
Mas Fonoll es un auténtico restaurante de brasa y cocina catalana de pagès que no te puedes perder si andas por Sant Feliu de Codines, cerca de Barcelona. Situado en una bellísima masía rodeada de naturaleza, este lugar es perfecto para disfrutar de platos tradicionales elaborados con productos de proximidad, como verduras de su propio huerto y carnes de primera calidad. Si te gusta la cocina mediterránea, aquí tienes una amplia carta que seguro te dejará satisfecho; ¡no olvides probar las chuletas y las famosas patatas que todos recomiendan!
La atmósfera de Mas Fonoll es súper acogedora, ideal para compartir con amigos o familia. Además, el servicio es rápido y amable, lo que siempre suma puntos. Tienen opciones para todos, incluyendo vegetarianas y veganas, así que no hay excusas. Ven a disfrutar de postres exquisitos y una buena copa de aceite propio, todo en un entorno que te hará sentir como en casa. No te sorprendas si al salir ya estás pensando en cuándo volver.
Horarios Mas Fonoll
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | Cerrado |
| sábado | 13:00–16:00 |
| domingo | 13:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mas Fonoll
Dónde se encuentra Mas Fonoll
Si buscas un lugar donde disfrutar de la auténtica cocina catalana, no puedes perderte Mas Fonoll. Este restaurante tiene una vibra muy especial: es amplio, cómodo y limpio, lo que lo convierte en el sitio ideal para relajarte y disfrutar de buena comida. La relación calidad-precio es bastante justa, con un precio promedio de 30-40 € por persona. Te aseguro que con los platos que ofrecen, ¡no te arrepentirás!
La comida es de primera, te lo prometo. No puedes irte sin probar el Peu de Porc y Galta de Porc a la brasa - son sencillamente brutales. Y si te gustan los postres, sus Flams amb Nata son una delicia que despierta hasta al más dormido. El ambiente es genial y, aunque el servicio puede ser un poco lento en momentos puntuales por la cantidad de clientes, son amables y atentos. He estado en lugares peores por ahí, así que, honestamente, me quedo con el cariño de este sitio.
Y si crees que solo hay carne, ¡estás muy equivocado! Tienen opciones vegetarianas como calçots, verduras a la brasa y unas increíbles patatas fritas que no te puedes perder. La carta tiene un toque de amor a la cocina casera, así que si eres de los que dicen que no saben cocinar, aquí te sentirás como en casa. Ah, y no olvides el alioli de Miquel y los postres de Marga, que son como esos pequeños abrazos que reviven el espíritu.
Ahora bien, para llegar a Mas Fonoll, tendrás que aventurarte un poco, ya que está en Masia Mas Fonoll, apartat, n° 9, 08182 Sant Feliu de Codines, Barcelona. La carretera para llegar es un poco pista, pero créeme, el viaje vale la pena. Además, el aparcamiento es gratuito y hay muchas plazas disponibles, así que no tendrás que preocuparte por eso. Recuerda hacer reserva, porque se llena rápido gracias a las recomendaciones de boca a boca. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de cocina ofrece Mas Fonoll
Te cuento que, si buscas una experiencia culinaria auténtica, Mas Fonoll es un sitio que nunca decepciona. Hemos ido varias veces y siempre salimos súper satisfechos. La comida, en serio, es espectacular. Cada vez que vamos, disfrutamos de esa verdura a la brasa que es simplemente imperdible. Y si te gustan los champiñones y las alcachofas, no te lo pensarás dos veces. Recuerdo que una vez pedimos como segundos la carrillada, el peus de porc y, por supuesto, las botifarres. ¿Te imaginas lo jugosas que estaban? Como guarnición, siempre cae un buen plato de mongetes y patatas fritas, ¡no sabría cuál recomendarte porque todo está increíble!
