
Si alguna vez te encuentras en Saldes, Barcelona, no puedes dejar de pasar por el Restaurant El Cruse de Cal Xisquet. Este lugar se presenta como un auténtico restaurante de alta montaña, perfecto para reponer fuerzas después de una ruta por la zona. Con su cocina casera inmejorable, aquí encontrarás desde sabrosas paellas hasta delicados platos de carne a la brasa. ¿Y qué me dices de su famosa crema catalana? Un postre que definitivamente merece un lugar en tu mesa.
Además de una deliciosa comida, el ambiente es acogedor y perfecto para disfrutar de una buena charla en buena compañía. Las vistas impresionantes y el aire fresco de la montaña añaden ese toque especial que hace que cada bocado sea memorable. La calidez del equipo que atiende el restaurante convierte tu visita en una experiencia que no querrás perderte. Así que, si buscas un lugar donde comer muy bien después de explorar la naturaleza, El Cruse es tu parada obligada.
Horarios Restaurant "El Cruse" de Cal Xisquet.
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:30–19:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 9:30–19:00 |
| jueves | 9:30–19:00 |
| viernes | 9:30–19:00 |
| sábado | 9:30–19:00 |
| domingo | 9:30–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurant 'El Cruse' de Cal Xisquet.
Dónde se encuentra el Restaurant El Cruse de Cal Xisquet
¡Hey, amigos! Si estáis pensando en una escapada a las montañas, no podéis perderos el Restaurant "El Cruse" de Cal Xisquet en Saldes, Barcelona. Este lugar tiene un ambiente súper acogedor y es perfecto para disfrutar de una buena comida después de un día de senderismo. ¡Y esas vistas al Pedraforca son simplemente impresionantes! Solo hay 7 mesas, así que ya sabéis, ¡reservad con antelación!
La comida es de categoría, con un menú económico que cuesta 22€ e incluye agua, vino y otros platos caseros que son una delicia. En mi visita, probé la fideuá, que estaba aceptable, pero lo que realmente me sorprendió fue la ensalada tibia de espárragos y queso de cabra. ¡La tenéis que probar! Los platos como los pies de cerdo a la brasa y la galta de cerdo al horno están a otro nivel, y no olvidéis dejar espacio para el requesón y la crema catalana.
Ahora, un par de avisos: el servicio puede ser un poco lento porque solo tienen un camarero, y hace bastante frío, así que abrigaos bien antes de ir. El ambiente puede ser un poco ruidoso por la cantidad de menús que manejan, pero eso es parte del encanto rural, ¿no? Además, tened en cuenta que no aceptan tarjeta, así que llevad efectivo. Normalmente, los precios rondan entre 10 y 30€ por persona, ¡así que estáis de suerte!
Si os preguntáis dónde se encuentra el Restaurant "El Cruse" de Cal Xisquet, está en 08697 Saldes, Barcelona. Es un planazo perfecto para un viernes santo con amigos. Así que, ya sabéis, ¡a disfrutar y a hacer una buena reserva! ️
Qué tipo de cocina ofrece El Cruse
Y bueno, si no conocías El Cruse en Cal Xisquet, te estás perdiendo de algo really especial. Este sitio es todo un hallazgo en 08697 Saldes. Desde que llegamos, nos hicieron sentir como en casa. Aunque no teníamos una reserva, nos prepararon una mesa al instante, lo cual ya es un buen punto a su favor. Y es que, a pesar de que el local no es muy grande, el ambiente es acogedor y perfecto para disfrutar de una buena comida después de un día de excursiones.
Ahora, hablemos del menú. La verdad, me sorprendió la variedad de platos que ofrecen. Te puedes hacer un festín por 18,30 euros en fin de semana, y lo mejor es que los platos son bien generosos. ¡No te quedas con hambre aquí! Probamos un par de cosas y, la verdad, todo estaba buenísimo. No olvides dejar espacio para los postres, tuve que probar el Miel y Mató ¡increíble! Y si piensas que es solo una buena comida, déjame decirte que la atención al cliente es de 5 estrellas. El personal es super cercano y amable, lo que siempre hace que la experiencia sea más agradable.
Y no puedo dejar de mencionar las vistas impresionantes del Pedraforca desde el restaurante. Sentarte allí disfrutando de la comida mientras contemplas esas montañas es simplemente de película. Si te gusta la cocina casera y de proximidad, este es tu lugar. Además, me encantó que no cobra con tarjeta, lo que para algunos puede ser un inconveniente, pero es parte del encanto de este sitio.
En resumen, El Cruse es un restaurante de montaña donde la comida se basa en lo local, tan auténtica como deliciosa. Ofrecen cocina de la zona, con opciones como bistec de ternera del Berguedà, pies de cerdo a la brasa y más. Y por si fuera poco, con precios muy razonables, sobre todo para la calidad que recibes. Si estás en la zona, definitivamente vale la pena desviarse un poco para disfrutar de su menú. ¡Estoy seguro de que repetirás!
