
El Restaurante Can Barata es uno de esos rinconcitos en Sant Cugat del Vallès que no te puedes perder, especialmente si eres fan de la cocina mediterránea. Situado en Carrer de Can Barata, 8, y rodeado de un entorno montañoso, este lugar tiene un ambiente acogedor que te invita a disfrutar de un buen rato. En su carta, encontrarás delicias como paellas, fideuás y carnes a la brasa, perfectas para compartir con amigos o disfrutar en pareja. Además, sus ensaladas frescas y sabrosos mejillones son simplemente irresistibles.
El restaurante tiene una buena reputación en la zona, con una calificación de 4.2 de 5 en múltiples plataformas, lo que habla de la calidad de su servicio y platos. Si te gusta la comida mediterránea, esa es tu señal para hacer una parada aquí. Y no te preocupes, es fácil de encontrar, así que no tienes excusa para no venir. Si te apetece un buen arroz o simplemente quieres disfrutar de un buen ambiente, ¡Can Barata te espera!
Horarios Restaurante Can Barata
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:00–16:30 |
| miércoles | 13:00–16:30 |
| jueves | 13:00–16:30 |
| viernes | 13:00–16:30, 20:30–23:30 |
| sábado | 13:00–16:30, 20:30–23:30 |
| domingo | 9:30–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Can Barata
Dónde se encuentra el Restaurante Can Barata
¡Hola, grupo! ¿Han escuchado ya de Restaurante Can Barata? Déjenme contarles que es un lugar genial que está en Carrer de Can Barata, 8, 08174 Sant Cugat del Vallès, en Barcelona. Si buscan disfrutar de buena comida mediterránea, este es el sitio. Les aseguro que no se van a arrepentir. ¡Tienen que probar el arroz caldoso con gamba! La ración es bastante generosa; de hecho, es suficiente para 3 o 4 personas. ¡Un verdadero festín!
La última vez que visitamos, teníamos ganas de picar algo, así que empezamos con una ensalada de contrastes y un revuelto de setas que estaba de escándalo. ¡No se lo van a creer! Aunque no encontramos los caracoles ni el calamar, que eran sugerencias del día, todo lo que probamos fue espectacular. En cuanto al postre, tienen una variedad increíble y todos se ven muy buenos. Personalmente, me encanta lo sencillo pero delicioso del pan con tomate, es una locura lo bien que saben las cosas más simples.
El ambiente del restaurante está muy bien, aunque las paredes de cristal hacen que el ruido sea un poco elevado, pero se puede conversar sin problemas. Y hablando del personal, ¡el trato siempre es de primera! Pueden esperar un buen servicio y, aunque el precio es un poquito alto (entre 30 y 40 euros por persona), la calidad lo vale completamente. Al final, terminamos con un tupper lleno de arroz meloso porque, seamos sinceros, es imposible dejarlo en el plato.
Así que ya saben, si buscan un buen sitio donde disfrutar de una comida rica sin apuros, ¡diríjanse a Can Barata! Es un lugar perfecto para compartir con amigos o familia y disfrutar de la buena comida mediterránea. ¿Listos para esa experiencia gastronómica?
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Can Barata
La verdad es que si estás buscando un buen sitio donde disfrutar de comida mediterránea de calidad, Can Barata se ha ganado fama por algo. En mi última visita, me hice un menú de chuletón y de fideuá, y te puedo decir que la experiencia fue increíble. El chuletón lo terminas de hacer tú mismo a la piedra, lo que te permite cocinarlo a tu gusto. Y la fideuá… ¡uf! Tal como la quería, sin tropezones de cebolla o pimientos que a veces pueden arruinar el plato.
Además, el ambiente es bastante acogedor. La terraza es amplia y cómoda, perfecta para disfrutar de una buena comida al aire libre con amigos. Aunque, tengo que decir, en mi última visita pedimos el menú de paella marinera, y aunque estaba bastante buena, nos la trajeron sin avisarnos y estaba templada. Eso fue un detalle que me sorprendió. Aparte de eso, la ensalada de contrastes es toda una delicia que no puedes dejar pasar.
