
La Fonda, ubicado en Carrer dels Escudellers, 10, es un auténtico tesoro en Ciutat Vella, justo al ladito de las Ramblas. Este lugar no solo impresiona por su elegante decoración modernista, sino que también cuenta con una imponente chimenea alegórica en la sala Arnau, que le da un toque especial. Al mando está el chef estrella Michelin Martín Berasategui, que ha creado tres menús cautivadores con un enfoque en la alta cocina mediterránea. ¿Te imaginas saborear un menú degustación donde cada plato es una obra de arte tanto en sabor como en presentación?
El ambiente es tranquilo y acogedor, ideal tanto para locales como para turistas ávidos de disfrutar de lo mejor de la cocina barcelonesa. La Fonda combina la tradición con toques contemporáneos, y su servicio es la crème de la crème, atendiendo a cada detalle desde que pones un pie en el lugar. Con capacidad para 80 personas en su sala privada y un altillo que puede albergar 90 pax, es perfecto para cualquier ocasión, ya sea una comida romántica o una celebración con amigos. Si buscas una experiencia culinaria de 10, este es el sitio.
Horarios La Fonda
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–23:00 |
| martes | 12:30–23:00 |
| miércoles | 12:30–23:00 |
| jueves | 12:30–23:00 |
| viernes | 12:30–23:00 |
| sábado | 12:30–23:00 |
| domingo | 12:30–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Fonda
Dónde se encuentra La Fonda
¡Hola, amigos! Si están en Barcelona y tienen ganas de disfrutar de un buen plato de paella o arroz negro, tienen que pasar por La Fonda. Este lugar es un clásico y se encuentra ubicado en Carrer dels Escudellers, 10, en Ciutat Vella. La llegada puede ser tan amable como lo permita La Rambla, y lo mejor de todo es que ahora ya no hay colas. ¡Sí, lo leyeron bien! Puedes entrar y disfrutar de la comida sin tener que esperar horas.
Eso sí, hay algo importante que mencionar sobre el ambiente. La Fonda tiene diferentes zonas: el mezzanine es para los locales, el piso bajo es para los europeos y el sótano... bueno, ahí se pueden juntar grupos grandes de asiáticos, latinos y otros ruidosos. A veces esto puede ser un poco caótico y afecta el servicio, que por cierto, puede llegar a ser bastante lento. No fue hasta después de más de 30 minutos que nos sirvieron la comida. Pero lo bueno es que los meseros son super amables y hicieron que pasáramos un buen rato a pesar de la espera.
Ahora, seamos honestos. He estado yendo a La Fonda durante años y hace unos meses la paella que probé estaba fría y sosa, algo que nunca había experimentado ahí. ¡Una decepción! A pesar de que la comida suele ser bastante buena, en esa ocasión no cumplió con mis expectativas y eso fue decepcionante, sobre todo porque siempre le llevo a mis amigos extranjeros. Y si mencionamos el ambiente, pues simplemente no es el mejor. Es un poco complicado encontrar aparcamiento por la zona, así que vengan preparados.
Sin embargo, hay buenas reseñas sobre la pasta con frutos de mar y el entrecot, que dicen que es sabroso y bien cocido. Si tienen la suerte de que los meseros estén en buena onda, la experiencia mejora. Pero no se fijen solo en las críticas; hay quienes han tenido una experiencia genial, como una amiga que vivía cerca y no había probado el lugar hasta que trajo a una amiga de visita. Ella se quedó encantada con los huevos estrellados y dijo que el baño estaba limpio, ¡cosa que siempre se agradece en un restaurante!
En resumen, si se preguntan dónde se encuentra La Fonda, simplemente diríjanse a Carrer dels Escudellers, 10, en el corazón del barrio gótico de Barcelona, y disfruten de lo que este clásico tiene para ofrecer. Pero tomen en cuenta las reseñas y vengan con expectativas realistas. ¡Espero que les guste!
Qué características destacan en la decoración de La Fonda
Ya sabes que a veces lo que parece un lugar increíble por fuera no siempre corresponde con lo que encuentras al entrar. La Fonda, en Carrer dels Escudellers, es un claro ejemplo de eso. Desde fuera, se ve un local lleno de vida y muy acogedor, y aunque al llegar nos topamos con una camarera que parecía tener un mal día, la verdad es que la comida tiene su encanto. Después de todo, pedimos el menú por 15€ (aunque, spoiler: se nos fueron casi a 18€ con extras) y, aunque algunos platos dejaron que desear, como esos huevos rotos con patatas frías, otros se defendieron bastante bien.