Es El Cruse un lugar recomendado para almorzar después de una ruta en la montaña
¡Bueno, sigamos hablando de El Cruse! Aunque he escuchado cosas variadas sobre este sitio, hay opiniones que de verdad destacan. Por ejemplo, hay quien dice que la atención es súper buena y que los platos son abundantes y deliciosos. La chimenea encendida le da un toque muy acogedor, ideal para esos días fríos en Saldes. Además, el ambiente es relajado, perfecto para desconectar un ratito después de un buen trekking por la montaña.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Algunos comentarios son bastante críticos, y no es para menos. He leído que la comida ha dejado mucho que desear, con platos recalentados y un servicio que parece estar a mil porque hay muy pocas manos en la cocina. Por ejemplo, si pides una butifarra, a veces parecen estar fritas en la misma freidora hasta que quedan secas como un zapato. Ay, y el tema de la tarjeta... ¡Menuda sorpresa! No aceptan tarjetas, así que es mejor que lleves efectivo en el bolsillo.
En el otro lado de la moneda, hay personas que elogian el menú por ser sencillo pero sabroso. La “amanida tebia” y los garbanzos son generalmente bien recibidos. La verdad es que la comida de proximidad tiene su encanto. Y si a eso le sumas unas vistas espectaculares del Pedraforca, el lugar se pone interesante. Y, por supuesto, el dueño, que parece ser un gran cocinero y mejor persona, suman puntos extra a la experiencia.
Entonces, ¿es El Cruse un buen sitio para almorzar después de una ruta en la montaña? Si buscas algo con buenas vistas y una comida casera, definitivamente vale la pena dar una oportunidad, aunque llegues con la idea de que hay ciertas cosas a mejorar. En resumen, puede que te lleves una grata sorpresa o una experiencia que deja que desear, ¡así que ve con la mente abierta!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Y hablando de “El Cruse”, la verdad es que no tengo más que cosas buenas que decir. Es un sitio con un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. Aunque es pequeño, eso también le da un toque especial, ya que puedes disfrutar de una comida tranquila y sin prisas. El trato del personal es super amable y rápido, lo cual siempre es un plus. Sin duda, una experiencia que vale la pena, especialmente si tienes ganas de disfrutar de unas vistas increíbles mientras comes.
La comida también es digna de alabar. Los platos son de calidad y bien preparados. Yo, personalmente, he probado la fideuá, que estaba espectacular, y los garbanzos que parecían sacados de una buena cocina casera. Si pasas por allí, no te olvides de dejar espacio para el postre; la crema catalana es simplemente deliciosa. Todo esto lo encuentras en un menú por solo 21€, que, teniendo en cuenta el nivel de la comida, me parece un precio muy razonable.
Es cierto que en algunos momentos puede haber un poco de espera, especialmente si vas en fin de semana. Pero, ¿quién no ha disfrutado de un buen rato tomando algo mientras espera? Eso sí, vale la pena tener un poco de paciencia, ¡la comida lo compensa! Muchos han quedado encantados, y a mí me gusta pensar que cada visita es una pequeña aventura gastronómica.
Y ya para cerrar, si te preguntas qué platos destacados puedes encontrar en el menú, aquí van: no te puedes perder la amanida de l'hort, la butifarra que conocen bien en la zona, y sobre todo, la fideuá que parece ser un favorito de muchos. ¡Así que ya sabes, no dudes en darle una oportunidad a “El Cruse”!
Qué postre famoso se menciona en la introducción
Y después de degustar la comida, no puedes dejar de disfrutar el entorno increíble del restaurante "El Cruse". De verdad, las vistas del Pedraforca son espectaculares y hacen que cada bocado sepa aún mejor. Aparte de que el sitio es limpio y ordenado, el ambiente es super acogedor. Aunque ya sé que algunos han tenido pegas con el servicio, a mí me pareció que estaban bastante atentos. Y, ¡ojo!, que no tienen datáfono, pero aceptan Bizum, así que no hay excusas para no ir.
En cuanto a la comida, hay opiniones encontradas. Algunos dicen que su fideuá puede estar un poco pasada y que la ensalada de espárragos es más simple de lo que esperaban, incluso mencionan que el queso de cabra brillaba por su ausencia. Pero realmente, los postres que probé estaban a otro nivel, especialmente la crema catalana, que es siempre una delicia. Y con un menú del día tan asequible, por 19,50€, ¿cómo no darle una oportunidad?
Lo mejor es que parece que todos coinciden en que el lugar es ideal para los amantes de la buena gastronomía y la naturaleza. Si planeas un día por la zona, no te arrepentirás de parar ahí y disfrutar de unos pies de cerdo a la brasa. Un consejo: asegúrate de dejar espacio para más porque el postre famoso, o mejor dicho, el que destaca por encima de todo, es esa crema catalana que tanto me encantó. ¡Vas a querer repetir sin duda!
Cómo es el ambiente en el Restaurant El Cruse
Y hablando de experiencias, no puedo dejar de mencionar nuestra visita a El Cruse en Saldes. Venimos desde Canarias y, sinceramente, este lugar ha sido la parada perfecta después de un día explorando Pedraforca. La atención del propietario fue de 10; es evidente que sabe lo que hace. Y bueno, la comida... ¡sublime! Si pudiera, repetiría mañana mismo. Las cantidades son generosas y el ambiente que se respira aquí es simplemente único.
