Restaurant Can Marlès

Restaurant Can Marlès

Imagina un lugar donde la historia se mezcla con la buena comida: Restaurant Can Marlès es una antigua masía del s.XIV que se transformó en restaurante en 1968. Ubicado en Passeig de la Muntanya, s/n, Sant Just Desvern, este sitio es un verdadero encanto. Su menú destaca por la cocina regional y el uso de productos frescos de mercado, lo que asegura que cada plato tenga ese sabor auténtico que tanto apreciamos.

Si estás buscando un lugar familiar, aquí lo vas a encontrar. Combine gastronomía, bienestar y naturaleza, con espacios que son ideales para eventos, además de disfrutar de la piscina y las pistas de tenis y pádel. Con una puntuación de 4.6 en Restaurant Guru, las opiniones sobre la calidad de la comida y el servicio son bastante positivas, aunque hay que tener en cuenta que en ocasiones el servicio puede ser un poco lento. ¡Definitivamente, vale la pena una visita!

Restaurant Can Marlès

Restaurante
⭐3,5
148Reseñas
Fotos
Passeig de la Muntanya, s/n, 08960 Sant Just Desvern, Barcelona

Mapa Ubicación Restaurant Can Marlès

Cuál es la historia del Restaurant Can Marlès

¡Hey, amigos! Les quiero contar sobre un restaurante que descubrí, el Restaurant Can Marlès, que se encuentra justo en el Passeig de la Muntanya, s/n, 08960 Sant Just Desvern, Barcelona. Este lugar es como un pequeño oasis escondido en la montaña, muy cerca de Barcelona, y es el restaurante del club de tenis. Así que, si buscan una escapada con buena comida, este es un lugar que no pueden dejar pasar. Aunque, ya sabéis, como en cualquier sitio, hay opiniones mezcladas.

Por un lado, algunos han tenido experiencias geniales, como yo cuando probé su menú del día, que es bastante completo y está elaborado con ingredientes de calidad. De hecho, el menú del mediodía cuesta 25 €, incluye bebida y café, y te aseguro que vale la pena. La atención fue espectacular, sobre todo para aquellos que tienen necesidades dietéticas especiales. Imagínate, hicieron una crema de marisco específica para una amiga mía, que necesitaba comida triturada. ¡Puntos a su personal por eso! Además, comimos en una mesa redonda, lo cual siempre facilita la charla entre varios.

Pero también tengo que ser honesto y compartir que no todo ha sido perfecto. Por ejemplo, algunos comentarios sobre el servicio son menos favorables. Hay quienes mencionan que tuvieron que esperar mucho para que les sirvieran y hasta reclamaron varias veces. La comida llegó fría y sin cubiertos, lo que puede ser un gran fastidio si no estás en un día zen. Y eso de tener que pagar casi 40 € por barba para algo decente puede ser un poco raro, ¿no? La calidad está ahí, pero la relación calidad-precio es un tema discutible.

Entonces, ¿cuál es la historia del Restaurant Can Marlès? Pues resulta que es un lugar que, aunque parece muy acogedor y con una masía encantadora, ha tenido sus altibajos en cuanto a atención, especialmente siendo parte de un club de tenis. Pero con su ubicación rodeada de bosques, definitivamente proporciona un contacto agradable con la naturaleza, lo que podría compensar las cosas si decides darle una oportunidad. Eso sí, ¡lleva el GPS porque te puedes perder fácilmente! En resumen, si buscas buena comida en un ambiente bonito, ¡dale una oportunidad, pero ve un poco preparado!

En qué año se transformó la masía en restaurante

Ya te decía que la experiencia en Can Marlès no fue la mejor. Recuerdo que fuimos a comer un sábado, ilusionados por disfrutar de un buen rato con amigos. Pero, al llegar, nos encontramos con que éramos los únicos comiendo en el restaurante. No es que eso sea necesariamente malo, pero te da una pista de que, tal vez, no es el gran lugar que promete ser. Nos ofrecieron un menú cerrado con varias opciones, pero al preguntar por algo de la carta, al principio nos dijeron que no. Después, cambiaron de opinión… según el plato. Y bueno, la comida al final dejó mucho que desear, así que no me sorprende que no haya más clientes por allí.

Y si pensabas que esa era la única vez que escuché quejas, te cuento lo de la calçotada. ¡Madre mía! Habíamos hecho una reserva y, al llegar, se habían acabado los calçots. Apenas nos dieron cuatro tejas para siete personas, y ¡estaban crudos! Imagina la frustración. Además, el servicio fue un desastre; tuvimos que pedir los platos varias veces. El postre del menú no lo tuvimos porque ya no había crema catalana. ¿Cómo es posible que eso pase si habíamos reservado? Al final, solo nos rebajaron 10€ por menú. Sinceramente, no volveré, y si me preguntan, claramente no lo recomendaré.

Y la anécdota de la comunión fue otra joya en este lugar. Veinticuatro personas encerradas en una habitación ridícula. La comida escasa y de calidad cuestionable. Aunque el servicio era amable, la organización brillaba por su ausencia. La organizadora ni siquiera fue capaz de pedir un taxi para salir de allí, y eso me parece muy poco profesional. Y si hablamos de la barra libre, bueno, una copa por persona no se puede considerar como tal. Ni detalles para los niños, ni música, ni nada que hiciera la cena especial. Sin duda, no volveré nunca.