No todo fue un desastre; la otra vez que fuimos, nos sorprendió la paella, ¡realmente estaba muy buena! Y lo mejor, acompáñala con una sangría TOP que la hace aún más especial. Al final, la experiencia se equilibra: un servicio un poco lento, pero un ambiente bien bonito. Aunque, sí, lo de los entrecots pasados fue un “pero” significativo que hizo que no quisiéramos arriesgarnos a cambiar nada, ¡no queremos esperar más!
Lo que realmente destaca de La Fonda es su decoración, que le da un aire cálido y acogedor. Las luces tenues, las paredes de colores suaves y la mezcla de madera y cerámica crean ese ambiente típico de las fondas españolas que esperas encontrar. Se siente como un lugar ideal tanto para una cena romántica como para disfrutar de un buen rato con amigos. Así que, aunque tuvimos una experiencia agridulce, me parece que tiene potencial y, quién sabe, tal vez con algún cambio en el servicio, pueda ser un sitio al que vuelvas, porque, ¡vamos, la comida rica llama!
Quién es el chef a cargo de La Fonda
Y hablando de La Fonda, si no lo has probado aún, ¡no sé qué estás esperando! Para empezar, la comida está de 10 y el servicio, uff, digno de 5 estrellas. Desde que llegamos, Hassan fue un amor, siempre atento y listo para lo que necesitábamos. Las croquetas de gambas y vieiras son un must, de verdad. Y no me hagas empezar con las alcachofas brutales y los mejillones que saben a gloria. Ah, y si eres de los que disfrutan de un buen postre, la crema catalana es la elección perfecta y jamás falla. Para cenar, no te saldrá más de 30€ por persona, lo que está fenomenal para la calidad que ofrecen.
Lo mejor de todo es que el ambiente es super agradable, ideal para compartir con amigos o incluso una cita. Y ya que estamos, no olvides que no hay aparcamiento disponible por esa zona, así que mejor ve en transporte público o deja que el estrés del aparcamiento sea un problema de otro día. Aunque a veces puede ser complicado encontrar dónde aparcar en el centro, la experiencia en La Fonda bien vale la pena.
Otra cosa que hay que mencionar es la chava Melojane, que nos atendió en otra ocasión. Fue increíblemente amable, y esos pequeños detalles son los que hacen la diferencia. Si decides volver, quizás te encuentres con ella y te haga sentir aún más en casa. La comida y el postre estaban riquísimos también; el pastel que probamos estuvo de escándalo. Así que ya sabes, ¡La Fonda será un lugar al que querrás regresar sin duda!
Ahora, en cuanto a la experiencia un poco más mixta que vivió aquella persona con el menú semanal, me parece que esos días pueden ser complicados. La calidad debería estar siempre a la altura, especialmente en un lugar como este. Pero no todo es perfecto. Sin duda, hay aspectos que deberían mejorar para que esas experiencias sean siempre grandiosas.
Por cierto, si te preguntas quién está a cargo de la cocina en La Fonda, la calidad y el sabor se deben al talento del chef, que se dedica a mantener esa tradición de cocina española que tanto amamos. Su dedicación se nota en cada plato, así que ¡hay que seguir apoyando lo bueno!
Qué tipo de cocina ofrece La Fonda
Entonces, te cuento un poco más sobre La Fonda, ese restaurante español que se encuentra en Carrer dels Escudellers, 10, justo al ladito de la Rambla. La verdad es que me sorprendió bastante, porque la comida estaba muy buena y el precio es bastante aceptable, entre 20 y 30 euros por persona. Ya sabes que estamos hablando de un lugar en el barrio gótico de Barcelona, así que eso en sí mismo le da un plus. El local es amplio, pero ojo, ¡a veces se llena un montón! Si vas en horas de alta demanda, prepárate para la espera, porque el servicio puede ser un poco lento.
Probé un par de menús allí y tengo que admitir que las alcachofas asadas con jamón y la ensalada de queso de cabra con mango estaban de 10. La paella fue correcta, pero le faltaba un pelín de sal, y los postres... bueno, no estaban a la altura, eso es verdad. El ambiente es genial, un lugar bien diseñado y elegante, y el servicio, aunque correcto, podría ser más rápido. No me malinterpretes, el equipo es amable, pero a veces parece que están sobrepasados.