Hicimos nuestra reserva un día antes, y para ser sinceros, no sabíamos qué esperar, pero nos sorprendió para bien. El menú de 18€, que incluye bebida, pan y postre, merece un 10/10. Todo estaba excelente: desde la ensalada hasta el cordero y la ternera del Berguedà. Y esos postres, ¡ni se diga! Caseros y con los lácteos de Lleida impresionantes. La verdad, un acierto total para una comida deliciosa que no daña el bolsillo. ¡Definitivamente repetiremos!
Otra cosa que me encantó fue la amabilidad del personal. No sé si era el dueño, pero ese hombre estuvo siempre atento a nuestras necesidades; se nota que disfruta lo que hace. Optamos por el menú del día y, aunque el lugar es pequeño, eso añade un toque acogedor. Eso sí, me parece que sería una buena idea aceptar pagos con tarjeta, ya que solo trabajan con efectivo.
Después, me regalé un desayuno en la terraza, y con esas vistas al Pedraforca, no hay mejor manera de comenzar el día. Disfruté de una butifarra buenísima y un porrón de vino rosado fresquito. ¿Qué más se puede pedir?
Y para responder a la pregunta que muchos se hacen: ¿Cómo es el ambiente en el Restaurant El Cruse? Pues te diría que es acogedor y económico, con un aire de tranquilidad que invita a quedarse. Las vistas son espectaculares y la decoración no podría ser más encantadora. Sin duda, se respira un ambiente familiar y uno se siente como en casa. ¡Es un lugar al que hay que volver!
Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde el restaurante
¡Así que te cuento que el restaurante El Cruse es una auténtica joyita escondida en Saldes! La primera vez que fui, me quedé sorprendido con lo acogedor que es el lugar. Ya solo entrar te das cuenta de lo bien cuidado que está, y el trato del personal es simplemente excelente. Si piensas que simplemente vas a comer, prepárate, porque aquí todo tiene su detalle. Te sirven la crema catalana en un trozo de pastel, y con el café, ¡una galleta! Esos pequeños toques marcan la diferencia, ¿no crees?
Además, cada vez que el camarero pasaba, te preguntaba qué tal estaba todo, asegurándose de que no te faltara de nada. De hecho, tengo que admitir que ni siquiera saqué fotos de la comida porque estaba tan buenísima que no podía parar de comer. Los pies a la brasa que mencionan son un must, de verdad, ¡no te lo puedes perder! El vino también estaba de 10 y el ambiente, simplemente, perfecto.
Por otro lado, he escuchado algunas críticas sobre la atención cuando se pide algo en la terraza, y parece que puede ser un poco complicado. Pero, si te quedas dentro, la experiencia es todo lo contrario. La comida casera se siente auténtica y, si te animas a preguntar, normalmente el dueño es muy atento y servicial. Lo que sí es que lo de pagar en efectivo me parece un poco anticuado, pero bueno, todo es parte del encanto del lugar, ¿verdad?
Y para cerrar con una nota alta, quiero mencionar las vistas desde El Cruse. Si tienes la suerte de conseguir una mesa cerca de la ventana, podrás disfrutar de unas panorámicas espectaculares de las montañas y el paisaje que rodea Saldes. Es el lugar ideal para relajarte después de una buena comida y dejar que el ambiente te envuelva. Así que, ¡ya sabes! Si tienes la oportunidad, no dudes en visitarlo.
El Cruse es un lugar adecuado para compartir una buena charla
Imaginate llegando a El Cruse y siendo recibido por Josep, el dueño, que con su amabilidad te hace sentir como en casa desde el primer momento. Este restaurante tiene una vibra muy acogedora, como si estuvieras comiendo con la familia. La verdad es que te sorprende ver cómo, aunque sea un sitio pequeño, la interacción entre las mesas hace que todos se sientan cómodos. ¡Hasta puedes acabar charlando con el grupo de al lado sobre la vista del Pedraforca! Las raciones son abundantes y cada plato está lleno de sabor. Y, si te gusta la comida casera, aquí vas a disfrutar como un niño.
Lo mejor es que los precios son bastante decentes, así que no tendrás que vaciar tu bolsillo para una buena comida. Es verdad que no aceptan tarjetas, pero cuentan con la opción de transferencia, algo que podrían mejorar al avisar en la reserva. Así que si te llevas algo de efectivo, te vas a llevar una experiencia brutal. Y claro, el menú no decepciona: los pies de cerdo a la brasa son uno de esos platos recomendados que no puedes dejar pasar. Con un coste entre 20-30 € por persona, saldrás más que satisfecho.
Y hablando de las vistas, ¡son de tener que parar a tomarse una selfie! Es un espectáculo que acompaña la comida y que hace que la experiencia sea aún más memorable. Si un día buscas un rincón encantador donde disfrutar de una buena charla y una comida deliciosa, definitivamente El Cruse es el lugar ideal. Te aseguro que con el ambiente familiar y el trato cercano, podrás relajarte y disfrutar de una conversación sin prisa. Así que, ¿qué esperas para descubrirlo?