A pesar de todo esto, he escuchado de otros que sí tuvieron una buena experiencia. Hay quienes menciona que el personal es servicial y eficaz, y que los platos tienen buena presentación. También he oído que es un lugar ideal para ir con niños, aunque mi experiencia no coincidió en absoluto. En fin, si decides aventurarte, solo recuerda que Can Marlès, que se transformó en restaurante en 2013, puede ser un tiro al aire. ¡Ya me contarás cómo te va!

Dónde se ubica el Restaurant Can Marlès

La verdad es que mi experiencia en el Restaurant Can Marlès fue un poco desastrosa, y eso es decirlo con cariño. Fui a una boda hace un mes y la comida era casi inexistente. Te lo juro, el primer plato fue un ridículo plato de arroz que podría haber cabido en una cuchara grande, y de segundo, un medallón de carne con tres patatas chips encima. ¡He visto tapas más grandes! Y ni hablemos del pan, un triste trocito que apenas servía para acompañar. La organizadora se quejaba de que la gente "pretendía comer demasiado", como si la culpa de que todos estuviéramos hambrientos fuese nuestra. Un auténtico bochorno, especialmente porque no es lo que se prometía.

Al final, fui con unos amigos para darle otra oportunidad, pensando que tal vez habrían mejorado con el tiempo, pero nada de nada. El servicio sigue siendo pésimo, y aunque el entorno es chulísimo, no compensa para nada. Nos atendieron con desgana y tuvimos que esperar demasiado. Sin embargo, tengo que admitir que me sorprendió un plato de arroz con carabineros que probé en otra ocasión, muy rico, ¡pero el tema del servicio sigue siendo un problema!

Por otro lado, el lugar es bastante tranquilo, ideal para ir con niños. La terracita para tomar un aperitivo al sol es un lujo, y tienen un parque infantil donde los más pequeños pueden jugar sin preocupación. Aún así, una vez más, el servicio dejó un poco que desear y la verdad, siempre he preferido no estresarme.

Y para que no os quedéis con la duda, el Restaurant Can Marlès se ubica en el Passeig de la Muntanya, s/n, 08960 Sant Just Desvern, Barcelona. Un sitio bonito, sí, pero con mucha tarea por hacer en el tema del servicio y la comida. Así que ya sabéis, ¡mucha precaución si estáis pensando en organizar algo allí!

Qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante

Y ya que estamos hablando de Can Marlès, no puedo evitar recordar lo bonito que es el lugar. La terraza es fantástica, ideal para pasar una tarde agradable, especialmente si hay buen tiempo. Aunque la atención puede variar, algunos de sus camareros son muy agradables y están siempre dispuestos a ayudarte. Pero, y ahí está la parte complicada, los menús pueden ser algo irregulares en calidad. Por un lado, a algunos les ha parecido que la comida es pasable, especialmente el menú de niños, que tiene porciones bastante controladas: un par de mini canelones, un trocito de pechuga y unas pocas patatas fritas. ¿Y la sorpresa? Si pides un segundo, te lo cuentan como medio menú, lo que acaba costando 12€ solo por eso. ¡Vaya faena!

Por otro lado, el menú para adultos suele estar mejor valorado, con una buena relación calidad-precio, pero eso sí, hay que tener un ojo abierto. Algunos han rumiado que aunque la calidad es media, es aceptable para varias personas. Ideal para aquellos que buscan un sitio más tranquilo y relajante. De hecho, se entiende que para millenials con un presupuesto ajustado, este lugar puede ser una buena opción para salir a comer sin que se te reviente el bolsillo. Pero, atención, porque también hay quienes han tenido una experiencia no tan grata. Vaya lío lo que le pasó a uno que hizo la reserva y llegó a un restaurante cerrado. ¡Con lo fácil que es avisar! Esa es una forma segura de desilusionar a tus clientes.

En resumen, Can Marlès ofrece una cocina mediterránea, con toques tradicionales y un enfoque en la comida casera, aunque como bien saben, eso depende de la suerte que tengas en ese día. Con un poco de paciencia y la disposición de disfrutar del entorno, puede que termines disfrutando de una experiencia bastante agradable. Así que, si te apetece un lugar para charlar y relajarte con los amigos o la familia, vale la pena considerar una visita, ¡pero ve preparado para lo que puedes encontrar en el menú!

Qué importancia tienen los productos frescos de mercado en el menú

Así que, después de la última vez que hablamos del Restaurant Can Marlès, no puedo dejar de pensar en ese arroz de montaña que tienen. ¡Es que está de muerte! Y ni hablar del rape en salsa de piquillo, que realmente es un plato digno de mención. Si quieres disfrutar de una buena comida, este es el sitio. Además, el servicio es amable y siempre están dispuestos a ayudarte, aunque hay que tener en cuenta que a veces puede ser un poco lento por la falta de personal.

