
En el corazón de Tagamanent, se encuentra el Restaurante El Bellver, una antigua masía de piedra convertida en un rincón gastronómico donde la cocina tradicional catalana brilla con luz propia. Aquí, el producto Km0 y ecológico es la estrella de un buffet que cambia semanalmente, siguiendo la producción de temporada y la filosofía del BO, NET i JUST de SlowFood. Imagina disfrutar de pan y postres recién hechos en su propio obrador, mientras te deleitas con platos elaborados con ingredientes frescos y de calidad.
El ambiente es acogedor, con espacios diseñados para todo tipo de grupos, desde parejas hasta familias con niños, gracias a su zona de juegos. Además, el restaurante está climatizado, lo que lo hace ideal para disfrutar de una comida exquisita en un entorno natural y tranquilo. Si quieres vivir esta experiencia, recuerda que debes reservar para garantizar tu lugar. ¡Prepárate para comer con calma y buen rollo!
Horarios Restaurante El Bellver
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | Cerrado |
| sábado | 11:00–17:00 |
| domingo | 11:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Bellver
Dónde se encuentra el Restaurante El Bellver
¡Hola, amigos! Hoy quiero contarles sobre una experiencia increíble que tuvimos en Restaurante El Bellver, que se sitúa en Masía El Bellver, s/n, 08593 Tagamanent, Barcelona. Si buscáis un lugar donde disfrutar de una comida espectacular, este es el sitio ideal. Desde que llegas, notas que la ubicación es simplemente espectacular; el entorno es tan bonito y tranquilo que ya te sientes en otro mundo. ✨
Optamos por el menú degustación de temporada, y tengo que decir que fue una explosión de sabores. La calidad de los alimentos y la presentación son de 10, de verdad se nota que el equipo cuida cada detalle con mucho amor y pasión. Y, por supuesto, el servicio fue excepcional; nos hicieron sentir como en casa. ¡Gracias por el trabajo que hacéis! Si estáis pensando en la comida, los platos son del tipo que se te quedan grabados en la memoria. Les recomiendo probar la cerveza artesanal, va perfecta con cualquier plato.
Otra cosa que me fascinó fue el proyecto ecosostenible que tienen en la masía. Todo lo que sirven es de proximidad, lo que significa que el producto es fresquísimo y de calidad. Fui un poco escéptico al leer reseñas variadas, pero la verdad es que superó todas mis expectativas. Sabor y calidad son las dos palabras que definen nuestra visita. Si buscan un lugar donde disfrutar de buena comida y un ambiente increíble, tenéis que ir. ¡No olvidéis dar un paseo por los alrededores antes de la comida!
Para los que os preocupáis por los detalles logísticos, no os preocupéis: el restaurante cuenta con muchas plazas libres de aparcamiento y es gratuito, así que no tendréis problema en encontrar dónde dejar el coche. En pocas palabras, Restaurante El Bellver es un lugar que hay que visitar si pasáis por la zona. Así que la próxima vez que busquéis una escapada gastronómica, ya sabéis dónde ir. ️ ¡Hasta la próxima!
Qué tipo de cocina se ofrece en El Bellver
Y bueno, pasemos al Restaurante El Bellver, un sitio que seguro genera opiniones encontradas. Te cuento que es un lugar lleno de encanto, ideal para celebraciones o simplemente para disfrutar de una buena comida con tus amigos. La ubicación es de ensueño, con vistas al castillo de Tagamanent, que le da un toque pintoresco. Pero no todo es perfecto, ¿eh? La experiencia puede ser bastante variable; algunos han tenido comidas inolvidables, mientras que otros se han ido con un poco de hambre y mal sabor de boca. Por ejemplo, hay quienes mencionan que el menú degustación es delicioso, pero las raciones son *ridículamente pequeñas*. ¡Imagínate! Pagar 45€ por persona y salir pidiendo pan extra. Eso sí que da mala espina.
Pero no te preocupes, que también hay quienes han vivido la mejor experiencia gastronómica del año en El Bellver. La comida, según ellos, es una meditación gastronómica espectacular. Además, el ambiente es acogedor, gracias al trato maravilloso del personal, que se nota que está ahí con todo el cariño del mundo. ¡Son majísimos! Y claro, el chef y su equipo son de la casa, lo que añade un toque familiar y auténtico a toda la experiencia. Además, me encanta que son super sostenibles, utilizando productos locales y ecológicos. Si eres alérgico o tienes alguna intolerancia, ¡no dudes en decírselo! Son flexibles y adaptan el menú a tus necesidades, lo que siempre se agradece.
