Racó de Santa Llúcia

Racó de Santa Llúcia

Racó de Santa Llúcia es un encantador restaurante mediterráneo que se asoma a la preciosa Platja Santa Llúcia en El Perelló, Tarragona. Aquí, cada comida se convierte en una experiencia gracias a su comida exquisita y un ambiente amigable, ideal para familias. Imagínate cenando en una de las mejores mesas con vistas al mar, donde Laura nos acomodó en un balcón que te deja sin palabras. Disfrutamos de unas ortiguillas, calamares a la romana y un carpaccio de atún, mientras los sonidos del mar acompañaban nuestra velada.

Este lugar no solo destaca por su comida deliciosa, sino que también es un espacio inclusivo para la comunidad LGTBI+, garantizando un ambiente seguro para todos. Aquí, compartir buenos momentos con los tuyos es la norma. Además, el restaurante cuenta con tronas para los más pequeños, lo que lo convierte en un punto de encuentro perfecto para familias que buscan disfrutar de arroces, fideuá y otros platos típicos de la cocina mediterránea. Si buscas un lugar para relajarte y saborear lo mejor del sur de Catalunya, simplemente no te puedes perder Racó de Santa Llúcia.

Racó de Santa Llúcia

Restaurante mediterráneo
4,4
940Reseñas
Fotos
Platja Santa Llúcia, s/n, 43519 Perelló-Mar, Tarragona
619 92 93 94

Horarios Racó de Santa Llúcia

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes9:00–17:00
sábado9:00–17:00
domingo9:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Racó de Santa Llúcia

Dónde se encuentra Racó de Santa Llúcia

¡Hola, amigos! Hoy quiero hablaros de un sitio que he probado hace poco: Racó de Santa Llúcia, un restaurante mediterráneo que está en Platja Santa Llúcia, s/n, 43519 Perelló-Mar, Tarragona. Esto es un destino perfecto si lo que queréis es disfrutar de buena comida y unas vistas espectaculares. Pero, heads up, aquí van mis impresiones de diversas experiencias.

Primero, os cuento que el lugar tiene opiniones muy variadas. Por un lado, hay quienes han disfrutado de platos increíbles, como la paella marinera y los chipirones. Cuando estuve allí, el ambiente era bastante agradable, aunque no os voy a mentir: el servicio tuvo sus fallos. Algunos clientes mencionan que el personal joven tenía poca experiencia, y en mi caso, la atención no fue la mejor, ¡tuve que pedir varias veces la bebida! Así que no esperéis que os sirvan a la velocidad de la luz si hay mucha gente.

En cuanto a los precios, la carta es un poco tramposa porque los precios no incluyen el IVA, lo que hay que tener en cuenta al pedir. Puede que os parezca que estáis recibiendo buenas ofertas, pero después de sumar el IVA la experiencia ya no parece tan genial. Además, la cantidad de comida no siempre está a la altura. En una ocasión nos sirvieron el arroz un poco poco hecho, lo que es una decepción cuando se habla de cocina mediterránea, ¿verdad? Aun así, quienes han probado el menú destacan que los sabores son increíbles y que la calidad de los ingredientes brilla.

Por último, el Racó de Santa Llúcia está a solo unos 3 minutos a pie de la playa, ¡así que no hay excusas para no disfrutar de unas vistas al mar! Si decidís visitar este lugar, hacedlo con la mente abierta, y acordaos de que no hay acceso para sillas de ruedas. En resumen, si queréis un buen rato cercano al mar y disfrutar de un buen festín, vale la pena intentarlo. Pero dadle un vistazo a las opiniones y preparad vuestra reserva con antelación. ¡Seguro que en algún momento acabáis pasándolo bien!

Qué tipo de cocina se ofrece en Racó de Santa Llúcia

Como te iba diciendo, si estás pensando en un lugar donde disfrutar de buena comida y un ambiente tranquilo, el Racó de Santa Llúcia tiene que estar en tu lista. Sus zamburiñas con la salsa secreta de Laura son algo que no puedes dejar pasar. En serio, ¡te prometo que van a volar de la mesa! Y si eres fan de los calamares, los calamares a la romana aquí son de otro nivel. Todo eso, acompañado de una sangría de cava o uno de sus buenos vinos, y tienes la combinación perfecta para un día espectacular junto al mar.

Y ya que estamos, no puedo dejar de mencionar el arroz seco con bogavante. Es, sin duda, de mis platos favoritos. Hay algo especial en cómo lo preparan, que hace que desees no solo probarlo, sino repetirlo una y otra vez. Seguro que te sorprenden con las sardinas a la brasa con verduras o el carpaccio de bacalao. Los sabores son frescos y auténticos, gracias a que trabajan mucho con productos de cercanía y de calidad. ¡Eso se nota en cada bocado!

La atención al cliente también es algo que destaca, porque el equipo de Racó es increíblemente atento y amable. No solo ofrecen una comida de 5 estrellas, sino que el ambiente es igualmente encantador. Sentarte allí, con el sonido del mar de fondo, es algo que recordarás mucho después de salir por la puerta. Nunca es fácil encontrar un lugar que combine buena comida y un servicio excepcional, pero aquí parece que lo han conseguido, y lo hacen con gran estilo.

