
El Restaurant Cals Frares es el sitio ideal si buscas una experiencia auténtica de cocina catalana, especialmente si te encanta la carne a la brasa. Ubicado en Carrer, Camí de Santa Elena, 28, en Cabrera de Mar, este lugar tiene una terraza fantástica donde puedes disfrutar de tus platos rodeado de un ambiente acogedor. Aunque el servicio a veces es un poco lento, el personal es siempre amigable y atento, lo que hace que la espera valga la pena. La comida aquí es increíble, gracias a que utilizan brasa de leña, lo que da a las carnes un sabor único y delicioso.
No te puedes perder sus patatas excepcionales, que complementan perfectamente cualquier plato. La variedad del menú te alentará a probar diferentes opciones, así que si eres fanático de los asadores, este es tu sitio. Solo recuerda que aquí no aceptan tarjetas de crédito y los pasteles deben ser del restaurante por razones sanitarias, ¡pero eso no es un problema con lo rica que es la comida! Si estás por la zona, asegúrate de visitarlo; seguro no te arrepentirás.
Horarios Restaurant Cals Frares
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–17:00 |
| martes | 12:00–17:00 |
| miércoles | 12:00–17:00 |
| jueves | 12:00–17:00 |
| viernes | 12:00–17:00 |
| sábado | 12:00–17:00 |
| domingo | 12:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurant Cals Frares
Dónde se encuentra el Restaurant Cals Frares
¡Hola a todos! Hoy quiero hablarles del Restaurant Cals Frares, que se encontra en el Carrer Camí de Santa Elena, 28, 08349 Cabrera de Mar, Barcelona. Este lugar es una auténtica masía de época que tiene un encanto especial, con un interior decorado con cosas que te harán sentir que has viajado en el tiempo. Las herramientas, barriles y diferentes rinconcitos para sentarse crean un ambiente muy tranquilo y acogedor. ¡Perfecto para disfrutar de una buena comida en buena compañía!
La carta tiene una variedad impresionante de comida catalana, aunque debo decir que no todo fue perfecto en nuestra visita. Pedimos una parrillada de verduras, que venía de un par de días anteriores, y la verdad, algunas estaban en mal estado. El boniato agrio y pasado nos llevó a pedir otro plato, pero, oh sorpresa, ¡no trajeron boniato! Y para ser sinceros, la patata también llegó fría y con un poco de negrura. Una pena, porque el resto estaba decentemente bueno y a un precio de 18 euros un jueves.
Ya he ido varias veces y el ambiente siempre ha sido de 4 estrellas; me gusta el sitio, pero en la última visita, noté que la calidad del servicio estaba un poco estancada. Las guarniciones venían por separado y pedimos un plato de patatas fritas de bolsa que estaba un poco seco, y lo de la butifarra… solo servían una ¡y nada más! La cuenta para cuatro personas se elevó a casi 180 euros. Un consejo: siempre recuerda que aquí solo se puede pagar en efectivo. La última vez que fui me quedé con un sabor agridulce y dudo si regresaré pronto.
En cuanto a los animales que tienen allí, la situación me dejó un poco desilusionado. Vi una cobaya que parecía estar en condiciones poco adecuadas; la jaula no parecía la ideal y su dieta no era la correcta. Y, para colmo, el parking es un verdadero desafío. En fin, ¿quién lo diría? Un lugar con tanto potencial que podría mejorar en algunos aspectos.
Así que ya saben, si buscan un sitio bonito y con comida típica, Restaurant Cals Frares es una opción, pero también lleven en mente que podrían encontrar algunos detalles que necesitan atención. ¡Vale la pena probarlo, pero que no les sorprendan!