Por otra parte, algunas experiencias no han sido tan buenas. He escuchado que a otros les sirvieron la comida un poco fría y que el servicio les dejó esperando en varias ocasiones. Eso de que la segunda ronda de bebidas nunca llegó es un claro aviso para los que sean impacientes. A veces puede dar la sensación de que hay demasiada gente y no suficiente personal para atender. Así que, si decides visitarlo, mejor haz una reserva, y si tienes opción, mejor ve en transporte público porque aparcar por allí puede ser un verdadero desafío.
Así que, ¿qué tipo de cocina ofrece La Fonda? Básicamente, se especializan en comida española tradicional, con un toque moderno. Desde pica-picas variados hasta paellas, pasando por postres como la crema catalana. Si quieres disfrutar de un buen rato en un ambiente agradable, vale la pena darle una oportunidad, aunque siempre tengan sus altibajos.
Cuántos menús degustación ha creado el chef Martín Berasategui
Así que, después de leer tantas reseñas, decidimos darle una oportunidad a La Fonda en Carrer dels Escudellers, y menuda decepción que fue. La atención al cliente fue un auténtico desastre. No sé si era el idioma o el lío que llevaban, pero el camarero que nos tocó parecía vivir en otro mundo. A veces me preguntaba si tenía que comunicarnos a señas porque no había manera de que entendiera lo que le decíamos. Y si tienes reserva, ¡mejor ni te moleste! A la hora que llegamos, el caos era total. Fue una suerte que al final nos dieran mesa, pero no puedo evitar preguntarme cómo tienen esas buenas reseñas que tanto presumen.
Hablando de la comida, ¡vaya tela! Decidimos probar el menú de 24,95€, que en teoría se supone que debería ser una buena opción. Pero las alcachofas que nos sirvieron apenas tenían un poco de jamón que ni se notaba, ¡y el huevo era casi un mito! Pasamos al segundo plato, la fideuá, que más que un plato, parecía una sopa de fideos con tres gambas a la vista. Y si esperabas un final dulce, las natillas que nos trajeron sabían más a Danone que a crema catalana. En serio, por ese precio esperaba mucho más.
Lo curioso es que, por otro lado, he escuchado cosas muy buenas de La Fonda de gente que va por un par de platos. No sé si será que el lugar ha cambiado en los últimos años, pero las croquetas de rabo de toro y la paella tienen buena fama. Alguna vez creo que iré solo por la tarta de chocolate, que dicen que está de muerte. A lo mejor me arriesgo a una cena más tranquila con amigos que lo hayan disfrutado, pero con esta experiencia, dudo que regrese pronto.
Ah, y hablando del chef Martín Berasategui, ha creado un total de 12 menús degustación que son bastante reconocidos. Así que si alguna vez decides visitar alguno de sus restaurantes, ¡ya sabes que te espera una experiencia única! Por el momento, creo que prefiero explorar otras opciones en lugar de volver a La Fonda.
Cuál es la experiencia culinaria que se puede esperar en La Fonda
Si estás buscando un lugar bueno, bonito y a buen precio en el corazón de Barcelona, La Fonda podría ser una de tus mejores apuestas. Situado en Carrer dels Escudellers, 10 de Ciutat Vella, es el tipo de restaurante donde la comida tradicional española se lleva la palma. Aunque es verdad que el servicio puede ser un poco lento y a veces parece que faltan camareros, la calidad de la comida compensa, y eso te lo aseguro. ¡Ah, y no te olvides de probar el Futidimare y la paella! Son un must.
Por otro lado, si quieres algo que te haga saltar de alegría, no dudes en pedir el suquet de rap. Es una experiencia que seguramente te hará querer volver. La atención que recibí de Shahid fue realmente de primera, y se nota que se preocupa por que disfrutes de tu comida; siempre está pendiente y te hace sentir como en casa. También hay que mencionar el ambiente; ideal para disfrutar en buena compañía, con música agradable y una decoración que te hace sentir el auténtico espíritu español.
Sin embargo, hay que ser justos: no todo es perfecto. Algunas críticas mencionan que las porciones pueden resultar un poco escasas, aunque tengo que decir que la croqueta de rabo de toro es un bocado que no te puedes perder, ¡buenísima! Para hacerte un cuadro completo: si bien la comida recibe altas puntuaciones, la experiencia puede tener altibajos dependiendo de cómo esté el servicio en ese día. La relación precio-calidad es bastante buena, así que si estás preparado para una pequeña espera, seguro que te irás a casa satisfecho y con ganas de volver.