Ahora, si te preguntas, ¿qué tipo de cocina se ofrece en El Bellver?, te diría que se centran en una propuesta que combina los sabores honestos con ingredientes de proximidad. Cada plato tiene su historia, y antes de que lo pruebes, te cuentan de dónde provienen los ingredientes y el proceso de preparación. Es una experiencia muy interesante que te hace sentir parte de la cultura gastronómica local. Así que, si tienes la oportunidad de visitarlo, ¡no dudes en hacerlo! Aunque, además de las maravillas de la comida, asegúrate de llevar un poco de hambre... o al menos un buen apetito por la gastronomía auténtica.
Qué significa "Km0 y ecológico"
Y ahí estaba yo, disfrutando de una comida en el Restaurante El Bellver, y la verdad es que no puedo dejar de recomendarlo. Ya desde que llegas, te sientes envuelto por el encanto de esta antigua masía de piedra que data del siglo XII. Todo el ambiente tiene esa vibra acogedora, como si estuvieras en casa, pero con la magia de un lugar especial que sabe cómo hacerte sentir único. Mientras saboreábamos una IPA artesanal que te deja con ganas de más, la maitre nos contaba las fascinantes historias del restaurante. ¡Es un lugar donde hasta la historia del sitio es parte de la experiencia!
La comida es sencillamente exquisita; el menú degustación te lleva a un recorrido gastronómico que celebra lo local y lo estacional. Cada plato está pensado con un cuidado impresionante, y te aseguro que cada bocado es una explosión de sabores y texturas. La caballa marinada me robó el corazón: la mezcla de colores, temperaturas y ese aceite de primera presión que utilizaban… ¡wow! Y ni se diga de las verduras; la col asada con sus sabores intensos me recordó lo que es comer verdura de verdad. Es de esos lugares donde cada plato te hace querer pedir otro solo para saborearlo un poco más.
Además, no puedes dejar de probar el huevo mollet con setas y trufa. La presentación era de museo, y el equilibrio de sabores estaba en su punto perfecto. Es un arte hacer un huevo así, y ellos lo lograron de maravilla. Sin duda, el servicio fue otro 10; el camarero compartía detalles sobre la procedencia de los productos, haciendo que la experiencia fuese aún más rica.
Y ya que mencionamos lo local, 'Km0 y ecológico' significa que los ingredientes que utilizan provienen de la región cercana, lo que no solo apoya a los productores locales, sino que también asegura que los sabores sean frescos y auténticos. Así que, podrías decir que cada plato cuenta una historia que empieza en la tierra, y eso se refleja en cada bocado. Si quieres pasar un rato increíble con amigos, ya sabes, El Bellver es el lugar. ¡Te aseguro que por 50-60 € por persona, no vas a querer irte sin hacer planes para volver!
Con qué frecuencia cambia el buffet del restaurante
¡Claro! Continuando con lo que te contaba, el Restaurante El Bellver es uno de esos lugares que te deja huella. Imagina llegar tras una subida de 3 horas, agotado y con hambre. Al entrar, lo primero que te recibe son unas sillas cómodas con vistas fantásticas al Vallés. Y aunque podría faltar la gama completa de bebidas comerciales que uno espera, el toque local con cerveza Moritz y vinos de la región lo compensa todo. Claro, hay un pequeño aperitivo de patatas de sobre y aceitunas para picar, pero lo importante aquí es el ambiente que se respira.
Lamentablemente, no pudimos disfrutar de un desayuno porque no sirven bocadillos. Si solo buscabas algo ligero por la mañana, tendrás que esperar hasta la comida. El menú degustación, por 37€ por persona, es la opción estrella, con ingredientes de temporada y proximidad, que encajan perfecto en este entorno tan pintoresco. ¡Ah! Y los camareros son un auténtico 10; son muy atentos y aportan a la experiencia, dándole un toque acogedor.
De verdad, es un lugar con un encanto especial, pero también hay que hablar de la experiencia negativa que vivió un amigo. Pidió una Coca-Cola y la encargada le soltó un discurso bastante desagradable, diciéndole que 'no había visto mundo'. Una pena, porque eso puede arruinar un día de montaña, sobre todo con la buena vibra que se espera en un sitio así.