Qué tipo de cocina ofrecen en el Restaurant Cals Frares
¡Te cuento! La masía Restaurant Cals Frares es un verdadero tesoro en Cabrera de Mar. Desde que llegas, te embriaga ese aire catalán que te hace sentir como en casa, ¿no? Es toda una experiencia porque, además de lo rico que es todo, ¡tienes a los animales por allí! Gallinas, faisanes, incluso un pavo real y loros. Es como un pequeño zoológico, pero lo mejor es que no puedes llevar a tu perro porque las gallinas están sueltas. Muchos dirían que es un lugar para desconectar completamente y disfrutar de la naturaleza mientras comes.
La comida es de 10. La última vez que estuve, pedí el pollo y estaba jugoso, además de que todo el menú evoca esos sabores caseros que tanto nos gustan. Entre los platos que probamos estaba la espatlla de xai al forn y no puedo dejar de mencionar los canelons de rostits. Los precios son bastante razonables, entre 30-40 € por persona, lo que está genial dado el nivel de calidad. Además, el servicio fue ágil y amable, siempre te sientes bien atendido, y el ambiente es muy acogedor.
Y hablando del ambiente, la decoración de la masía te transporta a tiempos pasados. El edificio data del s. XIII y está increíblemente bien conservado. Tienen una terraza exterior enorme donde es ideal comer al aire libre, y también puedes elegir entre dos salones más cómodos si prefieres algo más interior. ¡Perfecto para ir con amigos o en familia! Los peques se lo pasan pipa explorando el huerto y viendo a los animales. Además, el lugar es accesible y tienen un montón de plazas de aparcamiento. Así que, ¿qué más se puede pedir?
En respuesta a la pregunta ¿qué tipo de cocina ofrecen en Restaurant Cals Frares? Pues, la respuesta es clara: ¡cocina catalana de la buena! Desde clásicos como los cargols guisats hasta delicias como el flan con nata y el famoso all i oli, lo tienen todo. No hay duda de que aquí puedes disfrutar de auténticos sabores que te recordarán a las recetas de "l'avia". Así que si no has ido todavía, ¡ya estás tardando en hacer la reserva!
Es recomendable el Restaurant Cals Frares para amantes de la carne a la brasa
Y mira que Restaurant Cals Frares tiene un ambiente encantador, ¡pero la experiencia puede ser un poco irregular! Recuerdo la última vez que fui, hace ya un tiempo, la comida y el servicio estaban bastante bien. Pero cuando vine con la familia, quedamos un poco decepcionados. Las patatas caliu estaban dos a aceitosas, el bistec más chicloso de lo que imaginábamos, y las monjitas con cansaladas... ¡secas como la desierto! Por el precio que pagamos, alrededor de 30-40 € por persona, honestamente, creo que podríamos haber encontrado mejor calidad en otros sitios. En fin, de momento, no me atrevería a recomendarlo.
Pero hay que reconocer que tienen una masía antigua muy chula en un lugar tranquilo, y a veces el servicio puede ser rápido y amable. Si tienes la suerte de encontrar una mesa en esa bonita plaza para comer, se siente bastante acogedor. Además, el menú del día tiene un precio correcto, generalmente entre 20-30 €. Eso sí, al parecer hay que tener cuidado con los menús, y no puedes compartir, lo que a veces es un poco raro. Imagina estar con un niño y que te llamen la atención... ¡no es lo que esperas!
Aún así, si valoras la comida casera, aquí puedes disfrutar de carnes y verduras a la brasa, que son lo mejor de la casa. La relación calidad-precio con el menú del día es muy competitiva. Eso sí, como les gusta llenarse, asegúrate de reservar para no quedarte sin mesa, sobre todo si piensas ir en un horario concurrido.
Ahora, ¿es recomendable Cals Frares para los amantes de la carne a la brasa? Bueno, si te gusta la idea de unas buenas piezas a la parrilla y no te importa un poco de altibajos en la calidad, ¡puede ser una opción a considerar! Sin embargo, ten en cuenta las críticas sobre algunos platos no al nivel esperado. Podrías salir satisfecho, pero también es cierto que hay otros lugares donde tal vez la experiencia podría ser más consistente.
