Bar Llambrich

Bar Llambrich

Si todavía no has visitado el Bar Llambrich en Carrer Major, 76 de Sant Jaume d'Enveja, no sabes lo que te estás perdiendo. Este lugar, también conocido como el café de Mauricio, es el bar más antiguo de la zona, ¡inaugurado en 1907! Desde bocadillos que son auténticos gigantes (sí, ¡tienen casi dos palmos!) hasta su famoso café "gelat", aquí hay algo para todos los gustos. En verano, no puedes dejar de probar su horchata artesanal, un verdadero manjar refrescante.

Lo mejor de todo es que el ambiente es genial para disfrutar con amigos, ya sea para un café por la mañana o una buena cena. Además, su carta incluye desde tapas irresistibles hasta platos combinados riquísimos, todo hecho con ingredientes frescos y de calidad. Con una gran reputación en la comarca, el bar tiene 110 años de experiencia, así que es un lugar que ha sabido ganarse su lugar en el corazón de todos. ¿Listo para ser parte de esta historia? ¡Dale un toque y reserva tu mesa al +34 977 46 82 40!

Bar Llambrich

Bar
4,3
469Reseñas
Fotos
Carrer Major, 76, 43877 Sant Jaume d'Enveja, Tarragona
977 46 82 40

Horarios Bar Llambrich

DíaHora
lunes8:30–20:00
martes8:30–20:00
miércoles8:30–20:00
jueves8:30–20:00
viernes8:30–24:00
sábado8:30–24:00
domingo8:30–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bar Llambrich

Dónde se encuentra el Bar Llambrich

¡Hey, amigos! Si todavía no han visitado el Bar Llambrich, están tardando. Este lugar, que se encuentra en Carrer Major, 76, 43877 Sant Jaume d'Enveja, Tarragona, es un auténtico tesoro. La primera vez que fui, no podía creer el tamaño de los bocadillos. ¡Son enormes! Así que si piden el grande, prepárense para que les den un bocata que parece que tiene vida propia; el pequeño igualmente es más grande que los que uno encuentra en cualquier otro bar. Y ni hablar de la hamburguesa redonda, que equivale a una fiesta de carne y pan. ¡Deliciosos!

Además de la comida, la señora y el señor que atienden son una maravilla. Son serios, sí, pero siempre tienen una sonrisa y están listos para hacerte sentir como en casa. Y si tienen suerte, quizás les toque una camarera encantadora que estuvo super atenta con nuestro grupo. Este sitio tiene una terraza agradable donde se puede disfrutar el clima, y, para los que van a la Isla de Buda, ¡es un paso obligado!

Lo mejor de todo es que, si están en el área de autocaravanas, no se pueden perder sus bocadillos. Después de ver las fotos en Instagram, decidimos pasar de cocinar y fuimos corriendo. Por menos de 12€ conseguimos dos bocatas gigantes y realmente increíbles. Uno se va a querer volver cada vez que estén por la zona. Y atentos, porque también tienen opciones sin gluten que están bastante bien de precio, así que ¡celíacos, este es su bar!

Así que ya saben, si están buscando un lugar para desayunar, almorzar o simplemente disfrutar de un buen bocata en un ambiente amigable, no duden en ir al Bar Llambrich en Carrer Major, 76. Aquí la calidad es impresionante y el servicio es de 10. ¡No se arrepentirán!

Cuál es la historia del Bar Llambrich

Y así llegamos al Bar Llambrich, ese rinconcito en Carrer Major, 76, Sant Jaume d'Enveja. Si andas buscando un buen lugar para comer, este es tu sitio. La verdad es que me encanta lo que ofrecen, esos bocadillos tamaño gigante que son tan buenos que te dejarían con ganas de más, pero con uno ya sales a reventar. Con precios que rondan entre 10 y 20 €, no te vas a dejar un dineral y la calidad que te traen es impresionante. De verdad, no hay que irse de este lugar sin probar el bocata de bacon y queso; ¡tienes que hacerlo!

La atmósfera es otro de esos puntos fuertes del Llambrich. Es un bar de toda la vida, donde la gente es amable, el servicio es rápido y eficiente, y no hay pretensiones de modernidad, que le da un toque auténtico. Si puedes, disfruta de su pequeña terracita al sol por la mañana, es el plan perfecto para un desayuno de campeones. Algo que agradecerás, sobre todo después de esa noche de verbena en el pueblo, créeme.

Además, si estás pensando en llevar a los niños, ¡genial! Son bienvenidos en este sitio y hay suficiente variedad en el menú para contentar a todos. Las navajas que ofrecen también son súper recomendables, siempre frescas y bien preparadas. Y no podemos olvidar lo que muchos dicen: es un lugar cálido y acogedor, aunque quizás la iluminación podría mejorar un poco. Pero eso qué importa cuando la comida está tan buena, ¿verdad?

