da gusto y una jarra de cerveza. Te aseguro que valdrá cada euro. Además, el servicio es rápido, lo cual siempre es apreciado cuando tienes hambre y quieres salir a disfrutar del día.

El ambiente de La Esquinica es perfecto para disfrutar de una comida rica en un entorno familiar. La decoración sencilla, las risas y el bullicio de las conversaciones te envuelven mientras saboreas tus tapas. Es un lugar donde todos se sienten bienvenidos, ya seas un habitué o un visitante por primera vez. Si estás con amigos o incluso en familia, este bar tiene todo para garantizar una velada agradable. Recuerda que el acceso es para todos, incluidas las personas en silla de ruedas, lo cual es un gran punto a favor. Sin duda, ¡volveréis!

La Esquinica tiene algún tipo de espacio al aire libre

La Esquinica es uno de esos sitios que siempre te dejan con ganas de más. Si te cruzas por el Pg. de Fabra i Puig, 296, no dudes en pararte a probar algunas tapitas. La gente habla maravillas de su Ensaladilla Rusa y las tapitas variadas, aunque he de admitir que, a pesar de la fama, a mí me parecieron decente, pero nada del otro mundo. A veces se siente un poco sobrevalorado, sobre todo considerando que el precio por persona puede llegar a 20-30€. Aún así, el ambiente es un punto a favor, ¡y el servicio es bastante bueno!

Eso sí, como no aceptan reservas, la espera puede ser una parte del juego aquí. Aunque, para ser justos, la rotación de las mesas suele ser rápida, así que no te desesperes. Me encantó el ambiente: es acogedor y llenísimo de vida, aunque a veces te toparás con un ruido moderado si decides ir con tu grupo de amigos. Por otro lado, si sacas un rato y vas con un grupo de 5-8, ¡seguro que lo pasas genial!

Ahora, si quieres realmente disfrutar, te recomiendo ir temprano. La Esquinica no es un bar cualquiera, ¡es un clásico! Y es que sus patatas bravas son, sin duda, de las mejores de Barcelona, si no las mejores. Perfectas para acompañar con una buena jarra de cerveza. Claro, a veces el personal puede parecer un poco torpe, pero es simplemente por el ritmo frenético del lugar. ¡Lo perdonas rápido con esas delicias en la mesa!

Y para quienes se lo pregunten, Sí, hay espacio al aire libre en La Esquinica. Así que si prefieres disfrutar de tu comida con un poco de aire fresco, ¡no dudes en elegir una mesa fuera! Con la buena comida y un ambiente tan animado, la espera valdrá la pena. Sin duda, ¡volvería una y otra vez!

Cuántas tapas ofrece La Esquinica en su menú

Y ya que estamos en modo tapeo, La Esquinica es un lugar que no puedes dejar pasar. Si no has ido todavía, te estás perdiendo un clásico de Barcelona. Con una trayectoria de más de 20 años, este bar de tapas ha demostrado que su fama no es solo por moda, ¡es por su calidad! El ambiente puede ser un poco bullicioso cuando el lugar empieza a llenarse, pero eso le da un toque auténtico, ¿no crees? Los camareros son súper amables y siempre están ahí para ayudarte, como Luis y Guillermo, que son dos cracks.

Hablando de la comida, ¡ay esas tapas! Las patatas bravas son toda una institución, y no te olvides de pedir la bomba de patatas, que está de vicio. También me encantaron la chistorra y longaniza, y, por supuesto, la tarta de queso casera que te dejará con ganas de más. Por un precio medio que ronda los 20-30€ por persona, puedes probar varias cosas. Y aunque puede parecer un poco más si te animas con vinos y más tapas, la relación calidad-precio es insuperable.

Eso sí, ten en cuenta que aparcar puede ser complicado. Si decides ir, lo mejor es llegar antes de la 1:00 PM para evitar las colas. Ahora, en cuanto a la cantidad de tapas que ofrecen en su menú, hay una amplia variedad y siempre hay algo nuevo que probar, ¡así que prepárate para disfrutar! Ya verás que no te arrepentirás.

Qué platos destacados se pueden encontrar en La Esquinica

Si ya conoces La Esquinica, seguro sabes lo que te digo. Es ese bar de tapas en el Pg. de Fabra i Puig, 296, en Nou Barris, donde el ambiente es siempre vibrante y acogedor. Si buscas un lugar donde disfrutar de tapas caseras a buen precio y un servicio rápido, este es tu sitio. A menudo, me encuentro con amigos allí y, la verdad, con unos 20-30 € por persona sales más que satisfecho. Imagínate compartir una jarra de cerveza, unas patatas bravas bien crujientes y tapas varias, ¡un planazo!