Cómo es el ambiente del Restaurant Cals Frares
Así que, como te decía, el Restaurant Cals Frares en Cabrera de Mar es un sitio bastante acogedor para disfrutar de un buen menú. Si andas buscando un lugar donde la comida sepa a casa, este es el sitio ideal. Tienen un menú muy razonable: por 15€ para adultos y 10€ para los peques, y la verdad que dan ganas de probar todo. Además, el ambiente es muy cómodo, perfecto para aquellas comidas familiares o con amigos. Y sí, ¡hay un descampado justo al lado para aparcar sin problemas! El letrero dice que es exclusivo para clientes del restaurante, así que no habrá problemas con eso.
Hablando de la comida, es genial que utilicen verduras de su propia cosecha, y si te gusta lo que pruebas, puedes llevártelas a casa. ¡Es como ir a un mercado, pero con el plato servido! También tienen algunos animales, y si vas con niños, seguro que los entretendrán mientras tú disfrutas de una deliciosa espatlla de xai al forn o una buena tarta de Santiago con un moscatel. Lo que te digo, ¡es un plan genial!
Claro, no todo ha sido perfecto, algunos amigos han tenido experiencias bastante diferentes. Ayer, por ejemplo, un grupo que fue a cenar se quejaron de que el servicio fue muy rápido, quizás demasiado, como que no les dejaron ni acabar de comer antes de recoger los platos. Eso puede ser realmente frustrante. También mencionaron que la comida, aunque tenía buena pinta, no estaba en su mejor momento. Pero de nuevo, cada visita puede ser distinta e influye mucho el día.
En cuanto al ambiente de Cals Frares, la verdad es que se siente muy auténtico. La decoración cuida los detalles y te hace sentir en una masía bien ambientada, lo que le añade un toque especial. Sin embargo, había quejas sobre que la terraza podía llenarse de humo. Pero en general, ¡hay algo acogedor en disfrutar esa comida casera con un ambiente familiar! Lo mejor es que lo pruebes por ti mismo y decidas. Si decides ir, no olvides llevar efectivo, porque no aceptan tarjetas. Pero oye, ¡buena comida y buen rollo!
Tienen una terraza en el restaurante
Oye, ¿te acuerdas de cuando fui a Restaurant Cals Frares? La verdad es que la experiencia fue bastante variada. Por un lado, había gente que salió encantada, como esos que dicen que la comida casera y todo el encanto de la masía con sus animales es lo mejor de todo. Pero, si te soy sincero, mi visita fue un poco más complicada. Para empezar, éramos una mesa de adultos con niños y eso de que no te dejen llevar tu propio pastel de cumpleaños es un bajón. ¡Y luego que te cobren 54€ por un pastel pequeño del restaurante! Eso duele, de verdad.
El tema del pago es otro asunto. No poder pagar con tarjeta ni Bizum es un poco retro, ¿no? Me sentí como si estuviera en una película antigua. Eso y la carne congelada... La calidad de la comida no fue lo que esperaba. 50 a 60€ por persona y salimos con ganas de algo mejor. Sinceramente, con lo que pagamos, esperaba algo más fresco y sabroso. En resumen, no creo que volvamos.
Pero, luego he escuchado a otros que han ido y totalmente dicen lo contrario. La comida casera les encanta y han disfrutado de la terraza, que suena muy agradable. Al parecer, hay gente que ha ido más de una vez porque les viene de lujo el menú diario por unos 18€, muy bien de precio para dos platos. Sin embargo, también mencionaron que el servicio podría mejorar un poco. Por lo visto, a veces se sienten un poco bruscos y eso puede afectar un poco la experiencia, aunque la comida sigue siendo un punto fuerte.
Hablando de la terraza, sí, sí, ¡tienen! Y parece que la han disfrutado mucho con sol y unas cervezas, que siempre viene bien para compartir con amigos. En general, parece que la experiencia puede variar mucho y que hay que jugar bien las cartas. Así que, ya sabes, si te decides a ir, por lo menos puedes gozarte un rato en su terraza con buena compañía. Pero si llevas un pastel, mejor piénsalo, ¡puedes llevarte una sorpresa!