En cuanto a la historia del Bar Llambrich, se ha mantenido como un lugar de encuentro para locales y visitantes, donde la comida y el buen ambiente son la prioridad. Es un bar que ha sabido adaptarse sin perder su esencia, ofreciendo siempre bocatas espectaculares, y se ha hecho un nombre por sus platos que caen en la categoría de las tres B: buenos, bonitos y con buen precio. Así que la próxima vez que estés cerca, no dudes en pasarte. ¡Te va a encantar!

Desde cuándo está en funcionamiento el Bar Llambrich

No puedo dejar de hablar de Bar Llambrich, un local que descubrimos mi marido y yo durante nuestra escapada al delta del Ebro. Fue un domingo por la noche cuando decidimos entrar, atraídos por el olor de unas torradas que nos llamaron la atención. ¡Y sí que estaban buenas! Pero, ojo, que al día siguiente fuimos con ganas de más y nos dijeron que de lunes a sábado no hacían bocadillos. La verdad, lo encuentro un poco penoso. Si cierran a las doce de la noche y solo ofrecen bebida, ¿dónde queda la esencia de un buen bar?

Lo que no se puede negar es que la atención que recibimos fue estupenda. La amabilidad del personal realmente se nota, y eso hace la diferencia. Además, las raciones son generosas y tienen una relación calidad-precio bastante impresionante, rondando entre 1 a 10 euros por persona. Es un sitio donde la comida y el servicio se llevan un sólido 5 estrellas. Desde luego, volveré, ¡seguro!

Si te gusta salir a caminar, la ruta desde Deltebre hasta el bar es preciosa. La vista del río mientras cruzas el puente de lo Pasador es algo que no te puedes perder. Hicimos una parada para un café con leche y también un bocadillo de tortilla que estaba para chuparse los dedos. Y cuando fuimos a comer con la familia, ¡menudo festín! Una hamburguesa súper completa y unas delicias de jamón que volaron de la mesa. ¡Esto es un sitio muy recomendable!

Aparte, una vez fui con un compañero del trabajo a tomar unas medianas y terminamos quedándonos a comer un bocata llamado Meri. ¡Una verdadera maravilla! Sin duda, tenemos una cena pendiente en Bar Llambrich. Y claro, no puedo olvidarme de mencionar a Mauri, que se ha ganado el título del mejor.

Y por último, si te preguntas desde cuándo está funcionando Bar Llambrich, la verdad es que es un local con solera, donde la experiencia y el buen servicio son la norma. Así que, si planeas una visita, ¡no dudes en probarlo! Te prometo que no te arrepentirás.

Qué tipo de comida se puede encontrar en el Bar Llambrich

Si todavía no has probado el Bar Llambrich, te estás perdiendo de unos bocatas espectaculares. La otra tarde fuimos a buscar algunos para llevar a casa y, tengo que decirte, que el bocata de ajos tiernos y el bocata especial son simplemente increíbles. De verdad, si te apetece un buen bocata o simplemente picar algo, no dudes en ir. ¡Te aseguro que aciertas seguro! Y lo mejor es que los precios son súper accesibles, así que puedes comer bien sin gastar mucho.

Lo que más me gusta de este lugar es que se nota que es un negocio familiar. Las camareras, como Alejandra y Karen, son siempre tan amables y atentas. Ya me gustaría tener su energía y buen rollo en mi día a día. Además, si eres amante del café, no puedes perderte su granizado de café casero, que es el mejor de la provincia. Perfecto para refrescarte en un día caluroso después de degustar esos bocadillos XXL.

Claro, no todo es perfecto. He escuchado que la carta sólo está en catalán, lo que puede ser un poco frustrante si no hablas el idioma. Pero, si te lanzas y le pones un poco de humor, seguro que terminas descubriendo platos deliciosos. Aunque es verdad que a veces el personal parece no estar muy dispuesto a entenderte. Pero no dejes que eso te detenga, porque lo que importa aquí es la comida.

Así que, ¿qué tipo de comida se puede encontrar en el Bar Llambrich? Principalmente bocadillos impresionantes como el Maxibocata de tortilla de ajos tiernos, varias opciones de tortillas, y también unos picoteos como chipirones y torradas de pimientos asados con anchoas que son de otro nivel. Sin mencionar que sus hamburguesas y tapas están muy bien preparadas, ¡todo una delicia! En resumen, un lugar perfecto para disfrutar de buena comida, buen trato, y a un buen precio. ¡Repetiremos seguro!

