Masía Can Borrell

Masía Can Borrell

Te cuento que la Masía Can Borrell es un auténtico tesoro en el corazón del parque natural de Collserola, y data nada menos que del siglo XVIII. Si estás buscando disfrutar de la cocina tradicional catalana con un toque de calidad y autenticidad, este lugar es una parada obligatoria. Desde una jugosa carne a la brasa hasta unas irresistibles patatas, su menú es un viaje por los sabores de la región que no querrás perderte.

Además, no hay nada como sus pasteles de queso y la deliciosa crema catalana para terminar la comida con broche de oro. La atmósfera es acogedora, con un comedor de madera que invita a relajarse y disfrutar, y el trato es cercano, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Si quieres alejarte de los típicos lugares turísticos y deleitarte con platos de calidad, Can Borrell en la Carretera d'Horta a Cerdanyola es, sin duda, una elección excelente. ¡Te aseguro que lo disfrutarás!

Masía Can Borrell

Restaurante de cocina catalana
4,1
3.322Reseñas
Fotos
Carretera d'Horta a Cerdanyola BV-1415, Km 3, 08171 Cerdanyola del Vallès, Barcelona
936 92 97 23

Horarios Masía Can Borrell

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles13:00–15:30
jueves13:00–15:30
viernes13:00–15:30
sábado12:00–16:00
domingo12:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Masía Can Borrell

Dónde se encuentra la Masía Can Borrell

¡Hey, amigos! Hoy tengo que contarles de un sitio increíble que descubrí, Masía Can Borrell, un restaurante de cocina catalana que está en un lugar un poco escondido, en la Carretera d'Horta a Cerdanyola, Km 3, 08171 Cerdanyola del Vallès, Barcelona. La verdad es que llegar desde Barcelona es toda una aventura; son como 25 minutos en coche y el último tramo se vuelve un poco escarpado, pero créanme, vale la pena. La masía tiene un encanto especial que te cautiva desde el primer momento.

El otro día fuimos a probar la famosa calçotada. Si no saben qué es, se están perdiendo de algo espectacular. Este plato está disponible desde noviembre hasta abril, y la verdad es que el lugar estaba a reventar. Había tanta gente que habían duplicado las mesas. Nosotros teníamos la reserva para las 15:00, y aunque nos sentamos un poco más tarde, la espera fue más que tolerable. Al final, nos acomodaron en una de las terrazas cerradas de cristal, donde el bullicio era más llevadero.

Y hablemos de la comida: ¡qué delicia! Todo fue muy rico y super abundante. ¡Los calçots son ilimitados! Te traen una bandeja enorme repleta de ellos junto con la salsa romesco que está para chuparse los dedos. Después llega la carne, y ahí es cuando realmente te das cuenta de lo que es una parrillada en condiciones. Te sirven pollo, conejo, cerdo, vaca y cordero, además de unas papas fritas que son simplemente irresistibles. Saliendo de allí, puedes dar fe que sales más que satisfecho.

Para rematar, pedimos unos postres, y la crema catalana fue la reina de la mesa. ¿Y saben qué? Te dejan contento y listo para volver a la ciudad con el estómago feliz y una sonrisa en el rostro. Si me preguntan por los precios, se mueven entre los 30-40 € por persona, lo cual es un chollo considerando lo que comes y lo bien que te tratan. Así que, en resumen, si están buscando un plan chido, Masía Can Borrell es su lugar.

