
Cibulet, ubicado en Carrer de Francisco Giner, 54, es un lugar que no te puedes perder si estás por el barrio de Gràcia en Barcelona. Con un ambiente acogedor e íntimo, es perfecto para una cena tranquila antes de salir a dar un paseo por las encantadoras calles del vecindario. Su carta incluye delicias como el magret de pato al café de París y un sorprendente ravioli de pera y queso con salsa de menta. Además, la calidad de la comida ha llevado a Cibulet a posicionarse como el n.º 483 de 10.445 restaurantes en la ciudad según Restaurant Guru.
Con una calificación de 4.6 de 5 en la misma plataforma y un montón de reseñas positivas, la experiencia no decepciona. Prueba el tartare de gambas en emulsión de mango, kimchee y yuzu para sorprender a tu paladar. Ya sea que vayas en pareja o con amigos, la diversión está garantizada. ¡No olvides reservar una mesa y explorar su menú en TheFork para no perderte ninguna de sus sorpresas gastronómicas!
Horarios Cibulet
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 19:30–23:30 |
| martes | 12:30–17:00, 19:30–23:30 |
| miércoles | 12:30–17:00, 19:30–23:30 |
| jueves | 12:30–17:00, 19:30–23:30 |
| viernes | 12:30–17:00, 19:30–23:30 |
| sábado | 12:30–17:00, 19:30–23:30 |
| domingo | 12:30–17:00, 19:30–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cibulet
Dónde se encuentra Cibulet en Barcelona
¡Hey! Si estás buscando un lugar increíble para cenar en Barcelona, tienes que probar Cibulet. Está en Carrer de Francisco Giner, 54, Gràcia, 08012 Barcelona, y la verdad es que se lleva mis 5 estrellas. Este sitio tiene un ambiente acogedor y agradable, perfecto para disfrutar de una buena comida con amigos o en pareja. A mí me encantó la presentación de los platos, realmente sorprendentes y elaborados. En especial, los canelones estaban deliciosos.
El servicio también fue de primera; los camareros fueron muy amables en todo momento, siempre atentos a nuestras necesidades. Ahora, un pequeño detalle que quizás quieras considerar: aunque los platos son muy sabrosos, yo diría que las porciones son un poco escasas para el precio que pagas, que ronda entre 30 y 40 € por persona. Pero bueno, la calidad y el sabor hacen que valga la pena.
La vez que fui, aproveché una oferta del 50% en The Fork, pero hay que tener en cuenta que solo entran ciertos platos de la primera página del menú. Pedimos un par de platos para compartir, como el canelón vegetal y la burrata. La burrata estaba bien, pero el canelón podría ser un poco más emocionante en cuanto a sabor. Aunque el moqueca estaba riquísimo y eso sí, las gambas que nos trajeron después fueron un buen detalle. En total gastamos entre 20 y 30 € por persona, lo cual está bien si tienes en mente un menú.
Ah, y si decides ir, ¡prepárate para el desafío de aparcar! Puede ser difícil encontrar lugar, ya que la calle es peatonal y solo hay aparcamiento de pago. Pero la buena noticia es que Cibulet es un sitio que definitivamente vale la pena visitar. Así que ya lo sabes, la próxima vez que tengas ganas de una rica cena por Gràcia, no dudes en dirigirte a Cibulet en Carrer de Francisco Giner. ¡Te va a encantar!
Cuál es la dirección exacta de Cibulet
Así que después de escuchar tantas opiniones, quieres saber más sobre Cibulet, ¿no? Este lugar está en Carrer de Francisco Giner, 54, en el corazón de Gràcia. Desde que llegamos, la atmósfera ya te envuelve. El local es superacogedor, perfecto para una cena relajada y sin prisas. Aunque había un montón de mesas ocupadas, el servicio fue 11/10, y eso es gracias a Toni, quien se mostró superatento durante toda la cena. La complicidad entre el equipo se nota y es un detalle que suma un montón a la experiencia.
