
L'Àmfora es un restaurante acogedor situado en Ctra. Parets a Bigues, 127, 08187 Santa Eulàlia de Ronçana, Barcelona. Con una puntuación de 3.7 de 5 en Restaurant Guru, este lugar ha sido revisado por más de 800 visitantes, quienes han compartido sus experiencias a través de 1481 reseñas. Aquí puedes disfrutar de un menú de fin de semana por solo 16€, que incluye entrante, primer y segundo plato, postre, pan y bebida. Y no te preocupes por el clima, ¡tienen salón interior climatizado y una terraza genial para relajarse!
El ambiente en L'Àmfora es familiar y cálido, perfecto para una comida con amigos o una cena familiar. Abren 6 días a la semana y son bastante accesibles si necesitas hacer reservas o aclarar dudas; solo tienes que llamarlos al 938 44 90 79. Si estás buscando un lugar sencillo pero limpio, donde disfrutar de buena comida a un precio razonable, este es el sitio ideal. ¡No olvides explorar su menú original y compartir tus fotos!
Horarios L'Àmfora
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 8:00–22:00 |
| miércoles | 8:00–22:00 |
| jueves | 8:00–22:00 |
| viernes | 8:00–24:00 |
| sábado | 8:00–24:00 |
| domingo | 8:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación L'Àmfora
Dónde se encuentra L'Àmfora
¡Hola, amigos! Hoy quiero contaros sobre L'Àmfora, un restaurante que se encuentra en la Ctra. Parets a Bigues, 127, en Santa Eulàlia de Ronçana. La verdad es que he pasado por allí un millón de veces, pero nunca me decidí a entrar hasta hace poco. Y la verdad, ¡vaya sorpresa! Pero, claro, no todo es color de rosa…
Primero que nada, si sois de los que vais con vuestro perro a todas partes, apuntad esto: no aceptan perros, ni siquiera en la terraza. Hoy, por ejemplo, mientras tomábamos una cerveza al aire libre, el camarero se acercó muy amablemente a decirnos que los perros no están permitidos. Fue bastante inesperado y, sinceramente, nos hizo sentir un poco mal. No sé, es como si en estos tiempos se debería tener más consideración, ¿no? Aún así, entiendo que cada lugar tiene sus reglas, pero me parece que van a perder a más de un cliente.
En cuanto a la comida, puedo deciros que, aunque no estaba mal, el servicio es un poco mejorable. En fin de semana suele estar a tope y el camarero no da abasto. Aunque sí, los precios han subido y ya se nota. La última vez que estuve, el menú del domingo estaba a 16 euros y las raciones eran generosas, así que, en ese sentido, bien. Pero, como diría Mateo, el jefe, hace falta más ayuda en el bar. Es un poco frustrante cuando suben los precios y sientes que el servicio se resiente.
Y, por último, no puedo dejar de mencionar que todas las reseñas no son lo que parecen. He visto de todo, desde gente decepcionada con las raciones de la paella hasta platos que no parecían muy frescos. Y eso duele, porque, aunque el local tiene buen potencial, parece que la atención al cliente anda un poco coja. ¡Lo mejor es que vayas a probarlo tú mismo y saques tus propias conclusiones! Pero recuerda que L'Àmfora está en una zona algo rara, casi en un polígono, así que no esperes vistas espectaculares. Pero el sitio vale la pena, ¡sobre todo si quieres probar su menú de mariscadas!
Cuál es la puntuación del restaurante en Restaurant Guru
Y, bueno, hablemos de L'Àmfora, que ha sido un rollo de experiencias para todos los gustos. Por un lado, hay quienes han disfrutado de su visita, como esa vez en la que la comida estaba muy buena. La ensalada y el marisco fueron un hit total, aunque la carne a la brasa dejó un poco que desear. El servicio, sin embargo, estaba estresado y un poco despistado, y el ambiente... bueno, era ruidoso y saturado. Pero claro, ¡no todo puede ser perfecto! Por eso, le dieron 4 estrellas. Aunque no pudo ser el gran lugar que esperaban, la comida al final ayudó a que la experiencia no se tarncara del todo.