Para aquellos que no tienen claro dónde se encuentra la Masía Can Borrell, como mencioné antes, está en la Carretera d'Horta a Cerdanyola, Km 3, en Cerdanyola del Vallès. Así que no duden en hacer una escapada; les prometo que será una experiencia inolvidable. ¡Nos vemos en la próxima comida! ️

De qué época data la Masía Can Borrell

Y ya que hablamos de comer bien, Masía Can Borrell es más que un simple restaurante; es toda una experiencia culinaria. Te cuento, al principio pensé que esos 44 € del menú de calçotada eran un poco pasados, pero después de salir bastante satisfecho y con una gran sonrisa, entendí que valía cada céntimo. Y, ojo, si estás pensando en visitarlo, lo mejor es que te des una vuelta por alguna de las rutas de senderismo cercanas. La caminata de regreso es perfecta para hacer hueco después de semejante festín (sin sentirte culpable por esa última copa de vino, ya sabes).

No olvides que aquí lo de hacer reserva es ley. Son bastante estrictos con eso, pero, en realidad, es para garantizar que tengas la mejor experiencia. Al hacer la reserva, puedes elegir tu menú, aunque luego… ¡no pasa nada si decides ser un poco rebelde y cambiar lo que tenías planeado! La atención del personal es otro punto fuerte, todos son súper amables y te hacen sentir como en casa. Además, el ambiente es encantador, con una masía que, por si no lo sabías, data del siglo XVIII. ¡Imagina la historia que ha visto ese lugar!

Y un detalle que no te puedes perder: aunque los comedores de entrada pueden ser un poco fríos, una vez dentro de la masía te encontrarás un ambiente muy acogedor y agradable. ¡El servicio es rapidísimo! Si eres amante de la carne, sus platos a la brasa son pura delicia; y ten por seguro que los postres caseros son el broche perfecto para cualquier comida. La próxima vez que quieras hacer algo especial, ya tienes un referente en la zona.

Así que, resumiendo: Can Borrell es tu sitio ideal si buscas buena comida, atención al cliente como la de antes y un entorno que tiene mucho que contar. ¡No te lo pienses más y anímate a probarlo!

Qué tipo de cocina se ofrece en Can Borrell

Después de una buena charla, se me viene a la mente lo que vivimos en Masía Can Borrell este fin de semana. Ya les digo, es un lugar que tiene su encanto, pero la experiencia fue un poco agridulce. Por un lado, la comida, que puedo asegurar que estaba deliciosa. Probamos unos cargols a la llauna que te dejaban con ganas de repetir. Pero la atención del servicio... ¡uff! La camarera fue un sólido 10, siempre atenta y muy amable, pero entre la cantidad de gente, el estrés y las prisas del equipo, el servicio quedó un poco por debajo de lo esperado. Quizás debería haberse notado más que era Día de Pasqua, porque había un montón de gente por todas partes. Definitivamente, volveré en un momento más tranquilo.

Otra cosa que me encantó fue el ambiente del lugar, con ese toque rústico que te hace sentir en casa. Y el ticket por persona salió entre 30 y 40 euros; creo que, considerando la calidad de la comida, está bastante equilibrado. Aunque hubo un pequeño detalle que no me terminó de convencer: no podíamos mezclar el menú con la carta. Así que tuvimos que decidir a ver qué llenaba más según las recomendaciones entre el resto de compañeros.

Y ya que hablamos de recomendaciones, no se pueden perder la tarta de queso (bueno, muchos dicen que puede ser problemática, así que no está garantizado), las girgolas están a otro nivel. Sin embargo, sí tuvimos una pequeña decepción con la espalda de cordero, que se presentó sin guarnición y no era lo que esperábamos. Eso sí, si están pensando en ir, mírense la opción de la calçotada, ¡parece que vale mucho la pena!

Entonces, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Can Borrell? Vamos, que están en el rollo de la cocina catalana y se sienten cómodos con los platos tradicionales. Desde los calçots hasta la excelencia del xai, hay de todo para que te deleites. Si buscas auténtica comida catalana y un lugar donde disfrutar en grupo, esta masía es más que una opción.