Y el servicio, en general, ha sabido adaptarse muy bien. La atención es cuidadosa y los camareros están siempre dispuestos a ayudar, aunque hay veces que se les pasan cositas, como no ofrecer a probar el vino. Con los precios que manejan, un poco más de mimo a esos detalles vendría bien. Pero siempre vale la pena volver, especialmente si eliges el menú de chuletón o los calamares a la andaluza, que son un “must” del lugar.
Para resumir, Can Barata es un restaurante que ofrece cocina mediterránea, destacándose en carnes y arroces, con un enfoque en ingredientes frescos y sabores auténticos, pero como todo lugar, tiene sus altibajos. Si te animas a ir, ¡puedes estar seguro de que volverás!
Cuáles son algunos de los platos destacados de la carta
Y, la verdad, no puedo dejar de hablar de lo que vivimos en el Restaurante Can Barata. Este lugar tiene una vibra espectacular, ya solo entrar te das cuenta de que tienen un ambiente único, con una decoración de buen gusto que invita a relajarte y disfrutar. Cinco estrellas en comida, servicio y ambiente, lo tienen todo. Si vas a mediodía durante la semana, además, hay bastante sitio para aparcar sin problemas.
No sé si mencioné que tienen varios menús que te harán la vida más fácil. Por ejemplo, si eres fan del arroz, te recomiendo el menú arrrocero. Solo por 36€, te llevas dos platos, bebida, pan de cristal y un postre. Había opciones como el arroz caldoso por 42€ o un suculento chuletón por 46€. Y si te gustan los calçots, ¡puedes repetir una vez! La combinación de calçots y carne en el mismo menú es un puntazo. En nuestra visita, optamos por compartir unos calçots “sense feina”, unos platos principales que, madre mía, estaban de rechupete. La lubina salvaje al horno con ese lecho de patatas estaba espectacular, y el tártaro de atún rojo con huevo frito trufado simplemente fue un regalo para los sentidos.
¿Y cómo nos olvidamos de los postres? Tienen un sistema genial donde te presentan una bandeja con muestras de cada postre. Después de un rato mirando, nos decidimos por un mel y mató con nueces y un cheesecake en bote que estaba del lujo. Te lo aseguro, era tan abundante que podrías comerlo todo el día. Y hablando de servicio, las camareras fueron de 10, siempre atentas, amables y con una sonrisa en la cara. Es de esos lugares donde sientes que realmente les importa que disfrutes de tu comida.
En cuanto a la carta de platos destacados, si he de hacer una lista breve, no te puedes perder los tacos de atún rojo con fresas y foie caramelizado, es un juego de sabores que jamás olvidarás. Y también está el arroz meloso, que fue sin duda el más sabroso de todos los que probamos. Es muy recomendable, especialmente si te apetece algo que no solo sacie el hambre, sino que también sorprenda al paladar. Así que ya sabes, si estás en Sant Cugat del Vallès, no dudes en darte una vuelta por el Restaurante Can Barata, ¡te va a encantar!
Es un buen lugar para ir en grupo o en pareja
La verdad es que Can Barata tiene un aire acogedor que te atrapa desde el primer momento. Te sientas y ya te das cuenta de que aquí la comida no es solo un trámite, es un placer. Los entrantes son una pasada, con rebozados frescos que no son esos congelados que solemos encontrar en otros sitios. Además, las ensaladas están bien cargadas y fresquitas, una delicia. Y, por si te lo preguntabas, los platos donde te sirven están elaborados por ellos mismos, lo que le da un toque muy bonito al servicio. ¡Y el ambiente es ideal! Muy limpio y amplio, perfecto para disfrutar sin sentirte apretado.
Hablando del servicio, tengo que mencionar a una camarera rubia que nos atendió encantadora. Siempre sonriendo y muy atenta, hizo que nuestra experiencia fuera aún mejor. Fue el viernes 22 de julio y, aunque pedimos paella que no era mi favorita (demasiado fuerte el sabor, casi como si fuera salsa de soja), la forma en que trató todo el tema fue de 10. Si eres amante de las paellas, igual la disfrutas más que yo, porque todo es cuestión de gustos, pero la presentación y el servicio lo compensan.