En contraste, el desayuno fue un verdadero fiasco para algunos. Imagínate pagar 10 euros por dos costillas de cordero que ni siquiera estaban bien servidas, o 6,50 euros por dos filetes de pechuga de pollo miserables. No sé tú, pero francamente, no quiero tener que pagar tanto por un bocadillo que parece que lleva más aire que relleno. A pesar de que el servicio fue decentillo, esas cantidades y precios hicieron que la visita valiera solo 2 estrellas. Claramente, no piensan repetir.
Luego, hay también la historia de las torradas de butifarra. ¡Madre mía! Después de esperar como locos, se presentan con una torrada que te haría reír de lo pequeña que era. 8 euros por nada y un orujo a precio de oro. Aunque el trato fue correcto, la comida no salvó la situación, así que se quedaron con 1 estrella. Al parecer, los lavabos también son un tema para llorar, lo que habla de que el sitio necesita una buena renovación.
Por último, si te estás preguntando cuál es la puntuación del restaurante en Restaurant Guru, la cosa se ve un poco variable, pero en general está en un 3.5 de 5, que es un reflejo claro de las experiencias mixtas que hemos estado comentando. Aún así, la localización tiene su atractivo, pero te recomiendo que vayas con las expectativas bien a la baja y, sobre todo, sin prisa.
Cuántas reseñas han dejado los visitantes de L'Àmfora
Así que, la verdad, cada vez que leo sobre L'Àmfora me quedo con una mezcla de emociones. Una estrella porque hay quienes dicen que la calidad y cantidad de la comida ha ido en picado. ¿Qué pasa con eso? ¿Por qué no pueden mantener ese estándar, especialmente cuando uno espera algo decente por lo que paga? Y lo de la paella, no puedo creer que solo se ofrezca si van dos personas. ¡Vamos! Si voy sola, ¿me quedo sin mi paella? Eso es un verdadero bajón. Entiendo que los restaurantes tienen sus reglas, pero también deberían pensar en el cliente. Al final, esa persona no quiere volver y tiene toda la razón, ¡con razón!
En el otro extremo, hay quien ha disfrutado más de la experiencia, dándole cuatro estrellas y mencionando que la relación calidad-precio es muy buena. Eso sí, suena a que el lugar tiene una carta amplia, pero no hay nada que realmente brille. A veces no es necesario que todo sea excepcional; simplemente algunos platos sencillos pueden ser suficiente para salir satisfecho. Es un lugar donde, si estás en la zona, puedes ir a disfrutar de un buen plato sin mucha pretensión.
Sin embargo, lo de los chuletones que llegan con un olor extraño es completamente inaceptable. Una estrella en comida y además ladilla, ¡eso es un desastre! Que te digan que el problema es que estaba poco hecho y después te manden de vuelta a la cocina con otro corte que también huele mal… ¡Eso ya es para llorar! No entiendo cómo algunos comensales llegan a decir que prefieren ir al kebab de más abajo. ¡Hay que tener un mínimo de estándares! Una buena cocina tiene que cuidar lo más básico: la higiene y la calidad de los ingredientes.
Y si pensabas que el tema de las mascotas estaba más claro, piénsalo de nuevo. Una experiencia de una estrella también la vivieron aquellos que solo querían disfrutar de su tiempo en la terraza con su perro. Les dijeron que se movieran más lejos, como si los animales fueran un problema. ¿No es ridículo? Tal vez deberían actualizar sus políticas y ser un poco más acogedores. La verdad, no sé cómo han podido recibir tantas reseñas.
¿Y cuántas reseñas han dejado los visitantes de L'Àmfora? El recuento va desde una estrella hasta cinco, capturando un poco de todo. Por lo que parece, la experiencia allí es una lotería. ¡Espero que encuentren la forma de hacer que la mayoría salga contenta, porque, de lo contrario, se les va a quedar la clientela en el aire!