El ambiente, en general, es muy cuidado y acogedor. Los interiores están llenos de historia, con decoraciones que te hacen sentir en otra época. Cada rincón tiene su propia personalidad, desde el patio protegido hasta esos comedores con su hogar de leña donde los platos son servidos en utensilios nostálgicos. Lo que me parece impresionante es cómo todo lo que sirven es de cosecha propia. Cada bocado sabe a campo, sabe a auténtico. Y en cuanto a lo del buffet, si te lo preguntas, bueno, parece que el restaurante trabaja con productos orgánicos y de temporada, así que la variedad de platos se ajusta a lo que los campesinos locales generan, ¡un verdadero festín del campo!
¡Así que ya sabes, si buscas una experiencia única, El Bellver podría ser el lugar perfecto!
Qué filosofía gastronómica sigue El Bellver
Y hablando de El Bellver, tengo que deciros que es un lugar que se ha ganado sus 5 estrellas. La calidad de la comida es realmente excelente, y cuando te sientas allí, las vistas son impresionantes; parecen sacadas de una postal. Además, el personal es súper agradable, siempre con una sonrisa y dispuesto a ayudar en lo que necesites. Si buscas un buen plan, este restaurante ofrece un menú degustación a buen precio, entre 20 y 30 euros por persona, ¡y vale cada euro! Así que si estáis pensando en ir, os lo recomiendo sin duda. Ah, y si sois veganos o vegetarianos, no os preocupéis, tienen opciones para todos.
Sin embargo, hay quienes no han tenido la misma suerte. Algunos han mencionado que encontrar el sitio puede ser un poco complicado. Aunque, una vez allí, parece que el ambiente puede variar bastante dependiendo del día. Escuché que algunas familias que fueron con sus perros no tuvieron problemas, así que eso es un plus. Pero también hay opiniones que sugieren hacer reserva para asegurarte de que te atiendan como mereces. Si no, podrías acabar con una sensación de que has llegado a un bar más que a un restaurante, aunque con esas vistas, el viaje definitivamente vale la pena.
A lo que voy es que la experiencia no siempre es la misma. Mientras que muchos salen encantados y mencionan que los platos están basados en productos eco-sostenibles, otros se sienten decepcionados. Cuentan que hay menús que, a pesar de lo que prometen, son escasos y un poco caros para lo que ofrecen. Pero si hay algo que sobresale, es que la empresa promueve la sostenibilidad en su enfoque gastronómico, lo cual siempre es un buen detalle. Así que, definitivamente, vale la pena informarse antes de ir y ver qué es lo que se ofrece en ese momento, porque la filosofía de El Bellver busca hacer de la comida una experiencia que respete el medio ambiente y use productos de cercanía. En fin, ¿quién no querría disfrutar de una buena comida mientras contempla esas vistas maravillosas?
El restaurante ofrece opciones para grupos grandes y familias
Así que, volviendo a lo que te contaba sobre El Bellver, la verdad es que es un sitio donde uno se siente en paz. Si puedes, ve temprano: las vistas que se disfrutan desde allí son simplemente increíbles. Pasear por los alrededores es un lujo que no te puedes perder, y después de haber estado caminando, lo mejor es sentarse a disfrutar de su buffet. Lo que más me gusta es que tienen una filosofía de slow food, donde apoyan a productores locales, y eso se nota en el sabor de cada plato. ¡Y no te preocupes si eres vegetariano, tienen opciones deliciosas para ti también!
¿Sabías que hay días en los que la experiencia no es tan perfecta? Algunos han notado que, aunque la comida es buena, el precio puede resultar un poco elevado. Además, en ocasiones, les ha tocado estar en una sala donde hacía un poco de frío, lo que no ayuda cuando uno solo quiere disfrutar de una buena comida. Pero bueno, a pesar de eso, el trato del personal sigue siendo muy bueno, siempre están pendientes de que todo esté en orden. Aunque eso sí, no entiendo mucho eso de ofrecer un menú de 10 platos en la cocina sostenible; parece un poco contradictorio, ¿no te parece?
Por otra parte, si solo paras a tomar un café, ten cuidado. Puede que no sea el mejor momento, porque a veces el lugar se llena, y a mí me pasó que pedí un café muy flojito. Tuve que pedir más leche porque parecía un cortado. Pero aún así, te garantizo que vale la pena hacer una pequeña pausa aquí solo por las vistas.
Y sobre la música, ¡ay! Hay quienes se han llevado un mal recuerdo por el ruido que puede haber a ciertos horarios. El sábado pasado, algunos se quejaron de que la música estaba tan alta que arruinó la calma que uno esperaría en un lugar así. Totalmente triste que en un paraje tan hermoso estén usando amplificadores que hacen temblar las hojas de los árboles, ¿no?