El precio es algo a tener en cuenta, ya que puede parecer un poco caro en relación calidad-precio. La calidad de los productos es buena, pero en nuestro caso las gambas del menú de arroz estaban un poco pequeñas y eso te puede decepcionar un poco. Aún así, la atención no se queda atrás, y hasta lograron solucionar un pequeño percance por el clima de manera eficiente. El ambiente es tranquilo y bastante familiar, así que si eres alguien a quien le gusta conversar, este es el lugar perfecto.
Y ahora que mencionas si es un buen lugar para ir en grupo o en pareja, mi respuesta es un sí rotundo. El lugar tiene un ambiente muy cómodo y relajado, ideal tanto para una cena íntima como para una celebración con amigos. Aunque las mesas pueden estar un poco juntas, eso no impide que todos puedan disfrutar de la experiencia. Así que, ya sabes, si quieres un lugar donde comer rico y estar a gusto, Can Barata es muy recomendable. ¡No dudes en ir!
Qué tipo de ambiente tiene el restaurante
Y volviendo a lo de Can Barata, yo diría que es un lugar donde a veces la comida brilla y otras no tanto, pero el ambiente siempre sorprende. A nosotros nos recomendaron el sitio y, aunque tuvimos un pequeño malentendido con la camarera al llegar media hora tarde, no fue nada que arruinara la noche. Al principio, el trato fue un poco frío—un toque de esas “broncas” que nadie quiere recibir cuando sales a cenar, pero luego, al ver que estábamos dispuestos a pedir, todo cambió. Un momento, ahora que lo pienso: la comida estaba buena, pero ese detalle del servicio le costó una estrella a la puntuación.
De todos modos, lo que sí me sorprendió fue lo acogedor que es el espacio. Hay un ambiente familiar muy agradable, ideal para una comida con amigos o con la familia. La verdad es que da gusto ver que hay plazas de aparcamiento gratuitas cerca, algo que se agradece un montón en Barcelona. Y si eres de los que disfruta de una buena cena vegetariana, las alcachofas a la brasa se llevan el premio. La camarera, aunque empezó un poco torcida, hasta se disculpó al final, lo que le dio ese toque humano que, aunque no siempre es suficiente, ayuda a compensar.
Eso sí, si decides ir, ¡no olvides reservar! Con todo el tema de los turnos, el sitio se pone bastante animado, pero no pienses que te van a apresurar; allí se toma el tiempo para disfrutar la comida. Personalmente, los arroz meloso y el de verduras son un verdadero 10, así que si te da por ir, asegúrate de probarlos. En general, el ambiente es dinámico y vibrante, ideal para disfrutar de una buena cena con un toque de diversidad, desde platos vegetarianos hasta opciones de carne. ¡No hay mejor manera de pasar la tarde-noche en Sant Cugat!
Cuál es la calificación promedio del Restaurante Can Barata en plataformas de reseñas
Te cuento sobre nuestra experiencia en el Restaurante Can Barata. Fui a celebrar un cumpleaños y, como soy intolerante al gluten, me aseguré de llamar antes para preguntar por las opciones sin gluten. Me dijeron que tenían varias cosas en la carta, pero que los platos fritos no se podían adaptar. Hasta ahí todo bien, pero lo que me sorprendió fue ver que, en la misma carta, decía que todos los platos podían contener gluten. ¡Qué chasco! Hasta un simple revuelto de setas lleva gluten. Además, íbamos con una amiga vegetariana y solo encontró tres cosas para comer: una ensalada, un arroz de verduras y alcachofas a la brasa. Así, no creo que volvamos. La comida estaba bien, pero claro, esto de las intolerancias fue un lío.
Por otro lado, no puedo dejar de mencionar que algunos amigos disfrutaron bastante de la comida y del servicio amable. La atención fue buena, sobre todo de la camarera Andrea, que fue súper simpática y atenta. Al final, el ambiente del lugar también es un punto fuerte, con instalaciones modernas y una terraza muy agradable. Algunos comentaban que las paellas estaban riquísimas, especialmente la paella de pescado. En general, para algunos fue un sitio que no estuvo nada mal, incluso con ganas de repetir.