Cuáles son algunos platos destacados del menú de Can Borrell

Así que te cuento, estuve en la Masía Can Borrell el otro día, una típica masía catalana que está en plena naturaleza, y aunque tiene su encanto, la experiencia fue un tanto... desigual. Por una parte, estaba allí celebrando con un grupo de más de 30 personas, y debo admitir que al principio pensé que iba a ser un caos total, pero la forma en que se organizan es bastante impresionante. A pesar de la cantidad de gente, el servicio fue rápido y eficiente, ¡cosa que se agradece! Pero ¡ay! El menú de calçotada que pedimos no se lo han tomado bien en serio. Nos dieron lo que quisieron, cambiando un muslo de pollo por un cuarto de conejo sin previo aviso. ¡Un poco grosero, la verdad!

Pero bueno, ya sabes cómo son estas cosas. Mientras algunos disfrutaban de la comida (que honestamente estaba buena en su mayoría), otros nos encontramos con el gran problema del servicio. La verdad, parecía que tenías que pedir todo a trompicones, y sólo un porrón de vino para ocho, ¡era un poco excesivo! La cosa se complicó aún más con los lavabos, que estaban… digamos, en un estado que dejaba mucho que desear. En fin, si esperas un lugar limpio y ordenado, quizás Can Borrell no sea precisamente tu mejor elección.

Pero, ¡espera! No me malinterpretes, la comida tiene sus puntos positivos. Si eres de los que le gusta comer en grandísimo, la experiencia puede ser mucho más interesante. Hablando de platos, los calçots son, sin lugar a dudas, un must. De hecho, las salsas como el alioli y el romesco son caseras y están deliciosas. Y no puedo dejar de mencionar el cordero al horno, que es de calidad excelente. Si terminas lo que hay en tu plato, ¡puedes pedir más sin problema! También tienen una amplia variedad de postres caseros como la tarta de queso y la crema catalana que suelen ser el cierre perfecto para la comilona.

Así que, ¿cuáles son algunos platos destacados del menú de Can Borrell? Sin duda, tienes que probar la calçotada, que es toda una experiencia, además del cabrito al horno, las alcachofas a la brasa y las parrilladas de carne y verduras. Y si te apetece algo más ligero después de tanta comida, ¡no dudes en pedir el flan con nata o pan tostado a la leña! En resumen, el lugar tiene un potencial increíble, solo hay que tener en cuenta algunos detalles antes de ir. ¡Ojalá puedas disfrutar de la experiencia de la mejor manera!

Qué bebidas se pueden disfrutar en este restaurante

Y, claro, no puedo dejar de contarles sobre Masía Can Borrell. Si alguna vez has estado por Cerdanyola del Vallès, es un lugar que realmente vale la pena visitar. La comida catalana es de 10. Recuerdo que pedí unos pies de cerdo que estaban de lujo, y las verduritas a la brasa, ¡uf!, perfectas y en su punto. Ah, y no me olvido de la butifarra casolana y, por supuesto, de la icónica crema catalana, ¡qué delicia! Todo lo que probé estaba riquísimo, y ese camarero un poco más mayor, siempre con una sonrisa, fue un encanto. Así que el servicio, a pesar de algunos altibajos en la tardanza, tiene una buena vibra.

Aunque, sí, hay que mencionar que la experiencia puede ser un poco extraña a veces. Escuché a alguien que llegó con reserva y estuvo esperando más de 15 minutos para que le asignaran mesa. Y no fue solo su caso; todos los que estaban alrededor parecían compartir la frustración por la desorganización en la toma de pedidos. Pero hey, al menos todos eran amables y el ambiente se mantenía divertido. A veces, esas situaciones de “cámara oculta” terminan siendo entretenidas, a pesar del caos.