Qué opinan los clientes sobre el servicio en el Restaurant Cals Frares
Y bueno, ¿quién no ha oído hablar del Restaurant Cals Frares? Todos dicen que la cocina catalana la borda, pero hay que ver cuántas quejas circulan últimamente. Lo que menos me esperaba de un sitio así es que me cobren 50 euros por una calçotada en una carpa que parece más bien una casa de campaña mal montada. Imagínate comer dos trozos de churrasco a 16€ ¡y que las guarniciones vengan cobradas por separado! Con esos precios te esperas un mini festín, y resulta que sales con hambre. Vamos, que volver no va a ser una opción para mí.
A pesar de eso, muchos dicen que la comida es buena, y es cierto que los platos parecen caseros, al menos en apariencia. Pero, ¿qué es eso de tener moscas rondando cuando comes? Está claro que, al tener animales de granja cerca, no es el mejor escenario, pero aún así, resulta un poco molesto. Y eso de que algunos camareros tienen una actitud brusca le quita el encanto a la experiencia. ¡Una primera visita tiene que ser memorable, no un chasco!
Y si hablamos de la logística, hay que mencionar que el aparcar ahí es todo un reto. Después de buscar un lugar durante casi media hora en calles angostas, llegas al restaurante y ¡sorpresa! Tu reserva a las 15:00 no sirve de nada porque las mesas están todas llenas. ¿Y qué pasa con los pobres animales en el lugar? Los he visto y tenían un estado deplorable. No creo que eso esté bien, por muy bien que coma.
Entonces, en general, parece que muchos clientes opinan que el servicio en el Restaurant Cals Frares necesita una buena revisión. Aunque para algunos el ambiente y la comida son decentes, los precios desorbitados, la atención al cliente y la logística dejan mucho que desear. Así que si piensas ir, prepárate para ponerte las pilas y ser paciente, porque no todos han tenido la mejor experiencia.
Por qué la carne a la brasa del restaurant tiene un sabor único
Y bueno, ya que estamos hablando de Cals Frares, tengo que decir que la primera vez que fui a comer allí fue una experiencia un tanto... extraña. No es que los camareros tuvieran un mal día, es que parecían desbordados. La atención fue bastante pobre y la velocidad del servicio, ¡vaya tela! Tendías que casi rezar para que te trajeran el pan. Pedí unos peus de porc que me dejaron un poco decepcionado. Parecían que los habían traído de última hora y, sinceramente, la presentación era lamentable. Me sirvieron una manita partida por la mitad, ¡quemada y con menos carne que la pata de un canario! Para ser un sitio que se supone que tiene renombre, he de decir que hay muchos lugares mejores por ahí que ofrecen, además, un mejor servicio y atención. Así que, como dicen, ¡hasta nunca, Cals Frares!
Por otro lado, hubo quienes disfrutaron de la experiencia en Cals Frares, sobre todo si vas con niños. Hay un ambiente que parece cuidarse, y las familias parecen disfrutar del entorno, aunque también he escuchado que la salsa romescu que ponen para los calçots no gustó mucho. El hecho de que no puedas pagar con tarjeta también me parece un poco retro, ¿no? En pleno 2023 y tener que llevar efectivo para un restaurante, es un poco de risa. Además, por lo que me dicen, los precios pueden ir de unos 30 a 40 euros por persona, y el ruido es alto, pero se puede conversar. ¿Realmente vale la pena?
Ahora, si hablamos de lo que sí puede funcionar en este lugar, he oído que el ambiente es realmente acogedor, con ese estilo rústico de una masía que parece haber sobrevivido al tiempo. Eso sí, si quieres disfrutar de la carne a la brasa del restaurante, hay que destacar que su sabor único proviene de la forma en que la preparan, utilizando ingredientes auténticos y una técnica tradicional que realza lo casero. El uso de leña natural y una atención al detalle que, aunque a veces parece faltar, cuando está presente hace la diferencia. Sin embargo, hay que ver qué tal funciona todo esto en función de si tienes una buena experiencia o no. ¡Menos quejas y más aprendizajes, dicen por ahí!