Cuál es el precio del menú de fin de semana en L'Àmfora
Te cuento, una de las cosas que más me gusta de L'Àmfora es que tienen un menú increíble de lunes a viernes que me tiene enganchado. La comida está bastante bien y, si tienes suerte de pillar un buen día, puedes disfrutar de su amplia terraza. Es perfecto para esos días soleados en los que te apetece comer al aire libre. También hay parking justo al lado, así que olvídate de la búsqueda eterna de aparcamiento. Claro, el único detalle es que si tienes prisa, sería mejor que no vinieras en horas pico porque el servicio puede ser un poco lento.
Sin embargo, tengo que admitir que el fin de semana es otra historia. La última vez que fui un sábado, el servicio fue bastante deficiente. Pedí una tapa a las 10:50 y, aunque la bebida llegó rápido, la tapa tardó hasta las 11:35 y además llegó fría. Imagínate quedándome ahí con la tapa helada y la cerveza caliente, ¡eso definitivamente me hizo perder la paciencia! Así que si estás planeando ir un fin de semana, ve preparado para relajarte un poco y no tener prisa.
Por otro lado, una experiencia que no fue tan positiva fue cuando intentamos llevar a nuestro perro. El camarero nos dijo que no podíamos estar en el interior y, aún peor, que las mesas en la terraza también estaban prohibidas para nuestro amigo de cuatro patas. Nos mandaron a otras mesas al sol con 35°C, lo cual fue bastante decepcionante. En resumen, el trato no fue el mejor y me dejé llevar por la frustración.
A pesar de todo, tengo que reconocer que la comida suele ser muy buena cuando está bien preparada. Hay opciones variadas, desde mariscadas hasta platos a la brasa, que son una de sus especialidades. Si estás planeando una celebración, puede que L'Àmfora no sea una mala elección, aunque quizás más entre semana que el fin de semana. Ah, y si te preguntas por el precio del menú de fin de semana, suele rondar entre los 20 y 30 € por persona, así que es bastante accesible en comparación con otras opciones de la zona.
Qué incluye el menú de fin de semana
Así que, para ponerte en contexto, la última vez que fuimos a L'Àmfora, sinceramente, no confiaba en que fuera a ser una experiencia memorable. Al principio, el lugar no se veía muy prometedor, pero, ya sabes, a veces pensaba “bueno, a lo mejor no es bonito, pero la comida sí estará buena”. Y, para variar, esta vez intentamos convencernos a nosotros mismos de que la primera impresión era la que contaba… ¡pero no fue así! El mal servicio y la lentitud del personal casi arruinan el momento. Entre plato y plato, tenías tiempo de sobra para hacer la digestión, y los camareros parecían más interesados en el suelo que en nuestros pedidos.
A pesar de esa experiencia un poco frustrante, hay ocasiones en las que hemos comido allí y ha estado muy bien. Optamos por el menú y quedamos contentos. Eso sí, mientras esperábamos nuestro pedido, pasaron unos platos a la carta que olían divino. Los trozos de carne que vi eran generosos y parecían un espectáculo. Pero, ahí viene el detalle, el servicio seguía pasándose de lento. Así que ya sabes, si tienes prisa, tal vez debas pensarlo dos veces. En general, lo positivo fue la relación calidad-precio, porque si pagas entre 10 y 20 euros, la comida se deja disfrutar.
Ahora, no quiero que te lleves una mala impresión. La última vez que estuve fue un poco decepcionante. Pedí el menú de fin de semana por 17 euros y, en teoría, debería estar *buenísimo*, pero la paella que me sirvieron no daba la talla. Recuerdo que la primera vez que pedí este menú estaba riquísima. El pobre camarero que nos atendió ese día no estaba en su mejor momento; era tan poco amable que daba pena pedirle algo. En fin, esto puede pasar, pero no deja de ser un chasco.
Por otro lado, la experiencia puede ser bastante positiva si te atreves con las tapas, que son una maravilla. Cosas como los caracoles y los callos son opciones que nunca decepcionan. En verano, sentarse en la terraza bajo las estrellas es prácticamente un planazo. Además, para el menú de fin de semana, pagas 16 euros por persona y eso incluye un entrante, un primero, un segundo, postre, pan, y las bebidas son solo agua o vino; si quieres algo más suave como una cerveza, ¡prepárate para el cobro extra!