Y mira, si te preocupa el tema de las intolerancias, no te angusties. ¡Se nota que en Masía Can Borrell se lo toman muy en serio! Una amiga celíaca me contó que le ofrecieron una gran variedad de platos 100% sin gluten. Además, le hicieron las patatas a parte y le prepararon un romesco también sin gluten. ¡Eso es seguridad y atención al cliente! Y sobre las bebidas, hay opciones clásicas como la copa de vino blanco de la casa que disfruté con mis amigos, además de refrescos como Coca-Cola y clara para los que prefieren algo más ligero. Así que, ya sabes, si estás buscando una experiencia gastronómica con buena comida y un ambiente relajado, ¡no dudes en pasar por allí!

Cómo es la atmósfera en la Masía Can Borrell

Y hablando de Masía Can Borrell, ¡no puedo dejar de mencionar lo espectacular que es este lugar! 5 estrellas sin duda, y si pudiera, les daría un 11 de puntuación porque me quedé impresionado desde el primer momento. Imaginen estar en plena montaña, rodeados de naturaleza y con un fácil acceso para aparcar sin complicaciones. Eso ya es un plus, ¿no? El ambiente es muy acogedor, perfecto para una celebración o simplemente para disfrutar de una buena comida.

El trato del personal es exquisito; todos los camareros son super amables y el servicio es rápido, así que no tienes que estar esperando eternamente entre platos. Y hablando de platos, ¡la comida es fantástica! Desde el primer entrante hasta el último postre, todo estaba riquísimo. Tienen varios menús y lo mejor es que puedes repetir de lo que más te guste. El picapica es un must, al igual que la barbacoa de carne. No puedo dejar de recomendar el porrón de vino y, si eres fanático de los calçots, prepárate para disfrutar. Los calçots amb romesco son de los mejores que he probado.

Ah, y si decides ir a celebrar algo, como un cumpleaños, ten por seguro que aquí no te decepcionarán. La carne es super tierna y hay un equilibrio perfecto entre el precio y la calidad; por unos 20-30 € por persona, te vas con una sonrisa en la cara y el estómago lleno. El ambiente en los comedores es agradable, aunque debo decir que los coches en el aparcamiento a veces pueden quitar un poco el encanto. Pero, de verdad, eso no quita que la experiencia sea increíble.

En cuanto a la atmósfera en la Masía Can Borrell, es simplemente genial. Te sientes como si estuvieses en un lugar donde todo está pensado para que disfrutes al máximo. Aunque pueda haber un poco de ajetreo por la cantidad de gente, el nivel de organización es asombroso. Te traen los platos a tiempo, cambian todo rápidamente, y antes de que te des cuenta, ya has comido y estás listo para seguir con tu día. Es un sitio donde la buena comida y el buen servicio se dan la mano, ¡definitivamente vale la pena visitarlo!

El restaurante es apto para familias

Y qué te diré de Masía Can Borrell, ese rincón del que todos hablan. Te encuentras en medio de la nada, con un ambiente rural de esos que te hacen sentir más conectado con la naturaleza. La carretera es un poco de tierra, y quizás no esté muy señalizada, pero cuando llegas, ya te sientes como en casa. Tienen un amplio aparcamiento, así que no te preocupes por dónde dejar el coche, que en hora punta es todo un lujo.

La experiencia gastronómica comienza apenas te sientas. La atención del personal es excelente, son súper amables y están pendientes de ti sin ser pesados. La comida, oh, ni te cuento. Los platos son sencillamente increíbles. Desde el porrón de vino hasta el cabrito al horno, cada bocado es un abrazo al paladar. No olvides pedir su famosa calçotada; es un clásico que no te puedes perder. Y ya que estás, los postres son una delicia, especialmente el flan con nata y la crema catalana.

He oído que algunos han tenido un par de deslices en la cocina porque a veces se olvidan de cómo te gusta la carne. Pero créeme, vale la pena hacer la tarea de recordarlo, porque la parrillada de carne y las verduras a la brasa son un fiestón. Claro, hay días en que está bastante lleno y el servicio se vuelve un poco caótico, ¡pero eso es parte del encanto! Y por unas 20-30€ por persona, no se puede pedir más.