Ahora, si tienes planeado ir con la familia o un grupo grande, ¡buenas noticias! El restaurante es genial para familias. Tienen opciones para todos, incluidos los niños, así que hay espacio para disfrutar tranquilos y con buena comida de Km0 después de un día de aventura en la montaña. ¡No te arrepentirás de hacer una parada en El Bellver!
Hay alguna zona específica para que jueguen los niños
Y si hablamos de la ubicación del Restaurante El Bellver, eso es todo un acierto. Está situado prácticamente en la punta del monte, rodeado de naturaleza en el Parque Natural del Montseny. ¡Las vistas son impresionantes! Cuando llegues desde Tagamanent, te va a encantar la carretera llena de curvas; se siente como una pequeña aventura antes de disfrutar de un gran festín. Además, hay plazas de aparcamiento gratuitas, así que no te preocupes por eso. Una vez que aparcas, solo tendrás que caminar un par de minutos hasta llegar a la masía.
Hablando de la comida, el menú se siente como una fiesta de sabores, y el concepto de cocina KM0 de verdad brilla aquí. Aunque te parezca que 35€ por el menú bufet libre es un poco elevado, te garantizo que la calidad lo compensa. Deberías pedir raciones pequeñas para probar la mayor cantidad de platos posible; ¡te lo agradecerás! No te pierdas el cochinillo al horno, es realmente espectacular. Oye, y no solo te vas a llenar de comida rica, también te llevas un curso intensivo sobre la vida y costumbres catalanas del año 1200+.
El ambiente es parte del encanto del lugar. Todo es muy tranquilo, ideal para disfrutar de una buena comida en compañía de amigos o familia. La atmósfera es tan relajada que incluso me sorprendió lo bajo que era el nivel de ruido. El servicio es de 10 - tanto la jefa como el camarero te explican cada plato con tanto cariño que sientes que estás en casa. Además, para grupos de 3 a 4 personas, este lugar es perfecto; no tendrás que esperar ni un segundo para que te atiendan.
Ahora, respecto a si hay alguna zona específica para que jueguen los niños, debes saber que el restaurante no tiene un área de juegos como tal. Sin embargo, el entorno natural es bastante amplio y seguro para que los peques se muevan y se diviertan un poco mientras disfrutas de tu comida. Es un buen lugar para que puedan jugar bajo la supervisión de sus padres sin problemas. En resumen, es un sitio que cuida tanto de los grandes como de los más pequeños. ¡No dudes en darle una oportunidad y disfrutarlo!
El Bellver tiene algún tipo de sistema de climatización
La verdad es que el Restaurante El Bellver es un sitio que no puedes dejar de visitar si andas por la zona de Tagamanent. La ubicación es simplemente espectacular, rodeada de naturaleza y con unas vistas que te dejan sin aliento. Cuando estuve allí, me sorprendió lo precioso que es el interior del lugar. Si te gustan las masías, este lugar es una auténtica joya que tienes que conocer. ¡Es un sitio al que es obligatorio ir!
Ahora, hablemos de la comida. Tienen un menú ecológico que, aunque no hay carta per se, promete explorar sabores de la tierra. Sin embargo, tengo que decir que el precio puede ser un poco elevado, con un coste de alrededor de 62 euros por persona. Eso sí, como te lo explicaba antes, no te vas a encontrar con vinos en bodega, ya que ofrecen solo vino de la tierra. El ambiente es agradable y eso se suma a la experiencia general, pero algunos de los platos no llegaron a estar tan calientes como podrían haber estado. Aunque, bueno, no todo puede ser perfecto, ¿no?
Además, el lugar es pet friendly, así que si decides llevar a tu peludo amigo, no hay problema. Y si eres de esos que disfrutan de las cervezas artesanales, tienes que probar las que tienen; son realmente buenas. Sin embargo, el servicio fue un poco irregular; le daría un 3 sobre 5 al servicio y la comida un 4. ¡Pero el entorno hace que todo valga la pena!
Ahora, en cuanto a la climatización, no veo que tenga un sistema específico de aire acondicionado, pero en mi experiencia la ventilación natural es la que más aporta al ambiente del lugar. Así que no te preocupes, que en esos días soleados disfrutarás del aire fresco de la montaña, haciendo que tu comida sea aún más placentera. Así que, si estás buscando un sitio donde parar y relajarte después de una excursión por Pla de la Calma, El Bellver es una apuesta segura. ¡No lo dudes y ve a descubrirlo!