Además, el ambiente es bastante agradable; está en medio de la naturaleza y la masía tiene un aire auténtico que te hace sentir que estás en casa, aunque sí, es un poco complicado llegar. Pero créeme, vale la pena. Y no te olvides de lo mejor: el precio. Por 35€ por persona con bebidas, cafés y pa torrat, está más que bien. Eso sí, asegúrate de reservar, que se llena al toque. Ah, y aunque los postres son simplemente correctos (tienes opciones como crema catalana o flan de huevo), la verdad es que después de todo lo demás, los dejas de lado.
Por otro lado, tuvimos una experiencia un poco más complicada en otra ocasión, donde éramos un grupo de 14. El servicio en esa comida no estuvo a la altura, para ser honestos, y los peques se quedaron sin opciones porque no tienen muchas cosas para ellos. Así que, si vas con niños, tenlo en cuenta. Pero volviendo a lo bueno, cuando estamos en su mejor forma, el servicio es excelente y bien rápido, lo que suma a la experiencia general.
Para que lo tengas claro, la cocina de Mas Fonoll es, sin duda, catalana. Se especializan en platos típicos elaborados con materias primas de calidad y esa tostadita en la mesa que siempre es bienvenida. Si lo tuyo son las verduras asadas o los platos de carne a la brasa, este es tu lugar. Es un restaurante que hace honor a la gastronomía catalana y, bajo mi punto de vista, vale la pena cada bocado.
Qué productos se utilizan en la elaboración de los platos
Así que, después de haber estado en Mas Fonoll, hay mucho que contar, ¿eh? El lugar es realmente precioso, perdido en medio de la montaña, lo que le da un toque auténtico y encantador. Si vas, recuerda que la masía de verdad te va a enamorar. A pesar de que fui en el turno de las 15:30 y el local estaba al 30% de su capacidad, el servicio se sintió un poco lento, lo cual me dejó un poco desilusionado. Pero bueno, creo que eso es algo que a veces pasa. La comida estaba más o menos bien, aunque debo mencionar que los embutidos estaban un poco fríos de nevera y no tenían ese sabor que uno espera al pedir un platillo típico.
Sin embargo, hay que decir que la calidad de la carne era excelente. Aquellas galtes y la escudella son platos que no te puedes perder. La carne, muy jugosa y preparada a la perfección, se lleva el premio. Hablando de las guarniciones, el pan tostado llegó frío y la escalibada estaba helada, lo que sinceramente fue un poco decepcionante. Cuando pregunté, me dijeron que se sirven calientes normalmente, así que no sé qué pasó ahí. En cuanto al servicio, ¡vaya faena! Me levanté tres veces para llamar la atención de algún camarero y, al final, incluso tuve que ir a pagar porque nadie aparecía. El trato fue amable, pero definitivamente se olvidaron de nosotros un poco rápido.
Aun así, la experiencia como tal tiene su magia. La ubicación es espectacular, rodeados de montañas, cerca de Gallifa y Caldes de Montbui. La comida fresca y rica, y la sopa de la casa, ¡oh, madre mía! La sirven en la olla y puedes repetir. Los postres son un must, se nota que son *faite maison* y, además, las porciones son increíblemente grandes. Eso sí, tal vez deberían ampliar los platos de carne a la brasa para que quepa la guarnición sin problemas. El huerto que tienen también es muy interesante; me imagino que muchos de los productos que utilizan vienen de allí, lo que le da una frescura especial a sus platos.
Si te preguntas qué productos utilizan, tienen un enfoque en ingredientes frescos y locales. La mayoría de las carnes son de la región, con especias y verduras que seguramente cosechan de su propio huerto. Así que, aunque tengas pensamientos encontrados por el servicio, la experiencia es valiosa y recomendable, sobre todo si buscas una auténtica masía en la naturaleza. ¡Así que no te lo pienses demasiado y anímate a ir!