Y para aquellos que se preguntan si es un lugar apto para familias, la respuesta es un rotundo sí. Tienen amplios salones que son perfectos para grupos grandes, así que si estás pensando en un plan con los peques o con la familia entera, aquí hay espacio de sobra. Además, la comida es bastante variada y seguro que habrá algo que le encante a cada uno. En resumen, si no has ido a Masía Can Borrell, ya estás tardando en hacer planes. ¡Te prometo que no te arrepentirás!

Se necesita hacer una reserva para comer en Can Borrell

Y oye, si decides ir a Masía Can Borrell, prepárate porque puede que encuentres un buen lío en días festivos. La otra vez que fui, la cola era impresionante, y eso que fuimos con reserva. Te aviso que hay gente que puede esperar más de 30 minutos. Por suerte, nosotros pudimos entrar sin hacer tanto trámite, pero no te confíes, la organización no es lo suyo. Sin embargo, el malentendido con un plato que no era nuestro lo arreglaron sin problemas, así que todo bien al final.

En cuanto a la comida, no puedo quejarme. La calidad es bastante buena y, si eres fan de la cocina catalana, seguro te va a encantar todo lo que sirven. Me chiflaron los calçots; ¡hagamos un plan para volver justo en su temporada! La idea de compartir tostadas con tomate y alioli mientras disfrutas de una parrillada de carne es de lo más. Aunque en ocasiones puede haber momentos un poco flojos, con platos como los canelones un tanto deslucidos, el tema de la comida suele ser bastante positivo en general.

La última vez que fui, el servicio se puso las pilas y fueron muy amables, pero he oído que otros han tenido una experiencia más regular, así que nunca se sabe. Pero definitivamente, hagas lo que hagas, el ambiente es súper agradable y tranquilo, lo que convierte cada comida en una buenísima experiencia. En cuanto al precio, calcula entre 20 y 30 € por persona, y para lo que comes, te aseguro que vale la pena.

Sobre tu pregunta de si necesitas reservar, lo mejor es que sí, especialmente si planeas ir en fin de semana o festivos. A veces no hay problema y puedes entrar de la nada, pero con lo popular que se ha vuelto, ¡más vale prevenir que luego hacer cola eternamente!

Qué postres son recomendados en este establecimiento

¡Y qué decir de Masía Can Borrell! La experiencia de ir a comer calçots allí es simplemente brutal. La relación calidad-precio es perfecta, porque puedes disfrutar de una calçotada ilimitada y, además, viene con un buen plato de carne que puedes elegir entre pollo, cerdo, vaca o butifarra, guarnición de patatas y alubias, bebida, postre y café, todo por solo 44€. ¡Una ganga! Los calçots y esa salsa romesco son un 10, aunque la carne podría ser un poco más abundante. Te da la sensación de que van cortando, pero nada nos detiene a seguir disfrutando. El ambiente puede ser un poco ruidoso, pero eso lo hace perfecto para ir con amigos o en familia, ¡la vorágine le da vida!

La verdad es que el lugar tiene un encanto especial. Al estar en medio de la naturaleza, es ideal para desconectar y pasar un buen rato. Eso sí, si vas en grupo, ¡mejor! Hay opciones para acomodar a todos, así que no te preocupes si las reservas son grandes. Y en cuanto al servicio, un 10 en atención, así que ni te preocupes si hay un poco de lío con los pedidos. Al final, eso solo significa que la comida está en plena demanda, ¿verdad?

Hablando del menú, te va a encantar el acceso, aunque hay un tramo de pista forestal, puedes llegar sin problema. Además, el parking es amplio y hay muchas plazas libres, así que ni te preocupes por eso. Todos los platos que he probado, desde el pan con tomate hasta los cargols a la llauna, han sido un acierto total. Ahora, si te preguntas por los postres, la crema catalana es de las más recomendadas. También no olvides pedir el que acompaña a la calçotada; ¡los postres están para darles un premio! Sin duda regresaré para probar otros platos cuando no sea temporada de calçots.