Son realmente tan grandes los bocadillos del Bar Llambrich

Como te decía, el Bar Llambrich es un sitio bastante peculiar en Carrer Major, 76, 43877 Sant Jaume d'Enveja. Te recomiendo que lo tengas en cuenta si pasas un fin de semana por allí, ya que solo están abiertos por la noche, desde el viernes hasta el sábado. Eso sí, si decides ir, ¡llama antes! No cuentes con contestador automático para recordarte el horario, así que mejor que no te pillen desprevenido.

Los bocadillos son el punto fuerte. ¡Son enormes! Imagina un bocadillo de tamaño XXL por el precio de uno mediano en cualquier otro lugar, ¡qué chollo! Cuando terminas una carrera por el río, no hay nada mejor que parar allí para un buen almuerzo. Aunque, debo decirte que no todo es perfecto. Hay opiniones mixtas sobre el servicio. Algunos dicen que es un poco penoso y poco profesional, pero es lo que hay. Vale la pena si tienes un poco de paciencia, aunque a veces el trato deja que desear.

Te cuento que hay quienes han tenido experiencias más que buenas. Una compañera comentaba que la atención de la camarera es de 10, además del ambiente, que se siente acogedor. Por lo tanto, no es raro que la gente lo recomiende al 100%. ¡Y ni hablar de las punxetas! Son una delicia. Además, si eres celíaco, ¡buenas noticias! Tienen pan sin gluten, así que no te quedas afuera.

Ahora, sobre tu pregunta: ¿Son realmente tan grandes los bocadillos del Bar Llambrich? La respuesta corta es sí, son gigantes. Varias personas han comentado que, por el precio, vale la pena. Hablan de bocatas bien cargados y un servicio generalmente correcto, aunque a veces parece que fluctúa un poco dependiendo del día. Así que, si buscas algo contundente que te deje satisfecho, aquí lo vas a encontrar. ¡No te lo pierdas!

Cuál es el plato más destacado del menú del Bar Llambrich

Seguro que ya te he contado lo que me gusta el Bar Llambrich en Carrer Major, 76, ¿verdad? Si no lo hemos comentado, ¡te lo digo ya! Este sitio es perfecto para disfrutar de una buena cena informal. Tienen unos bocatas de tamaño excepcional, todos super ricos y a precios muy competitivos, entre 10 y 20 € por persona. Pero, ojo, si vas en fin de semana, prepárate para la espera, porque a veces pueden tardar más de lo deseado. Una vez me hicieron esperar 1 hora y 16 minutos por mis bocatas y no te voy a mentir, ¡la paciencia se pone a prueba!

En cuanto al ambiente, el lugar es bastante agradable y limpio, y aunque la atención es decente, la sonrisa del camarero a veces parece escasa. Un consejo: si no llevas ganas de discutir en catalán, puede que te cueste un poco, ya que ellos no hacen mucho esfuerzo por hablar en castellano. Para disfrutar de la cena sin necesidad de gritar, es mejor que te sientes fuera, aunque te advierto que los mosquitos pueden ser un poco molestos.

Si hablamos de la cocina, ¡vaya que tienen opciones! Desde bocadillos de barra entera hasta alternativas sin gluten, la variedad es extensa. Para mí, el más destacado del menú tendría que ser el famoso Maxibocata con tortilla de ajos tiernos, ¡espectacular! Si no lo pruebas, te estás perdiendo de algo verdaderamente bueno. Así que ya sabes, si pasas por allí, no dudes en probarlo y disfrutar de una buena cena en buena compañía. ¡Te va a encantar!

Qué es el café "gelat" y por qué es famoso en el Bar Llambrich

Y ya que estamos hablando de lugares chulos, no puedo dejar de mencionar el Bar Llambrich. Este sitio, que está en el Carrer Major, 76 de Sant Jaume d'Enveja, es simplemente genial para disfrutar de un ratito tranquilo. Si buscas un buen lugar para un refrigerio o algo más sólido, este es tu sitio. Es un habitual punto de encuentro de los vecinos, así que siempre hay un buen ambiente y muchas risas.

Lo que realmente me encanta son sus bocadillos. No es por nada, pero son riquísimos y a un buen precio, así que tu estómago y tu bolsillo te lo agradecerán. Además, el servicio es excelente y siempre te atienden con una sonrisa. A veces te sientes como en casa, y la verdad, es un lugar para repetir, ¡vuelvo siempre que puedo!

Una de las cosas que no puedes dejar de probar es el café “gelat”. Es una delicia que se ha hecho famosa en el Bar Llambrich, y no es para menos. Básicamente, es un café con una bola de helado que lo convierte en una experiencia única. Perfecto para esos días calurosos o simplemente cuando tienes ganas de algo dulce. ¡Te aseguro que una vez que lo pruebes, querrás volver por más!

Fotografías Bar Llambrich

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