Es necesario hacer una reserva en Mas Fonoll
Y después de hablar sobre Mas Fonoll, es un placer compartirte tanto lo bueno como lo no tan bueno que hemos vivido allí. Recuerdo que una vez pedimos un surtido de embutidos que, lamentablemente, fue un fiasco. La longaniza olía fatal y claramente estaba en mal estado. Aparte, el pan tostado llegó duro y frío. La verdad, el servicio fue un poco flojito y, aunque el ambiente era aceptable, ese día no nos dejó la mejor impresión. Para ser un grupo de 5 a 8 personas, pagamos alrededor de 70-80 euros por persona, y esa relación calidad-precio dejó bastante que desear. Oye, al menos no tuvimos que esperar más de 10 minutos para que nos sirvieran, lo cual es un pequeño consuelo, pero aún así, la experiencia no fue la mejor.
Sin embargo, no todo es negativo en Mas Fonoll. También he disfrutado de experiencias completamente opuestas, como un día que fui con mi amiga. Caminar por el sendero forestal hasta el restaurante fue un placer total, y las vistas desde la masía son simplemente espectaculares. Una vez dentro, el ambiente acogedor y el trato cordial del personal realmente alegraron nuestra visita. Y lo mejor: su comida es de primera calidad, ¡incluyendo opciones para vegetarianos! Las cremas catalanas y los robellons a la plancha son imperdibles. Por incrédulo que parezca, salí de allí pensando en lo que había disfrutado, y el precio por persona fue mucho más amable, entre 20 y 30 euros.
En cuanto a las reseñas sobre el servicio, es curioso, porque a nosotros nos atendieron de maravilla. Los chicos que estaban allí realmente se esfuerzan por hacer sentir bien a los clientes. De hecho, servir platos como los monjetes amb cansalada, junto con el ambiente espléndido del lugar, nos dejaron con ganas de volver a repetir. La zona de aparcamiento también es un plus, ¡hay muchas plazas libres!
Y para responder a la pregunta que seguramente te estás haciendo: "¿Es necesario hacer una reserva en Mas Fonoll?" Creo que depende. En días concurridos puede ser una buena idea, aunque si no hay eventos especiales, a menudo tienen espacio suficiente. Pero siempre es mejor prevenir, ¿no? ¡Así que ve con la seguridad de que, si decides ir, disfrutarás y estarás bien atendido!
Hay opciones vegetarianas y veganas en el menú
No sé si ya te lo había contado, pero Mas Fonoll es una auténtica masía escondida en pleno corazón de Sant Feliu de Codines. ¡La verdad es que llegar allí es toda una aventura! Los últimos dos kilómetros son por una pista forestal que, aunque no es nada del otro mundo, tienes que tomártelo con calma. Pero lo mejor de todo es esa sensación de tranquilidad que se respira cuando llegas. Al ser un lugar un poco apartado, ¡la paz reina por aquí!
Cuando llegamos, el local estaba lleno, lo que ya es señal de que debe ser bastante conocido. Tienes un parking grande donde dejar el coche, así que no te estreses por eso. La comida se basa mucho en la brasa y en platos típicos catalanes. La verdad es que las cantidades son generosas, aunque la calidad puede ser un poco inconsistente. Yo pedí una parrillada de verduras y, sinceramente, aunque tenían buena pinta, la patata estaba prácticamente helada y el champiñón ardía. Las carnes se ven bastante bien y están bien cocinadas, pero me da la sensación de que muchos platos ya estaban un poco preparados.
Lo que definitivamente levantó opiniones en nuestra mesa fue el servicio, que aunque excesivamente amable, se siente un poco agobiante. Pasan al lado como si tuvieran un cronómetro oculto, preguntando si todo está bien y retirando platos sin que hayas tenido la oportunidad de terminar. Te traen todo tan a la vez que parece que el espacio se queda pequeño. Les hablamos de esto y admitieron que, efectivamente, tienen instrucciones para liberar la mesa lo antes posible. Un poco de estrés para la experiencia, entre tanta prisa, la verdad. Ahora, cuando decidimos irnos y pagar, la espera era otra historia... ¡tuvimos que pedir la cuenta tres veces!