Qué platillo se destacan como imperdibles en el menú
Y bueno, parece que el Restaurant Cals Frares ha tenido sus días buenos y no tan buenos, ¿verdad? Algunos dicen que la experiencia ha cambiado a peor, y la verdad es que es una pena. Cuando llegué, me topé con un par de tipos en la entrada fumando un porro. Pero, hey, más allá de eso, los camareros son lo mejor del lugar, siempre amables, aunque algunos podrían tener un poco más de chispa, ¿no? Al final, el precio-calidad se siente diferente a lo que fue en sus inicios.
Por otro lado, hay quienes no tienen más que buenas cosas que decir. Muchos están enamorados de la masía con su encanto rústico y el ambiente bucólico. ¡Y es que comer ahí, rodeado de naturaleza y hasta con unos animalitos al aire libre, suena genial, especialmente si llevas niños! La terraza es un lugar perfecto para disfrutar del café bajo los árboles. Y, por cierto, si decides ir, no te olvides de probar los canelons de rostit y la espatlla de xai al forn. Según dicen, son imperdibles. Aunque, recuerda, el sitio no acepta tarjetas, así que mejor lleva efectivo.
Eso sí, no todo el mundo ha tenido una buena experiencia. Hubo quien se quejó de que la comida estaba más que pasable, y lo peor fue la espera... nada menos que 45 minutos para un segundo plato. ¡Increíble! La paciencia de algunos fue puesta a prueba de una forma que nunca se debería permitir en un restaurante. Sin embargo, afortunadamente, hay otras historias de gente que ha disfrutado de una atención impecable y un ambiente inmejorable, gracias al equipo encabezado por Nuria. A veces, esas experiencias únicas son las que hacen que valga la pena volver otra vez.
En resumen, si te decides a visitar Cals Frares, asegúrate de probar los dos clásicos: canelons de rostit y la famosa espatlla de xai al forn. Son los platillos que destacan en el menú y que, según muchos, realmente valen la pena.
Es recomendable probar las patatas que ofrecen en el restaurante
Y bueno, si estás buscando un lugar que te deje con ganas de volver, Cals Frares es tu sitio. Desde que te sientas, la atmósfera es *supertranquila*, perfecta para relajarte con amigos después de un día ajetreado. Yo he estado allí varias veces y, honestamente, cada vez que voy en grupo, todos salen contentísimos. El servicio es realmente amable y siempre están pendientes de que no te falte nada. ¡Te hacen sentir como en casa!
Lo que más me gusta es cenar en la terraza, especialmente cuando hay buen tiempo. Es un lujo, sinceramente. La comida es de muy buena calidad, especialmente la carne a la brasa, que es un must. Cada bocado sabe como a campiña, y eso se agradece. Además, ¡tienen sus propios productos de huerta! Si te llevas bien con los agricultores, te diría que se animaran a venderte algo, porque no solo lo sirven en el restaurante, sino que también hacen envíos a domicilio. Esa es la clave en el Maresme, creo yo.
Ah, y te cuento algo gracioso: una vez estaba esperando a que los árboles dieran sombra para tomar algo en la terraza y, mientras, me dio por mirar el ambiente. Te aseguro que no hay nadie que pase un mal rato allí. Aunque, claro, un pequeño pero es que no puedes pagar con tarjeta, así que ve preparado con efectivo. Pero vamos, que eso no empaña lo genial de la experiencia.
Y sobre las patatas… ¡Sí, absolutamente! Tienen unas patatas brutales que son perfectas para acompañar cualquier plato. Si no las pruebas, te estarías perdiendo algo delicioso. Así que ya sabes, la próxima vez que pienses en cenar ahí, ¡no olvides incluirlas en tu pedido!