Hablemos de la comida, que es la estrella del espectáculo. Desde las croquetas de trompetas de la muerte y boniato hasta el bacalao, cada plato fue presentado de manera impecable. El chef salió a explicarnos cada creación, lo que le da un toque personal y especial a la experiencia. Y no puedo dejar de mencionar el maridaje que nos sugirieron; fue acertadísimo. Si eres fanático de la buena comida, no te decepcionará. Todo lo que probamos estaba bien logrado y con excelente relación calidad-precio, entre 20 y 30 euros por persona.
Ya te digo, que después de esa cena, seguro que vamos a repetir. Todavía me acuerdo de cómo nos reímos con José María, que además del trato excepcional, hizo que la noche fuese mucho más amena. Así que, si estás buscando un lugar donde la calidad culinaria y el servicio excepcional se encuentren, Cibulet es el sitio ideal. De verdad, no te lo pierdas.
Qué barrio de Barcelona alberga a Cibulet
Y hablando de Cibulet, ¡tienes que saber que estamos hablando de un pequeño gran tesoro en pleno Gràcia! El local es acogedor y tiene un encanto especial, con pocas mesas que le dan un toque íntimo. Así que si decides ir, no olvides hacer tu reserva, porque puede llenarse rapidito. La atención es otro punto fuerte: el camarero tiene un humor que te hará sonreír, siempre listo para contar un chiste o hacer alguna broma que te ponga de buen rollo .
Ahora bien, lo realmente impresionante aquí es la comida. ¡Nosotros quedamos alucinados! Empezando por el tataki de pez espada, que es simplemente espectacular, un 10/10 que te dejará pidiendo más. Además, notamos que tienen casi toda la carta adaptada para celíacos, lo cual es un verdadero regalo para quienes tenemos intolerancias. Y, lo mejor, están trabajando para que todo sea 100% gluten free en un futuro cercano. Así que, si conoces a alguien en esa situación, ¡ya tienes el plan perfecto!
Si te gustan los platos bien presentados y llenos de sabor, aquí tienes un par más para probar: el cordero, que está para morirse y la lasaña de portobello, que aunque tiene gluten, está super sabrosa. ¿Y qué me dices de los postres? ¡Inigualables! Cada bocado es una explosión de sabores. La verdad es que no sé cómo no he repetido hasta ahora, pero esta vez vendremos sí o sí para probar más cosas.
Para responder a la pregunta que muchos se hacen: Cibulet está situado en el barrio de Gràcia, una zona con mucho ambiente y que siempre tiene un millón de cosas por descubrir. Así que ya tienes una excusa perfecta para hacer una escapada y disfrutar de una buena comida. ¡Te prometo que no te vas a arrepentir!
Cuál es la atmósfera de Cibulet
Y hablando de Cibulet, ya te dije que me sorprendió para bien. La ubicación en el centro de Gracia es un puntazo, y eso hace que sea muy fácil ir a pasarlo bien con amigos. La verdad es que no esperaba tanto al entrar. El chico que nos atendió fue super majísimo; no solo se notaba que sabía lo que hacía, sino que además tuvo el detalle de asesorarnos tanto con el vino como con los postres. ¡Menudos aciertos!
Lo que más me gusta de este lugar es que puedes ver la cocina. La transparencia siempre da un plus, y te aseguro que se veía todo limpio y con un ambiente tranquilo. Eso sí, se nota que han puesto cariño en cada plato. La estética es cuidada y los sabores, mejor aún. A veces menos es más y su carta no es muy extensa, pero de verdad que la prefiero así. Cada plato que salía de la cocina era más apetecible que el anterior. En cuanto al precio, no te preocupes: es asequible, sobre todo si reservas a través de El Tenedor. Por unos 20-30 € por persona sales contento y con la barriguita llena. Sin duda volveremos; era un plan perfecto para cenar.
En cuanto a la atmósfera de Cibulet, te diré que se siente muy acogedora y relajante. No es el típico lugar de cena ajetreada. Es más bien un espacio donde puedes disfrutar de una buena comida en tranquilidad, sin prisas, y con un servicio que está ahí cuando lo necesitas. Así que, si buscas un sitio donde puedas disfrutar de una buena cena con amigos, rodeado de un ambiente tranquilo y una atención amable, Cibulet es el lugar indicado.