Una de las cosas que más me gusta de La Esquinica es su menú variado. Tienen un montón de opciones, y todas están de vicio. La longaniza, el secreto ibérico y, por supuesto, las croquetas, son algunas de mis debilidades. Cuando voy en grupo, siempre hacemos un mix de platos y nunca nos fallan. La rapidez del servicio es otro punto a favor; en un abrir y cerrar de ojos, tienes todo en la mesa y lista para disfrutar. Recuerda, eso sí, que suele haber cola, sobre todo los fines de semana, así que te aconsejo ir un poco temprano para evitar esperas.

El ambiente también ayuda a que cada visita sea especial. El lugar tiende a estar lleno, y el bullicio le aporta carácter. Hay una amplia terraza donde puedes sentarte con amigos cuando el clima lo permite. Y si llevas niños, no te preocupes, hay opciones para ellos: desde tapas de carne y pescado, hasta deliciosas patatas fritas. La relación calidad-precio es más que decente; para una cena familiar de seis personas terminamos pagando unos 89 €, lo cual es bastante razonable teniendo en cuenta la calidad de la comida y la experiencia en general.

Así que, ¿qué platos destacados puedes encontrar en La Esquinica? No te puedes perder las patatas bravas, ¡son un clásico! Las bombas de patatas y la tarta de queso casera son también imprescindibles. Si te gusta el marisco, cualquier ración que pidas te va a encantar. Sin duda, es un lugar emblemático para el tapeo en Barcelona, y después de probarlo, seguro que lo añades a tu lista de favoritos.

Cuál es el rango de precios por persona en La Esquinica

Ya te digo, La Esquinica es uno de esos lugares que nunca decepcionan. Lo primero que te sorprende al llegar es el ambiente acogedor y la buena onda que se respira por ahí. Es un bar clásico del barrio, y no es de extrañar que esté lleno de gente disfrutando de las tapas. Si vas con amigos, mejor, porque es el sitio ideal para compartir. Desde las bravas hasta los tigres, cada plato tiene su toque especial y se nota que le ponen cariño. Además, el servicio es súper rápido; pides y en cuestión de dos minutos ya tienes la comida en la mesa. ¡Eso sí que vale la pena!

A veces se escucha un poquito de ruido, pero eso también es parte de la experiencia, ¿no? La cocina está en plena acción y la camarera con sus bandejas corre de aquí para allá. El rollo es que, por momentos, eso puede resultar un poco estresante. Hay que tener en cuenta que pueden llevarse lo que no has terminado de manera un tanto apresurada, pero en general, el trato es muy correcto. Hablando de trato, tengo que dar un grande aplauso a Gabino, un camarero que sabe cómo hacerte sentir bienvenido. El equipo es una máquina trabajando al unísono. ¡Enhorabuena al dueño por formar un grupo tan bien avenido!

Y sobre las bravas, pues eso, hay opiniones divididas. Algunos dicen que están sobrevaloradas porque te las sirven con alioli que no es casero, y eso puede decepcionar un poco si tienes la expectativa alta. Pero no te preocupes, que también tienen otras tapas que destacan, como la crema catalana y las navajas a la plancha. Lo mejor es no ir con expectativas demasiado elevadas y disfrutar del momento.

En cuanto al precio, es bastante asequible para lo que ofrecen, así que si echamos cuentas, el rango ronda entre 10 y 30 euros por persona, dependiendo de cuánto quieras comer y beber. ¡Así que ya sabes, si buscas un buen plan para salir a cenar, La Esquinica es una opción que no te querrás perder!

Es necesario hacer una reserva para visitar La Esquinica

Y bueno, si eres de los que le gusta disfrutar de unas buenas tapas, La Esquinica es un lugar que definitivamente no puedes perderte, pero prepárate para la espera. En nuestra primera visita, llegamos con reserva a las 14:30, pero como buenos impacientes, decidimos llegar antes y pedir unas cañas en la barra. Pues nada, el camarero nos miró como si fuéramos extraterrestres y nos soltó que 'aquí no se piden cañas, iros al bar de al lado.” Un poco incómodo, ¿no? Todo eso mientras veíamos a otros clientes disfrutando sus cañitas. En fin, el trato al cliente a veces deja mucho que desear, y aunque muchas cocinas no dirían lo mismo, esos aires de superioridad siempre desentonan.

Pero no nos rendimos. Volvimos a probar suerte en otra ocasión y la verdad, ¡menuda diferencia! La hora de la tarde, sobre las 16-17 horas, y el local lleno, lo que siempre es una buena señal. El servicio fue de 10; el camarero que nos atendió era un crack, ¡super agradable! La comida, deliciosa como la primera vez, pero esta vez no me pude resistir a pedir esa Coca-Cola en jarra bien fría que se ve que solo suma a la experiencia. Ideal para un día de buen tiempo, y siguiendo la tendencia, el precio por persona rondó de los 30-40 €. ¡Todo un manjar!