Sin embargo, parece que hay cosas que se podrían mejorar, como la oferta de productos sin gluten. Algunos dijeron que deberían incluir más opciones como cervezas sin gluten, que siempre son un plus. Aun así, hubo quienes se llevaron una buena impresión del sitio, el servicio fue descrito como impecable y la relación calidad-precio bastante buena. Al final, parece que los que no tienen problemas con el gluten pueden disfrutar plenamente del menú, así que seguro que algunos regresarán.
Hablando de calificaciones, parece que el Restaurante Can Barata tiene una media de 4 estrellas en varias plataformas de reseñas, lo que indica que, en general, la experiencia es positiva, aunque hay que tener en cuenta esas observaciones sobre las opciones para intolerantes. Quién sabe, a lo mejor vuelvo algún día, pero sería solo si veo que tienen más opciones para todos. ¡Ya se verá!
Qué se puede esperar en términos de calidad del servicio en Can Barata
La experiencia en el Restaurante Can Barata siempre es un acierto, especialmente si buscas un lugar que combine un ambiente moderno con una comida mediterránea deliciosa. La primera vez que fui, me sorprendió lo bonito y moderno que es el local. Imagínate una masía moderna con un toque acogedor, perfecta para disfrutar de una buena comida con amigos o familia. El trato de los camareros es simplemente exquisito, son superatentos y amables, así que desde el primer momento te sientes como en casa.
Un plato que puedes pedir y que, te lo aseguro, es una maravilla, es el menú de paella. La variedad y la cantidad son espectaculares, y no solo eso, el "pica-pica" que viene incluido es una delicia. Puedes elegir entre paella, arroz negro o fideuá, y lo mejor es que también tienes los postres de la carta incluidos. Hablando de precios, la calidad es muy razonable, así que, sin duda, yo repito cada vez que puedo.
Cuando celebramos la comida de empresa de Navidad, todo estuvo espectacular. Te prometo que la calidad del producto es buenísima. El cordero meloso y el entrecot a la piedra son de otro mundo. Y no te olvides del jamón, el revuelto de setas con foie, y el pulpo, todo estaba de 10. Además, el local tiene varios pisos y una terraza genial para disfrutar después de comer con una copa o café. Lo mejor es que el personal es muy atento, siempre con una sonrisa y listos para ayudar. El Sr. Miguel, en particular, se lleva un diez en atención al cliente.
Ahora, no todo es perfecto, y aunque he oído de una cena que no fue tan buena, puedo decirte que eso es más la excepción que la regla. En general, puedes esperar un servicio muy bueno en Can Barata, con un ambiente acogedor y un personal que se preocupa por tus necesidades. Así que si te decides a ir, lo más probable es que termines con una experiencia muy positiva. ¡Aprovecha y dale una oportunidad, no te arrepentirás!
Hay opciones de ensaladas en el menú del restaurante
Volviendo a lo que te decía, el Restaurante Can Barata es un sitio que realmente no decepciona. Era nuestra primera vez y, sinceramente, acabamos satisfechos, como si hubiéramos encontrado un pequeño tesoro en Carrer de Can Barata, 8. Comenzamos con unas tapas y luego nos animamos a pedir un plato principal, un postre y, por supuesto, un café. Las alcachofas con foie eran una delicia, ¡te juro que no las puedes dejar de probar! También el pulpo con patatas y cebolla confitada estaba para morirse. Y, si eres amante de la carne, el chuletón de vaca vieja de un kilo que compartimos fue simplemente espectacular. Con un coste de entre 40 y 50 euros por persona, la relación calidad-precio es increíble.
No se puede olvidar mencionar el servicio, que realmente nos atendió de maravilla. Aunque, en algunas ocasiones he escuchado que hay que tener paciencia, ya que pueden estar un poco escasos de personal en momentos de mucha gente. Por ejemplo, uno de mis amigos comentó que, a pesar de que el ambiente era muy agradable y la comida buena, el servicio a veces se queda un poco corto, pero yo creo que eso pasa en muchos sitios. Si vas a disfrutar de un arroz caldoso o un cordero al horno casi como el de la abuela, vale la pena. La satisfacción está garantizada, pero mejor ir sin mucha prisa.