Y para los que se lo preguntan, Racó de Santa Llúcia ofrece una deliciosa cocina mediterránea, donde cada plato resalta los sabores del mar y de la tierra. Desde el pulpo a la brasa hasta las ortigues de mar, hay un montón de opciones para satisfacer cualquier antojo de comida rica. Así que, si te apetece una buena paella marinera o un caldoso de bogavante, ya sabes dónde ir. ¡Te va a encantar!

Cuál es la atmósfera del restaurante

Y ya que estamos hablando de Racó de Santa Llúcia, tengo que decir que, a pesar de que nos pilló un día de bastante viento, eso no arruinó nuestra experiencia. Tuvimos que esperar un poco para conseguir una mesa bajo techo, pero, sinceramente, no nos importó porque estábamos deseando probar su comida. La gente que trabaja allí nos atendió de maravilla y la comida fue, sin duda, lo mejor del fin de semana. Comida: 5 estrellas, servicio: 5 estrellas, ambiente: 5 estrellas. Ese lugar es un auténtico acierto. Por si te lo estás preguntando, gastamos entre 30 y 40 € por persona y cada euro valió la pena.

La terraza es de ensueño, ¡y las vistas son preciosas! Imagínate comiendo al mediodía, pero creo que por la noche debe ser aún más impresionante. La variedad de su carta es genial, así que seguro que encuentras algo que te encante. Los platos son abundantes y, para que lo sepas, no te puedes ir sin probar el Pulpo a la Brasa, los Tallarines y las Zamburiñas; son simplemente espectaculares. Y lo mejor es que hay un montón de plazas de aparcamiento disponibles, ¡todo gratuito! Justo delante del restaurante o unas cuantas más adelante, así que no hay excusa para no ir.

Por cierto, la atmósfera del restaurante es muy acogedora. El lugar es un chalet bien cuidado con una gran terraza a la sombra, lo que hace que sea ideal para pasar un rato agradable, ya sea al mediodía o por la noche. La carta tiene un toque tradicional catalán con productos frescos que también están muy bien presentados. Aunque el café es mejorable, el helado de mango y el pulpo son de los más recomendables. El servicio es de lo más amable, y se nota que el equipo se esfuerza por hacer que tu visita sea especial. ¡Definitivamente una experiencia que vale la pena repetir!

Es Racó de Santa Llúcia adecuado para familias

La verdad es que Racó de Santa Llúcia es un lugar que no puedes dejar de visitar si andas por la Platja Santa Llúcia. La ubicación es simplemente perfecta, con una terraza amplia y vistas al mar que hacen que cada comida sea algo especial. Ya te digo, si te sientas fuera, la brisa marina y la panorámica son el combo ideal para disfrutar de un buen tiempo. Y ni hablar del parking propio, algo que siempre se agradece, ¿verdad? Ah, y si te gustan los mariscos, los mejillones y calamares son de otro nivel. Y por supuesto, el arroz negro que pedimos estaba para chuparse los dedos.

Hablando del servicio, no puedo dejar de remarcar lo encantadores que son. Te hacen sentir como en casa, lo cual siempre suma a la experiencia. Y aunque tienen un menú de 38€ que incluye dos primeros para compartir y arroces o fideuá con postres caseros que están de vicio, vale la pena darle un vistazo a la carta. Si te gusta el bacalao, ni se te ocurra perderte los buñuelos de bacalao, son un must en la lista.

Pasé por allí un día que estaba por la zona y, sinceramente, fue un acierto total. Todo lo que probé estaba increíble. Claro, no es el lugar más barato, pero la calidad y el ambiente lo justifican. Si decides ir, recuerda, ¡reserva con antelación! Siempre está lleno. Y aunque no es un lugar de comida rápida, el servicio es rápido y el personal siempre está sonriendo, lo que se agradece.

Ahora, en cuanto a si Racó de Santa Llúcia es adecuado para familias, la respuesta es un contundente . La atención es muy amable y el menú cuenta con opciones para grandes y pequeños. Además, el ambiente es familiar y relajado, perfecto para disfrutar de un rato en conjunto. Así que si tienes peques, no dudes en llevarlos, seguro que lo pasan genial. ¡Repetirás seguro!

Qué platos destacan en el menú del restaurante

Y hablando del Racó de Santa Llúcia, ¡qué descubrimiento tan maravilloso! Después de dar vueltas por L'Ampolla y ver que todos los restaurantes estaban a reventar, encontramos este rincón en el Perelló y, la verdad, no hay palabras para describir lo que allí se siente. La cocina mediterránea tradicional es simplemente increíble. Lo primero que notamos fue la atención, ¡de 10! Desde el primer momento nos hicieron sentir como en casa, lo cual es clave cuando buscas una buena experiencia.