A pesar de todo, tengo que decir que la comida es decente y el precio se ajusta bastante bien a lo que ofrecen. Esa masía, con su toque acogedor y sus productos de calidad, ¡merece una visita! En cuanto a si hay opciones vegetarianas y veganas en el menú, parece que hay algunas alternativas, aunque el enfoque principal es en la carne. Puedes encontrar un par de cosas para los que prefieren no comer carne, pero lo más recomendable sería preguntar directamente al staff, que son super amables y estarán encantados de ayudarte. ¡Planifica una escapada, que merece la pena!
Cuáles son los platos más recomendados del restaurante
Te cuento que, si decides visitar Mas Fonoll, te vas a encontrar con una masía catalana reformada, que tiene ese toque de autenticidad y gusto que encanta a cualquiera. Si quieres un lugar en el que sientas la esencia de la cocina catalana, este es un sitio 5 estrellas. Desde la entrada, el ambiente te envuelve con una atmósfera familiar. Y, la verdad, el servicio ha sido siempre impecable; no puedes dejar de sonreír cuando te atienden con tanta calidez. Además, después de haber ido tantas veces, siempre me sorprende lo fácil que es sentirse como en casa.
Ahora, en cuanto a la comida, prepárate para saborear delicias como la carne a la brasa, que está simplemente para morirse. Si no pruebas las mongetes con cansalada y la esvalivada, te estás perdiendo un festín. Las patatas fritas caseras no son una simple guarnición; ¡son un hit absoluto! Y si eres fan de las ensaladas, no puedes dejar de probar la de tomate con feta y albahaca, que es fresca y vibrante. Y ojo, no te olvides de dejar un espacio para el flan de mató, que es insuperable. En serio, siempre pienso que cada vez que voy no puedo volver sin recordar ese postre.
Claro, no todo es perfecto, y he escuchado algunas historias en las que el servicio puede flaquear, especialmente en días de mucha afluencia. Hay quienes han comentado que, en ocasiones, el lugar se llena y la atención puede verse afectada. Y eso es una pena, porque la comida, aunque siempre es buena, parece que hay días mejores que otros. Lo que más sorprende es el precio por algunos platos; a veces, sientes que por 7 rebanadas de pan tostado y dos botes de all i oli te pueden cobrar 19€, y eso deja a muchos alucinados.
Pero la realidad es que, si realmente quieres probar la esencia de la cocina catalana en un entorno maravilloso, los platos más recomendados son, sin duda, la carne a la brasa, las mongetes amb cansalada y el flan de mató. Si un día decides ir, ¡asegúrate de disfrutar de todo lo que ofrece! Siempre se me queda el 'hasta la próxima' en el aire cuando salgo de allí. En fin, un placer ir al Fonoll, ¿verdad?
El restaurante ofrece postres
Como continuando con la conversación, tengo que decirte que, Mas Fonoll es uno de esos lugares que realmente vale la pena visitar. Desde que llegamos, la experiencia fue maravillosa. La ruta hasta allí es un viaje por un bosque que te deja sin aliento. Cuando llegas a la masía, ya todo cambia; el ambiente acogedor y tranquilo te atrapa de inmediato. Si alguna vez piensas que tienen un movimiento de comensales considerable, ¡tienes razón! Por eso te recomiendo que hagas la reserva con tiempo, ¡no querrás quedarte sin una mesa!
La atención que recibimos fue excepcional. El camarero, un chico muy amable que parecía disfrutar de su trabajo, nos guió por el menú lleno de delicias de la región. Todo en su carta tiene un sabor auténtico, y lo mejor de todo, muchos ingredientes son de cosecha propia. Los entrantes fueron un verdadero regalo para los sentidos, una mezcla de sabores de la cocina catalana bien preparados y presentados. ¡La comida, el servicio y el ambiente merecen un 5 estrellas en cada aspecto!
Y no puedes dejar de probar sus postres... ¡Qué tarta de queso tan espectacular! Te lo digo de verdad, cada bocado es pura felicidad. Además, hay opciones vegetarianas que también son increíbles. En Mas Fonoll, sí, definitivamente ofrecen postres que van a hacer que quieras volver. Así que ya lo sabes, si buscas un lugar especial para disfrutar de buena comida, no dudes en visitar este rincón de Sant Feliu de Codines. Te aseguro que no te arrepentirás. ¡Bon profit y hasta la próxima!