Así que, ya ves, L'Àmfora tiene sus altibajos, pero siempre es un lugar al que puedes volver y experimentar algo nuevo cada vez. ¡No dudes en darles otra oportunidad!
El restaurante tiene opciones en el exterior para comer
Y hablando de L'Àmfora, no puedo evitar soltar un par de observaciones. Me acuerdo que decidimos probar el menú entre semana porque sonaba atractivo con esos 9,5€, pero, sinceramente, me quedé un poco decepcionado. Los platos eran tres, lo cual está bien, pero la guarnición de patatas era escasa. En serio, ¿cuesta tanto incluir un par de patatas más? Y eso que no soy de los que pide una montaña de comida, pero esas cantidades tirando a justas hacen que te quedes con un poco de hambre. Ah, y si pides vino con gaseosa, ten en cuenta que la gaseosa la cobran a parte, lo que me pareció un detalle un tanto cutre.
Luego, el menú de fin de semana a 15€ tampoco fue la maravilla que esperaba. Entiendo que haya paella y fideuá, pero... ¡vamos! ¿no se puede poner un puñado más de arroz? La sensación general es que intentan escatimar en la cantidad en vez de ofrecer una experiencia generosa y satisfactoria. Y ya ni hablemos del medio menú para niños; solo tienen la opción de agua o vino, lo que es un poco raro. En fin, esos pequeños detalles hacen que la experiencia no sea tan memorable, y te dejan con un sabor agridulce.
Para ser sinceros, aunque la ubicación es genial y muy bien comunicada, el ambiente es un poco raro. Me gusta la idea de un restaurante familiar, pero compartir espacio con el bar donde la gente está de copas es algo que no me convence del todo. A veces quieres disfrutar de una cena tranquila, y el ruido de un bar cercano no ayuda mucho. A pesar de eso, tengo que reconocer que hay algo en el servicio que puede ser un punto positivo; en general, el personal es atento, aunque la experiencia puede variar según el camarero que te toque.
Y si te preguntas si L'Àmfora tiene opciones en el exterior para comer, la respuesta es sí. Tienen un amplio espacio donde puedes disfrutar de tu comida al aire libre, lo cual es un plus si buscas un lugar para pasar el rato, sobre todo en días soleados. Así, aunque haya cosas que mejorar, si decides ir con amigos o familia, puedes aprovechar el ambiente exterior. Pero bueno, al final lo importante es disfrutar y que la comida sea buena, y parece que aquí aún queda camino por recorrer.
L'Àmfora es apto para comidas en familia
Y hablando de L'Àmfora… vaya experiencia que nos llevamos. Por un lado, los camareros fueron súper amables y comprensivos, lo cual es un plus en cualquier sitio. Pero la comida, ¡uff! La fideuá que pedimos estaba totalmente incomestible. Y ni hablar del churrasco; solo olerlo ya era un indicativo claro de que algo no iba bien. Al final, el camarero tan gentil nos cambió el plato, pero la verdad es que a esa altura ya estábamos con el estómago revuelto. Lo que menos queríamos era postre, aunque nos ofrecieron un café de cortesía. Pero, ¿sabes qué? Nos cobraron los dos menús completos sin poder casi comer. No lo recomendaría a nadie.
Otra perspectiva que escuché fue más neutra; alguien por ahí decía que la comida estaba bastante bien, aunque no es lugar para los ansiosos. Cuarenta minutos solo para que te traigan zumos. Luego, otros veinticinco para los primeros platos. Si tienes tiempo, puede que lo disfrutes, pero si tienes prisa, mejor corre a otro sitio. Y, sinceramente, esos tiempos de espera… ¡son de locos!