Pedimos de entrada unas navajas y un pulpo a la brasa que estaban de muerte lenta. También unos calamares y croquetas de bacalao que volaban de la mesa. ¡Qué alegría ver también que los niños disfrutaron de todo! Y cuando llegó el momento de sentarnos a la mesa para los platos fuertes, la paella y el arroz negro eran simplemente espectaculares. Me quedé con ganas de probar más, aunque el arroz negro tenía un pelín más de caldo de lo que esperaba, pero eso es parte de la aventura, ¿no? La próxima, definitivamente tengo que pedir algo a la brasa, porque se oye que son un must.

La terraza es un lugar estupendo para disfrutar del ambiente. Con el mar de fondo y una buena garnacha blanca de la Terra Alta, junto a unos canapés de anguila ahumada y unos buñuelos de bacalao, todo se siente aún más especial. ¡No puedo olvidar los postres fuera de carta! Que si hay pastel de requesón, simplemente hay que pedirlo. Aún sigo soñando con esos sabores. Para una comida en familia como la nuestra —4 adultos y 3 niños—, la relación calidad/precio es insuperable, ¡un acierto total!

Así que la recomendación es clara: si te preguntas qué platos destacan en el menú del Racó de Santa Llúcia, no puedes dejar pasar la paella marinera y el arroz negro, pero no te olvides de los entrantes como las navajas, el pulpo y las croquetas. Sin duda, un lugar al que volveremos. ¡Ya estoy deseando hacer esa visita otra vez!

Racó de Santa Llúcia es un restaurante inclusivo

Y claro, no puedo dejar de hablar de Racó de Santa Llúcia, ese maravilla a escasos metros de la playa del Perelló. ¡De verdad, es un lugar que no te puedes perder! La comida es fresquísima y elaborada con productos locales, lo que siempre es un plus. Te sientas en la mesa y sientes que el trato es cercano y muy profesional. ¡Comida deliciosa y un servicio que te hace sentir como en casa! Sin duda alguna, ¡repetiré!

Hablando de experiencias, fui allí el sábado con toda la familia, incluido el perrito, y aunque el lugar estaba lleno, nos atendieron de maravilla. Nos sentaron en un rincón fresquito y eso fue un gran detalle. Los entrantes, como las zamburiñas y los buñuelos de bacalao, son una locura. Luego, nos lanzamos a la paella y la fideuá y ¡vaya que estaban riquísimas! Si eres amante del buen comer, ya sabes que no puedes perderte este sitio. ¡La atención es tan cercana que parece que estás en casa!

La relación calidad-precio es bastante buena. Por unos 30-40 € por persona, te aseguras una buena comilona. Y aunque en alguna ocasión he leído críticas mixtas sobre su paella, la mía salió bien pero entiendo que estas cosas pueden pasar. En general, el ambiente es tranquilo, especialmente en ese patio tan agradable que tienen. ¡Ideal para disfrutar de una buena comida en buena compañía!

Ahora, sobre la inclusión, me parece que sí son muy amigables. El hecho de que te dejen llevar a tu mascota ya dice mucho. Así que, se podría decir que Racó de Santa Llúcia es un restaurante inclusivo, porque buscan que todos tengan su sitio: familias, amigos, pareja y hasta el perro. Si estás buscando un lugar donde todos sean bienvenidos y la comida esté a la altura, este es el sitio ideal.

El restaurante ofrece opciones para personas de la comunidad LGTBI+

De verdad, en Racó de Santa Llúcia hay algo especial. Imagínate llegar ahí, con esa terraza perfectamente aprovechada que da justo al mar, y disfrutar de unas vistas preciosas mientras se siente la brisa del Mediterráneo. La última vez que fui, el arroz y el pulpo estaban de vicio, y tú sabes que no puedes dejar de probar esas delicias cuando estás en una zona tan pintoresca como el Perelló-Mar. Es el sitio ideal para relajarte, y después de un atracón, un paseíto de cinco minutitos hasta la playa te cae de perlas para hacer la digestión.

Aunque, no todo fue perfecto. Una vez, el servicio se hizo un poco despacito, como me pasó cuando estuvimos ahí desde las 15:30 y no terminamos hasta las 17:40. Una hora entre plato y plato, y eso que la comida estaba buena. Por suerte, el ambiente es tan acogedor que se hace más llevadero, pero, ojo, no esperes salir con prisa. ¡A disfrutar!

Por otro lado, el trato que recibimos fue de lo mejor. El personal es totalmente excelente; tuvieron una paciencia infinita con nosotros, incluso cuando uno de mis amigos llegó un poco 'alegre'. Les diría que han conseguido un servicio de 10. La comida, como ya te he dicho, de calidad excepcional, especialmente los arroces que tienen en la carta. Sin duda volveremos, ya que la relación calidad-precio es inmejorable.

En cuanto a la pregunta sobre la diversidad, definitivamente, me pareció un lugar inclusivo. Aunque no tienen piscina accesible para todos (la de ellos es privada), el ambiente es relajado y se siente muy acogedor para todos, sean del grupo que sean. Así que sí, ¡puedes ir sin problemas! La comida está tan buena que al final, la risa y la buena compañía son lo que realmente importa. ¡Así que anímate y ve por esas anguilas!

Fotografías Racó de Santa Llúcia

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