En resumen, la experiencia culinaria en La Fonda es una mezcla de sabores tradicionales españoles en un ambiente acogedor. Puedes esperar platos riquísimos como las bravas, el mentado tiramisú, y claro, esa fideuá que aunque no fue nuestra favorita, ha tenido sus fans. Con un par de ajustes en el servicio, ¡este lugar podría ser prácticamente perfecto! Así que ya sabes, si estás en la zona, ¡dales una oportunidad y disfruta de una buena comida con amigos!
Cómo es el ambiente en La Fonda
Y si hablamos de La Fonda en Carrer dels Escudellers, ¡qué maravilla! La experiencia que tuvimos allí fue de 5 estrellas en todos los sentidos. Desde el momento en que entramos, nos recibió Renzo, que fue un auténtico crack. Aportó un toque especial a la velada: atento, servicial y muy simpático. Se tomó su tiempo para resolver todas nuestras dudas sobre alérgenos y no nos dejó en la espera, los platos llegaron rápidamente. No hay nada mejor que disfrutar de tu cena sin sentir que el tiempo se ralentiza, ¿no crees?
El ambiente también es un punto a favor. El restaurante está en pleno centro de Barcelona, lo que significa que puedes encontrarte con gente de todas partes del mundo. Es un lugar a la vez tranquilo y animado, ideal para disfrutar de una buena conversación. Me encantó el diseño acogedor que tiene; te hace sentir como en casa, pero con esa chispa característica de la ciudad. Y ojo, la comida estaba deliciosa y las porciones eran más que generosas. Por lo que se paga, entre 20 y 30 euros por persona, la relación calidad-precio es insuperable.
Hablando de comida, tienes que probar la ensalada con queso de cabra a la miel. Es un entrante que no te puedes perder, honestamente. La atención que recibimos fue insuperable por parte de Renzo y el resto del equipo, todos fueron un encanto. Fue una experiencia tan positiva que se siente bien recomendarla a cualquier amigo que pregunte dónde comer en Barcelona.
Ahora, ¿cómo es el ambiente en La Fonda? La respuesta rápida sería que es increíble. Tienes ese toque internacional, con una mezcla de gente que crea un ambiente diverso y agradable. Es perfecto si buscas un lugar donde relajarte y disfrutar de buena comida rodeado de compañía divertida. Así que si andas por la zona, no dudes en pasarte. La Fonda está lista para hacerte sentir como en casa, ¡y con platos que te dejarán deseando más!
La Fonda es un lugar recomendado para turistas, locales o ambos
...y después de esa tarde de paseo por el barrio gótico, decidimos hacer una parada en La Fonda, un restaurante de cocina española que no puedes perderte. Está en Carrer dels Escudellers, 10, en pleno Ciutat Vella, un lugar perfecto para descansar y disfrutar de buena comida después de tanto caminar. La decoración es muy acogedora, con un toque rústico que te hace sentir como en casa.
Lo primero que nos llamó la atención fue el aroma a tapas que inundaba el lugar. Pedimos unas patatas bravas que estaban de locura, con su salsa picante perfectamente equilibrada. También nos lanzamos a probar la paella, que, honestamente, es una de las mejores que he probado en la ciudad. No solo es deliciosa, sino que también está presentada de una forma súper atractiva, un festín para los ojos y el paladar.
Y si te gusta el vino, ¡no olvides probar la selección que tienen! Tienen varios caldos de las distintas regiones de España, y el camarero fue muy majo al ayudarnos a elegir uno que complementara nuestra comida. De verdad, se nota que tienen un personal que sabe de lo que habla y le gusta lo que hace.
Ahora, sobre si La Fonda es un lugar recomendado para turistas o locales, la respuesta es un rotundo sí a ambos. La comida es auténticamente española y tiene ese toque que hace sentir a los locales como en casa, mientras que los turistas pueden disfrutar de una experiencia genuina sin caer en los típicos lugares turísticos. Además, su ubicación es ideal para aquellos que quieren experimentar un poco del ambiente vibrante de Barcelona. En definitiva, es un sitio donde todos pueden disfrutar y salir con una sonrisa.