Después también comentaron sobre una experiencia muy negativa con las moscas. Estaban en la terraza, y no solo eso, pero el pulpo también les decepcionó mucho. Con lo rica que es la carne, lo ideal hubiera sido que la acompañaran con alguna salsa o alioli, porque así tal cual, mucho ruido y pocas nueces. Al final, ¡todo un desastre!
Y para responder a la pregunta de si L'Àmfora es apto para comidas en familia... la verdad es que, con todo lo que hemos escuchado, parece que no sería la mejor opción. Aunque algunos han tenido buena experiencia con la atención, la calidad de la comida no suena prometedora, y para los niños... ni hablar de probar algo rico. Mejor buscar otro lugar donde todos salgan satisfechos y felices.
Cuántos días a la semana está abierto L'Àmfora
Te cuento que L'Àmfora es uno de esos restaurantes de carretera que sorprenden para bien. Está justo al lado de una gasolinera, así que es un lugar práctico si andas de paso. Y lo mejor de todo, siempre suele haber espacio para aparcar, así que olvídate de dar vueltas buscando sitio. La primera vez que fui, me pareció un lugar bastante luminoso y agradable, con una terraza cubierta amplia donde puedes disfrutar de una comida al aire libre. Además, ¡tienen un asador a la vista! El ambiente es muy relajado, ideal para hacer una parada sin estrés.
Y hablando de la comida, ¡vaya que tienen buenas opciones! Si te gusta la paella, la de allí es espectacular y la fideuá también se lleva todos los aplausos. En una de mis visitas, pedí carne y pescado, y ambos estaban en su punto. La verdad es que, por el precio que manejan, que ronda entre 10 y 20€ por persona, te sientes satisfecho. Sin mencionar que tienen un menú con 3 platos, postre y bebida que está muy bien pensado y con variedad. Hay opciones para todos los gustos, desde entrantes hasta platos fuertes.
Una vez, celebré un aniversario allí y Karina, la encargada, tuvo la amabilidad de enseñarnos la sala donde hicimos nuestro banquete hace años. Ese tipo de detalles marcar la diferencia, sobre todo porque el servicio siempre ha sido muy amable. Eso sí, si tienes prisa, ten en cuenta que a veces el servicio puede ser un poco lento; una vez esperé más de tres horas por un plato combinado básico.
En cuanto al horario, L'Àmfora está abierto casi toda la semana, así que no dudes en acercarte entre semana o el fin de semana; seguro encuentras un buen momento para disfrutar de su comida. ¡No te lo pierdas!
Cómo puedo hacer una reserva en L'Àmfora
Y después de tanto hablar de dónde comer, L'Àmfora se ha convertido en nuestro 'must' de cada fin de semana. ¡En serio! No sé tú, pero yo ya me imagino con el menú de 13.50€ en la mesa, donde te sorprenden con un entrante, dos platos y un postre que está de muerte. Y no creas que te quedas con hambre; el menú es más que generoso y el servicio es siempre rápido y amable. ¡Y esos bocadillos y tapas que tienen para almorzar son simplemente perfectos para picar!
La verdad es que el ambiente es genial, especialmente cuando ves cómo preparan la parrillada de pescado o la carne a la brasa. Me encanta que todos los camareros parecen más amigos que simplemente trabajadores; siempre te hacen sentir bienvenido. Además, como aquí hay muchas plazas de aparcamiento y, para colmo, ¡es gratuito! No hay excusa para no pasarse, ¿verdad?
Ahora, claro, no todo ha sido un camino de rosas. Escuché una vez a alguien expresar su desacuerdo, y si bien es importante oír todo tipo de opiniones, esa experiencia no reflejaba el trato que hemos recibido la mayoría. Ojalá que alguien más pronto aprenda que un poco de cortesía siempre hace la diferencia.
Y sobre cómo hacer una reserva en L'Àmfora, es muy sencillo. Puedes llamarlos directamente o, si prefieres, simplemente pasarte y asegurar tu mesa. ¡Aprovecha esos espacios libres! Te aseguro que no querrás perderte la experiencia de disfrutar de su buen rollo y comida sabrosa. ¡Que se arme una buena comida!