Qué tipo de cocina ofrece Cibulet
Y hablando de Cibulet, no puedo dejar de mencionar lo mucho que disfrutamos hace poco allí. El restaurante es pequeño y acogedor, con una decoración moderna que realmente te hace sentir a gusto desde el primer momento en que entras. Tenía como 5 estrellas, sin dudarlo, ¡y no es para menos! La comida estaba presentada de una manera increíble y cada plato que llegó a la mesa era una obra de arte. Recuerdo que el servicio fue excelente, siempre atentos a nuestras necesidades. Para una comida completa, el precio fue de unos 40-50 € por persona, pero la calidad lo vale totalmente.
La otra noche, estuve allí con mi mujer y tuvimos una de esas cenas que se quedan grabadas. Productos frescos y de alta calidad, eso es lo que más me impresionó. El camarero fue super simpático y se aseguró de que tuviéramos todo lo que necesitábamos. De hecho, su recomendación sobre el menú fue perfecta, lo que hizo que la experiencia fuera aún mejor. Sin duda, es un sitio al que vamos a volver. La cena nos salió por unos 20-30 € por cabeza, lo que me parece un chollazo si consideras lo bien que comimos.
Por otro lado, conozco a algunas personas que han tenido una opinión un poco más crítica. Un amigo me comentó que, aunque la comida está bien, le parecía excesivamente caro para lo que ofrece. Aún así, le gustó el ambiente acogedor. Lo que sí todos coincidimos es que volver a Cibulet es un placer. Siempre hay algo nuevo que descubrir, y la creatividad de Toni en la cocina es impresionante. De los platos que más me han gustado están los huevos rotos con jamón ibérico y la entraña de ternera con puré de matanza.
Sin duda, Cibulet es el lugar ideal si buscas donde cenar. El ambiente es genial, con música chill que te hace sentir como en casa. Los dueños son una pareja encantadora que se preocupa mucho por el bienestar de sus clientes, y eso siempre se agradece. Además, tienen una buena selección de bebidas sin alcohol, lo cual es un buen detalle. ¡Ah! Eso sí, aparcar por la zona puede ser un reto, así que planea bien tu visita. Pero, respondiendo a la pregunta del millón, Cibulet ofrece cocina creativa con toques modernos que realmente hacen que valga la pena la visita. ¡No te lo pierdas!
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de Cibulet
Y hablando de Cibulet, no puedo dejar de mencionar lo increíble que fue nuestra última visita. Este sitio, situado en Carrer de Francisco Giner, 54, en pleno Gràcia, es como un pequeño tesoro escondido. El restaurante está decorado con muy buen gusto, con un ambiente acogedor que te hace sentir inmediato en casa. Desde que llegamos, tanto el camarero como el cocinero fueron súper amables, guiándonos en la elección de los platos y explicándonos cada uno con tanto detalle que no sabías si comer o escuchar. ¡Eso se aprecia muchísimo! Y si te dejas aconsejar con el vino, te va a encantar la experiencia.
Probamos un montón de platos que estaban para chuparse los dedos: el revuelto de patatas y huevo con gambas y vieiras fue un inicio impresionante. Después elegimos el bacalao con crema de guisantes y membrillo, que sorprendió a todos en la mesa. Pero lo que realmente robó el show fue la falda de ternera con parmentier de matanza (sí, ¡sobrasada ibérica!). Casi no había espacio para el postre, pero no pudimos resistirnos al cheesecake de pistacho, que, por cierto, estaba espectacular. Si estás buscando un lugar donde la comida sea realmente excepcional, Cibulet es sin duda una opción a considerar.
De verdad que es un sitio perfecto para esos días en que quieres darte un capricho y disfrutar de la buena comida, como si basearas el gimnasio en un homenaje gastronómico. La creatividad en sus platos es simplemente increíble y el equilibrio de sabores es algo que se agradece enormemente. Y aunque la carta de vinos parecía un poco escasa, todo lo que probamos fue de primera calidad, un detallazo que no se puede dejar pasar. Así que si buscas algo especial, no dudes en reservar, que el local es pequeño pero la experiencia es grandiosa.