Cuáles son las características del comedor de Can Borrell

Y si habéis estado pensando en probar algo auténtico, Masía Can Borrell es el lugar ideal para daros un homenaje. Imagínate después de una buena ruta de senderismo por Collserola, parar aquí para disfrutar de una comida que está a otro nivel. Los cargols a la llauna son una auténtica delicia, y las galtas que preparan son un must. Y lo mejor de todo, el precio es súper razonable, entre 10 y 20 € por persona. Con ese nivel de calidad, ¡no se puede pedir más!

Nosotros hicimos la reserva por teléfono, y aunque al llegar estaba lleno hasta los topes, nos hicieron esperar un poco, pero no nos importó porque nos acomodaron en una zona tranquila, lejos del barullo. El trato del camarero fue exquisito, muy atento y profesional, lo que hizo que la espera valiera la pena. Los platos que elegimos estaban todos buenísimos, así que, si tenéis la oportunidad, no dudéis en darles un toque a este lugar.

Además, si decidís ir en coche, justo delante hay un parking de tierra con muchas plazas disponibles y aparcar es gratuito, lo cual es un gran alivio. Ni siquiera tenéis que preocuparos por eso. Y si os gusta el menú vegetariano, os va a encantar aquí: tienen una variedad impresionante de platos, desde los calçots con su salsa de romesco casera hasta la sabrosísima parrillada de verduras. Todo es un viaje para los sentidos y, la verdad, el servicio es increíble.

Hablando del comedor de Can Borrell, el ambiente es bastante acogedor, con un aire familiar muy agradable. También hay mesas amplias que permiten disfrutar de la comida cómodamente. A pesar de que el lugar puede abarrotarse en algunos momentos, cuentan con varios espacios que ayudan a mantener la intimidad y hacer que la experiencia sea mucho más placentera. Así que, ya sabéis, si queréis una buena comida en un entorno agradable donde la comida es detective y el servicio impecable, este es el sitio. ¡Repetiremos seguro!

Es Can Borrell un lugar turístico o menos conocido

Y hablando de Masía Can Borrell, ¡qué sitio más chulo! Si todavía no lo conoces, deberías darle una oportunidad. Este restaurante de cocina catalana, ubicado en la Carretera d'Horta a Cerdanyola, es un verdadero hallazgo. Te cuento que tiene 4 estrellas, así que ya sabes que la cosa va en serio. Lo mejor es que, al llegar, no tienes que preocuparte por dónde dejar el coche porque hay aparcamientos sin problemas. Eso siempre es una gran ventaja cuando vas con la familia o amigos, ¿no?

Cuando entras, te das cuenta de que tienen varios comedores, lo cual es una pasada. ¿Por qué? Pues porque, con la cantidad de gente que suele haber, es un alivio no tener que esperar como locos. En nuestro comedor, el camarero fue muy servicial, correcto y amable, algo que se agradece un montón. Y, ojo, que las raciones son infinitas. Si decides ir a hacer el menú de calçotada, prepárate porque te van a poner un festín. Te apuesto que incluso te sobrará comida, y si no, ¡no pasa nada! El propio camarero te ofrece llevarte lo que no puedas terminar. Todo esto, por solo 39€, que incluye postre y café. ¡Menuda oferta!

Ahora, en cuanto a si Masía Can Borrell es un lugar turístico o menos conocido, yo diría que es más bien un secreto bien guardado. Si bien tiene sus fans y suele tener bastante movimiento, no es el típico sitio que verás lleno de turistas, lo que lo hace aún más especial. Es como esos rincones que solo los locales conocen y que, si tienes la suerte de descubrir, se convierten en un favorito. Así que, ¡no dudes en visitarlo y disfrutar de buena comida en un ambiente acogedor!

Fotografías Masía Can Borrell

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