Cuál es la atmósfera del restaurante
Y después de un paseo de unos 2 km por un caminito de tierra, llegas a Mas Fonoll y, ¡vaya sorpresa! Te recibe una masía preciosa rodeada de un entorno natural espectacular. Eso sí, cuando llegas, un asistente muy amable te indica dónde aparcar, así que no te preocupes por eso. Aunque el acceso puede parecer complicado si no lo conoces, una vez que llegas al restaurante, te das cuenta de que vale mucho la pena el esfuerzo. ¡Confía en mí!
La comida es, sin duda, uno de los puntos fuertes del lugar. Te va a encantar saber que muchos de los ingredientes son de su propia cosecha: verduras frescas, vino, aceite, y hasta ¡huevos! Así que si eres de los que disfruta de un plato lleno de sabor y frescura, aquí lo encontraras sin duda. Si tienes la oportunidad, no te pierdas su variado de embutidos y el riquísimo xai del país; son platos que te hacen sentirte como en casa, pero con un toque gourmet. Eso sí, ten en cuenta que el menú no ofrece mucha variedad, pero lo que hay es de muy buena calidad.
El servicio también se lleva todas las estrellitas. El personal es súper atento y amables, y si algo no va bien, como un pequeño problema con el helado en mi visita, te aseguro que saldrán de su manera de compensarte. Así que si estás buscando un restaurante donde te traten bien y salgas satisfecho, este es el sitio. Aunque los precios pueden ser un poco más altos de lo que esperabas—como unos 30-50 € por persona—sus porciones son generosas, ¡así que prepárate para un buen festín!
Ahora, si te preguntas acerca de la atmósfera de Mas Fonoll, puedo decirte que es simplemente encantadora. Al ser una masía, el ambiente es acogedor y familiar, ideal para compartir una buena comida con amigos o familia. Es un lugar donde se respira tranquilidad, con esas vistas impresionantes que te dejan sin aliento. Perfecto para una calçotada en verano o una comida de domingo en invierno. En resumen, ¡es 100% recomendable!
Se pueden disfrutar de comidas al aire libre en Mas Fonoll
Y bueno, ya que estamos hablando de Mas Fonoll, déjame contarte que es un lugar realmente especial. Este restaurante se encuentra en un entorno idílico, ¡perdido en la montaña! Si buscas desconectar de la rutina y disfrutar de un ambiente tranquilo y con encanto, este es el sitio. La comida es de primera, con ingredientes que se pueden ver y sentir en cada bocado. La carta está bien organizada y el aforo limitado hace que la experiencia sea más tranquila, algo que siempre se agradece.
Aunque, para ser sincero, tuvimos un pequeño tropiezo con el servicio. Después del segundo plato, pareciera que se olvidaron de nosotros por un rato. Pedimos tres veces la carta de postres y, tras 30 minutos esperando, nos dimos cuenta de que el camarero se había olvidado. Al final, tuvimos que reclamar y, aunque fue un poco incómodo, eso no opacó lo bien que habíamos comido antes. La comida, en verdad, se merece un ¡cinco estrellas!. Es un lugar donde definitivamente disfrutarás de cada bocado.
Hablando de los platos, varios son altamente recomendados. La Crema Catalana les sale de miedo, pero también el Pollo a la Brasa y el Postre de Music I Ratafia son un must que no te puedes perder. La combinación de un buen servicio y una comida rica realmente te hace querer volver, y lo mejor es que el precio está muy bien, entre 20-30 € por persona. Así que, si quieres buena comida y un ambiente muy agradable, ya sabes que aquí te lo van a ofrecer.
Ah, y si te estás preguntando si se pueden disfrutar de comidas al aire libre en Mas Fonoll, la respuesta es sí. La ubicación es ideal para comer rodeado de naturaleza, lo que hace que la experiencia sea aún más especial. La verdad, es el plan perfecto para un día soleado, así que no dudes en hacer una reservación. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!