Ahora, si te preguntas cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de Cibulet, no puedo dejar de recomendar el tartar de salmón, los canelones de carn d’olla y, por supuesto, el tiramisú. Cada uno de ellos garantiza una explosión de sabores y te dejo por seguro que la experiencia será inolvidable. ¡Definitivamente deseando repetir en este rincón de felicidad culinaria!
Qué es el magret de pato al café de París
Y hablando de Cibulet, ¡qué lugar tan mágico! No sé si lo has probado ya, pero deberías hacerlo. La carta es una fusión de sabores que realmente te atrapa. Personalmente, me quedé enamorado de la lasaña de portobello y el tataki de pez espada. Esos platos son una pincelada de genialidad, y la atención que recibimos fue de 10. El ambiente del lugar es súper acogedor y tiene ese toque íntimo que hace que quieras quedarte a charlar horas. ¡Definitivamente volveré para probar el resto!
Aunque un par de amigos mencionaron que les pareció un poco caro, es cierto que la calidad de los ingredientes se nota. Tienen un equipo de servicio que realmente entiende la carta—te hacen recomendaciones personalizadas y saben exactamente lo que buscan los clientes. Además, para lo que se ofrece, el precio es razonable, considerando que estás en el corazón de Gràcia, donde los precios a menudo se disparan.
Por otro lado, la atención que recibí fue genial; todos se mostraron super amables, de hecho, tuvimos un pequeño lío con un plato y lo solucionaron al instante, ¡los chefs son unos cracks! Y los segundos, ni hablar, estaban impresionantes. Aunque vale la pena advertir que no es el sitio más barato: mis amigos y yo pagamos unos 50-60 € por persona, pero la comida, el servicio y el ambiente lo valen. Así que, si estás buscando una cena especial donde disfrutar every last bite, este es tu lugar.
Y ya que estamos, ¿has oído hablar del magret de pato al café de París? Básicamente, es una delicia de pechuga de pato que se sirve con una salsa especial, conocida como café de París, que contiene una mezcla de mantequilla y hierbas que realzan su sabor. Si te gusta la comida que hace fiesta en el paladar, quiero que lo pruebes, ¡seguro que te va a encantar!
Cómo es el ravioli de pera y queso con salsa de menta
Después de nuestra visita a Cibulet en Carrer de Francisco Giner, 54, solo puedo decir que fue un acierto total. Desde el momento en que entramos, el ambiente ya prometía; un lugar acogedor y con un toque especial que lo hace ideal para una cena tranquila o una salida con amigos. Y qué decir de José María, nuestro camarero, que hizo que la experiencia fuera aún más brillante. Su energía y profesionalismo se notan a kilómetros. ¡Totalmente 5 estrellas para la atención!
La comida fue simplemente fantástica. Yo me lancé a por la falda marinada, que estaba increíble, y mi novia no se quedó atrás con su arroz con gambas y leche de coco. Cada bocado fue una explosión de sabor; era como estar en una fiesta gastronómica. No voy a mentir, los precios son algo elevados, pero una vez que pruebas los platos, sientes que realmente valen la pena. ¡Ah! Y el postre, si te lo estás preguntando, fue otro highlight. Sin dudarlo, volveremos a probar más de lo que ofrecen.
Sin embargo, no todo el mundo parece estar tan enamorado del lugar. Escuché a unos amigos que se quejaron de precios un poco altos y de raciones algo reducidas. A veces, puede que el servicio no sea el más ágil y que la carta parezca un poco random, pero la verdad es que mi experiencia personal fue espectacular.
Y hablando de la carta, no puedo dejar de mencionar el ravioli de pera y queso con salsa de menta. Este plato es una verdadera joya; combina la dulzura de la pera con la cremosidad del queso y la frescura de la menta. La salsa le da un toque especial, elevando el ravioli a otro nivel. La presentación también es un espectáculo, perfecta para dejarte sin palabras y hacer que quieras repetir. En resumen, Cibulet se ha ganado un lugar en nuestro corazón (y estómago), ¡así que no dudes en ir y disfrutarlo tú también!