¡Y qué postres! Te lo digo en serio, el coulant de chocolate negro y las croquetas caseras son un 'must'. Si decides ir, asegúrate de dejar un huequito para ellos, ¡no te arrepentirás! Además, aunque es difícil aparcar en la zona, hay opciones de aparcamiento gratuito, así que no te estreses por eso.
En cuanto a las ensaladas, he notado que tienen una buena variedad de platos en su menú, pero no estoy al tanto de si ofrecen ensaladas específicas. Con todas las delicias que hemos probado, la verdad es que no se me ocurrió preguntar. Pero no dudes en preguntarles cuando vayas; seguro que te sorprenderán con algo rico. ¡Te prometo que no te dejarán indiferente!
Se pueden encontrar platos de mariscos en la carta
Te cuento que el Restaurante Can Barata tiene su propia personalidad, y eso se nota. La vez pasada que fui, me sorprendió la variedad de opiniones que he escuchado. Por ejemplo, unos amigos no estaban nada contentos con la paella, diciendo que sabía a pura soja, ¡vaya decepción! Así que, aunque el sitio tiene una pinta estupenda, el sabor no siempre cumple con las expectativas. Eso sí, ni modo de negar que sus postres y atención son dignos de mencionarse; por eso llegan a sacarle un 3 estrellas.
Por otro lado, otros compañeros han tenido mejores experiencias. Un amigo fue dos veces y le encantó. ¡Incluso se atrevió a probar ese menú de chuletón! La última vez que estuvo allí, lo disfrutó al máximo, tanto que le dio una 5 estrellas a la comida, el servicio y el ambiente. Eso sí, no olviden reservar porque parece que el sitio se llena rápido, y esa carne a la brasa merece ser disfrutada sin prisas.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Una familia a la que les tocó ir un domingo estaba bastante frustrada porque habían reservado con antelación y aun así les hicieron sentar en una mesa no tan cómoda. Imagínense, ¡sillas de hierro! En su caso, el servicio se llevó un 1 estrella porque no les atendieron como es debido. Es una pena que una experiencia así empañe la visita, sobre todo con tantas mesas vacías alrededor.
Ahora, ahondando un poco en la comida, que es lo que realmente nos interesa, si te preguntas si hay platos de mariscos en la carta, parece que sí hay opciones interesantes. Aunque he escuchado a algunos mencionar que las paellas no siempre son la mejor elección, por ahí hay buñuelos de bacalao y un arroz a la llauna de vieiras y calamares que, según quienes lo han probado, son bastante excepcionales. Así que, si te animas a ir, ¡asegúrate de explorar el marisco en su carta!
El restaurante es fácil de encontrar
Y bueno, si estás pensando en probar el Restaurante Can Barata, te cuento que, aunque está bien, ha tenido sus cambios últimamente. La carta se ha reducido un poco, y las raciones son más pequeñas. Esto, supongo que es uno de esos ajustes que ha hecho el mundo de la gastronomía tras el COVID. Un ejemplo claro es la ensalada verde, que aunque a 12 € no está mal del todo, sí que se siente un poco escasa, ¿no creen? A lo mejor la idea es que pruebes más platos, pero se nota que antes ofrecían una variedad más amplia.
Por otro lado, la paella sí que merece un aplauso. Aunque la cantidad es justita, el sabor está en su punto. Esa mezcla de marisco y arroz te hace olvidar un poco los recortes en otros platos. Es perfecta para compartir y disfrutar en buena compañía. Sin embargo, si esperas salir rodando con la panza llena, quizás deberías pedir algo adicional.
Y si te preocupa lo de encontrarlo, te cuento que el restaurante está ubicado en Carrer de Can Barata, 8, 08174 Sant Cugat del Vallès. La verdad es que no es tan complicado de ubicar, así que no te preocupes por eso. ¡Ya sabes, si estás por la zona, vale la pena darle una oportunidad!