Y el ambiente... ¡ay, el ambiente! Es una masía acogedora situada en la montaña de Sant Just, ideal para escapar del bullicio de la ciudad. Te sientes como en casa, ya sea que vayas con familiares o amigos. El menú no es extenso, pero eso les permite enfocarse en ofrecer platos realmente buenos a un precio muy asequible. Parece que todo el mundo acaba encantado con la experiencia.

Por cierto, si tienes niños, te va a encantar. Tienen una zona diseñado para ellos, así que puedes relajarte un poco mientras ellos juegan. Solo ten en cuenta que, aunque la comida es buena, el acceso al lugar puede ser un poco complicado. Habría que mejorar eso, pero una vez que llegas, las vistas espectaculares y el espacio tranquilo hacen que valga la pena el esfuerzo.

Y volviendo a la calidad de la comida, esos productos frescos de mercado son fundamentales en el menú. La selección de ingredientes frescos no solo realza el sabor de cada plato, sino que también muestra la dedicación del chef por ofrecer una experiencia gastronómica auténtica y de calidad. Así que cada vez que pides algo aquí, sabes que estás disfrutando de lo mejor de lo que el mercado tiene para ofrecer. ¡Definitivamente vale la pena la visita!

Es un lugar adecuado para visitar en familia

Y, claro, si estás buscando un sitio donde disfrutar de un ambiente tranquilo y acogedor, Can Marlès es una opción increíble. A veces, escapas del bullicio de la ciudad y descubres un lugar con una vista espectacular y bastantes espacios verdes. La verdad es que su entorno natural tiene su encanto, y ya que está en la montaña, parece que te alejas de todo, aunque estés a tiro de piedra de Barcelona.

La comida también recibe buenas críticas. Tienen un menú diario a 15€ y un menú de fin de semana a 25€, lo cual es bastante bueno si consideras los precios de otros sitios similares por ahí. Y la presentación de los platos no se queda atrás; todo se ve bien cuidado y delicioso. Además, si vas con peques, ¡estás de suerte! Tienen un jardín y un parque infantil al lado, perfecto para que se diviertan mientras tú disfrutas de tu comida.

Eso sí, no todo es perfecto. De vez en cuando, hay quien se lleva una sorpresa no tan agradable, como que los tiempos de espera pueden ser un poco largos. Aunque el lugar no esté saturado, es algo que puede pasar. Algunos han mencionado que su experiencia no fue del todo positiva en cuanto al servicio; por ejemplo, que se tardaron 40 minutos en servirles a pesar de tener una reserva. Pero, por lo general, los que han tenido buenos momentos ahí lo recomiendan de corazón.

Respecto a celebraciones, es un sitio ideal. La atención es cordial y familiar, y ya te digo, incluso celebramos la comunión de mi hija allí y fue todo un éxito. Así que, para responder a la pregunta: sí, Can Marlès es un lugar adecuado para visitar en familia. Hay tanto espacio para que los niños jueguen, y la comida es buena, así que es ideal para pasar un buen rato todos juntos. Además, tienen opciones como pan sin gluten y platos especiales para los más pequeños, lo que hace la experiencia aún más agradable. En resumen, puede que haya detalles a mejorar, pero definitivamente merece la pena la visita. ¡No dudes en ir!

Qué actividades adicionales se pueden disfrutar en el Restaurant Can Marlès

Y ya que hablamos de Restaurant Can Marlès, déjame decirte que lo que realmente destaca es la vista espectacular. Estar ahí, con esos paisajes de Collserola de fondo, es como una pequeña escapada sin salir de Barcelona. Además, la comida es una delicia, bien elaborada y con un toque que la hace única. Sin duda, te vas a ir con ganas de repetir. ¡Yo ya tengo mis platos favoritos, y les prometo que son para morirse!

El ambiente es súper relajante; es el sitio perfecto para desconectar de la rutina. Si encuentras un buen momento para ir, te aseguro que vas a disfrutar de una paz y una tranquilidad inigualables, rodeado de la naturaleza. Es como si todo el estrés se esfumara en cuanto te sientas en la terraza. Aunque, eso sí, es verdad que a veces la atención puede ser un poco más lenta de lo que uno quisiera. Pero, bueno, ¿quién no se puede tomar unos minutos de calma mientras disfruta de su comida?

Y si estás pensando en organizar una celebración, ya sea una gran fiesta o una reunión familiar, Can Marlès es, sin duda, una gran opción. Hay espacio suficiente para disfrutar y, como diría, ¡gracias a ellos por hacer de mi última fiesta algo memorable! Así que si vayas o no vayas, asegúrate de considerar este lugar para tus próximas ocasiones especiales.

En cuanto a actividades adicionales, aparte de la deliciosa comida y esas vistas de infarto, puedes aprovechar para hacer una caminata por la naturaleza en los alrededores. Nadie dice que no se pueda disfrutar de un buen paseo por Collserola después de una comida, ¿verdad? También podrías aprovechar el ambiente y simplemente relajarte con un buen libro en mano, con la tranquilidad del entorno. ¿Qué más se puede pedir?

Fotografías Restaurant Can Marlès

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