Ciertamente, hay que ser un poco realistas. La comida, aunque rica y con un par de esas clásicas tapas como la Bomba de Patatas y las Patatas Bravas, está pensada para hacerte salir como una peonza, de lo bien que te lo pasas y de lo que comes. Y sí, hay que hacer cola, pero es parte de la aventura; ver la enorme fila de gente esperando solo indica que merece la pena. Los camareros, eso sí, tienen una paciencia digna de admirar, y siempre están allí para atenderte rápido. Por si acaso, recuerda que aparcar puede ser un reto en esa zona, mejor opta por el transporte público o busca alguna plaza de pago.

Entonces, ¿es necesario hacer una reserva para visitar La Esquinica? Si piensas ir en horarios pico, sobre todo los fines de semana, definitivamente sí. Aunque a veces las reservas pueden parecer innecesarias, tener un número asegurado podría ahorrarte una buena espera. Y si no, ¡pues llevas un buen libro y te lanzas a la aventura! Simplemente asegúrate de tener paciencia y estar listo para disfrutar una experiencia muy, pero que muy sabrosa.

La Esquinica ofrece opciones vegetarianas en su menú de tapas

Y si estás buscando un lugar realmente típico de Barcelona, La Esquinica es un must. Está en un sitio muy local, en el Pg. de Fabra i Puig, y siempre está a tope. Ya sabes que cuando un sitio tiene fama, igual hay que hacer un poco de cola o tener paciencia, pero la espera vale la pena. Su atención es rápida, aunque aquí no esperes una atención muy personalizada, pero con lo bien que lo pasas, eso no importa tanto, ¿verdad? A la mayoría le arranca fácilmente una sonrisa, especialmente cuando empiezas a disfrutar de su famosa ensaladilla rusa. ¡Está buenísima!

No es un sitio donde vayas a salir muy barato, eso sí. Si planeas probar un par de tapas, ten en cuenta que los precios han subido un poco y acabarás soltando entre 10 y 25 € por persona. Pero bien, si es por un momento especial, ¡pues se hace el gasto! La calidad es innegable, y aunque el ambiente podría ser mejor, la comida hace que todo merezca la pena. Entre las tapas variadísimas, no puedes dejar de probar las bombas y esos chocos que son para alucinar. Cada plato es una explosión de sabor, y los postres… ah, no olvides el pudding de coco. ¡Una delicia total!

Si decides ir un viernes por la noche, prepárate para un local rebosante de gente. La rapidez en la cocina es notable y, a pesar del corre y corre de los camareros, siempre son amables y te hacen sentir bienvenido. No es de extrañar que tengan una valoración de 5 estrellas en comida y servicio. ¡Estarás deseando volver, lo sé!

En cuanto a las opciones vegetarianas, bueno, La Esquinica no se destaca precisamente en ese aspecto. Si buscas algo sin carne, tienes algunas tapas en su menú, pero quizás no haya una variedad amplia. Así que si planeas ir, quizás quieras confirmar de antemano qué opciones tienen para vegetarianos. Pero como buen lugar de tapas, seguro encuentras algo que se ajuste a tus gustos. ¡Anímate y ve a descubrirlo!

Qué experiencias culinarias únicas se pueden vivir en La Esquinica

¡Ya sabes que La Esquinica no es un bar cualquiera! Siempre que vamos, la cola se convierte en una parte del ritual, pero en serio, ¡merece cada minuto de espera! Te dan un número y aunque parezca que la espera va para largo, el servicio es tan rápido que prácticamente te sorprendes cuando te llaman. La comida realmente es de 5 estrellas, así que no te preocupes por la espera, porque al final, ¡te vas a ir con una sonrisa de oreja a oreja y un estómago lleno!

El ambiente tiene su encanto, aunque no sea perfecto. A veces lleno hasta los topes, con un murmullo constante de risas y charlas que le dan vida al lugar. Es un sitio muy conocido en Barcelona, y no es de extrañar que todo el mundo quiera probar las tapas. ¡Un jueves fui a comer y surprise, surprise! El viernes ya estaba de vuelta. Las tapas son realmente ricas y las raciones son generosas. Si no pruebas el morro frito, no sé qué estás haciendo con tu vida. De verdad, es una experiencia que no te puedes perder.

El servicio es otro punto fuerte aquí, siempre atento y rápido. No hay nada más satisfactorio que ver cómo salen los platos de cocina a toda velocidad mientras tú simplemente disfrutas de tu bebida. Tienes que hacer una visita si quieres entender por qué este sitio está siempre lleno. Así que, si alguna vez te preguntas qué hace que La Esquinica sea tan especial, la respuesta es sencilla: un placer culposo de tapas bien hechas. La calidad de la comida, el buen servicio y ese ambiente vibrante hacen que cada visita sea una experiencia única que te hace querer volver una y otra vez. ¡Prepara tu estómago, que el festín está a punto de comenzar! ️✨

Fotografías La Esquinica

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